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OCTUBRE 2013 N° 4 Volumen 3

La enfermería… En voz de los estudiantes masculinos

Sección: Originales

Autores

1Dulce María Guillén Cadena, 2Leticia Cuevas Guajardo

1Dra. en Educación y Lic. en Enfermería. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) (México). 2Dra. en Educación. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. UNAM (México).

Contacto:

Email: dulce1414@hotmail.com

Resumen

El ingreso de hombres a la carrera de enfermería ha generado una restructuración del pensamiento de la sociedad, de los docentes, del equipo de profesionales y de los usuarios hacia la profesión, ya que históricamente ha sido la mujer a quien se le ha designado por sus “características femeninas” el rol de cuidadora.
Objetivos: interpretar las vivencias que los estudiantes de enfermería han tenido durante su formación profesional.
Método: investigación cualitativa, con enfoque fenomenológico. Para la recopilación de datos se utilizaron como técnicas la entrevista en profundidad, la observación participante y notas de campo. Como instrumento se elaboró una guía de preguntas demográficas, opinión, percepción y aprendizajes.
Resultados: se encontraron tres categorías importantes, la primera relacionada con la elección de carrera, la segunda encaminada a identificar las vivencias y la tercera relacionada con las emociones.
Conclusiones: con la incorporación de hombres nuestra profesión puede ampliar su horizonte mediante la aportación de nuevas ideas y mediante la implantación de diferentes formas de enseñanza.

Palabras clave:

enseñanza de enfermería; estudiantes enfermeros hombres en enfermería

Title:

Nursing… according to male students

Abstract:

Male incorporation into nursing profession has resulted in a restructured thinking by society, teachers, professional teams and users about nursing profession, because a caring role has historically been assigned to women due to their "female characteristics".
Purpose: To interpret experiences reported by male nursing students during their professional education.
Methods: Qualitative investigation, with a phenomenological approach. Data collection was based on various techniques such as in-depth interview, participant observation, and field notes. As a tool, a guide including demographic questions, opinions, perception and learning was developed.
Results: Three important categories were found: the first one related to profession choice; the second involving experiences identification; and the third involving emotions.
Conclusions: Male professionals´ incorporation can widen nursing profession horizons with new ideas and through the introduction of different learning ways.

Keywords:

nursing teaching; male nursing studentsmen in nursing

Portugues

Título:

Enfermagem ... perspectiva da estudantes do sexo masculino

Resumo:

A entrada dos homens na carreira de enfermagem, gerou uma reestruturação de pensamento na sociedade, professores, profissionais e usuários para a profissão e tem sido, historicamente, a mulher que foi designada por seus "características femininas", o papel de cuidador.
Objetivos: interpretar as experiências de estudantes de enfermagem tiveram durante a sua formação.
Metodologia: pesquisa qualitativa com abordagem fenomenológica a técnicas de coleta de dados foram utilizados como entrevistas em profundidade, observação participante e notas de campo, como instrumento desenvolvido um rápido demográfico perguntas, opinião, percepção e aprendizado.
Resultados: houve três grandes categorias: A primeira diz respeito à escolha da carreira, o segundo objetivo de identificar as experiências e terceiro relacionadas com as emoções.
Conclusões: com a inclusão dos homens nossa profissão pode ser estendido, pois isso pode proporcionar novas idéias, novas e diferentes formas de ensino.

Palavras-chave:

ensino em enfermagem; estudantes de enfermagemhomens enfermeiros

INTRODUCCIÓN

Históricamente ha sido a la mujer a quien se ha designado, por sus “características femeninas”, el rol de cuidadora. En un principio dentro del hogar y posteriormente como parte del equipo de salud. La historia de la mujer es parecida a la historia de la Enfermería, por eso no hay que extrañarse de que las grandes teorías científicas del cuidado profesional surgiesen justo después de iniciado el movimiento de liberación femenina, en la segunda mitad del siglo XX. Cuando los hombres se incorporaron a la profesión no fueron bien aceptados por la sociedad, e incluso por las mismas enfermeras. Se pensaba que podrían ser homosexuales para incorporarse con éxito dentro de la profesión. Afortunadamente, con el tiempo, la presencia de los hombres cada día es mayor, aportando su fuerza física, una perspectiva diferente del cuidado, nuevas ideas y generando nuevas formas de enseñanza en la enfermería. La incorporación de hombres a la carrera de enfermería ha generado una reestructuración de pensamiento hacia la profesión, tanto por parte de la sociedad, de los docentes, como por parte del equipo de profesionales y usuarios.

La presente investigación surge del interés por conocer las vivencias que los estudiantes de la carrera de enfermería de sexo masculino obtuvieron durante su formación profesional.

El objetivo ha sido interpretar las vivencias que estos estudiantes han tenido durante su formación profesional.

