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Revista Matronas

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ENERO 2016 N° 1 Volumen 4

Conocimientos básicos sobre lactancia materna exclusiva en la población masculina de Vigo

Sección: Originales

Autores

1 David Carlos Lago Valverde, 2 Mª del Carmen Holguín
Gómez, 3 Jorge Rouco Velasco   

1 Enfermero  generalista, planta  obstetricia. Complejo hospitalario universitario de Vigo, (CHUVI). Hospital Álvaro Cunqueiro.
2 Enfermera generalista, planta obstetricia. Salud Castilla León. Sacyl. Hospital Clinico Universitario de Valladolid.
3 Enfermero generalista, planta. Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, (CHUVI). Hospital Álvaro Cunqueiro.

Contacto:

Email: davidcarlos91@gmail.com

Resumen

Objetivo: valorar los conocimientos básicos sobre lactancia materna exclusiva entre la población masculina, comprendida entre los 20 y 50 años. Indagar sobre los conocimientos básicos sobre lactancia materna en relación a las variables sociodemográficas. Detectar la presencia/ausencia de información apropiada, recibida por distintos medios. Indagar acerca de la predisposición en la implicación de dicha población.
Metodología: estudio descriptivo, de corte transversal, mediante entrevista personal, anónima y voluntaria, con preguntas extraídas de una encuesta formalmente validada por expertos, en estudio previo. La población estuvo compuesta por varones, con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años.
Resultados: de los 204 varones encuestados, el 36,3% estaba entre ≥20≤30 años, el 51% entre >30≤40 años y el 12,7% entre >40≤50 años. Con nivel de estudios universitarios concluidos el 58,8% y no universitarios el 41,2%. Con hijos biológicos el 57,8% y el 42,2% sin ellos. La información sobre la lactancia materna exclusiva (LME) la han recibido de la familia, mayoritariamente, en un 72,5% y por los medios de comunicación el 16,1%.
Consideraron que favorece la LM el uso del chupete en un 64,7% y el 87,3% consideró que la LME protege al bebé de infecciones.
Conclusiones: el perfil del encuestado con mayor conocimiento sobre LME, es un varón entre 30 y 40 años, con estudios universitarios y con hijos biológicos. La predisposición en la implicación personal en dicha tarea, no es del todo satisfactoria, ya que siguen considerando que no es necesario su apoyo a la madre para el mantenimiento de la lactancia.

Palabras clave:

lactancia materna exclusiva ; conocimientos básicos ; población masculina ; información ; participación

Title:

Basic knowledge of exclusive breastfeeding among male population in Vigo, Spain

Abstract:

Purpose: to evaluate basic knowledge of exclusive breastfeeding among 20-50-years-old male population. To assess the association of basic knowledge of maternal breastfeeding with sociodemographic variables. To detect the presence/absence of an adequate understanding coming from different sources. To evaluate predisposition to be involved in this population.
Methods: a descriptive, cross-sectional study was carried out based on voluntary, anonymous, personal interviews including questions based on a questionnaire that was formally validated by experts in a previous study. Men aged 20 to 50 years were included.
Results: out of 204 respondents, 36.3% were ≥20 - ≤30 years old, 51% were >30 - ≤40 years old and 12.7% were >40 - ≤50 years old. Completed university education was present in 58.8% whereas 41.2% had non-university education. 57.8% had biological children whereas 42.2% did not. Information on exclusive maternal breastfeeding (EMB) had been received in most cases from family members (72.5%) and from mass media (16.1%).
64.7% of participants thought MB favored use of a pacifier, and 87.3% considered EMB protected infants against infections.
Conclusions: the profile of most well-informed men regarding EMB is a 30-40-years old man having university education and biological children. Predisposition to personal involvement in this task is not fully satisfactory, because they still think supporting mother is not needed to maintain breastfeeding.

Keywords:

exclusive breastfeeding; basic knowledge; men population; information; involvement

Introducción

La lactancia materna es la forma más apropiada de alimentación de un recién nacido y una forma efectiva de promover la salud de los bebés.

Sus ventajas son múltiples, tanto para el recién nacido, como para la madre.

Entre los beneficios de la lactancia materna se encuentra la protección inmunológica, la prevención de las alergias alimentarias, y la mejora en la evolución cognitiva del niño/a, a la vez que disminuye el sangrado postparto favoreciendo la involución del útero, facilitando la eliminación de la grasa almacenada durante la gestación y reduciendo el riesgo de cáncer de mama premenopáusico en la madre.

