Entrevista a... JUANA Mª VÁZQUEZ LARA Sección: Entrevista a… Autores ATENEA Redactora AEM Titulo: Entrevista a... JUANA Mª VÁZQUEZ LARA Resumen Matrona. Vicedecana de Estudiantes y Extensión Universitaria en la Facultad Ciencias de la Salud de Ceuta. Universidad de Granada. Mujer, madre de dos hijos, enfermera, docente, investigadora. Algecireña de nacimiento y “caballa” de adopción. Pregunta: ¿Por qué te sorprendió cuando te invitamos a participar en nuestra revista en esta sección?Respuesta: He visto muchas de las entrevistas que hacéis, las matronas son de primer nivel y en muchos casos tienen más experiencia que yo; aunque después pensé que, cada una en su campo, todas podemos aportar nuestro granito de arena para engrandecer nuestra profesión. Además, me une a la Asociación Española de Matronas (AEM) una relación especial de muchos años y ahora me apetecía mucho estar con vosotras.P. Tienes una hermana también enfermera. ¿Más antecedentes familiares de profesionales de la salud?R. Sí, una tía era auxiliar de enfermería, cuando yo era pequeña, pero nadie más. Lo que sí es verdad, aunque a priori parezca que no tiene relación, es que mi padre era patrón de barco y cuando estaban en alta mar durante semanas, él hacía todas las tareas de asistencia sanitaria: cogía puntos cuando los marineros se cortaban con las artes de pesca, los curaba, ponía inyecciones; en fin, no se le daba mal, o quizás fuera la necesidad, pero también hay que tener iniciativa y disposición para ello y a él le sobraban. Puede que mi hermana y yo heredáramos esa disposición de nuestro padre, sumada a la vocación por cuidar a los demás que tenía mi madre, y todo junto nos llevara por el camino de la Enfermería; bonita combinación.P. ¿Cómo te surgió la idea de ser matrona?R. Estudié en la Escuela de Enfermería “Salus Infirmorum”, en Cádiz. En cuanto inicié la diplomatura ya supe que quería ser matrona, siempre sentí ese anhelo, consideraba que era una meta obvia en mi futuro. Como curiosidad, quiero contaros que cada vez que le decía a mi abuela Josefa que quería ser matrona, me respondía que me venía de ella porque, debido a la necesidad, asistió muchos partos en algunos de los pueblos donde vivió durante los años de la guerra, ya que la asistencia profesional brillaba por su ausencia en aquella época. Era curioso porque, cuando fui matrona, algunas de las cosas que me contó cuando ella “parteaba”, a su manera, se asemejaban a la actuación habitual en nuestra profesión. Durante la carrera, ya anidó en mí el anhelo de ser matrona al igual que el de trabajar en el área de urgencias y conforme vayáis leyendo veréis que pude cumplir ambos deseos.Al pasar de los años, me han preguntado muchas veces qué me gustaba más, si la “Matronería” o las urgencias, y siempre he contestado lo mismo, øa qué hijo quieres más, al primero o al segundo? He tenido el privilegio de disfrutar y experimentar ambas facetas profesionales, es más, he podido superponerlas y hacer que se complementaran, sin renunciar a ninguna de ellas, todo un lujo realmente.Conservo muchas amistades de esa primera etapa académica de mi vida: Eva Doblas, Eva Villahermosa, Mabel, Fermi, Ana, Alicia, Sonia, Paco, David, Cati, Mª EugeniaÖ y muchos más, que hoy día seguimos conectados a través de grupo de WhatsApp.P. Sin embargo, no te hiciste matrona enseguida, trabajaste como enfermera durante muchos años en el Área de Urgencias y Emergencias Extrahospitalarias ¿Qué supuso esta etapa en tu vida profesional?R. Para mí fue un sueño profesional cumplido, como ya he comentado. Trabajé en el servicio de Urgencias del ya desaparecido Hospital de Son Dureta, en Palma de Mallorca. De aquella época conservo muchos amigos, Javi, Raquel, Oriol. Pero antes de esto, trabajé en la Policlínica Miramar, también en Palma, recién salida de la carrera en el año 93 y aterricé en la planta de obstetricia y aquello sí que fue una revelación; conocí a las matronas Macu, Margarita, Isabel y a Pilar Ferrer de San Jordi, que fue la primera que vio en mí el potencial de matrona antes que yo misma, °qué buena profesional!; me regaló un manual de Enfermería Maternal que aún conservo con mucho cariño. Tampoco olvido a mi compañera y amiga, la enfermera Majo Matas.Después de esos años en diferentes ciudades, recalé en mi querida Ceuta, en el año 2000, como parte del equipo de la recién creada Unidad Móvil de Emergencias del 061. Disfruté durante años