3
Aladefe

Aladefe

MAYO 2013 N° 2 Volumen 3

El paradigma: un análisis del concepto y su implicación conceptual en enfermería

Sección: Originales

Autores

1Javier Badillo Zúñiga, 2Rosa María Ostiguín Meléndez, 3Alfredo Bermúdez González

1 Licenciado en Enfermería y Obstetricia. Alumno de la 10ª generación del Programa de Maestría en Enfermería, con orientación a la docencia. 2 Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia. 3 Profesor e investigador. Coordinador del grupo de Historia y Filosofía del cuidado. Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia. Universidad Nacional Autónoma de México.

Resumen

El presente trabajo muestra una revisión documental del concepto paradigma, así como la reflexión de parte de los autores sobre las implicaciones conceptuales del término en el ejercicio profesional de la enfermería.
Dicho ejercicio se realizó de acuerdo con la metodología histórica, por lo que primero se procedió a la heurística de la información que existe en torno al concepto paradigma para, posteriormente, analizar las semejanzas entre una y otra definición o planteamiento y, finalmente, hacer la hermeneusis de las implicaciones conceptuales, de tal manera que llaman la atención las múltiples definiciones, así como la polisemántica del concepto a lo largo de las diferentes épocas.
Es a partir de ello que la hermeneusis resalta al paradigma con tres implicaciones conceptuales para la disciplina de enfermería: memoria de identidad, pertenencia epistemológica y cuestionamiento crítico u ontológico.

Palabras clave:

paradigma enfermero; cuestionamiento crítico metodología enfermera

Title:

The paradigm: an analysis of the concept and its involvement in nursing concept

Abstract:

This paper shows a review of the concept of paradigm document review and reflection of the authors on the conceptual implications of the term in the practice of nursing.
This exercise was conducted under the historical methodology, so first we proceeded to the heuristic information that exists around the concept paradigm, later analyze the similarities between the two definitions or approach and finally perform the conceptual implications of hermeneutics, so that striking the multiple definitions and the polysemic concept along its historical discourse.
It is from this that highlights the hermeneutic paradigm three conceptual implications for the discipline of nursing: An identity memory, membership epistemological, critical questioning or ontological.

 

Keywords:

paradigm in nursing; critical questioningnursing methodology

Portugues

Título:

O paradigma: uma análise do conceito e seu envolvimento em conceito de enfermagem

Resumo:

Este artigo mostra uma revisão do conceito paradigma e a reflexão dos autores sobre as implicações conceituais do termo na prática da enfermagem. 
Este exercício foi realizado sob a metodologia histórica, então primeiro procedeu-se à informação heurística que existe em torno do conceito de paradigma, depois analisar as semelhanças entre a definição de duas ou abordagem e, finalmente, realizar o hermenéusis implicações conceitual, de modo que golpear as várias definições e polisemántica conceito ao longo de seu discurso histórico. 
É a partir disso que destaca o paradigma hermenéusis três implicações conceituais para a disciplina de enfermagem: uma memória de identidade, composição epistemológica, questionamento crítica ou ontológica.

 

Palavras-chave:

paradigma em enfermagem; questionamento críticometodologia enfermeira

INTRODUCCIÓN

En la revisión documental sobre el concepto paradigma, se observó que en enfermería el término se emplea de una forma particular, al referirse a este como metaparadigma (5), lo cual se considera importante esclarecer con el fin de reflexionar sobre el lenguaje y su significado en el ámbito científico a lo largo de la historia. Esta interpretación permite determinar que dicho concepto representa la abstracción de todos los dilemas y dimensiones de un modelo, por lo que se cuestiona el uso de la palabra metaparadigma en enfermería, ya que podría tener lecturas o sentidos diferentes como, por ejemplo, que la expresión invita a pensar que aún no se ha llegado a consolidar un paradigma de enfermería, dado que se repiten frecuentemente los elementos dentro de un metaparadigma, que tampoco se encuentra bien sustentado, pues aún no se ha concretado una epistemología del cuidado, lo cual implica una meta a la que se debe llegar. Por otro lado, utilizar el término metaparadigma, entendido como reunión de paradigmas, comporta un alejamiento del lenguaje consensuado y plantea­do por la ciencia, y sugiere entonces un camino tortuoso para consolidar la enfermería como una disciplina, teniendo en cuenta que el propio concepto paradigma porque contiene una polisemántica de alta complejidad.