A mediados del siglo XX, con la creación de las fórmulas adaptadas, la lactancia materna fue sustituida progresivamente por estas.

Las repercusiones del abandono no tardaron en dejarse ver, por lo que a finales de los 70 la Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a llevar a cabo investigaciones y campañas de promoción de la lactancia materna, abriendo el camino a numerosas investigaciones posteriores sobre el tema.

Como consecuencia de la caída de la incidencia de la lactancia materna en todo el mundo, la OMS y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) crearon en el año 1991 la “Iniciativa Hospital Amigos de los Niños” (IHAN), con el fin de adaptar los hospitales mediante la implantación de protocolos de actuación para la correcta promoción de la lactancia materna. Para ello establecieron “Diez pasos para una lactancia feliz” y el “Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna”.

A partir de ese momento, y muy poco a poco, ha vuelto a resurgir la práctica de la lactancia materna exclusiva, como el mejor método de alimentación de los bebés en todo el mundo.

Marco teórico

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, unos 400.000 años, casi todas las madres han alimentado a sus niños de forma normal, natural y sin aspavientos: amamantando1.

La lactancia materna ha permitido la supervivencia de la especie en durísimas circunstancias. Tradicionalmente la mujer se ha dedicado al cuidado y educación de los hijos, aunque desde las civilizaciones más antiguas, las clases altas utilizaron nodrizas para criar a estos, dejando al varón relegado a un segundo plano en estas materias, unas veces obligado y otras con su consentimiento.
El famoso pediatra Paul Gyorgy afirmó: “La leche de vaca es la mejor para los terneros y la leche humana es la mejor para los bebés humanos”. Nadie puede negar lo cierta que es esta afirmación. Cada vez se reconoce más ampliamente que toda madre tiene el derecho de amamantar a su bebé, y que cada niño tiene el derecho de recibir leche materna. Cualquier obstáculo en la alternativa de recibir leche materna es un incumplimiento de estos derechos.

Poco a poco, y durante el siglo XIX, con la Revolución Industrial, y sobre todo en el siglo XX, la mujer se ha ido incorporando a una sociedad laboral, en la que primaba la figura masculina, y se ha ido haciendo un hueco en dicho terreno2.

Progresivamente, el hombre también ha querido entrar, en el terreno acotado históricamente a las mujeres, como es todo lo que conlleva la paternidad.

A partir del siglo XX se inició el mayor experimento nutricional a gran escala sin control previo, fue la alimentación del lactante con sucedáneos de leche materna elaborados industrialmente a partir de leche de vaca, el cual fue un gran éxito. Permitió la incorporación de la mujer al trabajo asalariado, además desde los nuevos movimientos feministas, se vio como una liberación. Acabó con los problemas de las nodrizas, y los médicos la consideraron la alimentación más “científica” (se podía medir y controlar). Con todo ello surgieron enormes intereses económicos.

En muchos países más de una generación de mujeres no han amamantado, perdiéndose la cultura de la lactancia natural trasmitida de madres a hijas.

Además, en los países menos desarrollados, se produjeron cientos de miles de muertes.

En 1956 un grupo de mujeres fundó en Chicago La Liga de la Leche, que hoy día es el más prestigioso grupo internacional de apoyo a la lactancia.

Gracias a grupos de apoyo (Liga de la Leche, IBFAN), organismos internacionales (OMS/UNICEF, WABA) y profesionales sanitarios (Comité de Lactancia Materna de la AEP), en las últimas décadas, muchos países han remontando sus índices de lactancia3.

Tipos de lactancia. Definición de lactancia materna exclusiva

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la lactancia materna debe ser la alimentación de un niño/a, con leche de la mujer en exclusiva, pudiendo prolongarse más allá del año4.

Tipos de lactancia

  • Lactancia materna exclusiva o natural: consta en alimentar al bebé exclusivamente con pecho materno, sin la necesidad de introducir líquidos, ni comida sólida al bebé debido a que en esa etapa del menor la leche materna contiene todos los macro y micronutrientes necesarios para el organismo del menor.
  • Lactancia materna predominante: el bebé recibe lactancia materna, pero además recibe otros líquidos como el agua.
  • Alimentación con biberón: no se da el pecho al bebé, sino a través de biberón y lo que se le proporciona puede ser cualquier líquido incluida la leche materna extraída.