como enfermera de urgencias hospitalarias en Baleares, y las urgencias extrahospitalarias me terminaron de enamorar en la ambulancia. Ahí sí que se creó una gran familia, con muchos compañeros estupendos: Begoña, Víctor, José Carlos, Pascual, Nordin, Paco, Miguel, Mustafa, Rafa, Abdelghani, Carmona, Vergara, Julita, Afriquita, Himo y muchos más. En esta etapa consolidé mi primera plaza fija en el sistema sanitario público, como DUE de Urgencias. Otra anécdota más de este periodo es que asistí a mi primer parto, sin ser matrona, en la puerta de una farmacia, en la acera, en plena calle, toda una odisea; fue el primero de otros tantos de esta índole.P. En muchos casos, acceder a la plaza de residencia de matrona no es fácil y puede llevar años. ¿Cómo fue en tu caso entrar a hacer la especialidad después de tantos años siendo enfermera?R. Como tantas matronas y matrones, intenté varias veces entrar a la especialidad a través del examen EIR, pero sin conseguirlo. Es una situación que nos ha pasado a muchos, pero igualmente, la clave está en perseverar hasta llegar; son más las ganas de convertirte en matrona que el cansancio de no conseguirlo. Por eso siempre animo a todos los que recorren ese camino a que insistan, que no desfallezcan, que la recompensa es extraordinariamente gratificante, porque una vez pisé el paritorio supe que ese era mi lugar.Fue muy chocante, en muchos sentidos. En mi caso, me formé por el sistema EIR, en la Unidad Docente de Matronas de Málaga y formé parte de la primera promoción de matronas del Hospital Costa del Sol (Marbella), graduándonos en 2006, junto a mis compañeras Graciela y Eva. Inicié la residencia de matrona recién parida de mi primer hijo, fueron dos años muy duros en los que solo me alentaban a continuar mis ganas infinitas de ser matrona y, sobre todo, el esfuerzo inmenso que me había costado llegar hasta allí. Yo soy mucho de ípico y palaî, trabajar muchísimo para conseguir un objetivo, ese es el camino que conozco, no hay fórmulas mágicas. Quiero mencionar a mi tutor, el matrón José Mª Mora, persona excelente que me ayudó en esta travesía y del que aprendí muchísimo.Por otro lado, pasé de trabajar independiente, y en situaciones extremas, a una actividad tutorizada y de una forma mucho más controlada; el rodaje y las técnicas enfermeras ya las llevaba íde serieî, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, la obstetricia no tenía que ver con nada de lo que había hecho hasta entonces y fue una sorpresa y a la vez un desafío; me apasionó desde el primer momento, tal como yo esperaba, o incluso más. Me parece relevante explicar que cuando empecé la especialidad, conocí a mi compañero Luciano, que luego se convertiría en gran amigo, hasta el día de hoy. Mi formación como matrona y mi carrera profesional se entienden mejor con él, hemos crecido e ido de la mano juntos durante todos estos años hasta convertirnos en un tándem profesional que aún perdura.Y, además de todo lo dicho, falta mencionar a Antonio, mi marido, que fue padre y casi madre de nuestros dos hijos durante el tiempo en el que yo crecía como matrona y me ayudó y animó siempre a seguir adelante. Sin él, mucho en mi vida profesional no habría sido posible. No olvidemos que ser madre y trabajadora, en el más amplio sentido de la palabra, no es fácil de sobrellevar y supone un esfuerzo considerable, se necesita mucha ayuda para poder conciliar vida familiar y profesional.P. Cuando acabaste la especialidad volviste a trabajar como matrona en el “antiguo” Hospital de Ceuta. ¿Qué puedes contarme de esos años?R. Pues otro cambio de rumbo. El verano que acabé la residencia, empezamos a trabajar en el paritorio del antiguo Hospital de la Cruz Roja, Luciano y yo. Fueron meses intensos, recién salidos de la especialidad, con muchas ganas de hacer partos y descubrir cosas nuevas.Aquel verano “alumbramos” nuestro primer trabajo con repercusión notable, el Pictograma. Fue un proyecto en el que elaboramos unos carteles con una serie de dibujos en los que las mujeres cercanas al parto, y que no sabían leer o no conocían el idioma, podían transmitir información importante para facilitar su atención de forma adecuada por parte del personal sanitario. Fue el comienzo de nuestra andadura en los congresos de matronas, presentando este trabajo en formato póster: “El pictograma como medio de comunicación ante la diversidad en el lenguaje”, que tuvo una mención