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Metas de Enfermería

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SEPTIEMBRE 2013 N° 7 Volumen 16

Conocimientos de los profesionales sanitarios sobre la mutilación genital femenina

Sección: En Portada

Cómo citar este artículo

García Aguado S, Sánchez López MI. Conocimientos de los profesionales sanitarios sobre la mutilación genital femenina. Metas Enferm 2013; 16(7):18-22.

Autores

1Sara García Aguado, 2María Inmaculada Sánchez López

1Enfermera. Máster en Bioética. Profesora titular en la Universidad Europea de Madrid. Campus Valencia.
2Enfermera. 

Contacto:

María Inmaculada Sánchez López. Facultad Ciencias de la Salud. Departamento de Enfermería.Universidad CEU Cardenal Herrera de Moncada. Avda. Seminar

Email: maria.sanchez6@uch.ceu.es

Resumen

La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica realizada en algunas culturas. El hecho de que los profesionales sanitarios traten a personas de diferentes culturas, hace que entren en contacto con prácticas culturales con repercusión en la salud y la enfermedad, como es la MGF.
Objetivo: determinar el conocimiento sobre la MGF que poseen matronas, ginecólogos y pediatras de la provincia de Valencia y si estos profesionales se han formado sobre la MGF; identificar el número de casos atendidos por ellos y la actuación realizada, y conocer la percepción que tienen estos profesionales sobre la necesidad de ampliar su formación.
Metodología: estudio descriptivo, longitudinal y prospectivo. En el estudio participaron matronas, pediatras y ginecólogos. Para la recogida de datos se utilizó una encuesta de elaboración propia, que fue administrada en diferentes centros de salud y hospitales públicos y privados de la provincia de Valencia.
Resultados: la muestra se compuso de 110 encuestados, de los cuales 28 (25,24%) eran hombres y 82 (74,54%) mujeres. La edad media era de 42 años y tenían una media de 15 años de experiencia profesional. Un 57% respondió correctamente en qué consiste la MGF. El 51,8% conoce las consecuencias derivadas de esta. El 90% considera necesario ampliar su formación. La formación previa está directamente relacionada con poseer conocimientos sobre el tema (p= 0,044; p= 0,002). Existe una relación significativa (p= 4,13 e-11) entre las variables que determinan si los encuestados consideran tener suficiente información, y si consideran necesario ampliar la misma.
Conclusiones: los conocimientos por parte de los profesionales sanitarios sobre la MGF no son suficientes y, por tanto, sería recomendable ampliar su formación.

Palabras clave:

antropología; Circuncisión femenina; estudio descriptivo mutilación genital femenina

Title:

Knowledge of healthcare professionals about female genital mutilation

Abstract:

Female Genital Mutilation (FGM) is a practice conducted in some cultures. The fact that healthcare professionals must treat persons from different cultures brings them into contact with cultural practices which have an impact on health and disease, such as FGM.
Objective: to determine the knowledge about FGM shown by midwives, gynecologists and pediatricians in the province of Valencia, and whether these professionals have been trained on FGM; to identify the number of cases managed by them and the action taken, and to understand the need to extend their training perceived by these professionals.
Methodology: descriptive, longitudinal and prospective study. Midwives, pediatricians and gynecologists were included in the study. A self-prepared survey was used for data collection, and it was administered in different health centers and public and private hospitals in the province of Valencia.
Results: the sample included 110 participants; 28 (25.24%) were men and 82 (74.54%) were women. Their average age was 42 years, and they had an average 15 years of professional experience. 57% answered correctly to what FGM consists in. 51.8% was aware of the consequences entailed by this practice. A 90% considered it is necessary to extend their training. Previous training is directly associated with having knowled­ge about the subject (p= 0.044; p= 0.002). There is a significant relationship (p= 4.13 e-11) between the variables determining whether participants consider they have enough training, and whether they consider it necessary to extend said training.
Conclusions: the knowledge by healthcare professionals about FGM is not sufficient, and therefore, it would be advisable to extend their training.

