Cesárea humanizada: beneficios y satisfacción de las mujeres al alta hospitalaria Sección: Originales Cómo citar este artículo Ramírez Cremades C, Cortiles Bosch S, López Saludes M, Motis Juvero B, Manrique Tejedor J, Zazpe de Ciriza E. Cesárea humanizada: beneficios y satisfacción de las mujeres al alta hospitalaria. Matronas Hoy 2025; 13(3):16-22. Autores 1 Carmen Ramírez Cremades, 2 Sonia Cortiles Bosch, 3 María López Saludes, 4 Belén Motis Juvero, 1 Javier Manrique Tejedor, 1 Edurne Zazpe de Ciriza 1 Matronas/matrón. Hospital Joan XXIII. Tarragona (España).2 Matrona. ASSIR Camp de Tarragona. Tarragona (España).3 Matrona. ASSIR Reus. Tarragona (España).4 Matrona. ASSIR Lleida. Lérida (España).Contacto:Email: carmen.ramir.cre@gmail.com Titulo: Cesárea humanizada: beneficios y satisfacción de las mujeres al alta hospitalaria Resumen Introducción: la humanización de la atención sanitaria ha adquirido relevancia en obstetricia, impulsando cuidados más respetuosos y centrados en la mujer. La cesárea puede generar experiencias negativas y dificultar el vínculo materno-filial. La cesárea humanizada surge como alternativa para favorecer la participación familiar y el respeto a los derechos de la mujer.Objetivos: valorar la satisfacción percibida en las mujeres a las que se les realizó una cesárea y determinar los posibles beneficios de la cesárea humanizada.Metodología: estudio descriptivo transversal de mujeres a las que se les realizó una cesárea desde febrero hasta agosto de 2024 en el Hospital Joan XXIII de Tarragona.Resultados: el 80,7% de las cesáreas fue humanizada, con una satisfacción media de 9,79. El 71,6% de las madres acompañadas llevó a cabo el contacto piel con piel, frente al 6,25% en las no acompañadas. El dolor percibido fue 2,9 en las acompañadas y 2,75 en las que no lo fueron. La recuperación en el puerperio se puntuó con un 7,3 en la humanizada frente a 6,8 puntos en el otro grupo. Del total que deseaban lactancia materna, el 83,93% pudo iniciarla en las cesáreas humanizadas y el 27,27% en grupo tradicional.Conclusiones: la cesárea humanizada mejora la satisfacción materna, el vínculo madre-hijo y las tasas de lactancia, por lo que es una práctica segura y recomendable en la atención obstétrica. Palabras clave: cesárea; contacto piel con piel; matronas; lactancia; parto humanizado satisfacción materna. Title: Gentle c-section: benefits and satisfaction of women at hospital discharge Abstract: Introduction: healthcare humanization has acquired relevance in obstetrics, encouraging a more respectful and woman-centred care. C-sections can generate negative experiences and hinder the mother-child bond. Gentle C-sections appear as an alternative in order to encourage family participation and respect for women’s rights. Objectives: to assess the satisfaction perceived among women who underwent a C-section and determine the potential benefits of Gentle C-sections. Methodology: a descriptive cross-sectional study of women who underwent a C-section from February to August 2024 at the Hospital Joan XXIII in Tarragona. Results: out of all C-sections performed, 80.7% were Gentle C-sections, with a mean satisfaction of 9.79; 71.6% of accompanied mothers conducted skin-to-skin contact, vs. 6.25% of those who were alone. The pain perceived was 2.9 in accompanied mothers vs. 2.75 in those who were not. Postpartum recovery had a 7.3 score in accompanied mothers vs. 6.8 in the other group. Of the total number who wanted breastfeeding, 83.93% could initiate it in the Gentle C-section group, and 27.27% in the traditional group.Conclusions: gentle C-sections improve maternal satisfaction, the mother-child bond, and breastfeeding rates, representing a safe and recommended practice in obstetric care. Keywords: C-section; skin-to-skin contact; midwives; breastfeeding; Gentle C-sectionmaternal satisfaction. IntroducciónLa asistencia sanitaria ha ido evolucionando en los últimos años. Por su parte, la obstetricia se ha visto sumergida en un proceso de cambio en el que la humanización y la mejora de la comunicación con la madre y la familia son dos aspectos que se deben resaltar [1]. Al hablar de humanización de la salud, se tiene en cuenta un componente ético, bioético y moral, ya que se considera al ser humano en todas las esferas, lo que es sinónimo de hospitalidad y engloba