especial en el II Congreso de la Asociación Andaluza de Matronas; además fue traducido a diferentes idiomas y adoptado por diversas comunidades autónomas.En ese paritorio también coincidí con el matrón Francisco Javier Fernández Carrasco y, curiosamente, su padre y mi padre eran muy amigos; ocurrió que entre nosotros nació una amistad y fue creciendo desde entonces hasta hoy día, como la de ellos. La vida, que es caprichosa a veces.Más tarde, nos mudamos al que es hoy el Hospital Universitario de Ceuta; una vez allí accedí al puesto de jefa de Estudios de la Unidad Docente de Matronas de Ceuta, en el que estuve siete años. Una época muy fructífera con pequeños grandes logros, en un hospital comarcal tan desconocido como el nuestro en aquel entonces. Conseguimos que vinieran residentes de otros hospitales de España para hacer sus rotaciones externas con nosotros y conocer las peculiaridades de las mujeres de parto que atendíamos. Organicé dos ediciones de las Jornadas de Sesiones Clínicas Conjuntas entre las UDM de Cádiz y Ceuta y otras actividades de gestión, además de la asistencial y la docente, porque también daba clases a las residentes.Uno de los trabajos de los que más orgullosa me siento, a nivel personal, y que me supuso meses de trabajo, es el de haber coordinado la publicación del primer Programa Formativo de la Especialidad Obstétrico Ginecológica (Matrona), aprobado por orden SAS/1349/2009, de 6 de mayo, con autores de diferentes especialidades y disciplinas y que consta de 10 volúmenes. Se pueden descargar gratuitamente en la web que creamos mi amigo Luciano y yo: https://comadronas.es. Se trata de una página que hicimos para dar difusión de nuestro trabajo como matronas. Es una ventana abierta, no solo a compañeros sino a la ciudadanía en general.En este paritorio también compartí guardias y desvelos con muchos compañeros que son estupendos profesionales: Dolores Aguilera “Lola”, Carmen Vázquez, Carmen Palacios “Lala”, Carmen Rivero, Joaquín Morales, Javi Riesco, y tantos otros.P. Y después de esos años, vuelves nuevamente a la Unidad Móvil de Emergencias del 061 en Ceuta. R. Pues sí, por un tema administrativo y personal, me reincorporo a mi plaza de enfermera de urgencias extrahospitalarias. Sigo con mis publicaciones y, de la unión de mi experiencia en el 061 y la de matrona, publicamos el Manual de atención al parto en el ámbito extrahospitalario, que también tuvo muy buena acogida y fue pionero en su ámbito. Igualmente, impartí diferentes cursos en el Área Sanitaria de Ceuta, dado que, debido al enclave geográfico, teníamos un número considerable de partos extrahospitalarios; estos cursos iban dirigidos a personal médico, enfermero y técnicos sanitarios. Yo misma atendí varios partos en diferentes sitios de la ciudad siendo ya matrona. La coyuntura era perfecta, una matrona enseñando a atender partos inminentes, en situaciones excepcionales, a todo el personal de asistencia extrahospitalaria; un reto emocionante y un honor.Tiempo después obtuve plaza fija de mi especialidad en Atención Primaria de Ceuta. Por un tiempo, me convertí en la matrona del Centro de Salud del Tarajal. Para mí fue un redescubrimiento, porque apenas había trabajado en Atención Primaria excepto en las rotaciones que realicé durante la residencia. Hay que estar muy preparados y actualizados, tuve que volver a recordar y estudiar protocolos nuevos y ponerme al día en muchos aspectos. He de confesar que las mujeres de mi centro de salud embarazadas, jóvenes, mayores, en menopausia, todas, me enseñaron más a mí que lo que yo pudiera haber hecho por ellas. Fue todo un enriquecimiento laboral y personal que he agradecido siempre.Vuelvo a recalcar que he tenido la enorme suerte, a lo largo de mi vida profesional, de pivotar entre los dos amores que siempre tuve, como a mí me gusta llamarlos, las urgencias/emergencias y la “Matronería”; es más, he podido unirlas en muchos proyectos que han dado frutos muy beneficiosos para cada parte, de lo cual me siento muy orgullosa.Una de esas colaboraciones fue la elaboración de la recomendación científica: “Atención al parto inminente fuera del área de partos: en planta o en urgencias hospitalarias o extrahospitalarias”, con el aval científico de la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias (SEEUE), a la que pertenezco y con la que he colaborado muchos años. En esa época, en mi faceta emprendedora, también