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Revista Matronas

Revista Matronas

DICIEMBRE 2015 N° 3 Volumen 3

Echando la vista atrás... Expulsión de las matronas españolas de la ICM (Confederación Internacional)

Sección: Documento especial

La Confederación Internacional de Matronas, como tal, nace en 1955 y desde ese inicio España se integra en la misma asistiendo a esta primera reunión internacional en la que consiguió que se adoptara la lengua española como uno de los idiomas oficiales de esta organización. En 1957 la representación española fue elegida para formar parte del Comité Ejecutivo siendo nombradas dos matronas españolas respectivamente, Vicepresidenta y Secretaria de Actas, cargos que se mantuvieron en manos de las matronas españolas hasta el trienio 1975.

En 1963 España fue elegida como sede del XIII Congreso Internacional de Matronas a celebrar en Madrid (29 de junio-6 de julio de 1963), pasando la presidencia de la ICM de Frau Anne Springborn, Presidenta de Asociación Alemana de Matronas a Dña. María García Martín, Presidenta de la Asociación Española de Matronas, quien ostentó la Presidencia Internacional de la ICM durante el preceptivo trienio 1993-1966.

La actual Asociación Española de Matronas tomó el relevo de esa primera agrupación (Junta Provisional de Matronas) que representó a todas las matronas españolas en la Confederación Internacional, una vez fue disuelto el Consejo Nacional de Matronas por la Orden Ministerial de 1977 .

Sirva este breve resumen para presentar en estas páginas una de las muchas movilizaciones que las matronas constituidas en un principio en Junta Provisional, poco después en la Asociación Nacional (Española) de Matronas, llevaron a cabo para que la profesión de matrona no se diluyera acabando por desaparecer y, además, poder recuperar el ilegalmente suprimido Colegio Profesional de Matronas.

No puedo por menos que pensar con profundo agradecimiento y orgullo en estas valientes y comprometidas matronas que entregaron su tiempo, su esfuerzo y me consta, en muchas ocasiones hasta su dinero, por esta causa, mientras releo el informe que presentaron en el XVIII Congreso de la ICM celebrado en Jerusalén con la confianza de que esta organización internacional les ayudara a mantener una formación de matronas acorde con el prestigio que la profesión tenía en España y que apoyaran su petición de devolución del colegio de matronas. Me enternece saber cuan dura fue la lucha en todos los frentes, este es uno de ellos tan solo; lo más fácil hubiera sido abandonar, pero no lo hicieron y gracias a eso no ha tenido que crearse ninguna otra asociación de matronas para mantener la profesión en alza y representar al colectivo español, en este caso fuera de sus fronteras, porque las matronas españolas hemos estado defendidas y representadas desde que la Asociación Española de Matronas se fundó en 1978 con tales fines, entre otros. Es fácil vender humo, hablar de modernidad y progresismo, de cultivar provechosas relaciones internacionales, de partners, de lobbies de poder, de hojas de ruta, etc., ese es el lenguaje de la demagogia barata, la que solo intenta atraer las voluntades de otros hacia los intereses propios mediante el recurso de la falacia y la manipulación de la información. Es el lenguaje de los pseudo innovadores y los que se arrogan el talante de progresistas, aunque no sean ni lo uno ni lo otro, porque lo que proponen ya está hecho y, gracias a lo ya hecho, la profesión no solo no ha desaparecido sino que ha progresado en su ausencia. De estos “cantos de sirena” también algunas matronas sabemos mucho y sufrimos por ello ¡porque lo estamos viviendo dentro de la profesión! Por eso me parece lícito que las nuevas generaciones de matronas conozcan la verdad sin interpretaciones o silencios interesados para que sepan claramente lo que somos unos y otros, en esto que ya más parece puzzle que nación, nación que como muchos desearíamos fuera una, grande y libre. Todos tenemos contraída con quienes nos han precedido, una deuda de gratitud por lo que ellos aportaron a la profesión, obviamente unos más que otros, y el compromiso de seguir haciendo algo más para los que nos sucedan, por tanto, no en función de intereses particulares, sino en beneficio de todo el colectivo profesional.

