Valorización de la disciplina y la profesión enfermera en tiempos de pandemia

Sección: Editorial

Cómo citar este artículo

Sanhueza-Alvarado OI. Valorización de la disciplina y la profesión enfermera en tiempos de pandemia. Rev. iberoam. Educ. investi. Enferm. 2022; 12(3):4-6.

Autores

Dra. Olivia Inés Sanhueza-Alvarado

Presidenta de la Asociación Internacional de Escuelas y Facultades de Enfermería -ALADEFE AC.
Profesora Titular, Departamento del Adulto y Adulto Mayor, Facultad de Enfermería, Universidad de Concepción, Chile.
Dr. en Enfermería por la Universidad de Sao Paulo, Brasil.

Cada 12 de mayo se recuerda en todo el mundo el nacimiento de Florence Nightingale, acontecimiento que constituye el eslabón donde todas las enfermeras y los enfermeros se unen y se reconcentran de forma global. Este año, a pesar de los precarios escenarios sociales, económicos y sanitarios permeados por la pandemia por COVID-19 y los desplazamientos masivos de población a causa de conflictos bélicos y desastres naturales, se vislumbra un año con oportunidades y desafíos para la profesión y disciplina enfermera. Es imposible olvidar los dos años previos, en los que se ha debido lamentar grandes pérdidas en todo sentido, incluido el fallecimiento en el ámbito mundial de enfermeras y de personal de salud, cifras que según el CIE (1) ascienden en 2020 a 1.500 enfermeras por COVID-19 en un estimado de solo 44 países, contemplándose que las muertes de trabajadores sanitarios por esta enfermedad podrían superar las 20.000 en todo el mundo.

Esto ha dejado profundas huellas en el ámbito sanitario dado los grandes avances científicos y tecnológicos existentes en el sector, considerando que enfermedades como estas y otras seguirán irrumpiendo en los escenarios epidemiológicos del mundo, presentándose como una oportunidad para reflexionar sobre los caminos futuros que se vislumbran para las enfermeras y los enfermeros en tiempos de pandemia.

La próxima década pondrá a prueba a las casi 19 millones de enfermeras profesionales del mundo (2), de formas nuevas y complejas, principalmente porque las enfermeras/os viven y trabajan en la intersección de la salud, la educación y las comunidades (3).

La pandemia de COVID-19 demostró el papel de liderazgo vital que desempeñan las enfermeras en la gestión de los sistemas de salud en el mundo, en los distintos niveles de atención, a través de una atención profesional, segura, de calidad y basada en la evidencia.

No existe otra profesión que se haya ocupado de la salud integral de las personas y sus familias, acompañándolas en su sufrimiento y recuperación de la salud, como las enfermeras, porque poseen un conocimiento y una comprensión profunda, empática y real de los factores sociales, económicos y ambientales que afectan la salud y el bienestar (3). Esto sin importar que, en la mayoría de los     EDITORIAL    países, su salud física y mental no ha sido cuidada, y que además han sido poco identificadas como referentes en la gestión y el liderazgo en la actual contingencia de salud en los sistemas sanitarios del mundo.

El contexto de cambios existente en lo social, económico, tecnológico, político y sanitario ha abierto diversos flancos y, por ende, oportunidades para que los sistemas de salud de los diversos países, y con ellos las universidades, realicen cambios profundos en sus estructuras educativas, del modelo de salud y educación imperante, lo que debiera resultar en cambios en la práctica asistencial y en la educación de enfermeras y enfermeros.

En relación con esto último, en la III Conferencia Mundial de Educación Superior (ES) desarrollada en Barcelona (4) en mayo de este año, la UNESCO ratificó su llamado a una ES que dé énfasis y analice los problemas sociales desde diversas miradas disciplinarias. Propone una hoja de ruta para reinventar la educación superior en los próximos años. En primer lugar, identifica el panorama cambiante de las instituciones y los sistemas de ES, incluido el impacto de la pandemia de COVID-19. Reconoce retos y oportunidades asociados a las amenazas globales a las que se enfrentan la humanidad y el planeta. Propone que esta hoja de ruta debería considerar dos marcos temporales en el ámbito nacional, regional y mundial. El primero dado por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, representado por los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), en los cuales las Instituciones de Educación Superior (IES) tendrían un triple papel: alcanzar sus propias metas en relación con el ODS 4 de propender a la calidad de la educación, contribuir a la calidad del aprendizaje y a la inclusión en todo el sistema educativo, y servir a través de enfoques interdisciplinarios y colaborativos en los programas de educación e investigación para alcanzar todos los ODS. Y el segundo es el Informe sobre los Futuros de la Educación (5), que indica que la educación tiene un papel esencial en la construcción de futuros compartidos, interdependientes y colectivos, y cómo el conocimiento y el aprendizaje pueden cambiar y conformar el futuro de la humanidad y del planeta.

