La actuación enfermera en Sanfermines: el dispositivo de la Cruz Roja

Las fiestas de San Fermín de este año están llegando a su fin. Mañana a las 8 en punto dará comienzo el último encierro de esta edición, y, tras todo un día de celebraciones, concluirán los Sanfermines 2018. Millones de personas de todo el mundo acuden a Pamplona para formar parte de una de las fiestas más populares y conocidas del globo, pero, detrás de todos estos festejos hay un equipo sanitario que atiende cada una de las necesidades y problemas de salud que puedan surgir durante esta semana.

Hemos hablado con Ariane García, responsable de enfermería del Dispositivo de Sanfermines de Cruz Roja Navarra sobre cómo se organiza el trabajo de los profesionales durante San Fermín, los cambios que ha habido en estos dispositivos a lo largo de los años y las situaciones que se ha encontrado en su larga experiencia cuidando la salud de las personas durante estas celebraciones.

Pregunta: ¿Cómo es el dispositivo sanitario de la Cruz Roja en los Sanfermines?

Respuesta: Es extenso, y más estos dos últimos años en los que estamos con un nivel 4 de prealerta antiterrorista. Aunque las fiestas comiencen el 6 de julio, el dispositivo empieza un día antes, con la novillada, seguido de un concierto que se suele hacer en la Plaza del Castillo de Pamplona.

Este año al coincidir con dos fines de semana, desde SOS Navarra se nos solicitó que montásemos la UPA (Unidad de Primera Atención) desde las 20 h del 5 de julio hasta las 20 h del día 8. Y se vuelve a abrir hoy hasta el domingo a las 8 de la mañana.

Para el txupinazo ponemos tres puestos de atención, con una ambulancia en cada uno de ellos, en la trasera del ayuntamiento, en la entrada de la iglesia aledaña de San Saturnino y, desde el año pasado, montamos otro más en la Avenida Carlos III a la altura del Teatro Gayarre, algo más alejado de esta zona. Además cubrimos los fuegos artificiales con tres ambulancias, dos de soporte vital básico y una de avanzado.

En casi todos los servicios tiene presencia el personal de enfermería, especialmente en la UPA, los encierros y la plaza de toros. Además participamos con una o dos ambulancias en red TSU (Transporte Sanitario Urgente), una SVB tipo B, que puede estar integrada por dos técnicos en emergencias sanitarias y un socorrista o tres TES y una SVA tipo C; esta, a su vez, formada por dos TES y un profesional enfermero o por un técnico y médico y enfermera.

P.: ¿Cómo se coordina y organiza? ¿Está orientado más hacia los encierros o se prolonga durante toda la jornada?

R.: La coordinación de los diferentes servicios es complicada, pero nos ayudamos entre todos. Tenemos un equipo de trabajo en el que cada uno se responsabiliza de una parte. En mi caso, me corresponde la coordinación de los profesionales enfermeros y la UPA. Hay un responsable de logística, otro de voluntariado, otro de encierros, otro de personal de medicina, otro de festejos taurinos…

Y así nos vamos organizando. El servicio que más personal moviliza es el encierro, con más de 100 voluntarios y 14 ambulancias, de las que diez son de Cruz Roja, pero hay servicios durante toda la jornada.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en dicho dispositivo?

R.: La enfermería tiene un papel fundamental en el dispositivo, tanto en los encierros y en la atención al paciente politraumatizado, como en el resto de la jornada, abordando intoxicaciones. En la UPA también se hacen suturas y curas de diferentes tipos. Además del apoyo psicológico, básico en muchas de las intervenciones que realizamos.

P.: Teniendo en cuenta la gran concurrencia que tienen los encierros y que es una celebración ligada al consumo de alcohol u otras drogas, ¿cuáles son las intervenciones principales? ¿Y las más habituales?

R.: Depende del servicio. En el encierro, lo más habitual son heridas y contusiones, seguidas por las cornadas de diferente gravedad; en la UPA, conocida como “la coctelera”, lo más frecuente son las intoxicaciones, sobre todo etílicas, aunque muchas veces son mixtas, con anfetaminas, cannabis y otros tipos de drogas. También se suelen atender heridas que requieren generalmente sutura.

P.: ¿Ha participado en el dispositivo sanitario en estas fiestas otros años? ¿Qué situaciones se ha encontrado?