inauguramos y gestionamos el servicio de paritorio en un hospital privado conocido, labor que continuó varios años.P. A lo largo de tu carrera has participado en muchos congresos, tanto nacionales como internacionales. ¿Crees que es necesaria la investigación para avanzar en nuestra profesión?R. Sin duda, investigar es fundamental, es la única forma que tenemos de crecer y, sobre todo, si aspiramos a que el Grado de Matrona se materialice en un futuro. Somos las únicas protagonistas en la construcción del conocimiento en nuestra disciplina.Hay que motivar a las nuevas promociones para que investiguen y, si pueden, que se aúnen en equipos de diferentes disciplinas. Considero que asistir a congresos nos abre la mente, nos invita a conocer lo que hacen otras matronas en cualquier parte del mundo, pues eso quizás nos pueda servir en nuestro quehacer diario y también, como no, nos facilita estar con otras compañeras y amigas en un ambiente más distendido.Esas reuniones, que a veces parecen sencillas, son el caldo de cultivo ideal para que surjan grandes proyectos y es un estímulo que se contagia de unos a otros, tejiéndose alianzas que, en mi caso, han perdurado hasta la actualidad.P. Ha quedado de manifiesto que te gustaba la docencia y te llamaba la investigación. ¿Qué ha significado para tu vida profesional hacer el doctorado?R. Fue una puerta que se abrió en muchas direcciones. Nuevamente, me supuso un gran esfuerzo realizar el programa de Doctorado, pues tenía clases presenciales en la ciudad de Granada, además de la elevada exigencia académica, claro está. Sin embargo, mi apuesta fue nítida en aras de la investigación, y así fue como me doctoré en el año 2017, con la ayuda inestimable del doctor Jesús Ramírez y de la doctora Gema Torres.Como no podía ser de otra forma, mi tesis doctoral, dentro del Programa de Actividad Física y Salud, versó sobre la mujer embarazada, concretamente sobre la influencia de la actividad física durante la gestación. Fue muy gratificante realizarla, a pesar del esfuerzo.Bajo el título Efecto de un programa de actividad física en el medio acuático en mujeres embarazadas con inmersión hasta el cuello, su objetivo fue evaluar el efecto del programa durante seis semanas sobre constantes hemodinámicas y calidad de vida en mujeres gestantes, logrando así el título de doctora, con la calificación de sobresaliente cum laude. Entre otros resultados, se comprobó que este programa contribuye al equilibrio hidrosalino, añadiendo evidencia suficiente para considerarlo con efectos positivos en la redistribución del volumen plasmático y la prevención del edema en el embarazo, que son habituales en la gestación.Igualmente, se observó que ocasiona mejoras en medidas hemodinámicas como la tensión arterial, además de brindar beneficios en diferentes aspectos relacionados con la percepción de calidad de vida relacionada con la salud. El horizonte profesional me cambió de nuevo, a partir de ahí volver a empezar por primera vez en un campo desconocido hasta entonces, la investigación: proyectos, publicaciones, formación y otras actividades. Todo ello propició mi acceso a la Universidad de Cádiz en calidad de Profesora Asociada, mientras ejercía de matrona en el Hospital Punta de Europa de Algeciras, lugar donde hice mi primera guardia de matrona y donde hice la última, asistencialmente hablando. Recuerdos también para Rocío, Javi, Gracia, Rafi, Isabel, Mª Jesús, Encarnación, Sergio, Cati, Eli, Mª Ángeles y el resto de compañeros de ese estupendo paritorio algecireño.Un año más tarde, obtuve plaza como Profesora de Ayudante Doctora en la Facultad de Ciencias de la Salud de Ceuta (Universidad de Granada), que es donde me encuentro ahora, a la espera del reconocimiento de la figura de Profesora Titular por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y con muchos proyectos en marcha.P. Detalla un poco más tu actividad como profesora universitaria.R. A lo largo de mi trayectoria profesional siempre he impartido cursos de muchos tipos, en diferentes instituciones; la formación siempre me ha atraído y ha estado presente en mi desempeño profesional.Hace ya varios años que me dedico exclusivamente a la docencia universitaria. Hoy día imparto la materia de Obstetricia y Ginecología, la cual disfruto inmensamente e intento transmitir el mismo entusiasmo a mi estudiantado. He impartido otras materias como Salud Mental, tan importante, ahora