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ABRIL 2012 N° 2 Volumen 2

APORTACIONES DEL HUMANISMO EN LA FORMACIÓN DE LAS ENFERMERAS

Sección: Revisiones

Autores

1Dulce María Guillén Cadena, 2Leticia Cuevas Guajardo

1 Profesora Titular “A” TC. Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM.
2 Profesora Titular &ldquo

Resumen

El presente trabajo surge de la experiencia de muchos años en la formación de profesionales de Enfermería y del interés de resaltar la importancia que tiene el humanismo en la prestación de los cuidados, pero éste no se origina de manera espontánea sino que debe ser enseñado primero y después llevado a cabo durante la práctica profesional.
La humanización del cuidado, requiere de un proceso centrado en el ser humano, durante la formación de la estudiante debe privilegiarse la comunicación con la persona, ha de basarse en la reciprocidad y en tener una calidad única y auténtica. La enfermera es la indicada para apoyar a la persona a aumentar su armonía dentro de la mente, del cuerpo y del espíritu. Desde este punto de vista, el cuidado no solo requiere que la enfermera sea científica, académica y clínica, sino también un agente humanitario y moral, como copartícipe en las transacciones de cuidados humanos.

Palabras clave:

enfermeras; formación humanismo

Title:

Contributions of humanism in nursing education

Abstract:

This work stems from many years experience training nursing professionals and of the interest in highlighting the importance of humanism in the provision of care, which does not arise spontaneously but first must be taught and then put it into practice during the professional practice.
The humanization of care requires a human being-centered process. During the students’ training the reciprocal, authentic and with an unique quality communication with the person must be promoted. The nurse is the right person to support the person in order to increase harmony within the mind, body and spirit. From this point of view, care not only requires that the nurse is a scientific, academic and clinical professional, but also a humanitarian and moral agent, as well as a partner in human care transactions.

Keywords:

humanism; nursestraining

Portugues

Título:

Contribuições do humanismo na formação do enfermeiro

Resumo:

Este trabalho resulta de muitos anos de experiência na formação da profissão de enfermagem e o interesse de destacar a importância do humanismo na prestação de cuidados, mas não se origina espontaneamente, mas deve ser ensinado primeiro e, em seguida, praticado durante o seu profissional prática.
A humanização do atendimento, exige um processo centrado no ser humano, para a formação do aluno deve ser de comunicação privilegiado com a pessoa, deve ser baseada na reciprocidade e têm uma qualidade única e autêntica. O enfermeiro é direito de apoiar a pessoa a aumentar a harmonia dentro do corpo, mente e espírito. Deste ponto de vista, o cuidado não só requer que o enfermeiro é científica, acadêmica e clínica, mas também um agente humanitário e moral, como um parceiro nas transações de cuidado humano.

Palavras-chave:

humanismo; formaçãoenfermeiros

INTRODUCCIÓN

El humanismo es una doctrina basada en la integración de los valores humanos y una actitud que exalta al género. En tal sentido, la perspectiva humanista comienza a desarrollarse en 1960 como el movimiento cognitivo. Surge en oposición al auge de las teorías sociológicas que definen al hombre como un producto de su ambiente, en este sentido las teorías humanistas apoyan la importancia que se le asigna al individuo, a la libertad personal, al libre albedrío, a la creatividad individual y a la espontaneidad.

Nace en Estados Unidos como una contraposición al psicoanálisis y al conductismo, pues desde el enfoque humanista, “No somos enfermos (psicoanálisis), tampoco una máquina que responda únicamente a estímulos y respuestas (conductismo), somos seres humanos”.

Es una corriente psicológica que tiene como principio al “hombre” como el centro de toda relación humana.

Es por ello que los humanistas intentan destacar los grandes rasgos del ser humano como son: la salud mental y todos los atributos positivos de la vida, como la felicidad, la satisfacción, el éxtasis, la amabilidad, la generosidad, el afecto, etc.

Uno de los principales autores de esta escuela fue Abraham H. Maslow, teórico de la personalidad quien considera a la conducta humana con características optimistas y pesimistas. La teoría de Maslow estudia la motivación del crecimiento a través de la autorrealización. Postula que el hombre se encuentra más interesado en la necesidad de gratificación que en la de frustración. Cree al hombre innata y esencialmente bueno, ya que la maldad de la conducta humana viene de un mal ambiente. Maslow cree en la naturaleza interna de la autorrea­lización y encuentra que la gente más feliz está orientada hacia la motivación de crecimiento, mientras que los neuróticos se orientan hacia la motivación de deficiencia.

Su teoría se centra en que en toda personalidad autorrealizante existe una jerarquía de necesidades, que son grados de salud psicológica, en que ha de lograrse con éxito el primer grado para poder pasar al segundo. Estas necesidades son:

  • Necesidades fisiológicas.
  • Necesidad de seguridad.
  • Necesidad de pertenencia (necesidad de ser alguien en un grupo).
  • Necesidad de amor.
  • Necesidad de estima de sí mismo (de ser digno, saberse competente, independiente, libre y que se le reconozca algún tipo de labor o esfuerzo).
  • Necesidad de autorrealización. Además del deseo de conocerse y entenderse, desea vivir en un mundo en donde aprecia la belleza, el arte, la creación de la naturaleza. Es la más elevada necesidad dentro de su escala.

Necesidades que deberá tomar en cuenta el profesional de Enfermería para proporcionar cuidado a la persona sana o enferma.