En consecuencia, el interés y propuesta de tomar como eje metodológico al paradigma socio-histórico de Thomas S. Kuhn para el presente ejercicio se circunscribe en la búsqueda de la evolución del concepto a través del tiempo, las perspectivas que permitan observar las transformaciones y múltiples definiciones que este ha tenido para su comprensión, que conlleve a interpretar implicaciones conceptuales.

En el marco de la semántica que los especialistas han determinado acerca del concepto paradigma para su conocimiento y mayor comprensión, resaltan definiciones que contienen un alto grado de complejidad aunado a grandes dimensiones que lo conciben como una “representación de un dilema filosófico, epistemológico, ideológico y metodológico” (1), lo que hace compleja cualquier reflexión sobre el término. Sin embargo, tal complejidad arroja enfoques necesarios.

Es importante repasar su trayectoria histórica con el fin de conocer el verdadero sentido semántico y para comprender el propio valor de la construcción del conocimiento y su conceptualización como paradigma. Esto debe tenerse en cuenta para evitar el empleo de términos en enfermería que se salgan del rigor y lenguaje científico históricamente elaborado, lo cual no demostraría sino la ausencia de un paradigma determinado. Por esto, el término metaparadigma se coloca fuera del alcance del consenso y léxico científico, puesto que pertenece a un lenguaje que, precisamente, no forma parte de este campo (2). En el presente trabajo, no se usará dicho vocablo, ya que el análisis se limitaría a un rango de tiempo, que corresponde al momento de creación e influencia para su utilización en enfermería, que concluye que los elementos son el cuidado de enfermería, salud, persona y ambiente, los cuales Jacqueline Fawcett sintetiza en el término metaparadigma.

Por esta razón, el trabajo se centra en el concepto paradigma, ya que el análisis de su evolución incluye el gran bagaje histórico así como la comprensión del término desde diversos puntos de vista, tales como la dimensión filosófica, epistemológica, ideo­lógica y metodológica. Estos diferentes enfoques proporcionan características definitorias, producto del devenir del tiempo, donde el hombre ha intentado entender y aprehender lo que hay de él y del mundo que habita, describir los significados de su existencia, de donde han surgido conceptualizaciones determinadas bajo miradas cognoscentes que, posteriormente, apoyarán en la ubicuidad de metodologías para abordar los fenómenos contenidos en disciplinas.

Es importante señalar que dicho discurrir histórico es propiamente la metodología que permite abordar el desarrollo del conocimiento en la relación del sujeto que pretende conocer la naturaleza (objeto), sin la barrera de enfoques que cierren ángulos propios de los fenómenos humanos, tomando en cuenta todos los datos de apertura para realizar los discursos interpretativos y comprender dicho desarrollo que surte como génesis de los núcleos paradigmáticos. Este análisis a través del tiempo determina el enfoque que se va a seguir al arrojar perspectivas de los antecedentes de un fenómeno y las corrientes teórico-filosóficas en que se sustentan. El paradigma socio-histórico proporciona una totalidad de la información que se desarrolla entorno al abordaje de lo que se intenta conocer.

Respecto de los aportes y alcances de la metodología histórica, postulan algunos pensadores, como José Ortega y Gasset (3), que para no caer en la tendencia de si la verdad proviene de un paradigma subjetivo u objetivo escribe que “la objetividad y subjetividad, forma y contenido se reconcilian en la praxis histórica…”. En este sentido, el conocimiento es el resultado de los núcleos paradigmáticos que pretenden conocer al hombre, la naturaleza de sus fenómenos, aun a pesar de encontrarse en momentos o cuestionamientos dialécticos diferentes. Es decir, el método histórico permite abordar al ser humano y el discurso interpretativo de su conocimiento, el origen, la evolución, definiciones y valoración de la categoría paradigma en el ámbito científico.