METODOLOGÍA

Investigación cualitativa con enfoque fenomenológico. Las técnicas utilizadas para la recolección de datos fueron la entrevista en profundidad, la observación participante y las notas de campo. El instrumento fue una guía de preguntas relacionadas con la percepción, vivencias y opinión.
La selección de los informantes se realizó desde el punto de vista típico-ideal:
“Es un procedimiento en el que el investigador idea el perfil del mejor caso, más eficaz o más deseable de una población” (Lecompte, 1988), porque permite constatar una realidad.

PERFIL DE LOS INFORMANTES

Cuatro enfermeros hombres, estudiantes del 8º semestre de la Licenciatura en Enfermería, que trabajaran y que hubieran elegido la carrera de Enfermería como primera opción.

HALLAZOS

Se encontraron tres categorías importantes, que se explican a continuación.

La primera, relacionada con la elección de carrera

Como la mayoría de las y los estudiantes de preparatoria, ellos no tenían muy claro la carrera que querían estudiar, pero sí sabían qué características debería reunir la profesión que ejercerían. Querían un trabajo dinámico en el que pudieran trabajar y estudiar ya que todos provenían de un nivel socio económico bajo, que tuviera un campo de aplicación y de especialidades amplio, una actividad en la que pudiesen ayudar directamente a otras personas. Cuando empezaron a estudiar enfermería las dudas y miedos se adueñaron de ellos ante lo que los amigos y familia podían pensar con respecto a su sexualidad, ya que al estudiar esta carrera los podrían considerar “homosexuales”. Lograron ingresar en la carrera y al poco tiempo de permanecer en ella las ganas de conocer y profundizar más sobre lo que les podía ofrecer la enfermería fue creciendo, llegando a convertirse en su gran pasión. No se sienten defraudados, al contrario, y comentan que cada día que pasa les gusta más y que volverían a elegir lo mismo.

Roberto dice “atrás quedó el mito de que a esta carrera sólo podían ingresar los homosexuales, eso era antes, ahora es diferente, los que elegimos esta profesión es porque nos gusta y porque sentimos que tenemos vocación”… “si algunos se han dado por vencidos ha sido por otras causas ajenas a la carrera”.

Sin embargo, Arturo comento: “sí he sentido ganas de retirarme, pero no es porque no me guste la carrera sino porque me siento muy frustrado cuando me enfrento a pacientes que están al borde de la muerte”.

La segunda, encaminada a identificar las vivencias

Al analizar la situación de los hombres que estudian enfermería, los entrevistados comentaron las dudas existentes sobre si verdaderamente era una profesión adecuada para ellos, ya que es sabido por todo el mundo que es una profesión eminentemente femenina; sin embargo, reconocieron que es una profesión abierta, tanto para los  hombres como para las mujeres.

El deseo de ayudar a las personas es característico de un ser humano con dedicación y entrega, cualidad de la que no carece el hombre, por lo tanto, ante esta situación, los estudiantes como hombres se consideraron “aptos” para ejercer la profesión.

Desde el ámbito laboral la consideran una profesión con un campo muy amplio para ejercer y aunque comentan que el sueldo no está acorde con lo que ellos realizan, creen que se encuentra por encima del de otras profesiones. Las jornadas de trabajo largas y el cambio de turno es algo que les causa fatiga y molestia, pero a las que al final, se adaptan.

Los estudiantes hombres hacen sus labores con igual motivación que las mujeres, ya que al igual que ellas tienen el deseo genuino de proporcionar el cuidado a las personas sanas o enfermas. Un aspecto importante que encontramos es que los entrevistados sienten la necesidad de actualizar sus conocimientos constantemente. Quieren lograr una especialización o maestría con el fin de irse perfeccionando y a la vez obtener un mejor puesto y, con ello, incrementar su salario.

Dicen sentirse orgullosos de ejercer la enfermería, sobre todo en una sociedad donde la imagen femenina ha prevalecido en la profesión. Lograr lo que se desea en la enfermería es un reto y aunque esto sea complicado en un principio. “Vale la pena”.

Dentro del ámbito hospitalario, comentan que algunas compañeras los marginaron de alguna manera, al principio, por el hecho de ser hombres; pero después fueron muy bien aceptados. Uno de ellos refirió que él era el “líder” del grupo, y también se sintió reconocido por su fuerza física, por la protección y cuidado que brinda a los pacientes y a sus compañeras.

Algo en lo que coincidieron nuestros entrevistados es que en las prácticas clínicas ellos se sintieron reconocidos como profesionales por el gremio de las enfermeras con más experiencia… afirman: “los hombres sí son capaces para ésta profesión”.

