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JULIO 2012 N° 3 Volumen 2

Enfermería y ciencia, algunos aspectos de una relación dificultosa

Sección: Revisiones

Autores

María Paz Mompart García

Fundación Difusión Avances de Enfermería (DAE)

Resumen

Se aborda la problemática de la enfermería como ciencia, partiendo de la definición y condiciones de lo científico, propugnado para la enfermería, como ciencia emergente, el concepto de ciencia transdisciplinar, construida por el entrecruzamiento de saberes y la relación productiva entre ellos, afirmando que este tipo de construcción científica no es la suma de los conocimientos, sino más bien una nueva creación con características propias, definida teóricamente y útil socialmente.
Se defiende la necesidad de aplicar el conocimiento a la práctica, haciendo a ésta más segura y a aquel más útil en el trabajo diario que llevan a cabo las enfermeras de todos los niveles.

Palabras clave:

convulsiones; emergencia neurológica; muerte urgencias

Title:

Nursing and science, some aspects of a difficult relationship

Abstract:

This paper addresses the problem of nursing as a science, based on the definition and conditions of the science, applied to nursing as an emerging science, the concept of transdisciplinary science built by the intersection of different knowledge and productive relationship between them, stating that this type of scientific construction is not the sum of knowledge but rather a new creation with its own characteristics, theoretically defined and socially useful.
It advocates the need to apply knowledge to practice, making this more secure and more useful in the daily work carried out by nurses at all levels.

Keywords:

nursing knowledge; nursing science; nursing theoriestransdisciplinary nursing

Portugues

Título:

Enfermagem e Ciência, alguns aspectos de uma relaçâo nem sempre pacifica

Resumo:

É abordada a problemáticada Enfermagem como ciência, com base nas definições e conceitos que acomunidade cientifica, advoga para a enfermagem como ciência emergente. O conceitode ciência transdisciplinar, reflexo do cruzar de saberes e da sua relaçãoprodutiva, provando que este tipo de construção cientifica não é a soma deconhecimentos, mas sim uma nova criação com características próprias, definida teórica y socialmente útil.
Defende-se a necessidadede aplicar o conhecimento à prática, tornando este mais seguro e proveitoso, no trabalho diário realizado pelas enfermeiras e enfermeiros de todos os níveis.

 

 

Palavras-chave:

ciência enfermagem; transdisciplinaridade na enfermagem; conhecimento na enfermagemteorias de enfermagem

INTRODUCCIÓN

Sería necesario, para iniciar una discusión sobre el tema de la ciencia y su relación con la enfermería o viceversa, dedicar unas palabras que aborden siquiera sea ligeramente una cierta reflexión sobre el significado de la ciencia para la enfermería, así como la relación que ciencia y método han de tener en la producción de cuidados enfermeros. Quizás habría que tratar de responder previamente a una pregunta que ha sido leit motiv de muchas discusiones de la actualidad enfermera y que, en realidad, es un punto de partida necesario: ¿es la enfermería una ciencia?

Al hilo de una posible respuesta a este enunciado, presentaré algunas ideas, algunas personales pero también procedentes de autores conocidos dentro del campo de la ciencia y de la enfermería, que enmarcarían la posible respuesta.

Debo hacer constar que, al igual que otras enfermeras de mi época, he pasado desde una posición de juventud entusiasta, en la que la afirmación acerca de la enfermería como aplicación del método científico era la tónica general y la postura a defender a ultranza, hasta una mucho más sosegada, y quizás algo escéptica, acerca de la posición de la enfermería como conocimiento particular y, sobre todo, si se aplica de forma útil este conocimiento en la práctica.

Si se aproximan a la definición de ciencia en el mundo moderno, podrían concluir de diversas revisiones con una afirmación un tanto irreverente que algunos hacen en el sentido de que “la ciencia es aquello que los científicos han decidido que sea” o, como señala Edgar Morin (1), “lo científico es lo que tiene el consenso de los propios científicos”. Sin embargo, cada vez más gana terreno la idea de ciencia como conjunto de saberes en relación con la sociedad, es decir, capaz de generar y desarrollar conocimientos útiles, mediante lo que se denomina investigación científica e investigación tecnológica. La primera estaría enfocada a la producción de teoría y desarrollo del conocimiento y la segunda a la creación de utilidades prácticas. Las modernas corrientes abogan alternativamente por la “investigación-acción”, en la que el científico, el investigador, no solo busca la solución de problemas, sino también la inclusión de esta solución en los contextos de la sociedad.

