28 ABRIL
2017
Enfermeria21

Editorial
Trabajando con mindfulness y compasión en conductas adictivas

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Autores/as:Ana Millet Pi-FiguerasCargo

Enfermera Especialista en Salud Mental. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona).
Formación Avanzada en la Práctica Clínica de Mindfulness.

Title: Working with mindfulness and compassion in addictive behaviour

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Me gustaría compartir mi experiencia, llevo 30 años trabajando como enfermera en conductas adictivas. De cuando empecé hasta ahora, el perfil de la persona con adicciones y la forma de acompañarlo en su recuperación ha cambiado mucho: desde la confrontación y rigidez a la posibilidad de que aprendan a afrontar y no a tapar sus dificultades utilizando la autobservación, la autorreflexión y el afecto.

Gracias a ello hace más de seis años que llevo a cabo en el Hospital de Día de Conductas Adictivas de Sant Pau (Barcelona) un programa basado en mindfulness dirigido a la prevención de recaídas. Para ello elegí como guía el programa de Mindfulness para la reducción del estrés (MBSR) de John Cabat-Zin, adoptándolo a la prevención de recaídas, con la ayuda de una persona que se había recuperado de sus adicciones en el Hospital de Día y lo practicaba.

El concepto de prevención de recaídas aparece en el tratamiento de las adicciones en los años 80 (A. Marlatt), su finalidad es implicar a los pacientes con trastornos adictivos en el tratamiento a largo plazo de su adicción. El propósito es que adquieran “conciencia de enfermedad” y un “cambio de sentido de vida”, pues la adicción es una enfermedad crónica con una alta probabilidad de recaída, y como indicó Alan Marlatt “las recaídas no son un hecho puntual sino el resultado de un proceso”. Basándonos en este concepto organizamos el programa AVANZAS, que está compuesto por ocho sesiones de dos horas semanales con prácticas de meditación y de toma de conciencia de diferentes actividades diarias, durante la semana hasta la siguiente sesión.

En cada sesión hay espacios para practicar distintas técnicas de meditación, se comentan las experiencias, descubrimientos o dificultades a la hora de llevar a cabo la práctica en casa, exploramos con ejercicios y teoría aspectos específicos en cada sesión, relacionados con los factores de riesgo para una recaída.

En la primera sesión el objetivo es que puedan experimentar que es el mindfulness y cómo a través de la conciencia plena se puede parar el ciclo de la adicción. Una definición de mindfulness de Cabat-Zin es: “poner atención de forma intencionada al momento presente sin juzgar”, por tanto, tendremos una intención: mantener la abstinencia; una atención: sobre el proceso de cambio hacia el compromiso de abstinencia, momento a momento (día a día) a través de planes de acción y evitación de situaciones de riesgo, relacionado con el antiguo concepto de “no bajar la guardia”; y sin juzgar: experimentamos a través de la meditación la actitud en mindfulness: “de curiosidad, apertura, aceptación y amor” que nos liberan de los juicios.

En la segunda sesión, el objetivo es responder, en vez de reaccionar ante las situaciones de riesgo, a través del concepto del piloto automático, que lleva a una conducta impulsiva y poco reflexiva. En esta sesión se toma conciencia de los pensamientos, emociones y sensaciones que aparecen con las ganas de consumir y cómo “surfearlos” para no ser arrastrados por ellos.

La tercera, cuarta, quinta y sexta sesión vamos recorriendo diferentes factores de riesgo que pueden llevar a la recaída y cómo desde el mindfulness, a través de la autoobservación y autorreflexión, se pueden afrontar sentimientos y emociones difíciles o positivas, pensamientos negativos o recuerdos dolorosos, conductas impulsivas, problemas de relaciones con los demás, dificultades para llevar el plan de abstinencia, presiones sociales y estresores.

En la séptima sesión introducimos el concepto de compasión y autocompasión, con el objetivo de mejorar la relación con uno mismo y con los demás, y poder poco a poco cuidar los sentimientos de culpa y vergüenza que conlleva esta enfermedad, y al mismo tiempo favorecer una reconciliación vital. Para finalizar, en la última sesión vemos cómo introducir en el día a día el mindfulness y opciones para seguir practicando meditación en grupo.

La dificultad mayor que me he encontrado es la falta de disciplina en práctica diaria. Las personas que se han comprometido a integrar el mindfulness en sus vidas pueden seguir viniendo un día a la semana una hora a meditar, en esta práctica utilizamos meditaciones de compasión y autocompasión, pues considero que es el aspecto esencial para la sanación más profunda. Como muestra de los beneficios de quienes acuden transcribo unas frases que ilustran sus experiencias: “ahora puedo estar conmigo”, “he descubierto lo que me ha hecho activar el deseo de consumo estos últimos días que no podía identificar”, “he aprendido a vivir sin expectativas”, “ahora sé que mis emociones son más que un lenguaje de mí mismo, que puedo escuchar y utilizar”. 

Cómo citar este artículo

Millet Pi-Figueras A. Trabajando con mindfulness y compasión en conductas adictivas. Metas Enferm abr 2017; 20(3): 3

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