3
Aladefe

Aladefe

ABRIL 2012 N° 2 Volumen 2

Entrevista a Susana Espino

Sección: Entrevistas

Autores

Edith Rivas Rivero

Directora Adjunta Revista ALADEFE

Resumen

Licenciada en Enfermería por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú.
Magíster en Enfermería Clínica por la Universidad del Valle Cali, Colombia. Doctora en Ciencias de Enfermería de la Universidad Nacional de Trujillo, Perú. Doctora Honoris Causa por la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, Lima, Perú. Fue Directora Académica y Profesora Fundadora del Programa Académico Profesional de Enfermería de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo Lambayeque, Chiclayo, Perú. Directora del Programa Académico de Enfermería de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú (perteneció al grupo fundador de dicho Programa). Fundadora y primera directora del Centro Nacional de Tecnología Educacional en Ciencias de la Salud (CENTES), convenio tripartito entre la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), Lima, Perú. Consultora en el Programa Regional de Desarrollo de los Recursos Humanos de la Oficina Sanitaria Panamericana.

Pregunta. ¿Cuáles son para usted los retos de la Enfermería en el escenario de la globalización?
Respuesta.
Ésta es una pregunta que tiene mucho que ver con nuestro futuro como profesión sin olvidar que, antes de ser enfermeras, somos ciudadanas/os que, por lo tanto, aspiramos el bienestar común de todos. Es por eso que como enfermeras debemos empoderarnos de todo lo que concierne con las políticas públicas, no solo para conocer y reflexionar sobre ello, sino para tornarlo posible y viable para todas las personas.
Otro gran reto es el conocimiento en demostrar toda nuestra capacidad de la competencia comunicativa tanto en el cuidado del paciente, familia y comunidad, así como del equipo profesional, en su total magnitud. Demostrando que sí es posible revertir los hechos, esto nos ha de permitir la accesibilidad de la enfermera a la educación, información y conformación de redes de conocimiento. Así mismo nos permite la posibilidad de contar con tecnologías del cuidado para afrontar las nuevas patologías sociales: el descuido, la homogenización, la soledad, la violencia, la ludopatía y la reificación de la condición humana, entre otros.
En suma, que la enferma se referencie en su actuación por los enfoques de la interculturalidad, la integralidad, la heterogeneidad, la cotidianidad, la complejidad, lo humano de lo humano y lo dialógico.

P. ¿Podría hablarnos de la característica más significativa de su trayectoria profesional?
R.
Aunque creo que no soy la persona más indicada para hablar sobre mi trayectoria, considero que soy una enfermera que se preocupó y sigue preocupándose por la disciplina de la Enfermería y que hace muchos esfuerzos por actualizarse permanentemente en el objeto de la misma de forma concreta con el fin de poder participar de manera eficiente, tanto en la formación de las futuras enfermeras como en el empoderamiento de las enfermeras profesionales a través de la educación permanente.
Siempre consideré indispensable una estrecha coordinación y colaboración entre docencia y servicio, creo que es el camino más adecuado para lograr un crecimiento sostenido de la profesión.

P. ¿Cómo califica usted la articulación entre compromiso ético-político y análisis científico en enfermería?
R.
El cuidado enfermero pasa necesariamente por la dimensión de la voluntad. La voluntad del sujeto, a su vez, demanda de la enfermera el imperativo de ser cuidado y amado sin influir (en su voluntad). El cuidado es supremamente democrático y antiposesivo porque mantiene siempre al sujeto en libertad, durante el proceso de cuidar. Todo el arsenal científico de enfermería se localiza en el mismo nivel de la premisa básica anterior, es decir, es importante para la enfermería el trío ética-cuidado-amor, porque no hay proceso de cuidar sin libertad.
Es preciso que la formación básica de la enfermería sea dada desde una propuesta política, pedagógica, andragógica, de concienciación y estar sujetos a cambios en la medida de cómo se den los hechos, siendo nuestro discurso que el pensamiento y el quehacer diario sean motivo de renovación permanente.

