“¿Aprendemos a salvar vidas?”, un cuento para formar en reanimación a los niños

Lunes, 8 de abril de 2019

Laura y María Sáez Lorenzo, enfermera experta en emergencias sanitarias y catástrofes y doctora en farmacia, respectivamente, realizaron un estudio en el que se percataron de la escasa formación que tiene la población en técnicas de reanimación cardiopulmonar. Tras comprobar esto, decidieron escribir un cuento infantil, ¿Aprendemos a salvar vidas?, en el que instruyen, de forma sencilla y clara, cómo se deben llevar a cabo estas maniobras.

Laura Sáez Lorenzo nos atiende para hablar de su libro, de la historia que lo acompaña y de la importancia de que la población cuente con los conocimientos adecuados cuando se da alguna situación de emergencia.

Pregunta: Háblennos de su libro ¿Aprendemos a salvar vidas?

Respuesta: El libro ¿Aprendemos a salvar vidas? está protagonizado por un ratón llamado Martín que cuenta a sus amigos los animales cómo pueden salvar vidas en una situación de emergencia. La obra se centra en el primer eslabón de la cadena de supervivencia, la alerta inmediata, la reanimación cardiopulmonar y la maniobra de Heimlich.

Está avalado por las consejerías de Sanidad y Educación de la Junta de Castilla y León; y, además, la Sociedad Española de Cardiología, a través de la Fundación Española del Corazón, también ha difundido el libro a través de sus redes sociales.

Se puede descargar de forma gratuita en la página web de la junta: http://www.educa.jcyl.es/crol/es/recursos-educativos/aprendemos-salvar-vidas.

P.: ¿Por qué lo escribieron? ¿Qué objetivos se plantearon con su proyecto?

R.: La idea del libro surgió en una de mis guardias. A las 7 de la tarde nos llegó un aviso del 112, diciéndonos que una niña de 7 meses se estaba ahogando; el domicilio de la pequeña se encontraba a unos 10 kilómetros del centro de salud. Cuando íbamos mi compañera y yo en coche, nos imaginábamos lo peor; probablemente cuando llegáramos la niña estaría en parada cardiorrespiratoria. El viaje, personalmente, se me hizo duro, no podría quitarme de la cabeza a mi sobrino, que en aquella época tenía la misma edad.

Al llegar allí nos encontramos en la puerta a su abuelo muy sonriente. En seguida nos relajamos, situación era propicia. Nos acercamos y nos dijo que la niña esta bien, llorando (en estos casos eso es muy buena señal, ¡si llora, respira!). Efectivamente, la pequeña estaba perfecta, su tía sabía primeros auxilios y le había salvado la vida. ¡Cómo había cambiado la historia! Nos esperábamos a una niña en parada cardiorrespiratoria, y si conseguíamos sacarla, iba a tener gravísimas secuelas, y nos encontramos a una persona viva, y todo porque alguien que en ese momento estaba cerca sabía hacer unas sencillas maniobras.

Cuando llegué a casa al día siguiente, le comenté a mi hermana que teníamos que hacer algo. No podíamos quedarnos de brazos cruzados.

Decidimos realizar un estudio sobre los conocimientos que tiene la población general sobre primeros auxilios. En nuestra investigación participaron 500 personas fuera del ámbito sanitario, y fue a nivel nacional. Los resultados fueron nefastos: tan solo el 19% de la población sabía el número de emergencias, y únicamente el 10% podía realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Definitivamente, había que hacer algo. ¡Íbamos a escribir un libro!

Y, ¿cómo lo íbamos a hacer?, ¿a quién iría dirigido?

Investigamos, leímos y descubrimos que la Asociación Americana del Corazón recomienda, en los colegios de Estados Unidos, planes de reanimación cardiopulmonar. Desde que implantaron este programa, han realizado estudios científicos que han demostrado su efectividad para salvar vidas. La importancia de enseñar RCP en los centros educativos ha llevado a la OMS a lanzar su campaña “Kids Save Lives”, en la que aconseja enseñar estas técnicas a todos los niños del mundo menores de 12 años.

¡Ya lo teníamos! El cuento iba a estar dirigido a personas entre 3 y 12 años. Además, los niños son excepcionales agentes de transformación de los adultos: cuando un niño aprende algo nuevo, lo comenta y lo amplifica a la familia.

Horas y horas de borradores, dibujos… Y unos meses después, ya teníamos el cuento escrito. Tuvimos claro que queríamos que fuese gratuito y que llegase a mucha gente, cuanta más, mejor.

Nos reunimos con José Ángel Villalón, alcalde Villalón de Campos, nuestro pueblo. Sabíamos que este proyecto le iba a gustar y no nos confundimos. Fue la primera persona que confió en nosotras. En cuanto leyó el libro nos puso en contacto con el consejero de Educación, a quien le gustó la idea. Tras varios meses, el quipo general de Innovación y Equidad Educativa nos comunicó que el cuento debía ser revisado por la Consejería de Sanidad, para poder incorporarlo en el plan de educación para la salud de los centros educativos.

Unos meses más tarde se pusieron de nuevo en contacto con nosotras. Nos informaron de que el cuento estaba avalado por parte de la consejería, a través de la dirección general. El cuento va a ser utilizado como recurso educativo en infantil y primeros cursos de primaria, donde los primeros auxilios forman parte del currículo del área de Ciencias Naturales, y estaría disponible en la página web de Educación de la Junta de Castilla y León.

¡Por fin lo habíamos conseguido! Después de tanto esfuerzo, todos los niños y adultos que lo deseen pueden leer de forma gratuita el cuento.

P.: Desde su punto de vista, ¿qué importancia tiene que la población cuente con conocimientos sobre reanimación cardiopulmonar?

R.: Realizamos un estudio sobre los conocimientos que tiene la población general sobre primeros auxilios. En el mismo participaron 500 personas no sanitarias, y fue a nivel nacional. Los resultados fueron nefastos: tan solo el 19% de la población sabía el número de emergencias, y únicamente 10% podía realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar. Esto quiere decir que la formación de la ciudadanía es insuficiente.

Creemos que es necesaria la educación a personas ajenas a este ámbito sobre esta materia; como ya sabemos, en la mayoría de las ocasiones los primeros en presenciar una emergencia son estas personas, y, por tanto, que sepan actuar determinará la evolución de la víctima.

P.: ¿Y, específicamente, que los niños tengan educación en este ámbito?

R.: Desde que los colegios de Estados Unidos, tras la recomendación de la AHA que hemos comentado, establecieron planes de RCP, se han realizado estudios científicos que han demostrado su efectividad para salvar vidas. La importancia de enseñar estas maniobras en los colegios ha llevado a la OMS a aquella campaña.

P.: En este sentido, ¿cómo instruye su libro a los niños en técnicas de reanimación?

R.: El libro narra de forma fácil los pasos que hay que seguir ante cualquier emergencia sanitaria. Las ilustraciones, el texto y los juegos que contiene el libro animan a los lectores a aprender de forma divertida.

P.: ¿Hay algún método concreto o diferente para formar a la población infantil en estos recursos, o es similar al de los adultos?

R.: Como en cualquier otra materia, los niños aprenden jugando. Es por ello que el libro contiene juegos para facilitar y reforzar los conocimientos. Además, hemos querido que, leyendo el libro, queden bien claros los conceptos; por ello hay muchas ilustraciones.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en este ámbito?

R.: La promoción de la salud y la prevención de la enfermedad es una labor que debe hacer la enfermera de Atención Primaria tanto a niños como a adultos.

¿Aprendemos a salvar vidas?, Cuento, enfermera, niños, reanimación cardiopulmonar

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