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ENERO 2017 N° 1 Volumen 7

Factores relacionados con la actitud y motivación hacia la investigación en un grupo de profesionales de enfermería de Madrid (España)

Sección: Originales

Cómo citar este artículo

Rodríguez Mármol M, Muñoz Cruz M, Romero Iglesias N. Factores relacionados con la actitud y motivación hacia la investigación en un grupo de profesionales de enfermería de Madrid (España). Rev. iberoam. Educ. investi. Enferm. 2017; 7(1):44-56.

Autores

1 María Rodríguez Mármol, 2 Rafael Muñoz Cruz, 3 Nuria Romero Iglesias

1 Enfermera. Máster en Investigación e Innovación en Salud, Cuidados y Calidad de Vida. Hospital Comarcal de Alcañiz, Teruel (España).
2 Enfermero. Máster en Investigación e Innovación en Salud, Cuidados y Calidad de Vida. Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid (España).
3 Enfermera. Complejo Hospitalario de Jaén (España).

Contacto:

Email: rodriguezmarmolm@gmail.com

Resumen

Introducción: la investigación es una función básica de los equipos de salud para generar conocimientos aplicables a los cuidados de los pacientes.
Objetivo: conocer los factores que motivan y obstaculizan la investigación por parte de los profesionales de enfermería, tanto de Atención Primaria como Especializada.
Diseño: estudio descriptivo transversal mediante un cuestionario autoadministrado y previamente validado sobre 100 profesionales de Atención Primaria y 100 de Atención Especializada mediante una escala tipo Likert.
Resultados: la media de edad de la muestra fue de 50,28 años, el 65,5% fue mujer, el 77,5% tenía más de 10 años de experiencia y el 40% era fijo. La mayor parte de los participantes no tenía personas a su cargo, ni experiencia en investigación ni formación de postgrado. En el análisis bivariante se encontraron diferencias estadísticamente significativas en función del sexo, del lugar de trabajo, de su formación y de la experiencia laboral e investigadora.
Conclusión: la carga de trabajo y tener más de 10 años de experiencia influyó negativamente a la hora de motivar a los profesionales a llevar a cabo proyectos de investigación. Otros factores como el sexo, el lugar donde desempeñaban su actividad, las investigaciones previas, y los estudios de postgrado influyeron en algunas características relacionadas con la motivación hacia investigar. La dirección de los centros sanitarios debe fomentar la participación, formación y motivación en investigación de sus profesionales.

Palabras clave:

investigación ; Motivación ; enfermería

Title:

Factors related to attitude and motivation for research in a group of nurses in Madrid, Spain

Abstract:

Introduction: research is a basic function in healthcare teams in order to obtain data that can be later applied to patients care.
Purpose: to identify factors that motivate or are a barrier to research by nurses, both in Primary Care and in Specialized Care.
Design: a qualitative descriptive clinical study was carried out using a self-administered questionnaire that had previously been validated in 100 Primary Care nurses and 100 specialized nurses using a Likert scale.
Results: mean age of participants was 50.28 years; 65.5% were women, and 77.5% had > 10-year experience; 40% were permanent workers. Most participants were not in charge of depending people, and did not had research experience and postgraduate education. A bivariate analysis showed statistically significant differences based on sex, workplace, education, and working and research experience.
Conclusion: working burden and having a more than 10-year experience had a negative impact in nurses motivation to perform research projects. Other factors, such as sex, workplace, previous research, and postgraduate studies did had an influence on some features related to motivation for research. Healthcare institutions managers should promote participation, training and motivation for research among healthcare workers.

Keywords:

research; motivation; nursing

Portugues

Título:

Fatores relacionados com a atitude e a motivação para a investigação em um grupo de profissionais de enfermagem de Madrid (Espanha)

Resumo:

Justificação: a pesquisa é uma função essencial de equipes de saúde para gerar conhecimentos relevantes para o atendimento de pacientes.
Objetivo: determinar os fatores que motivam e dificultar a investigação pelos profissionais de enfermagem, tanto de cuidados primários cuanto de especializados.
Método: estudo descritivo transversal, utilizando um questionário auto-administrado validado anteriormente em 100 profisionais na Atenção Primária e Atenção Especializada (hospital) usando escala de Likert.
Resultados: a média de idade da amostra foi de 50,28 anos, 65,5% eram mulheres, 77,5% tinham mais de 10 anos de experiência e 40% foram corrigidos. A maioria dos participantes não tinha pessoal à sua carga nenhuma experiência em pesquisa e formação pós-graduada. Na análise bivariada foram encontradas diferenças estatisticamente significativas, de acordo com o sexo, do posto de trabalho, sua formação e a experiência de trabalho e pesquisa.
Discussão: a carga de trabalho e ter mais de 10 anos de experiência influenciaram negativamente no momento de motivar ao profissional para projetos de pesquisa. Outros fatores como o sexo, o lugar onde desempenha sua atividade, a pesquisa e os estudos de pós-graduação anteriores influenciaram em algumas características relacionadas com a motivação para investigar.
Conclusão: a direção dos centros de saúde deve promover a participação, a formação e a motivação na investigação de seus profissionais.

Palavras-chave:

pesquisa; motivação; enfermagem

Introducción

El Consejo Internacional de Enfermería contempla la investigación como una forma reflexiva, crítica y realista de la práctica, que hace que las enfermeras puedan ver los problemas desde una perspectiva diferente (1). La investigación en enfermería se centra primordialmente en el desarrollo del conocimiento sobre la enfermería y su ejercicio, incluida la atención a las personas sanas y enfermas. Va dirigida a la comprensión de los mecanismos fundamentales que afectan a la capacidad de las personas y familias para mantener o incrementar una actividad óptima y minimizar los efectos negativos de la enfermedad (2,3). El impacto que tiene la investigación en enfermería se hace notable cuando los resultados se llevan a la práctica clínica (4).

Desde los años veinte hasta la década de los setenta, la mayoría de la investigación enfermera ha estado enfocada a la educación en enfermería, mientras que hoy en día eso ha cambiado, siendo un tema importante en ese aspecto el estudio de la eficacia de la simulación para que los estudiantes puedan aprender la práctica enfermera, aumentando sobre todo la investigación en el ámbito asistencial (5,6). Actualmente la investigación enfermera, tanto cualitativa como cuantitativa, se ha incrementado a pasos agigantados en los últimos años, especialmente esta última (7-9).
La investigación es una de las funciones básicas de los equipos de salud (10), ya que favorece la obtención de información y la generación de conocimientos propios (11). Para ello existen diversas fuentes de información, como las bases de datos disponibles en internet, bibliotecas, consulta a colegas, etc. (12).

El desarrollo de la enfermería basada en la investigación aún es escaso, debido principalmente a que aún se investiga por el hecho de conseguir un título académico (13). A pesar de ello, la práctica basada en la investigación es fundamental para el buen desarrollo profesional (7).

Algunas de las motivaciones que llevan a los profesionales enfermeros a realizar cursos de postgrado relacionados con la investigación en salud son la realización del doctorado en un futuro, la carrera profesional, lograr un puesto de trabajo o la formación (14). Por otro lado, algunos motivos del personal de enfermería para no investigar son: falta de financiación y formación adecuada, de tiempo, de motivación y de conocimientos bibliográficos, así como la falta de grupos de profesionales dedicados a la investigación y de apoyo por parte de las instituciones (9,15-17). También hay que decir que, a pesar de la importancia de publicar los datos de la investigación en enfermería, hay una gran falta de formación de postgrado en lo que a difusión de resultados se refiere (18).

Objetivo

El objetivo del presente estudio es el de conocer los factores que motivan o que obstaculizan la investigación que pueden llevar a cabo los profesionales de enfermería, así como los principales obstáculos que se encuentran estos profesionales a la hora de llevar a cabo investigaciones relacionadas con su profesión. Todo ello diferenciando entre profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada.

Material y método

Se llevó a cabo un estudio descriptivo transversal en el que se encuestaron a 200 enfermeros, de los cuales 100 trabajaban en Atención Primaria y 100 en Atención Especializada. La muestra fue seleccionada mediante muestreo no probabilístico de conveniencia. Recolectada en ocho centros de Atención Primaria y en dos centros de Atención Especializada de la ciudad de Madrid. El motivo de selección de dichos centros fue la imposibilidad de acceso al total de centros sanitarios de la ciudad, debido a la gran población de esta y a la negativa de algunas supervisiones.