Recomendaciones para una buena lactancia materna exclusiva

La lactancia natural es una forma sin comparación de proporcionar un alimento ideal para el crecimiento y el desarrollo sano de los lactantes. Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de vida los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos4.

La lactancia materna, además, contribuye a la salud y al bienestar de las madres, reduce el riesgo de cáncer de ovario y mama, es una forma de alimentación segura, y carece de riesgos para el medio ambiente.

Para que las madres puedan iniciar y mantener la lactancia materna exclusiva durante seis meses, la OMS y el UNICEF han recomendado:

  • Que la lactancia se inicie en la primera hora de vida.
  • Que el lactante solo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua.
  • Que la lactancia se haga a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el/la niño/a, tanto de día como de noche.
  • Que no se utilicen biberones, tetinas ni chupetes. Aunque estudios recientes han demostrado que el uso del chupete, después de instaurada la lactancia materna, es recomendable para evitar el síndrome de muerte súbita del lactante5.

Hay mujeres que creen que no producen suficiente cantidad de leche o que esta es de baja calidad; que la leche materna alimenta menos que la leche artificial, o que contiene menos hierro del que necesita el recién nacido. Todo esto, da lugar a un abandono de la lactancia precoz e injustificado6.
Se hace necesario entonces un gran apoyo hacia la mujer para favorecer la lactancia materna exclusiva y su mantenimiento a lo largo de los primeros meses. Se han creado, para ello, numerosos documentos que apoyan la lactancia materna, como son:

1981. Se aprobó el Código Internacional de comercialización de substitutos de leche materna. OMS-UNICEF. España se adhirió en 19937.
1989. Declaración de Innocenti: “todas las madres tienen derecho a amamantar y sus hijos a ser amamantados de forma exclusiva hasta los 6 meses y junto con otros alimentos hasta los 2 años”. OMS/UNICEF.
1991. “Diez pasos hacia una feliz lactancia natural”. Se creó la iniciativa Hospital Amigo de los Niños (IHAN) OMS-UNICEF.
En España solo 13 maternidades han obtenido el galardón IHAN.
2002. Estrategia mundial para la alimentación del lactante y niño pequeño.
Asamblea Mundial de la Salud.
2004. Amamantamiento y uso de leche humana. AAP.
2004. Se creó el Plan de Acción Europeo para la protección, promoción y apoyo a la lactancia materna. Este plan de acción contenía los siguientes puntos:

  • Reconoció la lactancia materna como prioridad de Salud Pública.
  • Su abandono tiene graves consecuencias para la salud materno-infantil, la comunidad y el medio ambiente.
  • Instó a los pediatras a asumir su responsabilidad en la promoción y puesta en marcha de medidas de apoyo y al abandono de rutinas erróneas.
  • Urgió a las administraciones a poner en marcha planes de actuación y recursos humanos y financieros que promovieran el amamantamiento.

Situación actual en España

La prevalencia media, en España, de lactancia materna a los 4 meses fue del 20%, con diferencias importantes entre comunidades. En el 1º mes se daba una alta tasa de abandonos, según informe técnico sobre la lactancia materna en España realizado por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, en el año 20098.

El motivo de estas altas tasas de abandono ha residido en que las madres que quieren amamantar se enfrentaban a numerosos obstáculos:

  • Separación del hijo tras el parto.
  • Se ofrecían biberones en las maternidades.
  • Los médicos y personal sanitario no recibían suficiente formación en lactancia.
  • La publicidad de sucedáneos de la leche materna se exhibía por todas partes.
  • Era y sigue siendo difícil la conciliación entre el trabajo y la lactancia.

En los últimos años han surgido profesionales y grupos de apoyo que promocionan la lactancia materna, y aunque con muchas dificultades, están consiguiendo algunos buenos resultados y que la sociedad vuelva a considerar la lactancia materna exclusiva como un bien para los bebés y para la sociedad de un futuro9,10.

Papel del varón en la LME

Tras el parto, muchas mujeres se sienten superadas por las circunstancias; el cuidado de su bebé se hace muy duro, y su estado de ánimo puede estar en un nivel bajo. En este momento, el apoyo y la ayuda práctica del padre son muy importantes.

