Criterios enfermeros en la hiperplasia benigna de próstata

Martes, 4 de diciembre de 2012

Los enfermeros que forman parte de equipos multidisciplinares en el ámbito de la urología, como es el caso del que existe en el Departamento de Requena, en Valencia, deben manejar criterios unificados asumibles por todos los niveles asistenciales, con el fin de manejar de forma correcta a estos pacientes y establecer un consenso sobre cuándo derivar a los pacientes a la consulta de urología.

De ahí la realización frecuente de sesiones formativas y talleres, como los que han puesto en marcha recientemente. “Hemos realizado tres días de formación en distintas zonas básicas de salud del Departamento para que todos nuestros profesionales tengan la oportunidad de asistir”, ha explicado Inmaculada Cervera, directora de Primaria del Departamento.

Tal y como se explica en las sesiones que se desarrollan en el Departamento de Requena y que están impartidas por un urólogo, un médico de familia y unaenferma, los participantes deben conocer el documento de consenso en los criterios de derivación elaborado por la Asociación Española de Urología (AEU) en colaboración con las sociedades de Médicos de Atención Primaria SEMERGEN, SEMG y semFYC.

La realización de talleres formativos de forma periódica es fundamental en este ámbito, en los cuales se enseñan técnicas urológicas básicas, como son la exploración física del paciente con síntomas del tracto urinario inferior (tacto rectal), el sondaje y la valoración de la proteasa sérica análoga a la calicreína, producida en su mayor caso por las célula epiteliales de la próstata.

La hiperplasia benigna de próstata afecta al 22% de los varones mayores de 65 años y que puede llegar al 32% en los mayores de 80 años. “Pese a ser tan prevalente los pacientes no suelen consultar los síntomas relacionados con el tracto urinario (disuria, nicturia, poliuria, sensación de vaciado incompleto, retención aguda de orina, urgencia y goteo postmiccional) por lo que es necesario reforzar la formación de los profesionales (médicos y enfermeros) para la búsqueda activa de complicaciones y signos de alerta”, ha señalado Inmaculada Cervera.

Gracias a este tipo de talleres, los enfermeros aprenden cómo manejar de forma correcta a estos pacientes en el ámbito de la Atención Primaria y cuándo derivarlos a la consulta del urólogo, aportando criterios unificados de derivación asumibles por todos los niveles asistenciales.

 

Noticias relacionadas

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*