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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

OCTUBRE 2013 N° 8 Volumen 16

Eficacia de la presentación oral y defensa del Trabajo Fin de Grado

Sección: Docencia

Cómo citar este artículo

Eficacia de la presentación oral y defensa del Trabajo Fin de Grado. Sánchez Martos J, Gamella Pizarro C. Metas Enferm 2013; 16(8):28-32.

Autores

1Jesús Sánchez Martos, 2Carmen Gamella Pizarro

1Catedrático de Educación para la Salud. Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Universidad Complutense de Madrid.
2Profesora Titular de Educación para la Salud. Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Universidad Complutense de Madrid.

Contacto:

Jesús Sánchez Martos C/ Isla de Alegranza, 19. 28035 Madrid.

Email: jsmartos@ucm.es

Resumen

La formación en “habilidades de comunicación eficaz” debería ser considerada una asignatura troncal en todas las universidades, si realmente se quieren formar, como sería en nuestro caso, profesionales de la Enfermería que conozcan y dominen los cuidados enfermeros y todas las disciplinas necesarias para ello, pero que también, y esto es muy importante, que sepan no solamente aplicar sino “explicar cuánto saben” en todos los ámbitos de su desarrollo profesional, tanto con las personas sanas y enfermas, como con la comunidad científica, especialmente si para finalizar los estudios universitarios la legislación obliga a los/las estudiantes, como sucede actualmente, a presentar por escrito y a defender públicamente, y ante un tribunal, un Trabajo Fin de Grado (TFG), mediante el cual deben demostrar sus competencias, no solo científico-técnicas, sino también en cuanto a la exposición oral y defensa del mismo, porque estos ítems también forman parte de los que los miembros del tribunal han de evaluar. Como sucede en cualquier evento científico, además de “saber lo que se dice”, hay que “saber comunicar lo que se sabe”. No se trata únicamente de preparar un “buen power point”, sino de que este sirva realmente como apoyo y no como sustituto de la presentación oral. También resultan imprescindibles recursos como el tono de voz, el ritmo de la exposición, los silencios, la invitación a la reflexión y el buen uso de los medios audiovisuales, así como el ofrecer la imagen profesional y personal que cada uno haya decidido transmitir a los receptores finales de su mensaje. Cuando alguien habla en público debe tener argumentos y fundamentos suficientes, saber cómo empezar y saber acabar. Tres elementos esenciales en el entrenamiento de un buen comunicador. Con este trabajo se pretende ofrecer algunas reflexiones y herramientas con el fin de ayudar a mejorar en las “habilidades de comunicación” en general y, de forma específica, aplicadas a esta última asignatura de los estudios de Grado, con el fin de obtener la titulación de Grado de Enfermería.

Palabras clave:

Trabajo Fin de Grado; estudiante de Enfermería; presentación oral grado de Enfermería

Title:

Effectiveness of oral presentation and defense of the End of Career Project

Abstract:

Training in “effective communication skills” should be considered a core subject in all universities, if the aim is really, as in our case, to train Professional Nurses who know and control nursing care and all disciplines required, but who can also, and this is very important, not only apply but also “explain what they know” in all settings of their professional development, both with healthy and ill people, as well as with the scientific­ community; and particularly if, in order to end their university studies, currently the law imposes that all students should present and defend in public and before a tribunal an End of Career Project (ECP), through which they must show their competences, not only scientific-technical, but also regarding verbal exposition and defense of said Project, because these items are also part of which the tribunal members must assess. As happens in any scientific event, besides “knowing what you are saying”, it is necessary to “know how to communicate what you know”.
This is not only about preparing a “good Power Point”, but also about its being really useful as “support and not replacement” of the oral
presentation. Resources such as the tone of voice, the exposition rhythm, silences, invitation to reflection and the good use of audiovisual media, as well as offering the professional and personal image which each one has decided to convey to the final message receivers. When someone speaks in public, they must “have enough arguments and foundations”, “know how to start”, and “know how to end”. Three essential elements in the training of a good communicator. With this paper, we intend to offer some reflections and tools in order to help to improve “communication skills” in general and, specifically, applied to this last subject in the Career studies, in order to obtain the Nursing Degree.