Obviamente el varón no puede realizar la tarea de amamantar, pero hay muchas cosas que el padre puede hacer para contribuir al bienestar de su familia. Su papel debe ser de apoyo incondicional, hacia la madre, traduciéndose esto en:

Apoyo emocional. Una madre que amamanta necesita apoyo emocional y sentirse respaldada en sus decisiones. Muchas mujeres tienden a culpabilizarse de todo lo que le ocurre a su bebé. Es importante reconocer su esfuerzo, evitar los comentarios negativos y buscar ayuda cuando sea necesario. El padre está en una posición privilegiada para filtrar opiniones e información de amigos y parientes bienintencionados, que pueden menoscabar la confianza de la madre en su capacidad de amamantar.

Ayuda práctica. Dar el pecho es lo único que solo puede hacer la madre y, en ocasiones, después de un parto difícil o una cesárea, resulta extenuante. Los primeros días para la madre son muy estresantes; está cansada, el bebé necesita mucho contacto, y demanda casi continuamente. Resulta descorazonador para muchos padres ver a su pareja todo el día con el niño al pecho, sobre todo los primeros días en que dicha demanda puede parecer agotadora. A menudo, son ellos mismos los que sugieren, ofrecerle un biberón.

El contacto piel con piel. Los bebés necesitan contacto físico tanto con la madre como con el padre. Ponerse al bebé desnudo, directamente sobre el pecho, es una sensación muy gratificante y ayuda a establecer unos lazos emocionales que durarán toda la vida. Además de ser una práctica beneficiosa para ambos participantes, la puede realizar la madre, pero también el padre11.

El sueño y el colecho. Los bebés no duermen como los adultos y, probablemente, el descanso nocturno y diurno de los padres sufre cambios tras el nacimiento de un hijo. Los bebés necesitan mamar con frecuencia por la noche, sobre todo al principio, de manera que el sueño de la madre (y el del padre en menor medida) se ve interrumpido. Para la madre, dar de mamar en la cama es generalmente lo más cómodo y su descanso se ve menos afectado. Muchas mamás lo hacen así y se duermen fácilmente tras las tomas manteniendo al bebé a su lado12,13.        

Respetar las decisiones de la madre. Si esta, después de recibir toda la información, ha decidido no amamantar, la pareja también debe respetar su decisión sin culpabilizarla y prestarle todo el apoyo que necesite14,15.

Objetivos

Principal

  • Valorar los conocimientos básicos sobre la lactancia materna exclusiva entre la población masculina de la ciudad de Vigo, con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años.
  • Indagar acerca de los conocimientos básicos sobre lactancia materna exclusiva que posee dicha población, en relación a las variables sociodemográficas.

Secundarios

  • Detectar la presencia/ausencia de información apropiada recibida por distintos medios.
  • Indagar acerca de la predisposición en la implicación de dichos varones en el proceso de lactancia llegado el momento.

Metodología

Emplazamiento: Vigo (Pontevedra) 2014-2015.
Diseño: estudio descriptivo, de corte transversal.
Población de estudio: la población de estudio han sido los varones de la ciudad de Vigo, de edades comprendidas entre los 20 y los 50 años. El número de estos varones fue de 136.388, dato obtenido por el INE, según el padrón municipal.
Criterios de inclusión: los criterios de inclusión han sido:

  • Aquellos varones, empadronados en la ciudad de Vigo, de entre 20 y 50 años que han deseado participar voluntariamente, en el presente estudio.

Calculo del tamaño muestral: para el cálculo del tamaño muestral se ha partido de un universo muestral (N) de 136.388 varones de entre 20 y 50 años, residentes en la ciudad de Vigo, y teniendo en cuenta las siguientes estimaciones:

  • Total de población (N): 136.388.
  • Nivel de confianza(1-&): 95%.
  • Precisión (d): 3%.
  • Proporción (valor aproximado del parámetro que queremos medir):     5%.
  • Tamaño muestral (n): 202.

El tamaño muestral necesario (n) resultante, para ser considerado representativo del total de la población, ha sido de 202 entrevistas. Finalmente fueron realizadas 204.

Recogida de datos: se realizó mediante entrevista personal, y a través del envío del cuestionario para su autocumplimentación, en las redes sociales, ambos procesos llevados a cabo por la propia investigadora siendo de forma anónima y voluntaria. Las preguntas de dicha entrevista/cuestionario autocumplimentado, están basadas y extractadas de unas ya existentes y formalmente validadas por expertos de la Conselleria de Sanitat y Bienestar Social de la Generalitat Valenciana (Anexo I).

Dichas preguntas fueron adaptadas para la presente investigación.

La entrevista constaba de 15 preguntas de respuesta única y cerrada.

Clasificación de las variables: hemos tenido en cuenta unas variables principales y otras secundarias.