Los datos fueron recogidos entre los meses de febrero a abril de 2015 mediante un instrumento para evaluar la actitud y motivación de la enfermería hacia la investigación (3). Consta de 42 ítems divididos en cinco bloques: organización de la vida personal y profesional: gestión del tiempo, conocimientos y preparación, recursos disponibles y apoyos, desarrollo profesional y motivaciones. Todos los ítems se responden a través de una escala tipo Likert del 1 al 5, donde el 1 equivale a “totalmente de acuerdo” y el 5 “totalmente en desacuerdo”. Este instrumento fue validado y presenta una consistencia interna por el método del alfa de Cronbach de 0,887. Además, se recogieron diferentes variables sociodemográficas: edad, sexo, servicio de trabajo, personas a su cargo, años de experiencia, tipo de contrato, experiencia en investigación, y formación recibida. La cumplimentación del mismo fue autodiligenciada, anónima y de carácter voluntario, previo consentimiento informado. El proceso de recolección de datos se inició con el consentimiento de las supervisiones de cada centro de salud y unidad hospitalaria, seguido de la información y consentimiento de los participantes, los cuales una vez entregada y rellenada la encuesta la depositaron en un buzón al que solo tuvieron acceso los investigadores para garantizar el anonimato, en función a lo reflejado en la Ley 15/1999 de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. Los criterios de inclusión que se consideraron fueron enfermeros que se encontrasen en posesión de un contrato eventual o fuesen propietarios de una plaza fija y que en el momento del estudio estuviesen en activo.

Los datos obtenidos se procesaron con el paquete estadístico SPSS 15, se realizaron cálculos descriptivos a través de media, desviación estándar (DE) y moda para las variables cuantitativas, mientras que para las variables cualitativas se usaron porcentajes y frecuencias. Para el análisis bivariante se utilizó el estadístico t-Student, y en los casos donde este no podía utilizarse, ya que no cumplía los requisitos de normalidad y homocedasticidad, se llevó a cabo en análisis a través de la U de Mann-Withney, considerando que existen diferencias estadísticamente significativas en aquellos casos donde el valor de significación es menor a 0,05. En aquellos casos donde se encontraron diferencias se calculó la fuerza de asociación a través de la D de Cohen, considerando pequeña de 0,20-0,50, mediana de 0,50-0,80 y grande más de 0,80.

Resultados

El estudio se llevó a cabo sobre una muestra de 200 enfermeros, con edades comprendidas entre los 23 y los 65 años y con una media de edad de 50,28 años y DE: 11,242. La muestra se dividió en dos grupos, aquellos que trabajan en Atención Primaria y aquellos que lo hacían en Atención Especializada. Del total de la muestra 131 (65,5%) fueron mujeres y 69 (34,5%) hombres. El 77,5% (n= 155) presentaba más de 10 años de experiencia, mientras que para el resto de la muestra el tiempo de experiencia era inferior. El 60% (n= 120) tenía un contrato eventual y el 40% (n= 80) restante poseían plaza fija. Del total de enfermeros estudiados el 20% (n= 40) tenía experiencia en el ámbito de la investigación en salud y el 24% (n= 48) tenía formación postgrado. En cuanto a la opinión personal acerca de la investigación, la opción más señalada fue, con un 37% (n= 74), “contribuye al desarrollo de la profesión” (Gráfico 1). Al diferenciar por sexo se obtienen los resultados descriptivos expuestos en la Tabla 1.

Al realizar el análisis descriptivo del cuestionario dependiendo del servicio donde trabajaban los sujetos (AP/AE), el sexo, la formación recibida, la experiencia en investigación y la experiencia laboral se obtuvieron, como resultados más relevantes, los expuestos en la Tabla 2. Cabe destacar que aquellos que trabajan en AE están totalmente de acuerdo, en mayor proporción, con que la carga asistencial obstaculiza la investigación. Ambos grupos están en desacuerdo, en mayor porcentaje, con que no es necesario investigar para mejorar el currículum, sin embargo, se observa que los trabajadores de AE no están de acuerdo en participar en un trabajo de investigación. Las mujeres, en mayor proporción que los hombres, están más en desacuerdo con el hecho de poder decidir los cuidados de los pacientes y están más de acuerdo con poder participar en un trabajo de investigación. Se observa que aquellos sujetos que presentan estudios de postgrado en investigación están más de acuerdo con su capacidad de liderazgo en un trabajo de investigación que los que tienen estudios pregrado. Sin embargo, ambos grupos presentan una moda de 4. Se observa que aquellos enfermeros que tienen experiencia en investigación están más de acuerdo (Moda= 1) que los que no la tienen (Moda= 4) con el hecho de que en su lugar de trabajo pueden obtener literatura científica, al igual que ocurre con los trabajadores de menos de 10 años de experiencia (Moda= 1) frente a los que tienen más de 10 años (Moda= 4).


