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"Este año no voy a faltar a ninguna clase y voy a coger todos los apuntes" es una de las expresiones más típicas que decimos cuando comenzamos las clases pero, seamos realistas, ¿quién no ha pedido los apuntes a un compañero o a un ex-alumno de aquellas asignaturas que nos parecen infumables? Quizás éste es uno de los problemas fundamentales que sufrimos cuando meses más tarde llegan los exámenes y vemos que al estudiar no entendemos nada de lo que ha escrito el otro. Por ello, debemos tener muy claro desde el principio del curso que la vida social no tiene por qué estar reñida con los estudios, puede complementarse si desde el principio se hace una buena planificación.
¿Cuál es el secreto que hay que aprender?
Verdaderamente no nos engañemos, no hay secreto que valga la pena a la hora de memorizar, simplemente hay que tener una actitud receptiva y prestar la atención suficiente como para que todo lo que diga o escriba en la pizarra el profesor sea plasmado en el papel. Aun así, existen diez consejos que se pueden seguir, sobre todo aquellos que seáis un poco perezosos a la hora de escribir:
Al comenzar la clase es preferible sentarse siempre en los primeros asientos, cerca del profesor, pues al final de la clase la distracción puede ser mayor, ya que el ángulo de visión es también más amplio.
Siempre se debe mirar al profesor para captar sus gestos y entender mejor la materia que está explicando.
Fijarse bien cuáles son las pausas y las repeticiones que hace el profesor a la hora de explicar la materia, ya que es lo que más importancia le da y puede que al final entre en el examen.
Preguntar todo aquello que no haya quedado claro, ya que luego a la hora de estudiarlo se puede plantear la misma duda y dificultará el aprendizaje.
Establecer un sistema que ayude a entender los apuntes, al mismo tiempo que se debe escribir legiblemente para poder entenderlos.
Tomar las ideas fundamentales porque puede que, a veces, por escribirlo todo, se pierda lo realmente importante.
Utilizar abreviaturas facilita la tarea a la hora de escribir más rápido, de la misma forma que se han de evitar las redundancias.
Tomar ejemplos que expliquen o aclaren la materia impartida ayudará mucho a la hora de estudiar.
Si además de haber seguido estas recomendaciones acudes a una biblioteca y comparas la información que se tiene con la de los libros de texto, revistas científicas y manuales, estáte seguro que aprobarás con nota.
¿Cómo escribir poco pero legiblemente? | |
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