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JULIO 2012 N° 3 Volumen 2

Entrevista a Dra. Roseni Rosângela de Sena

Sección: Entrevistas

Cómo citar este artículo

Rivas Rivero E. Eentrevista a la Dra. Roseni Rosângela de Sena. REVISTA IBEROAMERICANA DE EDUCACIÓN E INVESTIGACIÓN EN ENFERMERÍA 2012; 2(3):9-10

Autores

Edith Rivas Rivero

Directora Adjunta Revista ALADEFE

Resumen

Doctora en Enfermería. Profesora Emérita de la Escuela de Enfermería de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil).
Consultora de Proyectos en el Área de Desarrollo Social en la Fundación Kellogg y Directora de Inclusión y Ciudadanía del Centro de Arte Contemporáneo de Inhotim.
Premio Susana Espino a la Excelencia en la Docencia de la Enfermería, 2011.

 

Doutora em Enfermagem. Professora Emérita da Escola de Enfermagem da Universidade Federal de Minas Gerais (Brasil).
Consultora da Fundação Kellog para projetos na área de desenvolvimento social e Diretora de Inclusão e Cidadania do Centro de Arte Contemporânea Inhotim.
Premio Susana Espino a la Excelencia en la Docencia de Enfermería, 2011.

Pregunta. ¿Cómo ve usted la educación en enfermería en América Latina (AL), sus necesidades, tendencias y desafíos?
Respuesta.
La educación de enfermería en AL presenta un histórico de grandes necesidades en todos los niveles de formación. La formación de la enfermera ha sido un proceso con bajo dinamismo y diferencia entre los estados de la región. Paí­ses como Colombia, Chile, Brasil, México y Argentina iniciaron la formación de enfermeras a principios del siglo XIX y en los países de América Central y Caribe y otros de América del Sur la formación de nivel universitario se inició a principios del siglo XX.

La preparación del personal auxiliar y técnico también tuvo un desarrollo desigual en los países de AL. Todavía tenemos grandes problemas conceptuales, metodológicos y tecnológicos en cuanto a formación del personal auxiliar y técnico se refiere.

Existen necesidades cualitativas y cuantitativas de formación del personal de enfermería en todos los países de la región con déficits que producen repercusiones importantes y directas en la calidad de la atención. Las escuelas de formación de enfermeras están situadas en los grandes y medios centros lo que influencia la distribución de los egresos.

Otro aspecto a destacar es la baja oferta de programa de educación permanente y de posgrado. En la mayoría de los países la oferta de maestría y doctorado es reciente, con excepción de Brasil, Colombia, Argentina y México.

La tendencia es la ampliación de la oferta de programas de preparación de enfermería a nivel universitario y programas de posgrado. En algunos países se observa la mejora en los programas de preparación de especialistas, lo que conlleva una función importante de implantar y dar continuidad en servicios especializados.

Se observa una mejor preparación de los jóvenes que ingresan en los programas de enfermería en todos los niveles. Los programas han tenido también una mejor evaluación por los organismos competentes. La presencia en la enseñanza de docentes con maestría y doctorado es todavía insuficiente, aunque existe una tendencia de gran formación en estos niveles.

Otra tendencia es la ampliación de la investigación por las enfermeras, aunque todavía es insuficiente para atender a las demandas de la docencia y la asistencia.

Los desafíos están asociados a los aspectos pautados. Un gran desafío es la inversión en la docencia y en la investigación.

P. ¿Cuál es su opinión respecto a la educación en Ámérica Latina, además de estar marcada por la exclusión, ha sido uno de los mecanismos responsables de las diferencias sociales, culturales y económicas?
R.
La educación es resultante de la exclusión social, cultural y económica que presenta AL. Como la enfermería es una profesión con participación en su mayoría de mujeres, la exclusión es más evidente. En los estudios de las profesiones que tienen mayor número de mujeres, los salarios son más bajos y las condiciones laborales son más precarias.

Internamente, la enfermería reproduce la exclusión con la división técnica del trabajo que casi siempre separa el pensar y el hacer. Así, el grupo de auxiliares es responsable del trabajo de cuidado y las enfermeras de los procesos de gerencia.

P. Respecto al cuidado, como eje central en enfermería, ¿qué nos puede decir acerca de sus características?
R.
El cuidado de enfermería es profesional, está sustentado en conocimiento científico y va dirigido a individuos y colectivos. Es una atención humanizada y de calidad, que debe atender a las demandas y necesidades de salud de los individuos, colectivos y instituciones públicas y privada.

P. ¿Cómo observa usted la profundidad de los cambios en educación en aspectos como innovación, reforma y transformación?
R.
La innovación tecnología es un factor importante en la transformación en los procesos de enseñanza y del cuidado, que están muy pocos integrados y desarrollados por la enfermería.

En mi opinión, la innovación es uno de los grandes desafíos que tiene la enfermería en AL. Es necesario preparar a las enfermeras para investigar, validar y diseminar las innovaciones. Otro aspecto a considerar es el desarrollo de modelos propios que atiendan a las necesidades de salud de las personas.

P. En el campo de la producción del conocimiento, ¿qué nos puede decir respecto del imperativo ético y político en la producción e incorporación del conocimiento en defensa de los derechos humanos?
R.
Es insuficiente la producción y diseminación del conocimiento de la enfermería en el campo de la salud y en su propio ámbito. Las revistas son pocas y no alcanzan, en su mayoría, la calificación necesaria para elevar la producción de enfermeras a un nuevo nivel.