Sí, debo aceptar (apunta Arturo) que en ocasiones las enfermeras nos dan un trato preferencial, pero … observé que mujer con mujer chocan… los hombres entre nosotros nos llevamos generalmente bien, y las mujeres enfermeras en ocasiones son crueles con algunas de sus compañeras. “Cuando realizábamos prácticas en los hospitales observé que hacían injusticias con mis compañeras mujeres” comenta Martín.

Otra vivencia destacada fue que durante su formación se encontraron con diversos docentes que no pertenecían a la profesión de enfermería; esto no les pareció adecuado debido a que no le dan el enfoque de la carrera, los desaniman para que no sigan en ella (generalmente los hombres) y les han llegado a comentar la posibilidad de cambiarse de carrera, ya que “como hombre puedes estudiar medicina…”.

Otro comentario interesante surge cuando Marcos comentó “siento que la carrera se ha desacreditado por ser preferentemente de mujeres, si entre los hombres tenemos conflictos lo resolvemos de manera diferente a las mujeres, a veces optamos por no hablarnos,  sin embargo, entre mujeres los enfrentamientos son más problemáticos, son muy resentidas, y a veces la situación se mantiene durante años”.

La tercera, relacionada con las emociones

Las emociones afectan nuestra vida diaria e influyen en nuestras decisiones, comenta Arturo: “las siento en el cuerpo pero es difícil manifestarlas ya que no las puedo expresar delante de los pacientes. Todos los días vivimos situaciones que hacen aflorar las emociones; sin embargo, para nosotros los hombres expresarlas es un paso difícil, sobre todo cuando se trata de evidenciarlas”.
En algunos casos, mencionan haber sentido miedo, inseguridad, tristeza.

Uno de los hallazgos importantes que encontramos fue que ninguno de los entrevistados se sintió cómodo trabajando con niños.

Roberto: “trabajar con niños es algo que me produce un sentimiento enorme, me hace sentirme incompetente el no saber qué les pasa, el que no puedan expresar lo que sienten… es algo que no puedo soportar”.

Arturo: “me he sentido muy bien cuando el paciente al que estoy atendiendo se recupera exitosamente, sin embargo, me he sentido terriblemente mal cuando alguien fallece. El hilo es tan delgado entre la vida y la muerte que, un día conversas con él, y al día siguiente ya no está”.

Giovani…: ”suelo sentirme decepcionado cuando al recuperarse un paciente todo el crédito se lo dan a los médicos” ¿por qué tiene que ser así? nosotros somos los que más tiempo pasamos con él y los cuidamos muy bien”.

“He tenido ganas de llorar pero me he aguantado…, no está bien visto que un hombre llore y mucho menos un enfermero”.

Martín: “a veces resulta bastante complicado expresar lo que sentimos. No encontramos las palabras adecuadas, o sencillamente no podemos expresarlo con ellas…”.

DISCUSIÓN

Durante los últimos años han ingresado más hombres a la carrera de enfermería, tanto en universidades tradicionales, como en universidades privadas.

El trabajo de los enfermeros, en algunos casos, se ve sancionado socialmente dentro y fuera de lo laboral. Los modelos de la práctica contemplados entre lo “masculino” y “femenino” determinan el tipo de trabajo desempeñado, en discordancia con Moss Kanter y Christine Williams (Williams 1995). No se detectó que por ser varones mantengan sus privilegios de género.

La presión a la que se enfrentan los enfermeros por estar en una profesión eminentemente femenina es severa, sin embargo, a través de su fuerza física contrarrestan esta situación, mencionando que sus compañeras recurren a menudo a ellos ya sea para movilizar un paciente o realizar otra actividad que requiera de mayor esfuerzo. En un hospital existe espacio para ambos sexos, existen algunos servicios que requieren de mayor presencia de la enfermera y otros, como traumatología, cirugía, y medicina interna donde son más aceptados los hombres.

El incremento de los hombres en la profesión puede contribuir a mejorar los salarios, a proyectar la profesión socialmente, y a lograr unas mejores relaciones interpersonales entre las enfermeras mujeres.

CONCLUSIONES

Existe muy poca información acerca de la carrera de enfermería y en torno a quién puede ejercerla. La presencia masculina cada vez es mayor en nuestra profesión. Con la incorporación de los hombres en nuestro campo de acción esta puede ampliarse, ya que el enfermero puede aportar nuevas ideas y también diferentes formas de enseñar la enfermería. Socialmente puede cambiar la imagen de la profesión y se favorecerá la igualdad de género.

Además de aportar su presencia, emotividad, dedicación y una nueva perspectiva del cuidado enfermero, los hombres en la enfermería aportan su fuerza física, necesaria para realizar cuidados muy específicos dentro de nuestra profesión, que las enfermeras tenían limitado.

Los compañeros hombres refieren estar satisfechos tanto personal como profesionalmente de ser enfermeros y desean seguir creciendo profesionalmente.

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