Pensadores modernos, como Habermas (2), proponen esta interrelación del pensamiento, la sociedad y los actores-pensadores en una reivindicación tanto del papel de la sociedad como de los propios individuos en la generación y utilización del saber, con una relación cada vez más clara entre ciencia, técnica y su utilización. Nuevamente Morin enfatiza en esta idea al afirmar que la ciencia se inscribe en la sociedad, su cultura y su historia y que las teorías científicas reflejan las ideo­logías presentes en cada momento de desarrollo de la humanidad (3). A esta inscripción en la cultura se orientan justamente muchos estudios para la construcción disciplinar enfermera, que no puede alejarse de lo que las gentes a las que se cuida piensan y sienten.

LA ENFERMERÍA, CIENCIA EMERGENTE Y TRNSDISCIPLINAR
En el momento actual, en el que se ha producido una total ramificación del árbol común de la ciencia en múltiples saberes prácticos y aplicables, se observa la aparición de lo que algunos denominan ciencias emergentes, que abogan por ocupar una terreno propio en el que podrían demostrar su dominio y su utilidad. Estas ciencias emergentes (se podría situar a la enfermería entre ellas) luchan denodadamente por delimitar el campo de su disciplina, acudiendo a veces a la elaboración de normas rígidas, no formuladas en interés de la propia disciplina sino por contraposición a las demás, que suponen más poderosas (la medicina, por ejemplo). En este sentido se pronuncian algunos autores, recogidos en el excelente estudio “La enfermería ante el espejo” (4), en el que afirma que en ocasiones, los investigadores utilizan sofisticados desarrollos conceptuales que contrastan a menudo con la notable simpleza práctica de las acciones visibles de las enfermeras.

Por ello, es de especial relevancia, como señala Evelyn Adam (5), la aportación que hacen algunos estudiosos al presentar modelos teóricos que explican las realidades a las que se enfrentan las enfermeras, utilizando además un enfoque eminentemente práctico que acerca la teoría a la realidad diaria del trabajo enfermero.

En este movimiento de creación y asentamiento de los saberes “nuevos” o en construcción, se usa el término transdisciplinaridad para denominar aquellos procesos de surgimiento de nuevos campos del saber construidos por el entrecruzamiento de varias disciplinas (o fragmentos de ellas), creando en los huecos que existen en los saberes tradicionales “zonas de nadie” que engloban perspectivas disciplinarias diversas.

La transdisciplinaridad implica la posibilidad de recorrer creativamente campos que han estado separados, estableciendo conexiones entre ellos, con la reunión coherente de algunos “fragmentos” de distintas disciplinas vinculadas entre ellas. Esto permite la difusión de conceptos, teorías, paradigmas o métodos de una disciplina a otra, anulando las fronteras, ya sean disciplinares, de facultades, de departamentos, de “campus” o incluso de tradiciones laborales. Edgar Morin (6) explica la necesidad de este enfoque transdisciplinar no solo por la emergencia de nuevos fenómenos y saberes, sino también por la propia condición humana que hace difícil la separación de sus componentes en apartados aislados. Une Morin (7) esta dificultad a la complejidad de la misma y de la sociedad en su conjunto, lo que lleva a la necesidad de un enfoque múltiple para “pensar el pensamiento”.

Hay que tener presente que esta visión transdisciplinar que planteo como una posibilidad para la enfermería como ciencia emergente significa también la delimitación, en la práctica, de los campos de actuación derivados del conocimiento, es decir, de la utilidad concreta que se le dé, ya que una ciencia transdisciplinar no es la suma de los conocimientos sino, al estilo de los sistemas, es más bien una nueva creación con características propias, definida teóricamente y útil socialmente.

En este camino de construcción, los modelos teóricos de cuidados enfermeros suponen, de hecho, una aplicación transdisciplinar, toda vez que su diseño utiliza diversos saberes, conocimientos y prácticas procedentes de otras disciplinas que se incorporan con facilidad en el modelo a la realidad enfermera, haciéndola visible y práctica socialmente.

