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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

SEPTIEMBRE 2013 N° 7 Volumen 16

Relación entre fragilidad y fractura de cadera en el anciano

Sección: Tribuna de Especialidades

Cómo citar este artículo

Molero Bastante M, García López MV, Pedraza Cantero AD, Pomares Martínez MD, Gómez Gómez M, Moraleda Torres L. Relación entre fragilidad y fractura de cadera en el anciano. Metas Enferm 2013; 16(7):24-29.

Autores

1María Molero Bastante, 2María Victoria García López, 1Alejandro David Pedraza Cantero, 3María Dolores Pomares Martínez, 3Mercedes Gómez Gómez, 4Laura Moraleda Torres

1Enfermera interna residente en Geriatría. Complejo Hospitalario de Toledo (CHT).
2Enfermera. Profesora titular de la Escuela Universitaria de Castilla La Mancha.
3Enfermera, supervisora del Hospital Virgen del Valle (CHT).
4Enfermera.

Contacto:

María Molero Bastante. C/ Veracruz, 12. 13610 Campo de Criptana (Ciudad Real).

Email: mmbastante@gmail.com

Resumen

Objetivo:conocer qué indicadores de fragilidad son susceptibles de tratamiento enfermero en ancianos intervenidos de fractura de cadera y cómo es su evolución.

Método: estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo de los pacientes ingresados en el Hospital Geriátrico Virgen del Valle (HVV), para rehabilitarse funcionalmente tras una intervención por fractura de cadera durante el año 2011.
Se identificaron indicadores de fragilidad descritos en la bibliografía y posteriormente, se extrajeron los datos de los enfermos de la Escala de Valoración Enfermera (EVE), utilizada como parte de la valoración integral del anciano, seleccionando 19 variables como indicadores de fragilidad correspondientes a la situación previa a la fractura, al ingreso en la unidad de media estancia (UME) y al alta del paciente.
Resultados: se obtuvo una muestra de 62 enfermos con una media de edad de 83,2 años. Previamente a la fractura de cadera, ya existían indicadores de fragilidad como trastorno de la movilidad (19,4%), del estado cognitivo (37,1%) y la disminución sensorial (51,6%). Tras la intervención quirúrgica, todos los indicadores aumentaron, especialmente la dependencia en las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) y la movilidad, experimentando una mejora tras la estancia en la unidad de rehabilitación funcional, pero sin llegar a alcanzar los valores previos a la fractura. El estado cognitivo del paciente empeora al alta con respecto al ingreso en la UME, llegando a afectar a un 66,1% de enfermos con respecto al 56,5% del ingreso y el 37,1% previo a la fractura.
Conclusión: la información obtenida apoya el hecho de que la fragilidad sea a la vez causa y consecuencia de la fractura de cadera. El tratamiento enfermero debe orientarse a evitar el deterioro de los trastornos de movilidad, el estado cognitivo, las ABVD, la incontinencia y las úlceras por presión, ya que son los predoctores de fragilidad más afectados tras la fractura y los que más distan de la situación basal tras el proceso de rehabilitación funcional.

Palabras clave:

anciano; Enfermería Geriátrica; fractura de cadera; fragilidad; rehabilitación valoración geriátrica integral

Title:

The connection between frailty and hip fracture in elderly patients

Abstract:

Objective: To learn which frailty indicators are adequate for treatment by nurses in elderly patients who have undergone hip fracture surgery, and how their evolution is.
Method: Descriptive, longitudinal and retrospective study of patients hospitalized in the Hospital Geriátrico Virgen del Valle (HVV), for functional rehabilitation after hip fracture surgery during 2011.
Frailty indicators as described in bibliography were identified, and subsequently patient data were collected through the Nursing Assessment Score (NAS), used as part of the comprehensive evaluation of elderly people; 19 variables were selected as frailty indicators, corresponding to their situation before the fracture, their admission to the Medium Stay Unit (MSU), and at patient discharge.
Results: A sample of 62 patients was obtained, with an average age of 83.2 years. Previous to hip fracture, there were frailty indicators such as mobility disorder (19.4%), cognitive impairment (37.1%) and sensory reduction (51.6%). After the surgical procedure, all indicators increased, particularly dependence for basic everyday activities (BEDAs) and mobility, and an improvement was experienced after staying at the Functional Rehabilitation Unit, but without reaching the values previous to the fracture. The cognitive status of the patient gets worse at discharge, compared with admission at MSU; this affects 66.1% of patients vs. 56.5% at admission and 37.1% previous to fracture.
Conclusion: The information obtained supports the fact that frailty may be at the same time the cause and a consequence of hip fracture. Nursing­ care must be directed to prevent deterioration in mobility disorders, cognitive function, BEDAs, incontinence and pressure ulcers, as these are the frailty predictors more affected after the fracture, and the ones which differ more from the baseline situation after the functional rehabilitation process.

Keywords:

comprehensive geriatric evaluation; elderly; frailty; Geriatric Nursing; Hip fracture; nursing interventionsrehabilitation