Por razones de espacio e interés, no transcribo completo el informe con claras marcas del paso del tiempo que hoy traigo a estas páginas, ya que además está a disposición de todos cuantos lo quieran leer en su integridad en la página web de la Asociación Española de Matronas http://aesmatronas.com/descargas/DESCARGA_GESTIONES_ASOCIACION/10.Peticion.pdf. En esta petición a la ICM, nuestras colegas hacían una extensa introducción explicando el desarrollo de la profesión de matrona en este país hasta el momento de la fatídica Orden Ministerial 1 de abril 1977 por la que se unificaban las tres secciones (Consejo Nacional de Enfermeras, Consejo Nacional de Practicantes y Consejo Nacional de Matronas) en un único Consejo Nacional de Enfermería, lo que suponía como se sabe, la pérdida del propio colegio de matronas y, a renglón seguido, esbozaban a grandes trazos el proyecto de formación para la continuación de la profesión:

“En la actualidad desde la Orden Ministerial del 1 de abril de 1977, la situación de la profesión de Matrona en España es la siguiente:

La Orden Ministerial acogerá en su seno a Practicantes, Comadronas y Enfermeras; la estructura de dicho Colegio fue regulada en Orden Ministerial de 1945 y posteriormente en 29 de marzo y 30 de julio de 1954 que organiza la colegiación en tres secciones: matronas, practicantes y enfermeras.

Estas tres secciones vienen funcionando independientemente, manteniendo su Consejo Nacional y sus Colegios Provinciales.

Desde la citada Orden desaparecen estas tres secciones y aparece un colegio único agrupando las tres secciones. Por lo cual se pretende romper un pasado histórico que surge en 1787 con el prestigio mundial de las matronas españolas. Esto perjudica a nuestro prestigio sanitario y a la mujer de nuestro país.

El gobierno español no ha querido reconocer la existencia de la Junta Provisional de Matronas aquí representada, totalmente representativa de la profesión a nivel nacional y ha llegado a negar repetidas veces los Estatutos para un colegio independiente de Matronas, base principal para pertenecer a la Confederación Internacional de Matronas.

En el futuro pensamos, que toda Maternidad debe ser centro de salud, escuela permanente de enseñanza y progreso cultural, ya que no basta la buena asistencia a las pacientes. La enseñanza debe constituir hoy la obligación de toda Institución Maternal.

En tres aspectos podemos considerar esta enseñanza:

a. Preparación de futuras profesionales.
b. Educación permanente de veteranas profesionales.
c. Educación Sanitaria de pacientes y familiares.

En España toda Escuela de Matronas está aneja a una maternidad para preparar a las futuras matronas.

La puesta al día de las profesionales se hace mediante cursillos teóricos y prácticos organizados en los Centros Maternales.

La permanencia de las madres antes y después del parto debe aprovecharse en los Centros Maternales para inculcarles conocimientos indispensables para su salud y la del niño. Diagnóstico precoz de cáncer de mama, dietética infantil, psicoprofilaxis al parto, etc.

Tampoco olvidamos que la preparación para la maternidad no debe hacerse tan solo durante la gestación, ni siquiera en la tan extendida actualmente educación prematrimonial, sino que debe ir mucho más allá en la educación de niñas y jóvenes, para ejercer el día de mañana su función como futuras madres.

En España se está en la actualidad reestructurando la carrera de Matrona, para lo cual se tiene formada una Comisión de Estudios integrada por tres Jefes de Escuelas de Matronas de los cuales en su día se dio conocimiento a la ICM.

La situación actual en nuestro país exige que a la hora de proyectar la formación de las futuras matronas, se contemplen no solo las necesidades presentes, sino también las futuras.
En los últimos 10 años la Obstetricia ha variado notablemente al incorporarse a esta aparatos y técnica, cuya aplicación y manejo, cualquier matrona debidamente formada tiene que conocer y dominar. De esta forma, puede conseguirse lo que sin duda es uno de nuestros principales objetivos, de una parte, que un niño no solo nazca vivo, sino también con un coeficiente intelectual normal y, de otra, conseguir para la madre las garantías de un buen control de asistencia.