el respeto por la vida, la dignidad y los derechos de todas las personas [1, 2].Es importante destacar este aspecto humanitario, ya que en la práctica enfermera, existen múltiples guías y protocolos de acción relacionados con procesos técnicos automatizados; sin embargo, no son tantos los recursos existentes para tratar situaciones de cuidado sensible o relacionado con el sufrimiento interno del paciente [3].Esta creciente deshumanización de los cuidados se hace especialmente visible en áreas quirúrgicas. En la mujer, uno de los procedimientos quirúrgicos más realizados, y que en los últimos años se ha visto significativamente incrementado, es el parto por cesárea.La definición de cesárea, según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), es la “extracción de un feto por vía abdominal a través de una incisión en el útero de la madre” [4].Desde 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los profesionales de la salud de todo el mundo han considerado que la tasa ideal de cesárea debe oscilar entre el 10% y el 15% [5]. Desde entonces, las cesáreas son cada vez más frecuentes tanto en países desarrollados como en países en desarrollo [6, 7]. Tanto la OMS [5] como la Sociedad Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de Estados Unidos (American College of Obstetricians and Gynecologists -ACOG-) han expresado su preocupación por el aumento de las tasas de cesáreas en todo el mundo y recomiendan que las cesáreas se realicen solo cuando exista una indicación médica clara y necesaria, para garantizar la seguridad tanto de la madre como del bebé [8, 9]. La propia SEGO en España [10], además de asociaciones científicas de matronas, se han unido a esta recomendación. La OMS reconoce que las cesáreas pueden causar complicaciones y discapacidades significativas, tanto para la madre como para el recién nacido, especialmente en entornos con recursos limitados [11].En España, las cesáreas actualmente representan un 21%, es decir, más de uno de cada cinco partos. En cinco comunidades autónomas la tasa de cesáreas de la última década ha estado por encima del 25%. En este grupo están Extremadura, la Comunidad Valenciana, Cataluña, Castilla y León y Andalucía [12].Esta tendencia ha llevado a que organizaciones como la FIGO y la SEGO, entre otras, promuevan las cesáreas humanizadas como una estrategia para abordar esta situación [1]. La cesárea humanizada busca revertir esa tendencia, haciendo que la intervención sea más respetuosa, segura y centrada en la mujer [13].La cesárea humanizada tiene como base centrar los cuidados en la mujer, respetando en todo momento sus derechos humanos. Esto implica evitar cualquier acto que incurra en violencia obstétrica, siendo definida por la OMS como “cualquier acción o conducta que, durante la atención del embarazo, parto y puerperio, cause daño o sufrimiento a la mujer, ya sea por acción u omisión, y que tenga como objetivo o resultado limitar, restringir o negar sus derechos reproductivos y humanos. Esto puede incluir prácticas como la humillación, el trato deshumanizado, la negación de información, la falta de consentimiento, o procedimientos innecesarios sin el debido respeto y cuidado” [14].Es imprescindible tener en cuenta los valores, los objetivos y los deseos en cuanto a su experiencia de parto, que deben estar recogidos en el denominado plan de parto [15].Durante el parto por cesárea, la mujer suele tener un sentimiento de frustración por no haber podido tener un parto vaginal. Además, el ambiente quirúrgico también genera la percepción de la falta de cuidado necesario para conseguir que el nacimiento se produzca de la mejor manera posible por parte del profesional.Estas circunstancias pueden generar una vivencia negativa y estresante del parto, lo que puede provocar un efecto adverso sobre las mujeres [16]:Problemas con el establecimiento de la lactancia materna, debido a una menor concentración de prolactina y oxitocina tras el parto [17].Riesgo de aumento de depresión posparto y mayor dificultad en el establecimiento del vínculo a causa de la separación con el recién nacido; además de un mayor dolor y cansancio tras el procedimiento, comparado con los partos vaginales [18, 19].En el niño también se producen efectos adversos debido a la interrupción de la transición normal del recién nacido, con ausencia de la