CIENCIA Y PROFESIÓN, TEORÍA VS PRÁCTICA
Contrapuesto en la práctica con el término de ciencia, el de profesión se corresponde con la “acción de profesar” (religiosamente) o “actividad a que se dedica una persona”. Las profesiones tienen en el mundo occidental y desarrollado una serie de características que hablan de la formación, la retribución social y económica, el contenido ético y la amplitud (o los límites) del conocimiento que ponen a disposición de la sociedad para atender algunas situaciones de ésta. Es esa la razón de ser de una profesión: la solución de problemas que la sociedad o los individuos no pueden abordar por sí solos y que deben confiar a otros, que se organizan para prestar ese servicio (colegios profesionales, normas de la práctica, etc.). De esta manera, han ido surgiendo las profesiones, desde las más “antiguas” (sacerdotes, militares) hasta las “modernas”: psicólogos, informáticos, enfermeras, etc.

En el estudio de lo que sucede con la enfermería en la sociedad actual, se ha de proponer la consideración de estos términos (teoría y práctica, ciencia y profesión) de forma conjunta. En rea­lidad, se sigue aquí el pensamiento de autores como Medina (8), que reivindican la relación causal de la práctica con la teoría: ésta basándose en aquélla, que no tiene sentido si no se apoya en la teoría, es decir, la profesión es la práctica de un saber, que se disciplina normativamente y se desarrolla por el propio ejercicio profesional, es decir, por el conjunto de sus prácticas.

El paradigma enfermero, la fundamentación de una posible ciencia enfermera
Se asume que un enfoque teórico de la disciplina enfermera ha de comprender la descripción de los elementos constitutivos de lo que se denomina paradigma enfermero, es decir, siguiendo a Kuhn (9), aquellos conceptos que identifican el fenómeno de interés de la disciplina y las proposiciones generales que describen las relaciones entre ellos, lo que el mismo autor denomina una matriz disciplinar. La mayoría de los autores, como Fawcett (10) o Fernández Ferrín (11), plantean estos cuatro elementos: la persona, el entorno, la salud y la propia enfermería y los relacionan (todos o algunos de ellos) de forma productiva, tratando de explicar cuál es la aportación de la enfermería en esas relaciones: persona-salud, persona-entorno, salud-enfermería y persona-ambiente-salud, etc.

Sin embargo, hasta el momento, se ha tratado relativamente poco la construcción de ese paradigma, destacando los aportes de Medina (12) o los de Siles (13), que además tratan de explicar la problemática existente por la dicotomía entre la teo­ría y la práctica o, como Siles señala, entre las comunidades de prácticos de la enfermería y la comunidad de científicos que estudian a dichos prácticos. Este autor enumera hasta tres tipos de paradigmas:

  • El paradigma racional-tecnológico, en el que la enfermera se relaciona con el paciente por la aplicación de técnicas, la observación y el control, siendo el sujeto un mero receptor de la actividad. El método empleado es la investigación experimental, con gran presencia de las pruebas estandarizadas, la estadística, etc.
  • El paradigma interpretativo, dominado por la subjetividad de la relación del sujeto y la enfermera, en la que ésta es un agente de comunicación y un intérprete de la realidad del paciente. El método de generación del conocimiento sería la etnografía, la fenomenología, las narrativas, etc.
  • El paradigma crítico (siguiendo una vez más a Habermas), que se caracteriza por la aceptación de la importancia de la ideología y del carácter emancipador de la investigación-acción. La enfermera sería en este contexto un agente de cambio sociosanitario y el paciente un sujeto implicado personalmente en su propio proceso.

En todo caso, seguramente en la raíz de esta situación esté la dificultad de investigar sobre el objeto de la ciencia enfermera y/o la posibilidad de su definición y delimitación. En efecto, cabría preguntarse sobre qué se fundamenta realmente el conocimiento y la acción enfermeras, los hechos que son observables y capaces de producir saber o incrementarlo, hechos que no se dan de forma aislada, sino inmersos en el contexto social. Puede decirse que, siguiendo la idea de los elementos del paradigma, los hechos sobre los que las enfermeras pretenden actuar y ejercer dominio profesional son de tres tipos:

  • Las realidades humanas: presentes en las personas, que precisan un cuidado profesional y las propias enfermeras, que actúan para ofrecer un servicio. Estas dos realidades tienen elementos físicos bien conocidos, pero también psicológicos, culturales, de valores personales y colectivos.
  • Las realidades sociales que se viven también individualmente: el dolor, la salud, la enfermedad, la muerte, lo económico, son todas ellas circunstancias en las que la enfermería aporta una visión particular desde una postura u otra, como señalábamos: lo puramente técnico, lo relacional, lo crítico.
  • Las realidades del entorno, que también pueden considerarse como sujetas a observación y capaces de influir en la génesis del conocimiento enfermero: la sociedad, su estructura y funcionamiento, la tecnología como instrumento o como fin de la acción y de la investigación o los propios sistemas en los que la enfermería desarrolla su actividad y a los que se dirige en muchas ocasiones, antes que a los individuos.