En el sentido de dar huella a la memoria de los aconteceres científicos, el paradigma de Thomas S. Khun plantea un enfoque socio-histórico que converge con dar valor e importancia al concepto para la búsqueda de los datos, donde el propio paradigma determinado como objeto de estudio por cada disciplina determine el eje que hay que seguir en la búsqueda, la hermenéutica y la comprensión de sus ángulos, aspectos y cambios propios del acontecer histórico, siempre en transformación.

En la hermenéutica de los documentos analizados sobre el concepto paradigma de autores como Ortega y Gasset, Berlin, Siles, Ferrater, Fawcett, Castrillón o Durán de Villalobos y, obviamente Kuhn desde su obra La estructura de las revoluciones científicas, entre otros, se localizó un transitar complejo en el acto de conocer que se ha adjudicado a diferentes procesos como la percepción, la intelección, el raciocinio, el de abstracción, la duda como punto de fuga para la búsqueda del conocimiento, entre otros procesos cognoscentes, siendo el paradigma el resultante concepto de una trayectoria histórica como complejo de reflexión y consenso del objeto de estudio en una disciplina, que significa claridad con respecto a su objeto de estudio.

Si se parte entonces de que el objeto de estudio en los gremios científicos se concreta y permite develar sus dimensiones de significación con la categoría que llaman paradigma, resulta relevante considerar diversas acepciones del término para con ello inferir sus implicaciones en el desarrollo de la ciencia enfermera que, en nuestro caso se espera, debe ser el cuidado de la persona.

La concepción de paradigma de Marín Ardila (4) señala un atributo importante. Él lo entiende como “un conjunto de valores y saberes compartidos colectivamente por una comunidad”, lo cual implica pensar que se ha llegado a un punto de reflexión y consenso del objeto de estudio de un gremio científico, infinitamente inacabado, ya que se transforma de la mano del cambio de las sociedades y sus necesidades, que en el caso del cuidado de la persona implica también una evolución.

También se han expuesto una parte de las virtudes que se le atribuyen al concepto paradigma desde sus definiciones y significados, y, por ejemplo, Marriner aborda el tema en la obra Modelos y teorías de enfermería (5), en la cual lo entiende desde su condición de resolver problemas y que “promete resolver otros por vías similares; bajo un trabajo coherente…”. Es decir, la categoría de paradigma proporciona a la disciplina la capacidad para proveer un eje de búsqueda, planteamiento o selección de información, “guiar la investigación de un grupo”, al mismo tiempo que el propio abordaje suministra en sí conocimiento, en el análisis “amplía la comprensión de la vida científica”. Por ello, concluye que la enfermería debe entonces transitar al paradigma socio-histórico en la investigación que conlleve al conocimiento de otros enfoques del cuidado de la persona.

Del producto de las diferentes definiciones del concepto paradigma, se parte de la reunión, análisis y reflexión de la información para dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué características definen al paradigma y cuáles son las implicaciones conceptuales en la enfermería?

La situación paradigmática que emerge del propio concepto contiene un poder sobre la clarificación de los fenómenos en las ciencias, que subyace tras las dimensiones filosófica, epistemológica y etimológica, sujetas a la ontología del concepto elaborado como objeto de estudio de las ciencias, por lo que el objetivo de la presente investigación es analizar la noción paradigma y sus implicaciones conceptuales en enfermería.

Es posible que al final del trabajo, y desde el desarrollo del devenir del vocablo, la reflexión del concepto muestre un punto de vista de los caminos por los que se puede transitar en el ejercicio profesional de enfermería, como posibles implicaciones conceptuales del término paradigma, donde cabe resaltar lo que escribe Fawcett sobre el hecho de que el paradigma en enfermería permitirá “resumir las misiones intelectuales y sociales de una disciplina y colocar un límite en la materia…” (2). La relevancia del enunciado radica en lo que se desprende de él, colocando a la profesión en el rubro de disciplina social, siendo entonces este el alcance y los horizontes de su ejercicio e investigación profesional.