Keywords:

End of Career Project; Nursing students; oral presentationNursing Degree

“Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé.
Sus nombres son: cómo, cuándo, dónde, qué, quién
y por qué”

(Rudyard Kipling)

Introducción

Incluso ahora que nuestra profesión ha conseguido llegar a ser reconocida como grado universitario, con la posibilidad de alcanzar el doctorado, los expertos del Espacio Europeo de Educación Superior, los responsables políticos y las autoridades académicas y universitarias, continúan sin entender que “la formación en habilidades de comunicación eficaz” debería ser considerada, no solamente como una asignatura obligatoria, sino como troncal en todas las universidades.

Si realmente se quieren formar, como sería en nuestro caso, unos profesionales de la Enfermería que conozcan y dominen los cuidados enfermeros, la anatomía y la fisiología, la farmacología y la fisiopatología, la nutrición y la dietética, etc., pero que también, y esto es muy importante, que sepan no solo aplicar sino “explicar cuánto saben” en todos los ámbitos de su desarrollo profesional, tanto con las personas sanas o enfermas y sus familias, como con la comunidad científica, especialmente si para finalizar los estudios universitarios la legislación obliga a los/las estudiantes a presentar por escrito y a defender públicamente ante un tribunal un Trabajo Fin de Grado (TFG). Mediante este deben demostrar sus competencias profesionales, no solamente científico-técnicas, sino también en cuanto a la exposición oral y defensa del mismo, porque estos ítems también forman parte de los que los miembros del tribunal han de evaluar (1).

Como sucede en congresos, jornadas, cursos y, en definitiva, en cualquier evento científico, además de tener que “saber lo que se dice”, hay que “saber comunicar lo que se sabe”. No se trata únicamente de preparar un “buen power point”, sino de que este sirva realmente como apoyo y no como sustituto de la presentación oral.

Resultan imprescindibles, igualmente, recursos como el tono de voz, el ritmo de la exposición, los silencios, la invitación a la reflexión y el buen uso de los medios audiovisuales, así como ofrecer la imagen profesional y personal que cada uno haya decidido trasmitir a sus interlocutores, receptores finales de su mensaje.

Además, cuando alguien habla en público, como en cualquier otra circunstancia de la vida cotidiana, debe “tener argumentos y fundamentos suficientes”, “saber cómo empezar” y “saber acabar”. Tres elementos esenciales en el entrenamiento de un buen comunicador (2,3).

En comunicación no hay trucos ni milagros. Igual que el comunicador no nace, sino que se hace gracias al entrenamiento en habilidades de comunicación social, la comunicación eficaz sigue siendo, en el siglo xxi, la gran asignatura pendiente del sistema educativo en general y del universitario en particular, que ya empieza a ser conocido como el “siglo de la comunicación”, aunque en realidad solamente lo es de la tecnología de la comunicación.

Existen principios y técnicas que si se desarrollan, se entrenan y se ponen en práctica funcionarán, consiguiendo de esta forma una mayor habilidad para alcanzar el éxito deseado en la comunicación académica eficaz (4).

El reconocido periodista y experto en entrenamiento de habilidades de comunicación, Manuel Campo Vidal, actualmente presidente de la Academia de Televisión, siempre insiste en este punto, recordándonos lo que él denomina como “los siete pecados capitales de la comunicación”: la improvisación, la falta de escucha, el descontrol del tiempo, la arrogancia, no saber empezar ni terminar, descuidar la comunicación no verbal y el déficit o exceso de emoción.

En muchas ocasiones sufrimos los comunicadores en exceso cuando no nos permiten hablar durante más de diez minutos, y en este sentido Campo Vidal recuerda que Winston Churchill siempre decía que “le bastaban diez minutos para preparar una conferencia de dos horas, pero que necesitaba dos horas para hacerlo en diez minutos” (5).