Podemos cruzar y emplear estas propuestas para renovar la educación en el ámbito de Enfermería, incorporando los ODS en los diversos niveles teóricos y prácticos de la educación de las/os enfermeras/os, pero también rescatando lo necesario de potenciar el conocimiento para cambiar el futuro de enfermería, valorizando la disciplina y la profesión enfermera, desde una educación innovadora para una práctica asistencial transformadora. Una profesión puede avanzar si asume que lo disciplinar le permite analizar, profundizar y crear conocimientos, aplicables a su actuar en forma permanente, reflexiva y crítica (6), llamándonos a ejercer la profesión a partir del conocimiento específico propio de la disciplina enfermera. La pandemia reconoció a las enfermeras un conocimiento sólido y una comprensión profunda de los factores que influyen en las personas para alcanzar su pleno potencial de salud así como su contribución a la equidad en salud (3). Recapitulando, los objetivos de la campana Nursing Now (7), del año 2018, instaban a los Estados a invertir en educación, empleo y liderazgo de las enfermeras, lo que ha sido reforzado en la actualidad con el llamado a realizar compromisos políticos para el logro del acceso y la cobertura sanitaria universal, en especial en los países de bajos y medianos recursos, potenciando la educación y liderazgo de las enfermeras profesionales. Se entiende así la importancia que tiene insistir en todas las instancias políticas que invertir, valorar y reconocer a las enfermeras permitirá a sus profesionales trabajar aprovechando plenamente sus capacidades y su formación teórica y práctica.

En el área asistencial, desde la Atención Primaria de Salud a lo intramural u hospitalario, la pandemia impactó en la retención y el reclutamiento de enfermeras/os de la primera línea; las cuales son áreas donde es necesario invertir, aumentando el gasto sanitario y la eficiencia; también permite deducir la necesidad de cambiar el enfoque del modelo de salud y los recursos disponibles desde la atención centro-hospitalaria-patogénica hacia la Atención Primaria y Comunitaria, hacia un modelo salutogénico, donde se afiance y aumente la fuerza laboral interdisciplinaria, para propender a una atención integral de largo plazo, para responder a las complejas necesidades de la población, en proceso de envejecimiento acelerado en la mayoría de los países. Invertir también en infraestructura y en plazas laborales para enfermeras, de especialidad y generalistas, dotando de condiciones de trabajo decente para desempeñar sus roles, reconociendo el liderazgo de las enfermeras en la gestión de los sistemas de salud.

En el ámbito educacional, invertir, valorar y reconocer lo importante y necesaria que significa la educación de calidad de estos profesionales, desde las entidades gubernamentales, en alianzas estratégicas con las universidades. La ALADEFE hace propio los pronunciamientos de la UNESCO cuando señala que la educación superior ha probado ampliamente su trascendencia y relevancia a lo largo de los siglos y su capacidad para transformar y propiciar el cambio y el progreso de la sociedad (4). Según esto se requiere invertir en aumentar el número y la calidad de las enfermeras/os profesionales, ofreciendo oportunidades concretas de formación continua, para la creación de capacidades de investigación y de liderazgo de estudiantes y enfermeras; nuevas oportunidades de postgrados en áreas estratégicas como la Enfermería de Práctica Avanzada en Atención Primaria, por ejemplo, o las Especialidades en Cuidados Paliativos o en Cuidados Críticos, que permita impedir la migración de los profesionales recién graduados, aumentando la eficiencia y calidad en las prestaciones. Estas estrategias pueden ampliar el acceso y la cobertura universal de salud en poblaciones vulnerables y en otras áreas según las necesidades de los países. Las instituciones de salud, en conjunto con las universidades, deben ser responsables de la formación continua de los profesionales de Enfermería, pero también son los propios profesionales quienes deben exigir y preocuparse por su formación continua, por la actualización de sus conocimientos científicos y técnicos y por la búsqueda de la mejor evidencia científica en su práctica profesional diaria.

