Tenga una matrona en su vida, la sociedad las necesita Sección: Echando la vista atrás Autores Rosa Mª Plata Quintanilla Presidente de la Asociación Española de Matronas. Delegada ICM Europa Sur desde 2003.Presidente de la Comisión Nacional de la Especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona). Titulo: Tenga una matrona en su vida, la sociedad las necesita Corría el año 1992 cuando la Asociación Española de Matronas (AEM) convocó su III Congreso Nacional en las Islas Canarias y, concretamente, en la magnífica Isla de Tenerife. La elección de las islas fue la respuesta al gran número de socias que desde el inicio de la AEM (primera asociación de matronas de España, en 1978) se adhirieron al afán asociativo de esta organización representativa, para vertebrar y canalizar los esfuerzos, los problemas y las demandas de las matronas españolas y de la atención materno-infantil.La imagen de este congreso, como se puede observar en el cartel anunciador del mismo, mostraba la esencia de las islas con esa fotografía de la mujer tradicional mientras realiza uno de los oficios ligado a la decoración de telas, el del bordado, históricamente practicado por mujeres, a las cuales les daba la oportunidad de generar una atractiva fuente de ingresos. El traje típico canario es un elemento de expresión de la identidad canaria y símbolo de una cultura compartida, sin embargo, diferente para cada una de las islas; en este caso fue el de la Orotava, vistoso y colorido que, como el de todas las islas del archipiélago, muestra el fuerte sentimiento de pertenencia, arraigo y orgullo a su tierra. Sabemos que esta imagen fue elegida para la promoción por parte de la Administración Turística que, desde los albores del turismo en estas islas, fue construyendo y consolidando un singular discurso alrededor de la tradición del que los carteles han sido a la vez testigos y cómplices. Y este icono canario, tan vistoso y estimulante, fue también el escogido por la AEM para el anuncio de este evento científico, tan escasos en la época y en el que las matronas se volcaban con presencia y participación. Para presidir este Congreso, la AEM eligió a Carmen Hernández, matrona, profesora titular de la Escuela de Enfermería de Sta. Cruz de Tenerife, con un largo bagaje profesional, quien inauguró el encuentro con una ponencia resumen de la presencia histórica de la matrona a lo largo de la historia, en un momento como era aquel año 1992, en el que se esperaba la inminente apertura de las nuevas Unidades Docentes de Matronas.El subdirector General de Planificación y Ordenación de RR.HH del Ministerio de Sanidad y Consumo, Ignacio Gómez-Escolar Mazuela, inauguró en nombre del Ministro de Sanidad, por entonces y por poco tiempo, José Antonio Griñán Martínez, este III Congreso afirmando: “Es fundamental la formación de Matronas. Llevamos seis años sin poder formar a las matronas en las condiciones que nos exigía la Comunidad Europea y ahora ya tenemos la Orden Ministerial del 2 de junio de 1992 que regula la creación y puesta en marcha de las Unidades Docentes”. En sus declaraciones evadió mencionar y asumir que esto fue debido a la indolencia de la Administración española, como ya se explicó ampliamente en el Nº 34 -2024 de esta revista.El debate en torno a esta mesa fue especialmente interesante, participativo y centrado en que la Administración de los Ministerios de Educación y Ciencia y Sanidad explicasen la Orden y clasificasen en definitiva el cómo, el cuándo y el dónde de la formación de Matronas.Como curiosidad, es preciso mencionar la intervención que llevó a cabo una asistente “no matrona”, quien cuestionó el sistema de formación previsto al advertir la casi exclusiva participación de las matronas como profesoras. A esta pregunta, la Presidenta de la Asociación entonces llamada Asociación Nacional, hoy, Asociación Nacional de Matronas, Mª Ángeles Rodríguez Rozalén, le contestó con cierta ironía: “las matronas agradecemos el interés de las enfermeras y médicos por nuestra profesión, pero creemos que la profesión y las profesionales ya estamos maduritas para decidir, gestionar y diseñar nuestro futuro. Desde luego, creemos absolutamente legítimo el deseo de que la formación de las matronas esté en las manos de las mismas”.Ponencias, comunicaciones, conferencias, mesas redondas, pósteres, etc., conformaron el programa de las sesiones de trabajo que se iniciaron con la Conferencia del Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Doce de Octubre de Madrid, el doctor y catedrático de la Universidad Complutense, D. Pedro de la Fuente Pérez sobre “Avances de la Ingeniería genética”. Este reputado gineco-obstetra ya contaba en su haber