DESARROLLO

A partir de preguntas del presente, se rememora el pasado justamente para poder contestarlas, por lo que el método histórico permite construir y conocer desde su trayectoria a lo largo del tiempo sus significados e impacto en la ciencia. Con respecto a la metodología, es importante señalar lo que plantea el filósofo Michel Serres en la importancia de la Historia de las ciencias (6), que determina varias características de cómo escribir la historia. De esta manera también ha influenciado a investigadores del paradigma que para mostrar la información recurren a una estructura en tres etapas importantes: la edad de la aparición, la edad de reactivación y la edad de recurrencias para el análisis del concepto (7).

Edad de la aparición

El origen y raíz etimológica para proporcionar las bases de su definición son los siguientes: el concepto paradigma tiene su origen en la raíz griega: para, ante; deigma, indicación, modelo. El origen del vocablo se remonta a la Antigua Grecia en la “época de Platón, (siglo I a.C.)” (8). Escribe Ferrater Mora (9) que la palabra se encuentra en varios textos platónicos y bajo diversos sentidos, “pero el que ha venido a resultar más típicamente es […] el paradigma como un modelo”. El pensador destaca que dentro de esta visión participan las cosas sensibles e ideas que se tiene de la realidad.

Edad de la reactivación
En el siglo XX, el vocablo fue retomado con gran fuerza, brillantez y sustento histórico por el científico, filósofo e historiador Thomas S. Kuhn, de origen estadounidense, en su obra La estructura de las revoluciones científicas (10), publicada el año de 1962. Kuhn coloca al paradigma en un contexto socio-histórico, donde los fenómenos, la evolución de la ciencia, entre otros aspectos, pueden identificarse, así como esclarecer las definiciones del paradigma bajo la influencia de las diferentes corrientes filosóficas, que a su vez dan origen a sus diversas interpretaciones. Estas ocurren cuando las ciencias se encuentran en un momento de crisis y ruptura del paradigma que prevalece en ese momento histórico, el cual se remplaza por un nuevo enfoque, génesis de la idea del cambio. Tal apertura puede verse en enfermería como el anexo de nuevos conceptos que enriquezcan el abordaje del cuidado de la salud en la persona.

Edad de la recurrencia
La definición de paradigma que proporciona Kuhn en su primera edición, criticada de “ambigüedad del concepto”, le obligó a elaborar algunas aclaraciones acerca de la polisemántica del término en posteriores publicaciones de su obra. A partir de esta, los cuestionamientos abordados desde el paradigma socio-histórico permiten en gran medida el replanteamiento y resultado de investigaciones que no tenían explicaciones cuantitativas.

La polisemántica observada y manifestada por varios autores puede ser interpretada en este ejercicio como una riqueza de significados, la cual ha dado pie a múltiples definiciones que muestran el reflejo del intento de los especialistas para esclarecer un concepto que aporta una valiosa perspectiva para abordar, conocer, entender, interpretar y, en su caso, resolver los fenómenos en las ciencias.

De las primeras definiciones que arrojó la hermeneusis, se puede identificar la magnitud de lo que hay contenido en el significado del concepto paradigma. A este propósito, Triviño y Sanhueza (1) escriben que el paradigma es una “representación de un dilema filosófico, epistemológico,  ideológico y metodológico”. Tales extensiones denotan su complejidad y profundidad, remarcan las perspectivas que deben develarse del mismo y, a su vez, serán los abordajes que posteriormente deberán darle al paradigma que determine cada disciplina, como las dimensiones que formará el núcleo paradigmático.