Según un informe realizado por la FIGO (Copenhague, septiembre 1969) sobre la formación de Matronas en los países europeos, faltan matronas en estos países y es probable que la falta se incremente en el futuro. Sin embargo, opinan los autores del citado informe que el número de estas se elevaría con:

- Un margen más amplio en las Escuelas de formación para su ingreso.
- Un perfeccionamiento de la enseñanza
- Una adecuada utilización de sus conocimientos.
- La posibilidad de una formación superior (Título Universitario).

Actualmente las profesionales en España poseen dos titulaciones diferentes:

a. Título de Matrona, obtenido antes de 1953.
b. Título de Ayudante Ténico Sanitario con Diploma en asistencia obstétrica ( Matrona), después de 1953 hasta la fecha.

Está en estudio el poder encuadrar la carrera de Matronas en una enseñanza básica de Diplomada en Enfermería con un solo ciclo de tres años y dos años de carrera encuadrada en la Formación profesional de 3er grado, que tendrá como finalidad específica la capacitación de las alumnas para el ejercicio de la profesión elegida, además de continuar su formación integral; finalizando estos estudios con el título de Matrona.

Es nuestro deseo seguir conservando la carrera de Matrona en España a pesar de la oposición de nuestro gobierno y de la Junta Provisional de Ayudantes Técnicos Sanitarios.

Seguiremos luchando para mantener nuestra autonomía colegial y la profesión de Matrona al más alto nivel .

Pedimos a la Confederación Internacional de Matronas ayuda que esperamos conseguir.
Pedimos ayuda a las matronas aquí presentes. No queremos irnos a nuestro país sin llevar una solución a nuestro problema.

Muchas gracias."

Lo cierto y triste es que la ilusión y confianza que estas matronas españolas pusieron en que sus ruegos fueran apoyados por la Confederación Internacional no solo no obtuvo el resultado obtenido, sino que, además, la representación de España fue expulsada de la Confederación sin otro motivo que el de no tener colegio profesional propio y estar asimiladas al Consejo General de Enfermería, aunque paradójicamente, admitieron la entrada del Consejo en la ICM como órgano de representación de las matronas españolas.

Triste pero cierto, sin embargo, tras la expulsión en este Congreso de Jerusalén de 1978, la Asociación Española de Matronas continuó las gestiones iniciadas para el reingreso en la Confederación, y desde 1981, en el siguiente Consejo de la ICM las matronas españolas fuimos admitidas en la ICM, objetivo cumplido y, por tanto, nuevamente miembro de pleno derecho desde 1981.

Afortunadamente también, las matronas comprometidas, encabezadas y representadas por la Asociación Española de Matronas, consiguieron “contra viento y marea” que la formación de matronas no se acabara, incluso que los hombres pudiera acceder a esta disciplina a partir de 1980, aunque no pudieron evitar que esta estuviera en suspenso desde 1988 por no haber adoptado España, a través de los Ministerios de Sanidad y Educación en el tiempo concedido (dos años a partir de 1986), las medidas exigidas por la C.E. tras su adhesión a esta para adecuar la formación de sus matronas a la normativa europea.

La apertura de las Unidades Docentes y, por ende con un excelente programa formativo y tutelado por matronas, ha sido por tanto otro objetivo conseguido a pesar de las penurias y trabajos sufridos que culminó en el 2009 con la publicación del Programa Formativo de la Especialidad, poniendo fin a una situación vergonzante como ha sido el haberse iniciado la formación con un programa consensuado con todas las U.D., pero sin hacerse efectiva su publicación, situación mantenida por más de una década, hasta que por fin fue presentado en el BOE y adquirió la categoría que le corresponde: la de Programa Formativo Oficial.

La Asociación Española de Matronas sigue defendiendo los intereses de todas las matronas sin excepción bajo la bandera que representa este país que estima su unidad y se enorgullece de su diversidad; dentro de nuestro país, 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas, fuera, un solo país y una única voz, fuerte y clara, también en los asuntos que competen a las matronas, aunque haya quienes piensen y actúen de otra forma. No hay más que observar con detenimiento ¡que cada uno juzgue y saque sus propias conclusiones!