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Educare

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FEBRERO 2014 N° 2 Volumen 12

Recopilando

Sección: CARA A CARA

Autores

Fe Bregel

Subdirectora e•ducare21

Cuando comienza un nuevo año, tendemos a hacer proyectos, marcarnos objetivos, que a veces por demasiado ambiciosos nunca se alcanzan, se abandonan las actividades necesarias para lograrlos, casi siempre por no haber medido nuestras fuerzas para llevarlas a cabo.

También es tiempo de echar la mirada atrás y hacer balance sobre lo acontecido en el año que ha terminado.

Con este propósito he repasado lo propuesto para su reflexión, en esta misma sección, durante el pasado año.

Es variado, se trataron temas sobre los que consideraba necesario hacer una llamada de atención, pues a veces en la rutina del día a día podemos olvidarlos, como los que versaron sobre la importancia de expresarse con corrección por escrito, ya que es a través de este medio como nos comunicamos cotidianamente, tanto con otros profesionales, como con las personas a las que atendemos.

De nuevo se propuso la reflexión sobre la muerte, tema repetido en años anteriores, pero que por su importancia nos parece necesario volver a incidir sobre el mismo y hacerlo con naturalidad como lo hacemos sobre cada una del resto de las etapas de la vida.

Hablamos de la responsabilidad, de la salud en tiempos de crisis y del optimismo. Ahora repasando lo escrito sobre estos tres temas, creo que se puede proponer una actitud profesional común para ellos, se trata de la búsqueda de “la excelencia”, lo cual significa, entre otras cosas, potenciar la profesionalidad de quienes se dedican a determinadas actividades de la vida pública, es decir, al servicio de los ciudadanos, que no producen bienes materiales, sino bienes imprescindibles para la vida, como son la salud, la educación, la justicia, etc.

Reich afirma en La riqueza de las naciones, que la fuente principal de la riqueza de los pueblos es la cualificación de los que en ellos trabajan, es, en definitiva, la calidad de los recursos humanos.

En los momentos difíciles que atravesamos, nosotros los profesionales de la salud, tenemos la responsabilidad de “tirar del carro”, ayudando a quienes peor lo están pasando, aquellos a quienes les falta la salud, infundir un sentimiento de esperanza, de optimismo, por más que “los recortes” nos estén afectando, en nuestra vida personal y en nuestro trabajo, tenemos la obligación, la responsabilidad de continuar haciendo esfuerzos, como tuvimos que hacer en el pasado, para contribuir a que las mejoras en la calidad de vida que habíamos alcanzado, se restablezcan, solamente con la contribución de todos podremos lograrlo.