Las autoras lo entienden como un elemento para abordar problemáticas dentro de los contextos sociales, refiriéndose a este como el “marco teórico-metodológico, para interpretar fenómenos sociales...”. Dichas virtudes en el paradigma reflejan los puntos más importantes que se le adjudican al concepto: su carácter rector como eje metodológico, su carácter social para observar y resolver los problemas de esta índole, son correspondientes a los atributos que Beatriz Sánchez (8) determina en su artículo “El arte y la ciencia del cuidado”, al postular que se proporciona una visión y perspectiva del mundo desde la cual cualquier fenómeno es observado. Es decir, define Sánchez que el concepto paradigma contiene una visión amplia, flexible a la perspectiva particular de los fenómenos del mundo, siendo este planteamiento una situación que deberá estar presente en las investigaciones y reflexiones de la disciplina.

El tratamiento histórico que se ha dado al concepto permite a los autores citados postular complejas virtudes del paradigma, a partir de lo cual se plantea la cuestión desde la disciplina de enfermería de ¿cuáles son las implicaciones conceptuales del concepto paradigma en la enfermería?

Implicaciones conceptuales en enfermería
Dentro de las implicaciones en el área de la salud, se identificó un abordaje a la cosmología de las comunidades indígenas del país, donde el paradigma es utilizado desde la propia apertura que el concepto contiene. Almaguer (11) dice que este es la “forma de significar e interpretar los fenómenos para su comprensión del mundo, desde un punto de vista cosmológico”. Si bien el paradigma adopta fases que permiten el acercamiento a diversos fenómenos sociales en el tiempo y visiones de la vida, se considera al respecto que, más que interpretarlos desde su perspectiva común, la apertura debe ir más allá, donde se considere un planteamiento dirigido al conocimiento de la significación fenomenológica, para conocer y abordar sobre todo la cosmovisión como aquel paradigma que contiene a la persona, la cultura y sus significados sensibles a los enfoques de cualidad y horizonte cultural, más que de secuencia lógica y esquematización numérica.

En esta característica no lógica en su sentido estricto es donde el paradigma cobra relevancia a partir de la permisibilidad de conjugar lo que denota dentro de una de sus definiciones, posibilidades de semejanzas significativas, subjetivas que se originan con el hecho de tener determinado un paradigma a seguir dentro de una disciplina. Maestro (12) concibe que el paradigma contiene un “conjunto de formas flexibles que toma una unidad léxica o conjunto de unidades léxicas que pueden aparecer y ser intercambiables entre sí en un determinado contexto”. Por lo tanto, la identificación de un fenómeno dado en los gremios científicos, y específicamente en enfermería, concretan saberes continuamente cuestionados, lenguaje de criterios que evalúan su evolución y enfoques que contemplan los cambios del discurrir del tiempo y las transformaciones propias que suceden en el interior de la disciplina con un leguaje propio.

Dicha identificación contempla en su definición un “núcleo organizado de ideas, generativo y organizacional”. Si un paradigma de investigación es, según Triviño (1), una “concepción del objeto de estudio de una ciencia, de los problemas para estudiar, de la naturaleza de sus métodos y de la forma de explicar, interpretar o comprender los resultados de la investigación realizada”, debe entonces hacerse énfasis en la importancia que ejerce dicha conceptualización del objeto de estudio de una ciencia, sobre todo para una profesión encaminada a determinarse como ciencia, valorando en un ejercicio reflexivo, la relevancia de las cualidades del paradigma, concepto transformador y génesis del salto a una evolución científica desde su historicidad, lo cual implica el conocimiento del mismo, lo que permite sustraer respuestas para el presente. En palabras de Kuhn (10), la organización propuesta con el uso del paradigma también determina que es un “modo especialmente efectivo de inducir cambios paradigmáticos…”.