Keywords:

anthropology; Descriptive Study; Female circumcisiongenital mutilation

Introducción
A raíz de las migraciones, y del contacto entre culturas, nuestra sociedad es multicultural (1,2). Como profesionales sanitarios entramos en contacto con personas de otras culturas que pueden realizar prácticas culturales diferentes de las nuestras. Una de estas prácticas es la mutilación genital femenina (MGF) (3,4).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera mutilación genital a “una variedad de prácticas que suponen la extirpación total o parcial de los genitales externos o su alteración por motivos culturales u otras razones que no son de índole médica” (5).

Existen cuatro tipos de mutilación, que van desde una clitoridectomía (escisión de prepucio-capuchón del clítoris- con/sin escisión del clítoris), a prácticas realizadas sobre los genitales externos que incluyen punción, perforación o incisión del clítoris o labios menores, cauterización del clítoris, raspado o cortes en el orificio vaginal o introducción de sustancias/hierbas corrosivas en vagina (5,6).

Las razones para efectuarla varían desde motivos psicosexuales y reproductivos, a motivos higiénicos, estéticos, religiosos o socioculturales (4). Se práctica fundamentalmente en países de África (7). Aunque la Comunidad Valenciana no se encuentra entre las comunidades autónomas con mayor concentración de inmigrantes procedentes de países con prevalencia de MGF, no se puede descartar que en los próximos años aumente la población proveniente de los mismos (8).

La MGF acarrea complicaciones potenciales físicas y psicológicas. Complicaciones agudas, como hemorragia, dolor, infección, sepsis, gangrena, shock, retención urinaria, tétanos y estrés traumático; complicaciones subagudas como anemia, contagio del virus hepatitis B y C, contagio del virus inmunodeficiencia humana, infecciones urinarias, abscesos, úlceras, escarificaciones, miedo, angustia, estrés y complicaciones a largo plazo, como son las genitourinarias, sexuales, reproductivas, obstétricas y de salud sexual (9).

La MGF transgrede los Derechos Humanos y en España es considerada un delito de lesiones, tipificado y sancionado en nuestro ordenamiento jurídico, y castigado con pena de prisión (10). Por ello, existen casos en los que las familias viajan al país de origen para realizarla (9,11).

Para que los profesionales de salud puedan detectar posibles situaciones de riesgo sobre la MGF y actuar del modo adecuado, es necesario que posean conocimientos sobre esta práctica.

La búsqueda bibliográfica empleando los siguientes descriptores en Ciencias de la Salud: circumcision, female; genital mutilation; female genital cutting; complications; epidemiologic studies; health personnel, y consultando las siguientes fuentes: Cochrane-Plus, PubMed, Índice Médico Español, EBSCO, Isi Web of Knowledge, Dialnet, ProQuest Health & Medical Complete, CUIDEN, Fisterra, permite identificar la existencia de diferentes estudios desarrollados para valorar conocimientos y actitudes de profesionales sanitarios sobre la MGF.

El estudio de Hess et al (12) valoraba el conocimiento de matronas estadounidenses sobre la MGF y sus experiencias asistenciales. El estudio de Zaidi et al (13) estudiaba los conocimientos sobre MGF de matronas y ginecólogos ingleses. El de Cambronero Aguilar et al (14) (realizado en Costa Rica) evaluaba conocimientos de ginecólogos y enfermeras obstétricas sobre MGF, sus consecuencias y manejo clínico. El trabajo de Tamaddon et al (11) evaluaba conocimientos de ginecólogos, pediatras y enfermeros suecos sobre la MGF. Onuh et al (15) determinaban en su estudio los conocimientos, actitudes y prácticas en MGF en una capital nigeriana. El de Abdel-Aziem (16) estudiaba los conocimientos y actitudes de comadronas tradicionales de Sudán.

El objetivo general del presente trabajo es determinar el nivel de conocimientos sobre la MGF que poseen matronas, ginecólogos y pediatras de la provincia de Valencia. Los objetivos específicos son: conocer si estos profesionales se han formado sobre la materia a estudiar; saber el número de casos atendidos por ellos y la actuación realizada, y determinar la percepción que tienen estos profesionales sobre la necesidad de ampliar su formación.