compresión torácica, que supone una menor eliminación del líquido intrapulmonar y una menor secreción de hormonas. A lo que se suman los efectos de la separación de la madre [20, 21].Este intento de humanizar la cesárea se ha unificado bajo el nombre de cesárea natural, humanizada o provínculo, que a pesar de seguir siendo una intervención quirúrgica, debe intentar asemejarse a la vía vaginal dándole la naturalidad propia del proceso de parto [1].Esta técnica promueve el contacto piel con piel (CPP) de forma precoz y bajo vigilancia, reduciendo el tiempo de separación madre-hijo. El CPP es considerado para la mayoría de los autores como la intervención principal de la humanización de la cesárea. La ausencia de complicaciones en su ejecución, junto a la felicidad que aporta en la familia y el grado de apego, confort y confianza que experimentan las madres al realizarlo, son elementos facilitadores para la implementación de este método en el hospital [22, 23].También incluye la participación del padre o de la pareja en el proceso, lo que permite alcanzar una experiencia muy satisfactoria para la familia. Es fundamental reconocer que el nacimiento es un momento único que debe humanizarse para ser compartido por la madre, el acompañante y el recién nacido [20, 21, 23].ObjetivosValorar la satisfacción percibida en las mujeres a las que se les realizó una cesárea y determinar los posibles beneficios de la cesárea humanizada.Evaluar las tasas de lactancia materna poscesárea y al alta hospitalaria en las cesáreas humanizadas respecto a las cesáreas tradicionales.Metodología Diseño Se ha realizado un estudio descriptivo transversal de mujeres a las que se les efectuó una cesárea desde febrero de 2024 hasta agosto de 2024, en el Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona.Se entregó un cuestionario a las mujeres al alta hospitalaria con el fin de evaluar los beneficios que supone la cesárea humanizada y la importancia que esta tiene en la vivencia del proceso de parto.La población total estudiada fueron 83 pacientes.Criterios de inclusión y exclusiónEn el estudio se incluyeron todas las mujeres a las que se les realizó una cesárea entre febrero y agosto de 2024 en el Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona.Recogida de datos El instrumento de recogida de datos fue una encuesta no validada de 13 ítems, entregada a las mujeres puérperas el día del alta hospitalaria. Este proceso de recogida de datos se llevó a cabo entre febrero y agosto de 2024. Además, se revisaron los datos de los episodios asistenciales de las mujeres participantes en el estudio.ResultadosDel total de pacientes encuestadas (n= 83) se obtuvieron los siguientes datos:Por rangos de edad, el grupo de edad con más prevalencia fue el de 31-35 años con un 36%, seguido del grupo de 36-40 años con un 30,1%, con una media de edad del total de la muestra de 33 años (Tabla 1).En cuanto a las características obstétricas (Tabla 2), los datos epidemiológicos fueron:Semanas de gestación: el grupo entre 38 y 39 semanas de gestación fue el más prevalente con un 24%, seguido del grupo entre 40 y 41 semanas, con un 20,4%, siendo la media de 38+2 semanas de gestación.Número de cesárea: en el 67,4% de los casos se trató de una primera cesárea, mientras que en el 19,2% fue la segunda que se le realizaba y en el 12%, la tercera. Solo hubo un caso de cuarta cesárea.Paridad: del total de mujeres encuestadas, para el 59% fue su primer hijo, mientras que para el 18% fue el segundo, para el 19,2% el tercero, y solamente para el 3,6% fue el cuarto hijo o más.Según el tipo de cesárea, el 77,2% fue de tipo urgente; el 18%, electivas y el 4,8%, emergentes. Según el tipo de anestesia en la cesárea, la raquídea se usó en el 48,2% de los casos, la epidural en el 47% y la anestesia general en el 4,8% (Tabla 3).En lo referente al análisis de resultados, se obtuvo una alta participación en el estudio. El 92,2% de mujeres a las que se les realizó una cesárea aceptó la participación mediante la respuesta al cuestionario.Los resultados mostraron diferencias entre las cesáreas humanizadas y las que no lo fueron, en casi todos los aspectos estudiados. Las cesáreas humanizadas supusieron el 80,72% del total, y presentaron una satisfacción de 9,79 en una escala del 1 al 10. En el 19,28% no se pudo permitir el acceso de la