P. ¿Cuál es su opinión con respecto a la mejora de la práctica?
R.
La práctica enfermera ha mejorado significativamente en la medida en la que las enfermeras han tenido la oportunidad y el compromiso de especializarse, realizar cursos de postgrado e innovar nuevas formas de cuidar de acuerdos a los contextos sociopolíticos, económicos y culturales vigentes. Sin embargo, en muchos lugares la práctica tiene un fuerte componente técnico (biomédico-biologicista) y una marcada carencia del componente sensible del cuidado.
En los últimos tiempos se aprecia un movimiento por la “Humanización del Cuidado”, pero considero que la ausencia de una educación permanente del personal de enfermería que responda a las necesidades de las personas que cuidamos y a las carencias concretas en el cuidado que ofrecemos las enfermeras, retrasa el avance científico y técnico de la práctica. Para mejorar la práctica es indispensable que ésta se desarrolle concomitantemente con la investigación y la docencia.

P. ¿Cómo ve usted las temáticas salud, mujer y desa­rrollo?
R.
Es una temática que se viene dando hace varias décadas, unas veces poniendo énfasis en el enfoque de género, otras exclusivamente en salud, sin embargo, considero que en algunos países la situación de la mujer es aún precaria, yo creo que esto varía de acuerdo al desarrollo sociopolítico y cultural del país o región.
En algunos lugares, la mujer en la medida que ha tenido acceso a la educación y salud está alcanzando niveles destacados en la política, en la economía y en la sociedad en general. Considero que la situación de la mujer, su salud y desarrollo requiere de cuidar con seriedad su salud y educación, promoviendo leyes que impulsen la igualdad entre mujeres y hombres, desterrando los privilegios y la marginación.

P. Respecto al tema de género y salud en mujeres indígenas, ¿cómo observa usted la situación hoy en día?
R.
En América Latina existe una marginación a los indígenas independientemente del género, sin embargo, en estas últimas décadas algunos países de la Región se han preocupado por fomentar e implementar leyes que favorezcan a estas personas marginadas desde hace cientos de años, pero no todas las leyes se cumplen y como la mayoría de ellos viven en reservas alejadas de los centros poblados, son olvidados por el Estado. Ellos carecen de buenos servicios de salud y presentan altos índices de morbi-mortalidad, existiendo grupos de indígenas que han desaparecido, sin que el Estado tenga en cuenta esta situación.
En cuanto a la educación también están un tanto abandonados por el Estado porque lo poco que se ha hecho no respeta el entorno cultural de estos grupos, sin embargo, existen acciones positivas realizadas por otros (ONGs, fundaciones religiosas y otros). En muchos grupos los indígenas (principalmente las mujeres), pasan a ser marginadas cuando incursionan en sociedades de cultura diferente, que no toman en cuenta el pluralismo cultural.
En algunos lugares, aunque en pequeños porcentajes, tanto hombres como mujeres ocupan puestos políticos como parlamentarios, pero son pocos (preferentemente hombres) los que a través de la educación están logrando salir del subdesarrollo del que se encuentran y se están preparando en cursos de postgrado llegando a tener los más altos grados académicos, con posibilidad de mejorar la realidad de su población e incursionar en los diferentes niveles de poder de la sociedad. Es una preocupación que la enfermera ha de considerarlo para ser el soporte de la humanización dinámica, pluralista, digna y sobre todo democrática.

P. Finalmente, ¿podría decirnos cómo valora usted la vocación social del pensamiento de una enfermera?
R.
Entender y militar en el cuidado en su dimensión de individuo, especie y sociedad. No es en el sentido estricto de “cuidar la salud”, sino en el sentido ilimitado de “cuidar la vida”.
Hoy más que nunca, se necesita entender que la problemática actual a nivel mundial debe de ser solucionada teniendo en cuenta la diversidad cultural y utilizando las diferentes metodologías y recursos existentes.