Material y método
Estudio descriptivo, longitudinal y prospectivo, efectuado de abril a diciembre del año 2011. De abril a septiembre se realizó el diseño del estudio, de septiembre a octubre se recogieron los datos, y de octubre a diciembre se analizaron los resultados y se redactó el manuscrito.

Los participantes fueron seleccionados por la relación profesional con el tema a estudio, incluyendo matronas, ginecólogos y pediatras. Estos trabajaban en los centros de salud y hospitales seleccionados por la facilidad de acceso a los mismos de las investigadoras, y en el caso de los centros hospitalarios, incluyendo de atención pública y privada, y que fueron los siguientes: Hospital Clínico Universitario, Hospital General Universitario, Hospital Universitario La Fe, Clínica Quirón, Hospital 9 de Octubre y en los Centros de Salud de Burjassot y Juan XXIII, de Valencia.

El instrumento empleado para la recogida de datos fue una encuesta de creación propia, ya que no existen encuestas validadas sobre el tema a estudio.

Las variables objeto de estudio fueron: sexo, edad, especialidad profesional, años trabajados, lugar de trabajo, y variables relativas a la MGF (conocimientos, posición, formación recibida, distinción de los cuatro tipos, conocimiento de las consecuencias derivadas, conocimiento sobre la penalización, casos atendidos, modo de actuación ante un caso atendido, conocimiento sobre protocolos de actuación, sobre comité de bioética en el centro laboral, consecuencias en una mujer/niña por no haberse practicado la MGF, consideración de tener información suficiente sobre MGF, y de ampliar formación).

Para la recogida de datos se contactó con los supervisores de los centros seleccionados, y se entregó una carta de presentación con información sobre el estudio que se pretendía realizar, solicitando su conformidad. Una vez ofrecieron el dictamen favorable, se procedió a contactar con todos los participantes, se les informó sobre el estudio, dieron su consentimiento para participar y se les pasó la encuesta.

Finalmente, para el análisis de resultados se utilizó el paquete estadístico R-Commander 2.12.0 y el programa Microsoft Excel. Se efectuó un análisis estadístico descriptivo (porcentajes, medias, desviación típica), e inferencia estadística mediante el test Chi cuadrado para asociación de variables categóricas y test de comparación de medias.

Resultados
La muestra se compuso de 110 sujetos encuestados, de los cuales 28 (25,24%) eran hombres y 82 (74,54%) mujeres. La edad media era de 42 años, con desviación típica de 13 años.

Respecto a la profesión, 28 (25,45%) eran ginecólogos, 33 (30%) matronas y 49 (45,54%) pediatras. Desarrollaban su labor en atención hospitalaria pública 83 participantes (75,45%), 20 (18,18%) en Atención Primaria y siete (6,36%) en atención hospitalaria privada.

La media de años trabajados por los profesionales es de 15 años, siendo el máximo 43 años y el mínimo uno.

Respecto a las preguntas del cuestionario, las respuestas de los profesionales fueron las siguientes:

  • Pregunta 1. Consideraban conocer en qué consiste la MGF 104 (94,5%), frente a seis que no. Tan solo 63 respondieron correctamente en qué consiste la MGF (Figura 1).
  • Pregunta 2. Rechazaron la práctica de la MGF 107 (97,27%) y tres (2,72%) dijeron respetarla, pero no estaban de acuerdo.
  • Pregunta 3. Manifestaron no haber recibido formación 79 (71,81%) y 31 (28,18%) sí la habían recibido. En la Figura 2 se especifica cuál fue el origen de la formación.
  • Pregunta 4. Refirieron no saber distinguir los cuatro tipos de MGF 88 (80%), frente a 22 (20%) que dijeron sí saber distinguirlos.
  • Pregunta 5. Respecto a las posibles consecuencias de una MGF, no las conocían 53 (48,2%) y 57 (51,8%) sí. Las consecuencias más descritas fueron las complicaciones sexuales (descritas por un 25,15%), seguidas de infección, dolor, consecuencias psicológicas, complicaciones ginecológicas, hemorragia, complicaciones urinarias, desgarro y muerte (Figura 3).
  • Pregunta 6. Manifiestaron conocer que la MGF es un delito en España 83 (75,45%), frente a 27 (24,54%) que contestaron negativamente.
  • Preguntas 7a, 7b y 7c. Los profesionales que habían atendido casos de MGF fueron 29 (26,36%). El total de casos atendidos fue de 62, con una media de dos casos por profesional y desviación típica de dos. Respecto al modo de actuación: 14 (48,27%) ignoraron la situación; 12 (41,37%) la comunicaron a sus superiores y tres (10,34%) hablaron con los familiares.
  • Preguntas 8 y 9. No conocían si existe un protocolo para la detección de MGF 105 (95,45%) y 102 (92,72%) no sabían si existe protocolo a seguir con las niñas que presenten riesgo de realización de MGF.
  • Preguntas 10a y 10b. Indicaron que en su centro de trabajo no hay comité de bioética 29 (26,4%), uno no sabía, y 80 (72,7%) trabajaban en un centro donde sí hay comité de bioética. De estos últimos: 78 afirmaron que dicho comité no contempla la problemática de la MGF y dos afirmaron que sí se contempla.
  • Pregunta 11. Sobre las consecuencias que tiene para una mujer/niña en su país de origen no haberse mutilado, 78 (70,9%) manifestaron no conocerlas, frente a los 32 (29,1%) que respondieron afirmativamente.
  • Pregunta 12. Un 9,1% (10) consideró que sí tenía información suficiente sobre el tema, frente a un 90,9% (100) que consideró no tenerla.
  • Pregunta 13. Creían necesario ampliar su formación sobre MGF 99 (90%).

Se encontró una relación significativa (p= 0,044) entre la formación previa y el conocimiento de los cuatro tipos de MGF; y relación muy significativa (p= 0,002) entre la formación previa y el conocimiento de las consecuencias derivadas (Tabla 1).

No se encontró relación significativa (p= 0,059) entre especialidad profesional y formación sobre la MGF, pero sí la existencia de indicios de tal relación. Analizando la tabla de contingencia, las matronas eran las que mayor formación habían recibido, seguidas por ginecólogos y pediatras. La especialidad profesional no se relacionó significativamente con los conocimientos de los tipos de MGF (p= 0,07), ni con los conocimientos de las consecuencias derivadas (p= 0,08) (Tabla 1).

Entre la consideración de tener suficiente información y considerar necesario ampliarla, se encontró una relación muy significativa (p= 4,13 e-11). De los cien profesionales que estimaron no tener suficiente información: 96 consideraban necesario ampliarla, frente a cuatro que no. De los diez que consideraban poseer suficiente información: siete no creían necesario ampliarla frente a tres que sí.

La media de edad de los profesionales que sí consideraban necesario ampliar la formación (40 años), difiere significativamente (p= 0,021) de la media de edad de los que creían no necesitarla (49,6 años). No se encontró diferencia (p= 0,4426) entre la media de edad (42,6 años) de los que sí habían recibido formación y la media de edad (40,5 años) de los que no la han recibido.

Discusión
Respecto a los resultados de las preguntas 1, 4 y 5, existen incongruencias. Aunque 104 sujetos consideran conocer en qué consiste la MGF, solo 63 sujetos saben especificarlo, 57 conocen las consecuencias derivadas, y 22 refieren saber distinguir los tipos de MGF. Por tanto, se considera que los resultados de la pregunta 1 carecen de valor.

Como la MGF es una agresión penada por ley, la actuación correcta al detectar un caso sería denunciarlo a las autoridades pertinentes. El informe científico realizado por De Lucas et al (8) recoge que en el momento de su estudio, en Valencia no existían en los tribunales casos de MGF, aunque esto no significa que no tuvieran lugar. Nuestros resultados indican que ningún profesional que atendió un caso lo denunció a las autoridades. Se considera puede ser debido a falta de conocimientos sobre el modo de actuación, y a la carencia de protocolos de actuación.