pareja, en la mayoría de casos por ser cesáreas emergentes o urgentes por SPBF, que requerían una actuación inmediata, y en otros casos por rechazo de la mujer o del acompañante a entrar en el quirófano.Solamente en cinco casos, el acompañante tuvo que salir del quirófano, siendo las causas principales las complicaciones anestésicas, el malestar materno o del propio acompañante, pero en ningún caso tuvo repercusión en la intervención.En el 31,2% de los casos, no era la primera cesárea que se les realizaba. De estas mujeres con cesárea previa, el 85,18% consideró la experiencia más satisfactoria que la anterior, por haber tenido un acompañante durante la operación y puerperio inmediato.El dolor percibido durante la intervención se cuantificó con la Escala Visual Analógica (EVA), no observándose diferencias significativas entre los grupos de cesárea humanizada o tradicional. La media de dolor fue de 2,9 en las acompañadas y 2,75 en las que no fueron acompañadas.En cuanto a la posibilidad de poder realizar el contacto piel con piel con el recién nacido, el 71,6% de las mujeres acompañadas pudo mantenerlo durante toda la intervención y el posparto inmediato de manera ininterrumpida, por el 6,25% en las que no hubo acompañante.La recuperación en el puerperio precoz también se registró de manera distinta en ambos grupos. En el grupo de cesáreas provínculo, se percibió una mejor recuperación, con una media de 7,3 puntos frente a 6,8 puntos en las no provínculo.Otra variable estudiada en ambos grupos fue la lactancia materna, tanto si pudo iniciarse de inmediato como las tasas de lactancia materna al alta y a los dos meses.En el grupo de cesáreas humanizadas, un 16,4% había optado por la lactancia artificial desde el inicio. Del total que deseaban lactancia materna, el 83,93% pudo iniciar la lactancia en el posparto inmediato. En el grupo de cesáreas no humanizadas, un 31,25% había decidido lactancia artificial. Del total que deseaban lactancia materna, solamente un 27,27% pudo iniciar la lactancia en el posparto inmediato.Al observar los datos al alta hospitalaria, del total de mujeres que decidió lactancia materna, se observó en las cesáreas provínculo una tasa de lactancia materna exclusiva del 80,36% frente al 63,63% en el grupo de cesáreas no provínculo.En cuanto al seguimiento a los dos meses del tipo de lactancia, solamente se pudo contactar con el 55% de las madres. Del total de mujeres evaluadas, el 96% continuaba con lactancia materna.DiscusiónLa cesárea tradicional (en la que la pareja no puede entrar al quirófano con la madre y la unidad familiar es separada en el momento del nacimiento) es todavía una práctica habitual en muchos centros hospitalarios de nuestro entorno. Hasta hace pocos años, antes de la implantación de la Estrategia de Atención al Parto Normal a partir del 2007 [24], aun en los partos eutócicos, eran pocos los centros hospitalarios en los que se permitía el acceso del acompañante a la sala de partos. Hoy en día, tras años del acompañamiento continuo de la madre, se ha visto que es algo beneficioso e incluso necesario, siendo impensable que una madre tenga el parto sin presencia de la pareja.Poco a poco diversos centros han ido instaurando, no sin dificultades, las cesáreas humanizadas, en las que la pareja acompañe durante la intervención a la madre y al recién nacido, de manera que madre, pareja y recién nacido no se separan en ningún momento.Este estudio permite determinar los posibles beneficios que tiene la cesárea provínculo para la madre, sobre todo en lo referente a su satisfacción y recuperación, pero también para el recién nacido por el aumento en las tasas de lactancia materna exitosa.Tras analizar los cuestionarios de valoración, se obtuvo una satisfacción de 9,79 sobre 10 en las cesáreas humanizadas, hecho muy positivo y relevante, ya que hay estudios sobre la satisfacción en el proceso de parto que reportan satisfacciones más bajas, habiendo sido incluso partos vaginales. Además, más del 85% de las mujeres con cesárea previa valoró la cesárea humanizada mejor que la tradicional.Otro punto donde los datos muestran gran diferencia es en las tasas de CPP justo en el momento del nacimiento y durante las dos horas posteriores de manera ininterrumpida. En la cesárea tradicional siempre se produce la separación de madre y recién nacido durante