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Revista Matronas

Revista Matronas

DICIEMBRE 2019 N° 3 Volumen 7

¿Será realmente 2020 el año de enfermeras y matronas?

Sección: Editorial

Autores

Rosa Mª Plata Quintanilla

Directora de Matronas hoy

La climatología que hace semanas se instaló en España nos viene anunciando que el invierno está prácticamente asentado y, en nada, llegará la Navidad, que ya también se hace presente con anticipación en nuestras calles con los adornos propios y las luces alumbrando en muchos lugares. Así que esto, y cerrar el último número de la revista, a mí me lleva a pensar en los mejores deseos para el año que viene. Siento que en esa agenda que está por escribir, en primer lugar hay que registrar los sueños incumplidos, a ver si a base de tenacidad y "de no dar el brazo a torcer" este año que estrenamos nos diera por fin la posibilidad de que se cumplan, o al menos que por un espacio de tiempo se genere esa esperanza, esa ilusión renovada de que en algún momento surgirá la oportunidad y las matronas estaremos ahí para aprovecharla.

Bien, de momento la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la 72ª Asamblea Mundial de la Salud de este año, ha declarado el 2020 como el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona. No deja de ser un hito en la historia que por primera vez los países del mundo se unan para celebrar los beneficios que la enfermería y la partería aportan a la salud de la población mundial.

El Director General de la OMS dijo en esa cumbre que "la OMS se enorgullece de proponer el año 2020 como el Año de la Enfermera y la Matrona. Estas dos profesiones de la salud son invaluables para la salud de las personas en todas partes. Sin enfermeras y matronas no lograremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible ni la cobertura sanitaria universal. Si bien la OMS reconoce diariamente su papel crucial, en 2020 se dedicará a poner de relieve los enormes sacrificios y contribuciones de las enfermeras y las matronas, y a garantizar que abordemos la escasez de estas profesiones vitales".

En nombre propio, como creo que lo hará el resto de enfermeras y matronas, agradezco a la OMS esta declaración que, sin falsa modestia, desde luego merecemos unas y otras. Ahora, y a pesar de la alegría y la euforia que nos ha producido tan justo reconocimiento, la cautela, la prudencia e incluso hasta cierto escepticismo cultivado a base de ser ignoradas y ninguneadas tantas veces, en mi caso como en el de tantos otros de larga trayectoria en estas lides, se sientan al lado de las primeras. Sí, cautela, prudencia y escepticismo llegan no tanto para refrenar los sentimientos jubilosos, sino para ayudarme a pensar a más a largo plazo en qué se convertirá esta efusión de gozo incontenido por parte de tantos.

Si solo se queda en una campaña de imagen no estaría mal, y nunca está de más, aunque creo que los usuarios en las "distancias cortas", o sea, en el trato de cada día, conocen a sus profesionales de referencia, y por lo que valemos cada uno de ellos nos juzgan. Pero realmente sería poco el beneficio de tan magna declaración y despliegue de medios e ilusiones, porque sin pecar de pretenciosa creo que enfermeras y matronas valemos mucho más y ya es hora de que nuestros políticos se dejen de soflamas vacías cada vez que tienen que recurrir a nosotras, incluso a nuestro peculio; o cuando la evidencia de un buen trabajo de años y esfuerzo se materializa en datos de salud que erige a España entre los primeros países del mundo en esta materia y nuestras autoridades sanitarias aceptan complacidas las felicitaciones como si fueran los autores del prodigio. Y esto, señores políticos, no se olviden, en este país se ha hecho, por comparación con muchos otros exiguos recursos humanos y materiales, pero con cantidades ingentes de buen saber, buen hacer y de compromiso ético por parte de todos los profesionales sanitarios de este país, y de una forma especial por el afán de superación constante a pesar de todos los obstáculos que hemos encontrado en el camino, de enfermeras y matronas. Lo dice la OMS: enfermeras y matronas "son invaluables para la salud de las personas en todas partes".

Srs. Políticos, las enfermeras y matronas no les pedimos milagros, ni gratuidades, ni concesiones injustas, les pedimos sentido común y justicia, que pongan en marcha acciones decisivas para que no nos desgarremos en el trabajo diario porque no podemos multiplicarnos más para actuar por todos aquellos que nunca estuvieron y son necesarios; que no nos expriman más porque el desencanto está haciendo mella en las profesiones sanitarias y nadie tiene derecho a quitarnos además, la ilusión de hacer un buen trabajo para el que nos hemos preparado a conciencia y de disfrutar el sentimiento reconfortante de lo bien hecho. No nos ninguneen restándonos competencias, compartiendo y perpetuando ese pensamiento hegemónico médico en el que, entre otras cosas, los médicos se erigen como sostén del sistema; no, no se equivoquen, cada uno tiene su parcela y todos juntos hemos hecho cosas grandes en salud, pero olvídense de seguir en esa curva ascendente si las enfermeras y las matronas fallan.

Las enfermeras y las matronas ya estamos cansadas de que "ese núcleo fuerte", el de los médicos, siga dirigiendo y decidiendo cuanto se geste en el entorno sanitario con el beneplácito de los políticos de turno, porque son ellos a quienes les ofrecen los puestos de Dirección, exclusivamente por consideración de su jerarquía, la mayor parte de las veces y raramente a las enfermeras, no digamos a las matronas, muchas, de unas u otras, bastante más preparadas en gestión y mejores conocedoras de la realidad asistencial.

Hace mucho tiempo que enfermeras y matronas nos sentimos relegadas en ese "idílico equipo multidisciplinar" del que tanto se habla, pero en el que la equidad brilla por su ausencia porque siempre son los mismos los que mueven los hilos, incluso ustedes les permiten intervenir en la formación de otros profesionales no médicos, lo mismo que en la propia autonomía del resto. ¡De eso, desde el siglo XVIII, sabemos mucho y bien lo sufrimos las matronas hasta el momento presente!

Por tanto, para las matronas sería el 2020 nuestro año si verdaderamente consiguiéramos solucionar los principales problemas de nuestra profesión: ajustar plantillas y desarrollar todas las competencias para las que estamos facultadas, pero para eso necesitamos que el "veto" que nos han impuesto quienes temen perder su parcela de poder, y ustedes se lo permiten, se levante y ya no haya quien cuestione o desprestigie gratuita e injustamente nuestras capacidades en prescripción, ecografía y tantas otras parcelas de la asistencia obstétrico-ginecológica que las matronas no podemos desarrollar actualmente porque siempre "hay algunos apurando las zapatas del freno" para que no sigamos adelante en buena lid.
Enfermeras y matronas juntas sumamos, seguiremos luchando por los derechos que lícitamente nos corresponden y que indefectiblemente también revertirán en la sociedad que como nosotras mismas también espera "salud para todos".

Mi deseo: que este esperanzador año 2020 sea el mejor de nuestras carreras profesionales.

Rosa Mª Plata Quintanilla
Directora de Matronas hoy