Otra de las implicaciones conceptuales es el carácter epistemológico socio-histórico, en el cual se encuentra implícito las características contenidas que se le adjudican, como: entrañar a la vez que inducir diferentes taxonomías que incorporan conocimientos tácitos, dejando claro que debe entenderse por sistema taxonómico una “propuesta ontológica [...] inducida mediante la presentación de ejemplos paradigmáticos, […] con lo que es una cuestión empírica y abierta” (10). Es decir, el paradigma que se encuentre en crisis será redirigido hacia una nueva forma de abordarlo que contemple cualquier corriente filosófica que pudiera lograr el cambio paradigmático y genere la revaloración para la construcción de una historiografía, la cual se vincule con la epistemología de la disciplina. Esta debe ser entendida a partir de la aportación de conocimiento del fenómeno, a la vez que sustenta la premisa histórica que dice que solamente se puede actuar sobre ella cuando se conoce el significado que tiene para quien o quienes la realizan. Dicho significado puede ser explícito y, en ese caso, depende de las teorías y valores manejados conscientemente por los sujetos (12).

El concepto propuesto por Kuhn (10) permite realizar la búsqueda de los fenómenos en el tiempo, incluso hasta tiempos ancestrales, donde el pensador debe previamente identificar y conocer el paradigma de su disciplina, que guíe y enfatice la posibilidad de reconocer cómo los viejos términos entran en relaciones mutuas; es decir, los fenómenos actualmente determinados como paradigma en su historicidad plantean formas del conocimiento desde una realidad social y cultural determinada.

José Siles identifica tres paradigmas metodológicos: racional-tecnológico, hermenéutico y crítico (13). Las definiciones determinan las semejanzas y diferencias que plantean entre sí: “el paradigma racional-tecnológico consagra la objetividad del proceso investigador e identifica lo real con lo científico. El paradigma hermenéutico interpreta los fenómenos. El paradigma crítico explica la naturaleza dialéctica-crítica del proceso de conocimiento”. De tal manera que las corrientes filosóficas, así como en todas las disciplinas, incluida la enfermería, han sido permeadas por la determinación de tener que elegir uno de los dos enfoques, el paradigma cuantitativo o el paradigma cualitativo, con lo que se inicia una guerra de posiciones científicas rebasada por el enfoque histórico (14) donde se empodera como una metodología integradora de ambos paradigmas de investigación y los alcances que cada uno de ellos ha tenido en su devenir histórico.

Es importante señalar que recurrir a la fuente directa permitió conocer el propio paradigma y su propósito, el cual es “impactar con el cambio de la estructura en la disciplina” (9). Dicha estructura se entiende como la epistemología de la disciplina. El enfoque que propone Kuhn (10) respecto del replanteamiento del problema, en sus propias palabras, es: “plantear el problema […] para resolver el problema”. Es decir, estudiarlo a través de la identificación del paradigma y sus dimensiones epistemológica, filosófica y ontológica. En el caso del cuidado de la persona, debería plantearse la idea de un horizonte clínico amplio, flexible, integrador de su propio conocimiento, de la naturaleza de sus fenómenos, los significados de la enfermedad y no como las etiquetas (PLACES) que, en el tiempo y en el contexto cultural de la persona latinoamericana, resulta la mayoría de las veces incongruente.
En este sentido, el paradigma en su historicidad, la contribución inherente para la construcción epistemológica, al utilizar los hallazgos del abordaje del paradigma en cuestión, desde la propia proposición del paradigma socio-histórico como herramienta metodológica, permite develar las principales funciones que pueden emerger del uso del paradigma como eje rector de las investigaciones. Con ello se manifiesta su principal impacto y sujeción a los cambios científicos a partir del “trabajo coherente” a la vez que proporciona los medios que contiene la suficiente capacidad para “guiar la investigación de un grupo” (9). Kuhn muestra al paradigma como una “expansión” de la semántica de los conceptos que determina la búsqueda y el camino hacia la ciencia (10). El siguiente enunciado dice al respecto que “amplía la comprensión de la vida científica, […] indicándole al científico las entidades que la naturaleza tiene […] así como de qué manera se comportan dichas entidades” (9). Esto postula la metodología que, a su vez, conforma las estructuras sobre las que guía la investigación. Dichos vehículos están hechos de las características de los propios fenómenos, así como la construcción del “mapa de la investigación, las directrices esenciales para los mapas” (9). Esta es otra implicación conceptual que radica en el elemento circunscrito por la capacidad que tiene para concretar el “criterio para elegir problemas, […]  y aproximarse a los fenómenos” (10, 15).

