Montserrat Solís Muñoz es nombrada subdirectora de Metas de Enfermería

Jueves, 6 de abril de 2017

“Para mí es un reto y una oportunidad porque me permite completar el proceso de publicación desde la perspectiva del equipo editorial”

Doctora por la Universidad Complutense de Madrid, Montserrat Solís Muñoz ha sido nombrada recientemente subdirectora de la revista especializada Metas de Enfermería. Solís es responsable de Investigación en Cuidados del Área de Enfermería del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda de Madrid, desde enero de 2002, y es responsable del Grupo de Investigación en Enfermería y Cuidados de Salud del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro Majadahonda, desde marzo de 2016. Con una dilatada experiencia en el área de investigación, su trayectoria laboral cuenta también con diez años en la Unidad Coronaria y Trasplantes.

Solís pasará a formar parte del comité editorial de la publicación científica, junto con Pilar Arroyo Gordo, directora de la misma, y Pilar Serrano Gallardo, subdirectora de la publicación.

Pregunta. La investigación en cuidados tiene un importante peso en su trayectoria profesional. Actualmente es la responsable de Investigación en Cuidados del Área de Enfermería en el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid). En términos generales, ¿qué valoración puede hacer de la investigación en Enfermería en España?

Respuesta. A lo largo de mis más de 25 años como enfermera he visto el crecimiento progresivo en cantidad y calidad de la investigación en Enfermería en España. Cada vez existen más profesionales interesados por la investigación en cuidados, y a pesar de las dificultades, limitaciones y barreras con las que se encuentran para iniciar y desarrollar iniciativas de investigación, o conseguir financiación para llevar a cabo dichos estudios y la difusión de resultados, seguimos sumando investigaciones lideradas por enfermeras de forma exponencial. Además, la formación en investigación que han ido adquiriendo los profesionales en la última década ha marcado una diferencia en la calidad de las investigaciones, que incorporan diseños rigurosos tanto de estudios epidemiológicos, sobre todo, ensayos clínicos aleatorizados, como revisiones sistemáticas y metaanálisis, e incluso muchas investigaciones utilizan metodología cualitativa.

P. ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que la profesión enfermera española tiene que enfrentarse para el fomento de la investigación? ¿De qué manera, en su opinión, se pueden hacer frente?

R. Sin duda, son muchos los obstáculos que se han evidenciado en la literatura que dificultan el desarrollo de la investigación en cuidados, pero desearía destacar en primer lugar que las Unidades de Apoyo a la Investigación (apoyo metodológico, estadístico, para publicación científica, preparación de documentos para el Comité de Ética de la Investigación [CEI], o solicitud de financiación, entre otros) cuenten con enfermeras liberadas a tiempo total o parcial; y formación en investigación y en la adquisición de habilidades científico-técnicas que capaciten a los profesionales para desarrollar propuestas de investigación con mayor éxito y rigor (metodología de la investigación cuantitativa y cualitativa, Práctica Basada en la Evidencia, manejo de Internet y aplicaciones informáticas, búsquedas bibliográficas y manejo de bases de datos y recursos científicos en Internet, redacción científica, conocimientos en inglés, lectura de artículos científicos, capacidad de lectura crítica, principalmente).

Asimismo quisiera señalar también la falta de financiación para poder llevar a cabo las investigaciones, e incluso difundirlos resultados en eventos científicos y en revistas de impacto; y la falta de financiación para favorecer la intensificación de los investigadores que trabajan en clínica el 100% de su jornada, por lo que el diseño, ejecución y difusión de sus investigaciones supone una inversión de cuatro años de media, con una gran implicación de tiempo personal, que acaba llevando al enfermero asistencial e investigador a su agotamiento y generando el abandono de líneas de investigación que se iniciaron con éxito.

La aprobación del Primer Programa de Máster y Doctorado para enfermeras en España en 2007 dio respuesta a la necesidad de adquirir competencias en investigación y se ha notado el camino recorrido con el incremento de tesis doctorales en Enfermería. Sin embargo, las unidades de apoyo no han crecido igual en todas las comunidades autónomas, existiendo importantes vacíos en este sentido, y la financiación cada vez es más reducida y competitiva, por lo que las enfermeras tienen verdaderas dificultades para conseguir fondos públicos. También en este sentido no hay homogeneidad entre las distintas CC.AA.

P. Su tesis doctoral versó sobre la Práctica Basada en Evidencia dentro del ámbito enfermero en España, ¿cómo ha sido esta evolución? ¿Hacia dónde se dirigen los esfuerzos de la profesión hoy en día en este terreno?

R. En la tesis de 2015, que aparece publicada en la Universidad Complutense, pude dar a conocer los resultados obtenidos en relación al nivel de competencias en Práctica Clínica Basada en la Evidencia (PCBE) de las enfermeras en España.

Una de las hipótesis era que los cambios acontecidos en el entorno académico, sobre todo mediante la obtención de los títulos de máster y doctorado, favorecían la adquisición de competencias en PCBE. De las 1.722 enfermeras de toda España que participaron en el estudio, el 20% tenía título de máster o doctorado (este último representaba el 3%), y obtuvieron diferencias estadísticamente significativas respecto a otras titulaciones académicas (grado, licenciado, diplomado) con respecto a las competencias en PCBE.

También obtuvieron mayor nivel de competencias (conocimientos y habilidades, actitud, y práctica) en PCBE los que habían recibido formación en esta área, los que  contaban con habilidades y destrezas del tipo “lectura de artículos científicos varias veces al mes”, “uso frecuente de internet”, “saber buscar información científica en internet”, “nivel medio o alto de lectura en inglés”. Teniendo en cuenta que estos factores favorecedores de la PCBE están presentes cada vez en un mayor número de profesionales, si no les falta inquietud y capacidad crítica, puede potenciar el avance de la profesión a través del acceso al conocimiento, la capacidad de análisis y de aplicabilidad de las evidencias a la práctica clínica. Lo cual redundará en la mejora de la calidad de los cuidados y la tendencia hacia la excelencia.

P. La publicación de artículos científicos en revistas especializadas contribuye al fortalecimiento de la difusión y el avance del conocimiento científico de la profesión. Recientemente ha sido nombrada subdirectora de la revista Metas de Enfermería, ¿qué supone para usted formar parte de ella?

R. Un reto y una oportunidad, porque puedo completar el proceso de publicación desde la perspectiva del equipo editorial. Hasta ahora he trabajado en la redacción, corrección y evaluación de artículos para su publicación, asumiendo roles de autor, asesor y evaluador. Ahora tengo la oportunidad de vivir la experiencia del gestor de la publicación, que entiendo que es un proceso diferente respecto al resto, que te da una mayor perspectiva.

P. ¿Cuáles son los principales retos que se plantea en esta nueva etapa?

R. Aprender el proceso de la gestión de la publicación desde mi nuevo rol. Aprovechar mis conocimientos y mi experiencia en la publicación científica para poder ayudar a los autores a mejorar sus manuscritos, desde el punto de vista del rigor científico, y que alcancen con éxito la publicación. Abrir mi mente a nuevas expectativas de desarrollo profesional dentro del mundo editorial.

comité editorial, Montserrat Solís Muñoz, subdirectora de la revista especializada Metas de Enfermería, Universidad Complutense de Madrid

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