la intervención, con las consecuencias negativas ya conocidas para la instauración del vínculo madre-hijo [17]. En el presente estudio, más del 70% de las mujeres intervenidas de cesárea pudo realizar CPP con el recién nacido durante todo el proceso.La recuperación tras la operación también fue mejor puntuada en el caso de la cesárea humanizada. Este hecho no tendría explicación fisiológica puesto que la intervención como tal es la misma. Sin embargo, esta mejor puntuación puede deberse a que al estar la madre en contacto con su recién nacido, se siente distraída por los cuidados que el bebé necesita y en los casos en los que la instauración de la lactancia se produce rápidamente, la liberación de oxitocina durante el amamantamiento produce una sensación de bienestar y mejor recuperación [25].En cuanto al dolor, durante la intervención no ha habido diferencias significativas en ambos grupos. En este sentido, hay que destacar que gran parte de las cesáreas que no fueron provínculo, lo fueron de tipo emergente, muchas de ellas con anestesia general por la urgencia del momento. Esto puede suponer un sesgo en los resultados de la puntuación del dolor, porque las tasas de anestesia general no son similares en ambos grupos. Sin embargo, si se atiende solamente a los subgrupos de cesáreas con anestesia epidural, sí que se pueden observar diferencias en cuanto al dolor percibido, en función de si ha sido cesárea humanizada o no.En la mayoría de casos, el acompañante no tuvo que abandonar el quirófano, pero en los casos que fue necesario no supuso riesgo ninguno para la madre ni obstáculo para los profesionales.Tradicionalmente se ha dicho que en las cesáreas la lactancia materna es más dificultosa. También es cierto que las madres que han tenido una cesárea no humanizada no han podido realizar CPP de manera inmediata al nacimiento [19]. Las tasas de inicio de la lactancia materna inmediatamente después del nacimiento en el presente estudio han sido muy elevadas (casi el 84%), incluso superiores a las tasas brutas de inicio de lactancia en partos vaginales. Esto puede deberse a la presencia de la matrona continuamente en el quirófano mientras se realiza el CPP, que ayuda y da soporte en los primeros momentos para ayudar en la primera toma.Un inicio precoz de la lactancia influye también en las tasas de éxito de esta, hecho que se puede corroborar en este estudio, ya que, al alta, cuatro de cada cinco madres tenían lactancia materna exclusiva en el grupo de cesárea humanizada, siendo mucho menos en el grupo de cesárea tradicional.ConclusiónLa cesárea humanizada aporta beneficios a la madre en el nivel de satisfacción global sobre la intervención, en la precepción de la recuperación poscesárea y en la instauración del vínculo madre-hijo.La cesárea humanizada influye positivamente en la tasa de lactancia materna inmediatamente después del nacimiento y al alta hospitalaria.No se encontraron problemas asociados a la entrada del acompañante al quirófano, ni en la intervención ni en el desempeño del trabajo por parte del equipo sanitario.Una atención más respetuosa y centrada en la familia es posible en el caso de las cesáreas.Las matronas han sido respetuosas de los derechos de la madre, hijo y familia, y han estado convencidas de los beneficios que reportan iniciativas como la analizada. Por ello, han tomado parte activa en los cambios en la asistencia al parto promovidos en España en la última década, ayudadas principalmente del emprendimiento institucional del cambio de la asistencia al parto y nacimiento, lo que contribuye indudablemente a una oferta de excelencia en el entorno del parto y nacimiento.Conflicto de interesesNinguno.FinanciaciónNinguna. Bibliografía Tessier España E, Camaño Gutiérrez I, García Burguillo A, Hernández García JM, Villido Cotelo R, De la Hera Lázaro C, et al. Cesárea humanizada. Progresos de Obstetricia y Ginecología. [internet] 2013 [citado 29 dic 2025]; 56(2):73-8. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-progresos-obstetriciaginecologia-151-articulo-cesarea-humanizada-S0304501312001161Cobeta García C, Pérez Talavera C, Guzmán Almagro MI (dir). Humanización del proceso de cesárea [Trabajo fin de grado]. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid; 2020 [citado 29 dic 2025]. 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