más que nunca. También he dirigido ya varias tesis doctorales y estoy llevando otras tantas; sobre todo de matronas y enfermeras, con una temática común sobre salud sexual y reproductiva.Desde el año pasado soy Vicedecana de Estudiantes y Extensión Universitaria; una parte de la gestión universitaria recién explorada que, aunque exigente, también es gratificadora. Estar en contacto directo con los estudiantes es gratificante, ellos son sin duda la piedra angular de nuestro trabajo.P. Siguiendo con el hilo de la gestión universitaria, ¿qué supone que las matronas estén en estos puestos dentro del ámbito universitario?R. Actualmente, en nuestra facultad somos tres matronas las que estamos dentro del Equipo Decanal, mis compañeros y amigos: Luciano Rodríguez, como Vicedecano de Docencia, y Francisco Javier Fernández, como Coordinador de Grado. Quiero subrayar desde aquí que la matrona no solo es una profesional del ámbito asistencial, que es muy necesario, también somos docentes, investigadoras y gestoras, y esto queda muy de relieve en nuestro desempeño dentro de esta institución ahora mismo. Hasta donde conocemos, no hay referencias similares en otras universidades españolas, en donde las matronas tengamos tanta responsabilidad académica.Es de agradecer al actual decano de nuestra facultad, José Luis Gómez Urquiza, el haber contado conmigo para esta labor tan importante, y al resto de componentes del equipo decanal, Juan José Rodríguez e Inmaculada Roldán, por ayudarme en este cometido tan esencial como es la gestión. Todos ellos son profesores e investigadores de reconocido prestigio en la Universidad de Granada.P. ¿Te gustaría compartir algún mensaje para las nuevas promociones? ¿Y para las compañeras que actualmente siguen el camino de la docencia? R. Por un lado, una de mis frases favoritas, que acuñé a través de mi propia experiencia profesional es la siguiente: “Hay tantos tipos de partos como mujeres de parto hay” y eso, en sí mismo, es una exigencia muy alta para la matrona. Es importante estar continuamente formados, entrenados y con ilusión y ganas de atender a una mujer de parto, identificar qué tipo de atención necesita y qué nos demanda, para saber qué brindarle y cómo en cada momento. He creído siempre que ahí es donde reside el verdadero arte de nuestra profesión: saber, ofrecer y buen hacer; y por supuesto respeto y empatía, imprescindibles.Por otro lado, la enfermería obstétrico-ginecológica tiene un campo de acción mucho más amplio del que a veces pensamos. Ya nadie pone en duda el liderazgo de las matronas en la parcela asistencial, pero tenemos que poner nuestras miras en los demás espacios como es la investigación, la docencia y la gestión.Desde aquí animo todas las matronas a que creamos en nuestra capacidad, las animo a ocupar espacios de liderazgo; es la única forma de hacernos visibles y de trasmitir el valor de nuestra profesión en todas las esferas. Es indispensable aprovechar los lugares donde tenemos voz, para impulsar cambios favorables para nuestro desarrollo y avance como colectivo.P. No sé si me ha quedado alguna pregunta por plantearte o hay alguna aportación más que quieras hacer.R. En primer lugar, quiero daros las gracias a ti, Mª Ángeles Rodríguez Rozalén, a Rosa Mª Plata, y todo el equipo porque desde que nos conocimos, hace muchos años, en las reuniones científicas relacionadas con la Asociación Española de Matronas, siempre habéis estado ahí. Pocas matronas pueden presumir de haber trabajado y luchado por nuestro colectivo durante décadas como habéis hecho vosotras. Muchas gracias, de todo corazón.Por último, como habéis podido leer, he querido hacer un homenaje a matronas y profesionales con los que he coincidido a lo largo de mi carrera y compartido, tanto a nivel personal como profesional, y que me han acompañado durante mi viaje en este maravilloso mundo de la Enfermería y la “Matronería”; si me olvido de alguien, espero sepa disculparme.Visibilicemos nuestra profesión y, sobre todo, hagámonos imprescindibles en cada rincón donde tengamos cabida. Conquistemos nuevas metas.Cada matrona, inicialmente, estamos hechas de pedacitos de las matronas que nos han acompañado y que nos han formado, siempre lo he sentido así, gracias a todas.Querida Juani, muchas gracias por tu tiempo y muchas gracias por tu trabajo, esfuerzo, empeño, porque tu ejemplo de “pico y pala”, sitúa a las matronas en muy buen lugar.