R.: Estos son mis undécimos Sanfermines como voluntaria, los últimos cinco, como enfermera. He vivido situaciones de todo tipo, desde historias divertidas hasta amenazas y agresiones. La gente muchas veces suele ir muy pasada, y no termina de ser consciente de sus actos.

Como anécdotas, nos llegó una persona metida en un carro de la compra, completamente inconsciente, y sacarla de ahí fue todo un show, o gente que aprovecha, ya que estamos aquí, para hacer consultas de Atención Primaria, en vez de molestarse en coger turno con su médico de cabecera, tapones en las orejas, uñeros… y demás casos de ese estilo.

También hay gente que viene con objetos peculiares. El otro día nos vino un francés con un cencerro, y no supo explicarnos de dónde lo había sacado. Un año, nos encontramos con un chico, asustadísimo, que decía que lo venía persiguiendo un elefante por el efecto de las alucinaciones causadas por los tóxicos que había ingerido.

Anécdotas aparte, hay varios temas complejos que nos suelen tocar, como son el caso de menores intoxicados, puesto que necesitamos un adulto responsable para según qué tratamientos, o las agresiones, ya sea porque viene el atacante, o porque viene la persona agredida; en estos casos, solo podemos hacer una primera atención, y tenemos que derivarlo al hospital, para hacer el correspondiente parte de lesiones. También es complicado cuando te vienen mujeres, sobre todo, que refieren no acordarse de nada durante unas cuantas horas, y no haber bebido como para tener esas lagunas. En estos casos se les deriva para la prueba de tóxicos, ya que son susceptibles de que les hayan echado algo en la bebida.

P.: ¿Ha podido encontrar diferencias en la organización de estos dispositivos con respecto al de este año? ¿Cuáles?

R.: Sí, hay diferencias. Por lo que he comentado al principio, sobre el nivel de alerta antiterrorista que tenemos, hay muchos más recursos en la calle, hay un equipo que está en prealerta a diario, para que si se diera el caso de un incidente con múltiples víctimas, sea del origen que sea, puedan salir y montar un nido de triaje de heridos y un hospital en conjunto a los compañeros de la Asociación Detente y Ayuda (DYA).

Además, durante los fuegos colaboramos con la policía para cortar el tráfico en algunas calles, de acuerdo con sus indicaciones.

P.: Los Sanfermines son una de las fiestas más populares del mundo, ¿reciben algún tipo de preparación previa antes de que den comienzo? ¿Cuál?

R.: De forma previa a las festividades siempre intentamos hacer algún reciclaje formativo, ya sea de trabajo en equipo, como de hemostasia y torniquetes. Se suele hacer algún simulacro durante el mes de junio, que nos viene muy bien para repasar conceptos y reciclarnos; muchas veces, incluso simplemente por conocer al resto del equipo.

P.: Estas fiestas atraen a ciudadanos de todo el mundo, en este sentido, ¿se han encontrado con alguna dificultad, como problemas de comunicación por el idioma o de otro tipo?

R.: El idioma siempre es un hándicap. Generalmente, con el inglés nos solemos defender, y tenemos voluntarios que lo hablan muy bien, y también francés, italiano, incluso portugués, además de todas las lenguas del territorio nacional: euskera, catalán, gallego… Y si no, el idioma universal, el de las señas, suele ser suficiente para una primera atención, dado que el Complejo Hospitalario de Navarra cuenta con servicios de traductores para estos casos. El problema surge cuando los pacientes están desorientados, intoxicados o con un nivel bajo de consciencia.

P.: Desde su punto de vista como enfermera, ¿qué recomendaciones daría a las personas que hayan decidido acudir a los Sanfermines?

R.: Que disfruten de la fiesta con moderación, que se informen bien de adónde vienen, que se calcen correctamente y, por supuesto, que no se metan a correr el encierro si no tienen un entrenamiento previo ni están en condiciones físicas y mentales de hacerlo.

Hay fiesta para todos, y no todo vale, que parece que Pamplona en Sanfermines es la ciudad sin ley, y nos volvemos como animales salvajes, cuando se puede disfrutar, y mucho, de la fiesta siendo cívico, respetuoso y amable con el resto.

Dispositivo de la Cruz Roja , enfermera , enfermería , Sanfermines 2018

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