La evidencia va unida a la producción de investigación y en la mayoría de los países está en estrecha conexión con los estudios de postgrado, másteres o doctorados en Enfermería, los cuales a su vez están relacionados a una mejor calidad en la prestación del cuidado.

Existe aún mucho espacio para el crecimiento en número y calidad de estos programas en las universidades para transformar y propiciar el cambio y el progreso de Enfermería, a través de Programas de Postgrado en Enfermería, en las Escuelas y Facultades de los distintos países; así como también para aumentar el nivel de la investigación, promoviendo la práctica asistencial basada en la evidencia, el aumento y la presencia de los resultados de investigación en Enfermería; promover el crecimiento de las revistas científicas, apoyar el trabajo de los editores de revistas de Enfermería, la formación en investigación de las enfermeras/os, etc.

Una de las oportunidades que ha permitido la pandemia es difundir y comunicar a diversos públicos, los roles y las funciones en los que la enfermera/o se desenvuelve, en forma instantánea, a través de diversas plataformas y redes sociales, y ser vistos y escuchados por miles de personas, siendo autores y dirigiendo la información con distintos fines, permitiendo que el conglomerado de Enfermería, enfermeras docentes y asistenciales, estudiantes y público en general la conozcan de primera fuente y puedan propagar y hacer circular el mensaje. Este cambio en la comunicación, sumado a la inmediatez de la recepción y lo masivo que puede llegar a ser, puede implicar diversos efectos y mejoras para las enfermeras en distintos niveles sociosanitarios, que aún no se vislumbran, por lo que necesitamos seguir ocupando e innovando en su utilización. Lo anterior permite también comprender el papel de estos profesionales dentro de la sociedad, entendiendo lo decisivo que es contar con su reconocimiento para desplegar todos los roles, especialmente el cuidado humanizado y el de investigadores para mejorar la calidad de vida de las personas, pocas veces identificados.

Recordar a Florence Nightingale es recordar su espíritu innovador, imagen y liderazgo en medio de una guerra de tres años. Enfrentar unidos el rumbo que deseamos dar a la Enfermería es un buen comienzo para emprender el desafío del futuro, en los distintos países y sus diversos contextos, como profesión y disciplina, como un solo conglomerado, juntos y organizados bajo un espíritu innovador.

Bibliografía

  1. El CIE confirma el fallecimiento de 1.500 enfermeras por COVID-19 en 44 países y estima que las muertes de trabajadores sanitarios por esta enfermedad podrían superar las 20.000 en todo el mundo. Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) [internet] [citado 20 jun 2022]. Disponible en: https://www.icn.ch/sites/default/files/inline-files/PR_52_1500%20Nurse%20Deaths_ES_Final-3.pdf
  2. Situación de la enfermería en el mundo 2020: invertir en educación, empleo y liderazgo [State of the world's nursing 2020: in- vesting in education, jobs and leadership]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud (OMS); 2020.
  3. Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina. 2021. El futuro de la enfermería 2020-2030: Trazando un camino para lograr la equidad en salud. Washington, DC: The National Academies Press; 2021. Doi: https://doi.org/10.17226/25982.
  4. UNESCO. Más allá de los límites. Nuevas formas de reinventar la educación superior. Documento de trabajo para la Conferencia Mundial de Educación Superior. 18-20 de mayo de 2022.
  5. Comisión internacional sobre los Futuros de la Educación. La educación en un mundo tras la COVID: nueve ideas para la acción pública. París: UNESCO; 2020.
  6. Cabal Escandón VE. Enfermería como disciplina. Revista Colombiana de Enfermería. 2011; 6. Doi: https://doi.org/10.18270/ rce.v6i6.1436 Holloway A, Thomson A, Stilwell B, Finch H, Irwin K, Crisp N. ‘Agents of Change: the story of the Nursing Now Campaign’ Nursing
  7. Now/Burdett Trust for Nursing, 2021. [internet] [citado 20 jun 2020]. Disponible en: https://www.nursingnow.org/nursing-now/