Una de las características de nuestra época es el gran desarrollo tecnológico en particular en las Ciencias de la Salud y de la vida. Este hecho, sumado a la hegemonía de ciertos valores de nuestra sociedad, ha propiciado la pérdida de la visión central del hombre en los procesos asistenciales, llegando en ocasiones a situaciones de deshumanización que vulneran la dignidad de las personas. En el ámbito asistencial, a menudo la tecnología y el humanismo se presentan como elementos contrapuestos o incluso excluyentes, cuando en realidad lo que sucede es que ambos son complementarios en la asistencia sanitaria en general y en particular en los cuidados enfermeros.

El humanismo no es algo que se dé de manera espontánea en los profesionales, sino que debe ser enseñado y practicado. En la actualidad esta formación ya se contempla de manera formal en los planes de estudio, desde la filosofía, desde el modelo de cuidados y desde algunas asignaturas del currículo. También hay que tener presente que ciertos aspectos se transmiten mediante el denominado currículo oculto. Para analizar cómo se enseña y cómo se aprende no podemos perder de vista el actual contexto educativo universitario en nuestro país, en el que están previstos importantes cambios tanto en los conocimientos como en los métodos de enseñanza-aprendizaje. Todo ello nos obliga a redefinir el contenido y la pedagogía de la formación de las enfermeras.

La humanización del cuidado requiere un proceso centrado en el ser humano, en el entendido de que ese ser humano no solo incluye la persona sujeto de cuidado, sino la enfermera y la estudiante de enfermería. El cuidar de otro pierde su sentido si no hay un interés real en la persona o si el contexto donde se otorgan los cuidados es adverso o altamente tecnificado pues el contacto humano se ve limitado.

La formación de los estudiantes debe privilegiar la comunicación con la persona antes que el desempeño del rol técnico, en la medida que sean capaces de clarificar las necesidades y sentimientos de cada persona sujeto de cuidado, paulatinamente irán adquiriendo pericia en el manejo de la tecnología y de los conocimientos científicos.

Visión humanista del cuidado de enfermería
Los modelos y teorías de enfermeras se fundamentan en una visión humanista del cuidado, como por ejemplo Watson, la cual refiere que el cuidado es para la enfermería su razón moral, no es un procedimiento o una acción, el cuidar es un proceso interconectado, intersubjetivo, de sensaciones compartidas entre la enfermera y paciente.

El cuidado humano ha de basarse en la reciprocidad y debe tener una calidad única y auténtica. La enfermera es la indicada en el apoyo a la persona para incrementar su armonía dentro de la mente, del cuerpo y del espíritu, para generar procesos de conocimiento de sí mismo. Desde este punto de vista, el cuidado no solo requiere que la enfermera sea científica, académica y clínica, sino también un agente humanitario y moral como copartícipe en las transacciones de cuidados humanos. A través de estudios transculturales Leininger, realiza los primeros intentos para clarificar y conceptualizar la noción del cuidado: el cuidado es para la enfermería el dominio central del cuerpo de conocimiento y las prácticas. Afirma que el constructo cuidado se ha manifestado durante millones de años como fundamental en el crecimiento y supervivencia de los seres humanos.

El cuidado permitió a la especie humana vivir y sobrevivir bajo las más adversas condiciones ambientales, sociales, económicas y políticas. Los antecedentes del cuidado ya se remontaban a la mitología romana, en que el cuidado es quien crea al hombre y lo protege. De esto se deriva que la acción de cuidar es entonces algo propio del ser humano y revela su íntima constitución.  

Leininger considera que el cuidado es de carácter universal pero son los procesos, métodos y técnicas con los que se desarrollan los que varían culturalmente, es así que en la cultura anglosajona se distingue entre los términos de “care” y “caring”, “care” es la acción de cuidar y “caring” incorpora además un sentido e intencionalidad humanitaria en enfermería.

Otro aspecto a considerar por teóricos de enfermería como Leininger es establecer la diferencia que existe entre curación y cuidados en donde añade: los procesos de curar y cuidar presentan diferencias en su esencia y en sus características principales; no puede existir curación sin cuidados pero puede existir cuidados sin curación.

Las diferencias ontológicas entre las actividades de curar y las de cuidar, de acuerdo con algunos autores están basadas en la disimilitud de la perspectiva epistemológica y filosófica de la que ambas parten.

Los aspectos biomédicos y curativos se fundamentan en una perspectiva analítica, empírica y experimental, reduciendo lo humano a lo biológico, el ser humano es una enfermedad u objeto de estudio.

La visión humanista del cuidado de Watson (2007) es importante por cuanto cambia la visión de los cuidados enfermeros en los sistemas hospitalarios, el cuidado ha de adquirir una dimensión profunda que va más allá de una simple técnica, de planificar una atención, de recibir un turno o la de una educación rutinaria día a día; es estar ahí con el otro, es compartir sus sentimientos y sus emociones.

Las metas de la educación según el humanismo son:

  • Desarrollar la individualidad de las personas.
  • Ayudar a los individuos a reconocerse como seres únicos.
  • Ayudar a los discípulos a actualizar sus potencialidades.

Fortalezas de la aplicación del humanismo en la educación

  • Llama la atención sobre la importancia del educador como facilitador de los procesos de aprendizaje y crecimiento del educando.
  • Permite visualizar al ser humano como un ser con potencialidades a desarrollar.

CONCLUSIONES

  • En el humanismo se ha entendido y expresado fundamentalmente la relación enfermera-persona, es allí donde se concentran y decantan las interacciones, que dan la oportunidad a la profesional de cuidar, en forma amplia y efectiva al ser humano que confía en ella para el cuidado de la salud y prevención de enfermedades.
  • El respeto al ser humano es el fundamento de las relaciones humanas centrar el cuidado en la persona es indispensable para brindar un cuidado holístico y humanizado.
  • Considerar la visión humanista del cuidado en nuestra disciplina como eje central en la formación de las estudiantes de enfermería, iniciando por ellas mismas: cuidarse para después cuidar.

Bibliografía

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