Con este trabajo se pretende ofrecer algunas reflexiones y herramientas con el fin de ayudar a mejorar en las “habilidades de comunicación” en general y, de forma específica, aplicadas a esta última asignatura de los estudios de Grado, tanto para los alumnos que terminan sus estudios de Enfermería como para los profesionales que estén desarrollando el curso de adaptación, con el fin de obtener la titulación de Grado de Enfermería.

El proceso de comunicación eficaz en la presentación oral del Trabajo Fin de Grado

La comunicación es un verdadero proceso dinámico e interactivo mediante el que una persona establece contacto con otra o con otras gracias al tacto, la vista, el olfato, el oído o la escritura. En el caso del TFG ese contacto se establecerá, evidentemente, en menor medida por el tacto, pero sí por el olfato y, especialmente, mediante la vista, el oído y, por supuesto, la escritura, con la entrega del TFG y la defensa posterior del mismo ante los miembros del tribunal. De la adecuada utilización de estos elementos dependerá el éxito de la intención de comunicar y, sobre todo, de que se sepa sacar el máximo rendimiento al esfuerzo personal de cada uno. El buen comunicador es el que conjuga todos los elementos en uno solo, pudiendo a esto denominársele “la comunicación académica eficaz”.

Para que exista un verdadero proceso de comunicación son varios los elementos que se deben dar cita en él, además de estar adecuadamente conectados entre sí: el emisor, el receptor, el mensaje, el canal, el código, la percepción y el denominado como “feed-back”, que no es otra cosa que la conexión continua y obligada que debe existir en todo momento entre emisor y receptor o receptores, para poder hablar de un verdadero proceso de comunicación directo, bidireccional y sobre todo eficaz (Figura 1).

A continuación de los elementos enunciados se expondrán brevemente las características principales de aquellos que, debido a la falta de experiencia, puedan resultar más difíciles de controlar en el acto de la comunicación eficaz: el feed-back y el canal de la comunicación, aunque parece necesaria una somera reflexión en torno a los denominados “ruidos de la comunicación”.

La importancia del feed-back

El feed-back es eso que tanto se necesita cuando se habla con una o varias personas, pero es también eso que usted, lector de este artículo, sin duda sentiría a lo largo de la lectura al echar de menos poder contestar a los autores, si realmente no fuera posible continuar estando en contacto, algo que soluciona perfectamente la revista Metas de Enfermería favoreciendo “nuestro propio canal de comunicación”.

La existencia de esa retroalimentación o feed-back es precisamente lo que convierte al proceso en una verdadera comunicación bidireccional, donde el emisor y el receptor o receptores pueden estar conectados de alguna manera para intercambiar sus opiniones, sus ideas, sus argumentos o incluso las miradas que necesitan las personas para poder establecer una auténtica comunicación eficaz.

Ese feed-back se consigue gracias a la comunicación verbal, pero también con la comunicación no verbal, porque la mirada, la expresión facial y corporal, una sonrisa sincera en el momento adecuado, la actitud amable y respetuosa o la buena disposición, son elementos clave para desarrollarlo adecuadamente.

El canal de la comunicación: los medios audiovisuales, la comunicación verbal y la comunicación no verbal

Una vez elaborado convenientemente el mensaje (el contenido de la presentación y la argumentación), hay que decidir el canal que se vaya a utilizar para transmitirlo a los receptores, con el fin de que les llegue sin ningún deterioro.

El canal del proceso de comunicación viene dado por la forma mediante la que se establecerá el contacto con las personas que han de recibirlo: los miembros del tribunal que ha de evaluar el TFG. Así, el/la estudiante podrá hacerlo a través del soporte de los medios audiovisuales, de la comunicación verbal, la escrita y la comunicación no verbal, la de los gestos y la expresión corporal, que es la más rica tanto en signos como en eficacia. Viene a decir Pierson (6) que la cara, que es el espejo del alma, unida a la expresión del cuerpo, son elementos fundamentales en cualquier proceso de comunicación y de los que en la mayoría de las ocasiones no sabemos sacar el partido adecuado.