A MODO DE CONCLUSIÓN
La enfermería es una actividad profesional relativamente reciente con un desarrollo teórico aún en ciernes, lo que supone la necesidad de pensar en la definición de su objeto con apertura y concreción al mismo tiempo. En este contexto se puede afirmar que elegir un camino que permita utilizar todos los conocimientos necesarios e integrarlos en un cuerpo propio es la línea de actuación más eficaz. Si se observan los diferentes elementos del paradigma antes enunciados, se verá que se puede (yo diría “se debe”) coincidir o compartir con otros saberes este objeto: las personas, la salud, el entorno, no pueden ser explicados desde una perspectiva única, si bien los enfoques disciplinares propiamente enfermeros pueden ser únicos en su aportación de soluciones a los problemas específicos planteados por la sociedad.

La mirada enfermera así construida, con el acúmulo de saberes, el intercambio y la apropiación puede ser más capaz de afrontar el pensamiento complejo necesario para la investigación acción y para la práctica, en ese camino de ida y vuelta que constituye realmente la praxis y el saber enfermeros.

Cabe además a la enfermería en este camino la posibilidad de elegir un ramal tecnológico o bien uno humanista. Ambas son las principales vías de desarrollo del conocimiento enfermero, aunque las dos tienen unas relaciones de poder en su desarrollo claramente planteadas: la vía tecnológica está dominada por el paradigma enfermedad-medicina, la vía humanista, por el de la conducta humana y social. La posibilidad transdisciplinar se aparece así como la mejor de las vías a elegir: somos histórica y socialmente un producto de la tecnología médica y de las relaciones humanas y el equilibrio entre ambas tendencias puede dar la clave del desarrollo conceptual.

Es a los científicos, los investigadores para la acción, a quiénes corresponde el desarrollo del pensamiento teórico, el asentamiento de la ciencia enfermera y, sobre todo, conseguir que esta ciencia y todas sus posibilidades trasciendan a la práctica en beneficio de los ciudadanos a los que nos debemos las enfermeras.

Bibliografía

  1. Morin E. Ciencia con consciencia. Madrid: Anthropos; 1995.
  2. Habermas J: Teoría de la acción comunicativa. Madrid: Taurus; 1987.
  3. Morin E. Op.cit.
  4. Hernández Yáñez JF. La enfermería frente al espejo: mitos y realidades. Madrid: Fundación Alternativas; 2010.
  5. Guillaumet M. Entrevista a Evelyn Adam. Rev Ágora de Enfermería 2003; 7(1): 25.
  6. Morin E. La identidad humana. El método V. La humanidad de la humanidad. Madrid: Cátedra; 2003.
  7. Morin E. Claves de la complejidad: pensar la educación y pensar el pensamiento. México: Fondo de Cultura Económica; 2003.
  8. Medina JL. La pedagogía del cuidado. Barcelona: Laertes; 2000.
  9. Kuhn Th. Second thoughts on paradigms. In: Suppe F. The structure of scientific theories. University of Chicago Press; 1977.
  10. 10. Fawcett, Contemporary Nursing Knowledge: Analysis and Evaluation of Nursing Models and Theories, 2th ed. Philadelphia: FA Davis Co; 2004.
  11. Fernández Ferrín C. Modelos y Teorías de Enfermería, en Enfermería Fundamental. [Reimpresión]. Barcelona: Masson; 2006.
  12. Medina JL. Fundamentación epistemológica de la Teoría del Cuidado. Enferm Clin 1994; 4(5): 221-232.
  13. Siles González J. Historia de la enfermería. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2011.

*???? Resumen de la Conferencia pronunciada en la Academia de Ciencias de la Enfermería de Bizcaia (España), en el acto inaugural del curso 2012