  • Variables principales (variables dependientes):
    • Conocimientos básicos sobre lactancia materna (preguntas 1 al 15).
  • Variables secundarias (variables independientes):
    • Edad (estratificada en los siguientes intervalos):
    • ≥ 20 ≤ 30 años.
    • > 30 ≤ 40 años.
    • > 40 ≤ 50 años.
  • Tener hijos biológicos o no.
  • Nivel de estudios: universitario y no universitario.       

Consideraciones éticas: durante la realización del presente estudio, se respetaron en todo momento los cuatro principios de la bioética, establecidos por la Declaración de Helsinki; protegiendo y garantizando los derechos de las personas incluidas en la investigación. Estos principios son: beneficencia, no maleficencia, justicia y autonomía.

Mientras se realizó el estudio, y en la posterior presentación de los resultados, se ha respetado la LO 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal, protegiendo el anonimato de los participantes.

Procesamiento de los datos: para el presente estudio se utilizó el procesador de textos Word, y para la presentación se usó Power Point, ambos para Windows 7.

Para el análisis estadístico se utilizó el procesador de datos SPSS. 15.0.

Resultados

ANÁLISIS DESCRIPTIVO. Perfil sociodemográfico

De los 204 participantes en el estudio, el 100% (n= 204) fueron varones.

El 36,3% (n= 74) tenía entre 20 y 30 años, el 51% (n= 104) entre 30 y 40 años, y el 12,7% (n= 26) entre 40 y 50 años.

El 42,2% (n= 86) de los encuestados refirió no tener hijos biológicos, mientras que el 57,8% (n= 118) sí tenían.

De todos los encuestados, el 58,8% (n= 120) refirieron tener estudios universitarios concluidos, en tanto que el 41,2% (n= 84) no estaba en posesión de ninguna titulación universitaria.

Todo ello se expone en la Tabla 1.

Del 19,1% (n= 39) de varones que opinó que existe leche materna de mala calidad, el 41% (n=16) opinó que sí influye la dieta de la madre en la calidad de la leche. El 53,8% creyó que no influye la dieta de la madre en la existencia de leche materna de mala calidad. Del 67,6% (n= 138) que consideró que no existe leche materna de mala calidad, el 85,5% (n= 116) opinó que sí influye la dieta de la madre (Gráfico 1).

Del 50% (n= 102) que pensó y respondió que la lactancia materna exclusiva impide el embarazo, el 70,6% (n= 72) recibió la información sobre la lactancia de la propia familia. El 10,8% (n= 22) afirmó que la lactancia materna no impide el embarazo de la madre, y obtienen la información por la familia o por otros medios y ninguno refirió recibirla por los medios de comunicación. Como se muestra en el Gráfico 2.

De los que opinaron que los chupetes favorecen la lactancia materna, que son un 64,7% (n= 132), 73,5% (n= 97) recibió la información de la familia. El 20,6% (n= 42) consideró que los chupetes dificultan la lactancia materna exclusiva y recibieron la información de la familia el 92,9% (n= 39). Como se muestra en la siguiente gráfica (Gráfico 3).

De todos los que afirmaron que la lactancia materna exclusiva es beneficiosa para ambos, madre e hijo, que fueron el 74% (n= 151), de ellos el 86,1% (n= 130) consideró que la lactancia materna exclusiva favorece la relación psicoemocional entre madre e hijo, como muestra la siguiente gráfica. (Gráfico 4).

Discusión

En el presente estudio la participación ha sido masculinaen el 100%. El perfil mayoritario de dichos varones era entre 30 y 40 años, con hijos biológicos y con estudios universitarios.

Cuando analizamos la relación existente entre la calidad de la leche materna y la dieta de la madre, se observa que los que decían que no existe leche materna de mala calidad, el 85,5% tenía claro que sí influye la dieta de la madre en la calidad de la leche. Sin embargo, el 53,8% que opinó que sí existe leche materna de mala calidad, consideró que no influye la dieta de la madre en la calidad de la leche, dato contradictorio.

Al analizar la lactancia materna a demanda, es decir, dar de mamar cada vez que el bebé tiene hambre, en relación con los horarios de alimentación de los bebés, hemos observado que hay contradicciones en las respuestas, es decir, no tienen los conceptos muy claros.