Una sonrisa agradable, una mirada cómplice, una cara amable, el movimiento lento de nuestras manos al tiempo que un tono de voz adecuado y un ritmo sereno, pueden facilitar el objetivo deseado en el proceso de comunicación eficaz. Estos elementos, que en definitiva constituyen la base de la comunicación no verbal, forman parte indiscutible de cualquier entrenamiento en comunicación eficaz. Templanza, paciencia, conciencia y saber escuchar son las verdaderas virtudes de un buen comunicador. ¡Y ensayar, claro, y cuantas más veces mejor! (7).

Los “ruidos de la comunicación”

Se consideran “ruidos de la comunicación” a todos aquellos elementos que distorsionan de algún modo la necesaria y agradable armonía del proceso de comunicación, a aquellas cuestiones tan diversas como la puerta del aula que se abre y se cierra sin cuidado al entrar o salir alguna persona (cuando se trata de un acto público), o el sonido de un teléfono móvil, pero también a los posibles comentarios en voz baja de los miembros del tribunal, a alguno de sus propios gestos o incluso la presencia de objetos innecesarios en el contexto de la comunicación, como por ejemplo una pizarra sin borrar, unas pulseras que tintinean, un pañuelo, un collar o un anillo con el que se está jugando, etc., etc. (7).

Desde luego que no estará en manos del comunicador evitar que suene el móvil de las personas que estén en la sala, incluso el de algún miembro del tribunal, ni sus cuchicheos, ni las entradas y salidas del aula, pero sí el control de aquellos “ruidos” que dependen de él personalmente. Si al menos se tiene presente este importante elemento perturbador del proceso de comunicación, seguro que se desarrollará de una manera mucho más tranquila y segura.

El control del “miedo escénico”

Todos los comunicadores han sentido alguna vez ese “gusanillo” del “miedo o pánico escénico”, pero en estos casos, el objetivo no consiste en acabar con él, sino aprender a controlarlo adecuadamente: la experiencia y el entrenamiento en comunicación son las mejores herramientas para aprender a controlar y superar el “miedo escénico”.

Cuando se supera alguna prueba importante en la vida, como este examen final del TFG, cualquiera puede sentir esa sensación de “miedo al fracaso”, pero si además se trata de hablar en público y contestar a las preguntas de los miembros del tribunal, ese miedo puede llegar a convertirse en una verdadera sensación de pánico. Téngase en cuenta que siempre aparece durante los dos primeros minutos como máximo y que poco a poco va desapareciendo a lo largo del proceso de comunicación, siempre que se cuente con una adecuada preparación y se haya aprendido a controlar la respiración y los nervios. Sin embargo, si la persona se encuentra cómoda y segura de cuanto está diciendo, el miedo escénico será perfectamente controlado y superado (8).

Es conocido el empleo de determinados medicamentos, como los betabloqueantes o los ansiolíticos, con el fin de prevenir la aparición de este miedo escénico. Es posible incluso que a alguno de los lectores de este artículo ya se lo haya propuesto algún compañero, pero la experiencia en el entrenamiento en el proceso de comunicación indica que son muchas las situaciones en las que, incluso haciendo oídos sordos a los consejos de expertos, son consumidos algunos de estos “medicamentos milagrosos”, desencadenando reacciones indeseadas, fruto de su mecanismo de acción, que colocan a las personas en una situación mucho más comprometida que pasar por aquel “trago” con la conferencia, el discurso o la clase que tenía que dar (7).
Porque no es solamente que la mente se pueda quedar en blanco, que también sucede en algunas ocasiones, sino la sensación de indefensión en que se puede ver inmerso el comunicador al desaparecerle los más necesarios y elementales reflejos que toda persona tiene a flor de piel cuando se ha de enfrentar a una situación difícil y está correctamente entrenada para ello. Algunos, sobre todo los que prefieren tomar este tipo de medicamentos en lugar de realizar el esfuerzo del entrenamiento que se propone, dicen que se trata de mala suerte, por lo que continúan tentando a la misma, como si en realidad estuvieran sobre “el filo de una navaja”.