Así también se identifica como implicación conceptual para enfermería el enunciado medular o premisa del uso del paradigma desde lo que Kuhn postula: “Las reglas se derivan de los paradigmas, […] pero los paradigmas pueden guiar la investigación en ausencia de reglas”. La dimensionalidad que otorga el paradigma como eje constructor de las investigaciones científicas está postulado en el anterior enunciado, pero el pensador asegura que incluso “podrían determinar la ciencia normal, […] sin reglas”. Una característica que remarca Kuhn para tal magnitud de la propuesta es la de mantener un “indicador sensible para el cambio”, lo cual también se puede interpretar como un ajuste a la sensibilización a los fenómenos subjetivos que contienen en sus discursos, información valiosa para la comprensión de los problemas sociales, de entre ellos el cuidado de enfermería; en este sentido plantea el paradigma de la transformación como respuesta (10). Así también permitirá “la revolución que la profesión en crisis necesita”, que para la enfermería se vislumbra una especie de despertar hacia nuevos enfoques que enriquezcan su perspectiva, investigación y labor profesional.

La trascendencia de dicha categoría en enfermería, particularmente asimilada desde una perspectiva social, tiene su origen en la situación que la colocó en la tradición del modelo médico-biologicista, que en la propia historia de Kuhn como científico naturalista plantea que “… científicos sociales, hizo que me enfrentara a problemas imprevistos sobre las diferencias entre las comunidades y las de los científicos naturales entre quienes había recibido mi preparación” (16). De tal manera que la enfermería, forjada en un seno de científicos naturales, debe redirigir su paradigma hacia lo que sea propio de la disciplina, ya que en su ejercicio profesional requiere dar respuestas a las necesidades humanas, sociales y culturales de la salud de la persona (17).

Se examinan tres puntos de la polisemántica del concepto paradigma, así como los alcances posibles en las disciplinas que coinciden. Primero, desde la óptica de la ontológica, podría entenderse como “una determinada manera de concebir e interpretar la realidad”; segundo, según la dimensión epistemológica, como “una visión del mundo compartida por un grupo de personas”; y tercero, la dimensión metodológica lo concibe como “el carácter normativo con relación a los métodos y técnicas de investigación a utilizar” (16, 18, 19). De tal manera que subyacen contribuyendo en su carácter de implicaciones conceptuales como aquello que permite conquistar otras dimensiones sobre el conocimiento de un fenómeno, en este caso, el paradigma dentro de la enfermería como el cuidado de la salud de las personas en su entorno.

CONCLUSIONES

  • El paradigma es un concepto de alto rigor científico que contribuye a definir el objeto de estudio y sus dimensiones en las ciencias. Por ello debe verse como poyesis de conocimiento que determina la manera de concebir e interpretar la realidad del gremio de enfermería, que le permita generar una identidad y carácter metodológico.
  • El paradigma socio-histórico de Thomas S. Kuhn proporciona: a) un horizonte de conocimientos sobre el paradigma o fenómeno estudiado; b) las transformaciones de los propios paradigmas o fenómenos estudiados; c) la creación de un juicio crítico y propuestas a partir de la valoración histórica del fenómeno estudiado.
  • Tales enfoques han ser integrados en la construcción de la naturaleza del cuidado, por lo que las investigaciones de tipo histórico-filosóficas (en este caso la que proporciona el paradigma socio-histórico), plantean la posibilidad de la identificación del desarrollo, evolución y cambio de las conceptualizaciones del paradigma de la disciplina de enfermería en su devenir histórico.
  • El concepto de paradigma desde la teoría socio-histórica proporciona dimensiones conceptuales tales como una memoria de identidad, una pertenencia epistemológica, un cuestionamiento crítico y ontológico, sobre lo propio de quien provee, recibe y hacia dónde y cuándo redirigir el cuidado:
    • La memoria, apertura para determinar y definir escuelas con un enfoque de pensamiento determinado, resultado de una nueva perspectiva, reorientación o transformación del paradigma que coloque una génesis del cambio de pensamientos, procedimientos y expectativas, siempre paulatinos, como lo señala el pensador.
    • El paradigma como representación de un dilema filosófico, epistemológico, ideológico y metodológico proporciona a su vez, dimensiones para contemplarse en la epistemología.
    • Aprehender el concepto paradigma en la enfermería contiene los productos historiográficos, filosóficos y epistemológicos, bases para manifestar el conocimiento propio de la disciplina, a la vez que propone un modo distinto para realizar investigaciones sobre antecedentes que son parte de la construcción e identidad de una disciplina, los proporcionados desde la multidisciplinariedad.

