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Educare

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NOVIEMBRE 2006 N° 9 Volumen 4

Valoremos el duelo en los ancianos

Sección: ENSEÑANDO A APRENDER

Autores

Inmaculada López Martín

Profesora del Departamento de Enfermería de la Universidad Europea de Madrid.

Contacto:

c/ Dinamarca, 7. 29905 Getafe (Madrid).

Email: inmaculada.lopez@uem.es

Resumen

Tal como se enfrenta la muerte actualmente en occidente, plantea conflictos personales y familiares, que tienen como resultado duelos no expresados, pérdidas mal aceptadas. El personal sanitario y en concreto, los profesionales que trabajan habitualmente en contacto con la enfermedad terminal y la muerte, se han convertido en muchos casos en los únicos “facilitadores” del duelo de las familias, especialmente, en las grandes ciudades y en la población anciana. En la etapa de la vejez destaca la concentración de pérdidas de diversa índole y por lo tanto la presencia de procesos de duelo. Al ser éste un proceso global muy individualizado y personal, cobra especial importancia la valoración bio-psico-social como punto de partida para la detección de riesgos, necesidades y oferta de ayuda específica para afrontar la crisis vital que supone perder a un ser querido.
El profesional que realiza valoraciones y seguimientos de procesos de duelo en sus clientes puede encontrar grandes variaciones en la afectación de patrones de comportamiento más físicos o los que comportan el aspecto más psicológico y espiritual de la persona. La valoración de la persona en duelo debe incidir en la estimación de la potencia de los determinantes del duelo, y si estos llegan a constituir predictores de riesgo de duelo disfuncional o indicadores de duelo disfuncional. Dadas las dificultades que entraña la valoración de la aflicción, es necesario complementar la entrevista y exploración con otros instrumentos o métodos lo más objetivos posible para valorar la multidimensionalidad del duelo y su evolución longitudinal.
Los profesionales sanitarios deben captar a los cuidadores principales de enfermos terminales, identificar precozmente a los dolientes y ofrecerles atención, ya sea desde un abordaje individual o familiar o animándoles a participar en grupos de autoayuda. Los procesos de duelo, potencialmente problemas de adaptación de la persona o grupo familiar, es un área de interés para la enfermería, tanto en atención especializada como en atención primaria.

Palabras clave:

duelo; aflicción; anciano; valoración atención enfermería

Title:

Assessment of grief in the elderly

Abstract:

Looking at death from a Western perspective causes personal and family comflicts that result in non-expressed grieving processes and poorly accepted losses. Healthcare personnel, and in particular those workers who work in close contact with terminally ill patients and death, have in many cases become the only “facilitators” of grief in families, especially in large cities and in elderly populations. In this stage of life (old age), there are tremendous losses of different nature which triggers the presence of simultaneous grieving processes. Because grief is a very personal and individualised global process, a bio-psycho-social assessment becomes of great importance and should be regarded as a start point to detect risks and needs and to provide specific help to confront the vital crisis that loosing a loved one represents.
The professional that conducts assessments and follow ups of grieving processes with his or her clients can find large variations in the level of affectation in the “more physical behaviour patterns” or in those patterns those that entail the more psychological and spiritual aspect of the person. The assessment of a person undergoing grief must estimate the strength of the grief determinants in the first place and assess whether these can become predictors of dysfunctional grieving risk or indicators of dysfunctional grieving risk. Given the difficulty in assessing this affliction, it is necessary to complement the interview and exploration with methods or instruments as objective as possible in order to assess the multidimensionality of the grief and its longitudinal evolution.
Healthcare professionals must seek main carers of terminally ill people, trying to identify as early as possible people who are suffering from grief and offering them help and appropriate care. This attention can be provided using a personal or a family approach. It can also be done referring the affected individuals to support groups.
Grieving processes can cause potential adaptation problems to the person involved and to his or her family. This is an area of great interest for nurses, both in specialised care as well as in primary care.
 

Keywords:

grief; affliction; elderly; assessmentPrimary Care