Comparando el número de profesionales que atendieron casos de MGF en nuestro estudio y otros realizados en ámbitos similares, vemos que en el nuestro es mucho menor, ya que un 26,36% de los participantes refieren haber atendido casos, frente a un 40,3% del estudio de Hess et al (12), un 60% del estudio de Tamaddon et al (11), y un 70% del estudio de Zaidi et al (13).

El conocimiento de los profesionales que participaron en nuestro estudio sobre las complicaciones de la MGF es menor que el que mostraron los participantes en otros trabajos. Las complicaciones sexuales de la MGF fueron referidas por un 36% de los ginecólogos participantes en el estudio de Cambronero Aguilar et al (14), un 29% de las enfermeras de este mismo estudio (14), y por un 25,15% de los participantes de nuestro análisis. La infección fue descrita por un 81% del estudio de Onuh et al (15), un 33% del trabajo de Abdel Aziem (16), un 20% de nuestro estudio, y un 14% de las enfermeras del de Cambronero Aguilar et al (14). El dolor fue descrito por un 44% del de Abdel Aziem (16), un 16,36% de nuestro estudio, y un 7% de las enfermeras de Cambronero Aguilar et al (14). Las consecuencias psicológicas fueron reseñadas por un 37% de los ginecólogos y un 29% de las enfermeras del análisis de Cambronero Aguilar et al (14), y un 12,72% de nuestros participantes. Las complicaciones ginecológicas fueron descritas por un 80,2% del estudio de Onuh et al (15), y un 6,36% del nuestro. La hemorragia fue indicada por un 97,8% del estudio de Onuh et al (15), un 84,7% del de Abdel Aziem (16) y un 5,45% del nuestro. Los desgarros genitales fueron referidos por un 83,5% del estudio de Onuh et al (15) frente a un único sujeto en nuestro análisis (Figura 4).

Se observan diferencias en función del lugar de origen del estudio, de forma que en los realizados en países árabes, los conocimientos relativos a infección, dolor, complicaciones ginecológicas, hemorragia y desgarros son mayores que en los estudios realizados en zonas no árabes. En cambio, en los estudios desarrollados en países árabes, no se refieren complicaciones sexuales, ni de tipo psicológico.

En algunas comunidades autónomas, como Cataluña, existen protocolos de actuación y programas de prevención y actuación frente a la MGF (8,17). No ocurre así en la Comunidad Valenciana. Igual que concluyen De Lucas et al (8), consideramos necesaria la formación de los profesionales sanitarios sobre MGF, y la creación de protocolos y guías de actuación.

Respecto a las necesidades percibidas por los participantes sobre ampliar su formación, nuestros resultados coinciden con los del estudio de Tamaddon et al (11) en el que también se expone que la mayoría de sujetos desea tener más conocimientos sobre aspectos sociales, culturales, éticos y médicos de la MGF.

Como limitaciones del estudio destacar, por una parte la subjetividad del mismo en relación a las respuestas facilitadas por los profesionales. Y por otra, la ausencia de cálculo de tamaño muestral y de selección de muestra representativa de la población general de profesionales sanitarios, lo que condiciona la generabilidad de resultados.

Conclusiones
Los conocimientos de los pediatras, matronas y ginecólogos no son suficientes para responder con eficacia a los retos que implica la MGF. La mayoría de matronas, ginecólogos y pediatras no reciben suficiente formación acerca de la MGF. El número de casos atendidos de MGF asciende a 62. Los profesionales actuaron ignorando la situación, o poniéndola en conocimiento de sus superiores, pero en ningún caso alertaron a las autoridades. El 90% de los profesionales encuestados considera necesario ampliar su formación sobre la MGF.

Financiación
Ninguna.

Conflicto de intereses
Ninguno.

Bibliografía

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