Bibliografía

  1. Triviño VZ, Sanhueza O. Paradigmas de investigación en enfermería. Ciencia y enfermería 2005; 11(1):17-24. [En línea] [fecha de acceso: 15 de abril de 2013]. URL disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-95532005000100003&lng=es
  2. Fawcett J, de Santo Madeya S. Contemporary Nursing Knowledge: Analysis and Evaluation of Nursing Models and Theories. 3th ed. Philadelphia: FA Davis; 2012.
  3. Ortega y Gasset J. La filosofía española del siglo XX. [En línea] [fecha de acceso: 15 de abril de 2013]. URL disponible en: http://www.filosofiafacil.com/13.Ortega%20y%20Gasset.pdf
  4. Marín Ardila LF. La noción de paradigma. Signo y pensamiento 2007; 26(50):34-45.
  5. Marriner-Tomey A. Modelos y teorías en enfermería. 7ª ed. Barcelona: Elsevier; 2011.
  6. Serres M. Historia de las ciencias. 2ª ed. Madrid: Cátedra; 2009.
  7. González F. ¿Qué es un paradigma? Análisis teórico, conceptual y psicolingüístico del término. Investigación y Postgrado 2005; 20(1).
  8. Sánchez HB. El arte y la ciencia del cuidado. Bogotá: Grupo de cuidado, Facultad de Enfermería, Universidad de La Sabana; 2003.
  9. Ferrater Mora J. Diccionario de filosofía. Madrid: Ariel Filosofía; 2004.
  10. Kuhn TS. La estructura de las revoluciones científicas. México DF: FCE; 2007.
  11. Almaguer González JA, Mas Oliva J. Interculturalidad en Salud. Experiencias y aportes para el fortalecimiento de los servicios de salud. México: UNAM; 2009.
  12. Maestro González P. Epistemología histórica y enseñanza. Madrid: Alianza Editorial; 1993.
  13. Siles González J, García Hernández E. Las características de los paradigmas y su adecuación a la investigación en enfermería. Enferm Científica 1995; 160-161:10-14.
  14. Siles González J. Epistemología y enfermería por una fundamentación científica y profesional de la disciplina. Enfermería Clin 1997; 7(4):38-44.
  15. Bermúdez González A, Ostiguín Meléndez RM. Enfermería y disciplina. En: Teoría de enfermería: dimensiones, conceptos y aplicaciones prácticas. México DF: ENEO; 2010.
  16. Toro A, Marcano L. La categoría de paradigma en la investigación social. Valencia: Universidad de Carobobo; 2007.
  17. Medina Moya JL, Sandín Esteban MP. Fundamentación epistemológica de la teoría del cuidado. Enfermería Clin 1994; 4(5):221-231.
  18. Castrillón Agudelo MC. La dimensión social de la práctica de enfermería. Medellín: Universidad de Antioquia; 1997.
  19. Durán de Villalobos MM. Teoría de enfermería ¿un camino de herradura? Aquichan 2007; 7:(2):1-10. [En línea] [fecha de acceso: 15 de abril de 2013]. URL disponible en: http://aquichan.unisabana.edu.co/index.php/aquichan/article/ view/1432/3260