Rechazo a la desaparición de la enfermera de prevención

Lunes, 25 de febrero de 2013

© E. Herrera

La Asociación Madrileña de Enfermería Preventiva (AMEP) ha mostrado su disconformidad ante la situación que se está produciendo en algunos hospitales de la Comunidad de Madrid, en los que está desapareciendo la figura de la enfermera de prevención y control de infecciones e higiene hospitalaria adscrita a los servicios de medicina preventiva.

Según el estudio EPINE, la prevalencia en 2012 fue de 9.84, con lo que las infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS) incrementan la mortalidad de miles de pacientes cada año y además alargan la estancia hospitalaria y aumentan los gastos derivados de la misma (material sanitario, fármacos, etc.), afectando de forma negativa a la situación económica relativa a tratamientos, centros y actuaciones sanitarias.

Actualmente, la enfermera de medicina preventiva está dejando de ser imprescindible y es trasladada a otros servicios, como ya ha sucedido en varios hospitales, en lo que los actuales gestores sanitarios ignoran prescinden de la labor que desarrollan estos profesionales de enfermería. Por este motivo, AMEP ha mostrado su rechazo ante estas decisiones ya que, en sus palabras “ponen en peligro la seguridad y el estado de bienestar de nuestros pacientes y que además, a medio y largo plazo sin duda, resultarán muy caras a nuestro sistema sanitario”.

Funciones basadas en el desarrollo de políticas de seguridad

La mayor parte de estas infecciones son evitables, por lo que las recomendaciones en desinfección y antisepsia, los sistemas de vigilancia, las precauciones estándar y las precauciones basadas en la transmisión son fundamentales para prevenirlas. Por este motivo, es necesario un cambio de cultura en cuanto a gestión eficiente de los riesgos asistenciales y la aplicación de la mejor evidencia sobre prácticas seguras.

De esta actividad se encarga la enfermera de prevención y control de infecciones, cuyas funciones incluyen la mejora de la calidad asistencial y el desarrollo de políticas de seguridad del paciente. Su labor se basa en una capacitación adecuada, es decir, deben adquirir conocimientos, aptitudes y habilidades, para ocupar este puesto y fomentar ese cambio. Desde la asociación, también han explicado “cuáles son las competencias de estos profesionales de enfermería, como muestra de su importancia para realizar ese deseable cambio de cultura en el que la seguridad de nuestros pacientes esté por encima de decisiones políticas”.

 

 

 

¿Quieres comentar la noticia?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*