El análisis bivariante se realizó en función del servicio donde los profesionales trabajaban, de la experiencia investigadora, del sexo, de la experiencia profesional y de la formación recibida en investigación, siendo la asociación a favor del primer grupo en todos los ítems excepto en los marcados (Tabla 3). Se observa que, al comparar por servicio de trabajo, la asociación más fuerte se da para el ítem 7, siendo los que trabajan en AE los que se encuentra más de acuerdo con el hecho de que la carga de trabajo es un obstáculo para la investigación. Al comparar por sexo, los resultados muestran que son las mujeres las que se encuentran más en desacuerdo, de forma significativa y con una fuerza de asociación de 0,7, para el ítem “Como enfermera tengo autoridad para decidir los cuidados del paciente”. Aquellos sujetos que presentan formación de pregrado se sienten más capaces de liderar un trabajo de investigación que los que tienen algún curso postgrado, pero la fuerza de esta asociación es pequeña (D de Cohen= 0,29). La asociación con mayor fuerza (D de Cohen= 0,66) al comparar en función de la experiencia en investigación, se obtuvo para el ítem “Investigar aporta beneficios a la práctica profesional”, siendo los que sí tienen experiencia los que se encuentran más de acuerdo con esta afirmación. Al observar los resultados en función de la experiencia profesional, son los sujetos con más de 10 años de experiencia los que se encuentran más de acuerdo con las afirmaciones “Las obligaciones personales de cada uno son obstáculos para la investigación” y “Enfermería cuenta con los mismos apoyos económicos para investigar que el resto de profesionales”, ambas con una fuerza de asociación pequeña (D de Cohen= 0,44).

Discusión

Los resultados arrojados muestran cómo los profesionales de Enfermería, independientemente del puesto de trabajo en el que se encuentran, consideran que para investigar hace falta mucho tiempo y esfuerzo dentro del horario laboral. En el mismo sentido, los profesionales afirman que la carga de trabajo le impide dedicar tiempo a investigar, especialmente en el caso de la atención especializada, algo parecido a lo que ocurre en el estudio de Ortuño, Posada y Fernández (16) donde se afirma que un elevado porcentaje de enfermeras señalan la falta de tiempo como una barrera importante hacia la investigación.

Al comparar los resultados en función del lugar de trabajo, son los enfermeros de AP los que presentan más desacuerdo con afirmaciones como “En mi trabajo, la carga asistencial es un motivo que obstaculiza dedicar tiempo a investigar”, “En mi puesto de trabajo tengo acceso a recursos materiales para investigar” y “Como enfermera tengo autoridad para decidir los cuidados del paciente”, mientras que son los enfermeros de AE los que se encuentran en desacuerdo con las afirmaciones siguientes: “No necesito investigar para mejorar mi trabajo”, “Enfermería no es una profesión orientada hacia la investigación”, “Me gustaría participar en un trabajo de investigación” y “Estar motivado en mi trabajo me anima a investigar”. Es interesante mencionar los resultados de Giménez et al., (9) donde en una muestra de 432 sanitarios, la investigación fuera de la jornada laboral fue un 37% más frecuente en médicos que enfermeros, lo que quizá muestre un problema de motivación o disponibilidad no tan relacionado con el puesto de trabajo, sino con la categoría profesional, a pesar de que en el estudio de Cevallos et al. (10) se concluye que determinados factores como la falta de tiempo, de motivación y de recursos es una barrera de los médicos a la hora de investigar.

La mayoría de los enfermeros de AE piensan que tienen demasiada carga de trabajo para dedicar tiempo a la investigación, cosa que no ocurre en AP. Ambos grupos opinan que no existe suficiente formación en investigación para la enfermería, que no reciben suficiente apoyo y motivación para investigar y que en su puesto de trabajo no tienen los recursos necesarios. Por otro lado, el personal de AP piensa que investigar es una acción delegada, pero a pesar de eso les gustaría participar en alguna investigación y creen que el hecho de estar motivado en su puesto de trabajo le anima para investigar; sin embargo, los trabajadores de AE no piensan igual. En este sentido, es destacable el estudio de Ortuño-Soriano et al. (16), donde más del 55% de la muestra afirma que la falta de motivación es un factor importante para no investigar.