profesional, entre sus muchos méritos, haber dirigido la primera intervención para corregir una taquicardia intra-fetal en el mundo, en 1990.Las conclusiones de este III Congreso se centraron en la urgente necesidad del reinicio de la formación de matronas: Exigir, a los correspondientes Ministerios, la puesta en marcha de las Unidades Docentes de Matronas (UDM).Solicitar, también a estos, la creación de la Comisión Nacional de la Especialidad, lo que llevaba implícita la garantía de la participación legítima de las matronas en todos los trámites restantes hasta la puesta en marcha de las UDM.No en vano hay que recordar que se hubo de constituir, de forma provisional, un Comité Asesor de Especialidades de Enfermería del que formó parte la Asociación Nacional de Matronas como única asociación científica de ámbito nacional de la especialidad referida, ante la imperiosa necesidad de la reapertura de las UDM, para elaborar el Programa de la Especialidad de Matrona, aun hoy vigente y superior al de cualquier país del entorno europeo, sin ninguna estructura administrativa al efecto. A todas esas personas, que de forma desinteresada trabajaron en dicho programa, hay que agradecer su esfuerzo y tesón, el cual culminó en la Orden Ministerial que permitió no solo la formación de matronas vía EIR, sino que, además, articuló los mecanismos burocráticos y administrativos para el resto de las especialidades enfermeras que posteriormente han ido desarrollándose ya con un Consejo Nacional de Especialidades y las respectivas comisiones nacionales de cada especialidad.Este congreso tuvo, además, la peculiaridad de lanzar la primera campaña de imagen en torno a las matronas, en medio de la efervescencia de las matronas que no había dejado de crecer desde 1987 con el cierre de las escuelas. El lema del congreso “Tenga una matrona en su vida, la sociedad las necesita”, acuñado por la asociación nacional, fue un eslogan de impacto que aspiraba a demostrar el posicionamiento de las matronas en el sistema sanitario poniendo en valor sus diferencias con el resto de profesionales sanitarios, lo que directamente implicaba la necesidad de matronas, no otros profesionales, para una atención sexual y reproductiva de las mujeres de calidad.La Asociación Nacional quería conseguir este objetivo aumentando el impacto del colectivo con esta pionera acción de divulgación y mejorar el efecto de este presentando una identidad tan bien construida como la de las matronas que, al margen de la conocida y asumida asistencia a los partos, estaban recién introducidas en la novísima Atención Primaria de Salud, terreno distinto de acercamiento y oferta de servicios a las mujeres. En resumen, la AEM quiso fortalecer la personalidad de la marca matronas, informando a la sociedad de toda la oferta de sus cuidados para mejorar su percepción y demanda pública. Este eslogan gustó y causó mucho impacto y la AEM siguió promoviendo numerosas iniciativas en radio, prensa, actividades comunitarias dirigidas por matronas, etc., convencida de que en el concepto de reputación y valía profesionales jugaba un papel fundamental el conocimiento de las capacidades reales y las competencias que poseían las matronas, en un mundo altamente competitivo de los profesionales incluso dentro del sistema sanitario.Tiempo después, y con muchas más intervenciones de marketing de por medio, la AEM lanzó el ya tan popular “Ponga una matrona en su vida. Tu salud es lo nuestro” (2004), con base en este primigenio eslogan, con la consiguiente campaña nacional de la que informamos en el Nº 30 de 2021 de esta revista. Para más curiosidades, el entonces Director General de Ordenación Profesional, D. Jesús Gutiérrez Morlote, tuvo a bien colaborar en la edición de la portada de la revista Matronas Hoy correspondiente al año 1992 y, precisamente sobre el anuncio de este congreso, escribió dejando bien claro que las matronas no necesitaban buscar su identidad profesional, como tantas otras profesiones sanitarias lo estaban haciendo, porque hacía mucho tiempo que ya la tenían definida.Cuando tantos, trabajosamente, van buscando su propia identidad profesional, las matronas hace tiempo que la encontraron.Lo único que nos legitima, en tanto que sanitarios, es responder a lo que los ciudadanos esperan de nosotros.Por eso hemos de adaptarnos progresivamente a los cambios sociales.Como en todo proceso participativo nunca estaremos todos satisfechos ni veremos reflejadas totalmente nuestras propuestas, pero sin duda, trabajaremos más a gusto y nos sentiremos orgullosos de pertenecer al Sistema Nacional de Salud.Jesús Gutiérrez MorloteMédicoDirector General de Ordenación Profesional delMinisterio de Sanidad y Consumo(1992)