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Metas de Enfermería

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MAYO 2012 N° 4 Volumen 15

Visibilización de los resultados de la investigación

Sección: Editorial

Cómo citar este artículo

Arroyo Gordo MP. Visibilización de los resultados de la investigación. Metas de Enferm may 2012; 15(4): 3

Autores

Mª del Pilar Arroyo Gordo

Directora de Metas de Enfermería.

Todos reconocemos la importancia de construir y de avanzar en el nuevo conocimiento, pero si la investigación es fundamental para ello, la aplicación de sus resultados constituye su “razón de ser”, y sin la difusión, es decir, sin hacer visibles y accesibles esos resultados, sería imposible conseguirlo: lo que no se comunica y se difunde, no se conoce y lo que no se conoce es como si no existiera. Por ello, si un ensayo, un estudio, una revisión, etc., no se da a conocer es como si no se hubiera hecho. Pero es que, además, esa difusión hay que hacerla rápidamente, pues el progreso científico infringe una presión muy fuerte sobre el propio conocimiento técnico-profesional, lo que puede llevar en ocasiones a la depreciación de ese “nuevo” conocimiento.
Por tanto, es obligada y urgente esa difusión y por ello es tan fundamental la visibilización y accesibilidad del producto de la investigación, aunque es igualmente importante emplear bases que soporten el desarrollo del nuevo conocimiento y lo transmitan lo más rápidamente posible. Hasta el momento, las publicaciones periódicas han sido el vehículo por excelencia para este menester, sin embargo, en la sociedad del conocimiento en la que vivimos, la comunicación científica se está viendo “enriquecida” por la utilización de nuevos modos de publicación y difusión de resultados, y como dicen Torres y Delgado, documentalistas y expertos en investigación y evaluación de la Ciencia y de la Comunicación Científica, “en el espacio reservado anteriormente a las revistas científicas empiezan a participar otros modos de transmitir los resultados de la investigación”.
Aunque todavía resultan muy ajenos a los soportes o canales tradicionales como las revistas científicas, los repositorios o los autoarchivos, podemos en la actualidad añadir otros más, y son las plataformas de edición y publicación nacidas en torno a las web 2.0 o web sociales.

Sin embargo, la presencia tan clara de estos nuevos canales de comunicación no debe interpretarse como excluyente de los más tradicionales, ya que en la mayoría de las ocasiones, como también indican los autores citados, “las herramientas 2.0 pueden interaccio­nar con las publicaciones periódicas, para difundir y comunicar resultados científicos, independientemente de que dichos conocimientos sean inéditos o ya estén publicados”, a fin de alcanzar una mayor visibilidad y difusión, ya que dicha difusión científica no debe acabar con la publicación de un manuscrito por parte de una revista. “Nos encontramos en un momento en el que hay diferentes regímenes de comunicación y ninguno de ellos acabará monopolizando la publicación científica. El escenario al que nos enfrentamos es el de una coexistencia pacífica entre distintos modelos no necesariamente excluyentes (…) y los trabajos divulgados por cauces tradicionales también tienen cabida en el puzzle de las tecnologías 2.0”.
De los numerosos servicios que se ofertan en la web 2.0 destacan, por el número de usuarios y por su audiencia potencial: Facebook, red social donde los usuarios pueden crear una cuenta con contactos y compartir todo tipo de materiales (vídeo, texto, etc.); Twitter­, servicio que facilita a sus usuarios el lanzamiento de mensajes cortos de carácter textual (tweets) no superior a los 140 caracteres (microblogs); Blogger, servicio de alojamiento de blogs que hace posible la publicación periódica y secuencial de entradas con elementos textuales y multimedia; y Slide share, espacio donde los usuarios pueden enviar presentaciones que se almacenan para ser visualizadas on line.

Todas estas aplicaciones actúan como estándares en el mundo 2.0 y están generando una serie de nuevos indicadores webmétricos, de segunda generación, que pueden llegar a cambiar los indicadores por los que se está midiendo en la actualidad la calidad y el impacto.

De lo que se trata es de hacer más visibles y, por tanto, de mejorar la difusión de los trabajos divulgados por cauces tradicionales y de que puedan también llegar a otros ámbitos, “pues un trabajo científico difundido en medios formales llegará a su comunidad natural, siendo reconocido su valor mediante la citación, pero difundiéndolo, además, con las herramientas de la web social cobra una nueva vida con una mayor audiencia potencial y un público más diversificado”, como pueden ser, precisamente, los colectivos profesionales.