Cuando hemos analizado la información que tienen sobre la relación entre lactancia materna exclusiva y embarazo, y dónde obtuvieron la información, los resultados fueron curiosos. De los que opinaron que la lactancia materna exclusiva sí impide el embarazo de la madre, el 70,6% obtuvo esa información de la familia, pero así mismo, los que opinaron que no impide el embarazo, también obtuvieron la información de la familia en un 95,5%, eso nos hace suponer que los varones reciben la información mayoritariamente de la familia, tanto la correcta como la incorrecta.

Lo mismo ocurrió con la pregunta relacionada con los chupetes. De los que pensaron que los chupetes favorecen la lactancia materna exclusiva, el 73,5% recibió la información de la familia, por lo tanto sigue en vigor esa falsa creencia, aunque estudios recientes aconsejan su utilización una vez instaurada la lactancia materna, para evitar la muerte súbita del lactante.

Analizamos la relación entre a quién beneficia la lactancia materna exclusiva, y la relación psicoemocional entre madre e hijo, y los resultados fueron interesantes.

Curiosamente de los entrevistados que opinaron que favorece a la madre, el 92,9% creyó que la lactancia materna exclusiva favorece la relación psicoemocional entre madre e hijo. Pero así mismo opinó el 64,7% de los que pensó que es beneficiosa para el hijo. El 86,1% de los que dijeron que favorece a ambos. De ello dedujimos que independientemente de a quién creían que favorecía, la mayoría coincidieron en que favorece la relación psicoemocional entre madre e hijo, es decir crea un vínculo especial entre ellos.

Cuando realizamos las comparativas por edades, vemos que, curiosamente los más jóvenes entre 20 y 30 años siguen conservando los mismos tópicos de siempre, aunque sean desacertados. Al analizar las relaciones entre distintas preguntas con respecto a los estudios que poseen, detectamos también que los que no tienen estudios universitarios siguen teniendo consideraciones erróneas. Por lo tanto, el nivel de estudios sí que ha influido para tener un mayor nivel de conocimientos sobre la lactancia materna exclusiva. Ejemplo de ello es la típica pregunta sobre si la lactancia materna exclusiva impide el embarazo. De todos los que contestaron que no, el 100% eran universitarios, mientras que entre los no universitarios no hubo ninguna respuesta negativa.

Con respecto a los chupetes ocurrió lo mismo. De los que opinaron que el uso de chupetes dificulta la lactancia materna exclusiva, el 92,9% tenía estudios universitarios, así por el contrario solo el 7,1% de los que dijo que la dificultan, no tenía estudios universitarios.

Al analizar las variables en relación con si tenían o no hijos biológicos, se observó que de los que respondían “acertadamente”, la mayoría tenían hijos biológicos, es decir, la experiencia también es un grado, y ayuda a la hora de tener más conocimientos sobre lactancia materna.

Ya para finalizar es preciso decir que podrían resultar eficaz potenciar, puesto que en algunas instituciones ya se está llevando a cabo, que en las clases de preparación al parto y en las maternidades en el momento del alta de la madre, estuvieran presentes los padres para poder adquirir esos conocimientos básicos y poder así, ayudar y colaborar con la madre, en esa bonita tarea, como es la alimentación del hijo.

Solo así, con información y formación, se conseguirá que los falsos tópicos que siguen subsistiendo, desaparezcan dando paso a ideas más apropiadas.

Conclusiones

De todo lo expuesto y a tenor de los datos, llegamos a la conclusión de que los varones de la ciudad de Vigo, con edades comprendidas entre los 20 y los 50 años, en general, no tienen conocimientos básicos apropiados sobre lactancia materna exclusiva.

El perfil de varón que tiene un mayor conocimiento y más apropiado sobre la lactancia materna exclusiva es: varón de entre 30 y 40 años, con estudios universitarios concluidos y con hijos biológicos.

Con respecto a la presencia o ausencia de información apropiada sobre lactancia materna exclusiva, se observa que la mayoría de los varones encuestados no posee información apropiada sobre este tema. Dicha información la reciben mayoritariamente de las propias familias, detectándose, carencias a nivel familiar en este sentido, ya que en su gran mayoría son los que transmiten estos conocimientos.

La predisposición que muestra la mayoría de los varones encuestados, en la implicación personal en la actividad de amamantamiento, no es del todo satisfactoria, ya que si bien, la teoría es conocida apropiadamente, un gran número de ellos, todavía considera que no es necesario su apoyo a la madre para el mantenimiento de la práctica de lactancia materna exclusiva.

Anexo 1: Cuestionario para la recogida de datos

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