Al analizar los resultados en función de la experiencia investigadora en salud se encontraron diferencias significativas para diferentes ítems. Aquellos que sí tenían experiencia en investigación resultaron estar más en desacuerdo en los ítems “En mi trabajo, el resto del equipo multidisciplinar colaboraría en un proyecto de investigación de enfermería”, “Investigar aporta beneficios para la práctica enfermera”, “Investigar mejora el reconocimiento de la profesión enfermera” y “No merece la pena investigar para aumentar la puntuación del currículum y ser más competitivo”. Los que no tenían experiencia en investigación se encontraron en desacuerdo con el resto de ítems cuyas diferencias son significativas. La proporción de profesionales estudiados que tenían experiencia investigadora fue de un 20%, datos que están muy alejados de los obtenidos por Cepeda et al. en 2009 (3), donde más del 40% de la población estudiada tenía algún tipo de experiencia en investigación. En el mismo sentido, es de notable reseña el estudio de 2011 de Martín y Alonso (12), donde el porcentaje de participantes con experiencia fue similar al estudio de Cepeda, pero el 80% no sabía lo que era una base de datos científica. En el mismo sentido, sería interesante comentar la reflexión de Jiménez-Sánchez (1), donde se habla de una norma en México que reconoce la necesidad de contar con personal enfermero con formación académica en investigación a nivel de postgrado, impulsando las unidades de investigación en enfermería en las instituciones.

Al comparar por sexo, son las mujeres las que se encuentran más en desacuerdo que los hombres para los ítems “tengo suficientes conocimientos para realizar un proyecto de investigación” y “como enfermera tengo autoridad para decidir los cuidados del paciente”. Son los hombres los que se encuentran más en desacuerdo para el resto de ítems, cuyas diferencias son significativas. Cabe decir que solo un 24% de la muestra tiene estudios de postgrado relacionados con investigación, datos que están en contraposición a los obtenidos por Velázquez et al. (14), donde casi un 70% de los alumnos matriculados en un máster de investigación pretendía seguir con el doctorado, lo que puede indicar el aumento de los conocimientos investigadores, puede influir positivamente en la capacidad de motivación a la hora de continuar investigando. En el mismo estudio, el porcentaje de mujeres matriculadas en el máster es casi el doble que el de hombres, hecho que se da también en el presente artículo.

Los enfermeros que tienen más de 10 años de experiencia se encuentran más en desacuerdo que aquellos que tienen menos experiencia para el ítem “Enfermería debe realizar cursos de formación postgrado de investigación”.

Aquellos que solo tienen formación pregrado en investigación están más en desacuerdo que los que poseen títulos de postgrado para el ítem “Me siento capaz de liderar un trabajo de investigación”. En este aspecto, sería conveniente revisar la reflexión de Hernández en 2015 (4), donde en su parte final ratifica la importancia que tienen los conocimientos del personal investigación, al igual que otros factores como el tiempo y la predisposición y la de Escamilla en 2014 defendiendo la implantación del pregrado de investigación (7), ya que es de interés para muchas disciplinas, no solo para enfermería.

Este estudio presenta las limitaciones propias de un estudio descriptivo transversal, puesto que no mide temporalidad, y las propias de un muestreo no probabilístico, ya que supone una muestra no representativa. Por estos motivos, los resultados solo son aplicables a la muestra estudiada, no pudiéndose extrapolar a otra población.

Conclusiones

La carga de trabajo y una larga experiencia profesional son factores que desmotivan al profesional de enfermería estudiado a la hora de llevar a cabo proyectos de investigación.

Algunos de los factores estudiados, como es el caso del sexo, del lugar donde los profesionales desarrollan su función (AP o AE), la experiencia previa en investigación y el haber realizado o no estudios de postgrado influyen en la motivación de los profesionales estudiados a la hora de llevar a cabo proyectos de investigación.

La dirección de los centros de Atención Primaria y Atención Especializada, incluidos en la muestra estudiada, debería gestionar el tiempo y la carga de trabajo para fomentar la participación en proyectos de investigación por parte de los profesionales sin perjuicio de sus actividades laborales, así como motivar y formar a estos profesionales.

Anexos

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