Enfermeras coordinadoras de RRMM, una garantía de sostenibilidad del SNS

Viernes, 5 de octubre de 2012

por diariodicen.es

La Asociación Nacional de Enfermería Coordinadora de Recursos Materiales (ANECORM) está preparando su sexto congreso, que tendrá lugar del 24 al 26 de octubre Madrid, en el que promete “muchas novedades más” con respecto a las ediciones anteriores y que ofrece a todos aquellos que estén interesados la página web http://www.anecorm.org/congreso2012/ con toda la información sobre el encuentro. Ana Luna, presidenta del 6º Congreso ANECORM y Jefa de Unidad de Recursos Materiales (RRMM) del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, es una de las organizadoras de este evento con el fin de compartir y buscar líneas estratégicas comunes para que la gestión de recursos funcione de forma adecuada y contribuya al sostenimiento del actual Sistema Nacional de Salud (SNS).

Nombrada responsable de RRMM en el Hospital Gregorio Marañón en 1991, Ana Luna asume la jefatura de dicha unidad en 2005 y ha sido una de las partícipes del “Manual de funcionamiento de la unidad de recursos materiales” del centro hospitalario.

– ANECORM ha depositado en usted la responsabilidad de organizar la sexta edición de su congreso, donde se espera la asistencia de un gran número de participantes. ¿Qué objetivos, tanto personales como de cara a la asociación, se plantea con este congreso?

Tengo el honor de haber sido elegida por mis compañeros para presidir el 6º Congreso de Madrid, lo que supone un reto y a la vez una gran responsabilidad en una Comunidad Autónoma que es la segunda en España con más socios de ANECORM. Pero aunque yo sea la presidenta, la organización de este evento no puede ser el resultado del trabajo de una persona, sino de todos los socios de Madrid, que hacen que mi parte del trabajo sea mucho más fácil.

En cuanto a esta edición, a pesar de la crisis económica en la que estamos inmersos, los comités están trabajado mucho para poder superar el nivel de nuestra ediciones anteriores, para seguir poniendo en valor nuestro trabajo y hacer visible la importancia que tiene la presencia de enfermeras gestoras de productos sanitarios, mediante el simple hecho de compartir nuestras experiencias, dificultades y soluciones.

– ¿Qué objetivos se espera alcanzar con este sexto congreso?

Fundamentalmente, como he dicho antes, compartir y buscar líneas estratégicas comunes que nos permitan establecer sinergias entre los hospitales. También crear vías de comunicación entre todos los actores, para que consigamos que la gestión de recursos funcione como una maquinaria bien engrasada colaborando así, de forma decidida, en el sostenimiento del actual Sistema Público de Salud.

– El “Manual de funcionamiento de la unidad de recursos materiales”, ¿qué contenidos desarrolla? ¿Qué aspectos clave tiene ese manual? ¿Lo considera imprescindible para el desarrollo de un departamento de RRMM?

En el año 2007 y después de muchos esfuerzos logramos sacar adelante en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, el “Manual de funcionamiento de la unidad de recursos materiales”, con la colaboración de la unidad de apoyo a la investigación en enfermería.

El objetivo principal de este libro era asegurar un uso eficaz, eficiente y racional de los recursos materiales en las unidades de enfermería del hospital y garantizar que los suministros de uso estén en el momento y lugar adecuado, en las mejores condiciones y adquiridos al mejor precio posible. También se describen procesos, responsabilidades, actividades, modelo organizativo, relación con otros servicios e indicadores de evaluación y, lo más importante, es que todo el manual está orientado al paciente como eje central de los servicios sanitarios.

En cualquier unidad del hospital es fundamental tener un manual de organización, pero en nuestro caso se hace imprescindible como herramienta básica, ya que nos permite describir los circuitos de actuación y poner de manifiesto de una forma clara para el resto de los profesionales cómo se dinamizan las actuaciones en y desde la unidad de RRMM.

– En la actualidad, muchos centros sanitarios no cuentan con la figura de responsable de RRMM. ¿Qué valor añadido ofrece este profesional?

Estos hospitales se pierden una valiosa herramienta, porque los supervisores de RRMM permiten, a través de un solo profesional, integrar la gestión y la práctica clínica, traduciendo y permitiendo que dialoguen entre estos dos mundos que a veces parecen más separados de lo que en realidad están. Además, y como valor añadido la supervisora de RRMM, acerca e introduce las innovaciones tecnológicas en las unidades de enfermería, formando y ayudando en la integración a la práctica clínica de los productos más adecuados y de más calidad. Esta integración la lleva a cabo mediante la realización de procesos que actualizan los registros de la unidad y establecen los circuitos más ágiles para la logística requerida en cada momento.

El supervisor de RRMM, mediante la logística interna, detecta y evalúa las necesidades que plantean los profesionales y diseña la logística externa necesaria para establecer los criterios de calidad que evalúen los productos, analizando puntos críticos, estableciendo áreas de mejora e informando a todos los actores de los resultados.

Durante la pasada edición del congreso de ANECORM, estuvo muy presente la palabra crisis. ¿Cómo ha afectado dicha crisis en el ejercicio de su trabajo? ¿Realmente se puede garantizar una óptima asistencia sanitaria en época de crisis?

Precisamente en estos momentos que estamos atravesando con una crisis importante, la figura de la supervisora de RRMM se hace más relevante. No sólo debemos gestionar todos estos recursos adquiriéndolos al mejor precio y con la calidad necesaria, sino que tenemos que asegurar que esta calidad y las condiciones se mantienen a lo largo del tiempo tal y como fueron adquiridos, de modo que el paciente y los profesionales siempre puedan contar con unos materiales que cumplan los estándares de calidad exigidos.

Este seguimiento lo realizamos desde la unidad de RRMM, a través del registro continuo de incidencias donde se recogen las anomalías que pueden presentar los productos a lo largo del periodo de adquisición y según los criterios establecidos en la legislación. Este seguimiento, en mi hospital, a lo largo del año anterior, ha permitido que el incremento en el número de incidencias registradas haya podido ser solucionado, poniendo en práctica las medidas oportunas y adecuadas a cada problema y así conseguir que estas incidencias no repercutan en la calidad de la asistencia que damos a nuestros pacientes y en la satisfacción de los usuarios.

“Nuestra labor se desarrolla en la encrucijada en donde que se cruzan distintas sensibilidades y objetivos (asistenciales, económicos, logísticos, comerciales, etc.)”.

 

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