Los expertos en esta materia, incluidos como es lógico los autores del presente trabajo, nunca recomiendan que se busque el éxito de este ejercicio mediante la toma de estos “medicamentos milagrosos”, para tratar de controlar, superar o prevenir la aparición del miedo escénico, porque todo ello se consigue con la seguridad y la comodidad que cualquier persona puede alcanzar con su entrenamiento personal y los continuos ensayos de la presentación oral del TFG.

El momento de la evaluación del Trabajo Fin de Grado

En la mayoría de las universidades, la asignatura de TFG culmina con el informe del tutor y la evaluación cualitativa y cuantitativa de los miembros del tribunal, que han de juzgar tanto el contenido, como el desarrollo y la estética del trabajo, la presentación oral y la defensa del mismo.

Se trata de que el/la estudiante, con su preparación, conocimientos, argumentos y múltiples ensayos, demuestre ante los tres miembros del tribunal que su TFG, en cuanto a contenido, desarrollo, presentación escrita y oral, así como su defensa, es merecedor de la máxima calificación.

Cada uno de los miembros son profesionales que previamente a la sesión pública conocen perfectamente el TFG, por lo que en el momento de su presentación oral estarán muy pendientes del personal “proceso de comunicación” del alumno/a. Además, todos ellos tienen la adecuada preparación académica y profesional como para conocer el contenido del TFG e, incluso, es posible que alguno de ellos sea experto en el tema elegido. Pues bien, todo ello, lejos de ser un hándicap, como algunos comunicadores quieren defender sin argumentos suficientemente sólidos, es la mayor ventaja que puede tener el alumno/a como comunicador, porque precisamente se puede “lucir”, eso sí, siempre que conozca a la perfección el tema fundamental de su TFG y cuente con una buena argumentación.

Cuando el/la estudiante termine su exposición, cada miembro del tribunal calificará los ítems que cada centro determine y llegarán a la nota final por consenso entre ellos, o bien, calculando la nota media de cada evaluación (9).

Un aspecto a destacar es el vocablo “defensa”, que a muchas personas les puede parecer que implica que si hay que defender es porque alguien ataca. Nunca, al menos en la experiencia de los autores, se da el caso de que un miembro de los tribunales se dedique a atacar a quien está defendiendo su TFG, porque además de no ser riguroso, no sería ni científico, ni académico.

Se denomina “defensa” porque desde siempre se ha utilizado esta expresión en todos los tribunales de oposiciones, de doctorado, etc. Con este término se quiere proporcionar una oportunidad más al opositor, al doctorando, o en este caso al estudiante que presenta su TFG, para que pueda explicar aquellas cuestiones que no hizo por falta de tiempo en su exposición, para aclarar algunas cosas que no hayan quedado suficientemente claras o, algo mejor aún, para que los miembros del tribunal puedan aportarle sugerencias e ideas que el alumno/a siempre debería aceptar de buen grado, porque el mejor consejo es que las incluya en su TFG con el fin de pensar en una próxima publicación o, ¿por qué no?, para que se constituya en el inicio de su tesis doctoral.

Decálogo de la eficacia en la presentación oral y defensa de su tfg

A continuación se reproduce práctica y esquemáticamente el denominado “Decálogo de la eficacia en la presentación oral y defensa del Trabajo Fin de Grado”. Se trata de algunos puntos clave que deben presidir la preparación de la presentación oral y defensa del TFG.

  • Decidir el contenido de su presentación oral.
  • Controlar la “puesta en escena”.
  • La primera impresión, la preparación y el ensayo.
  • El “respeto” y el “saber estar” universitarios.
  • El número y el contenido de las diapositivas.
  • El diseño y la utilización de las diapositivas y otros medios audiovisuales.
  • Cómo comenzar la exposición.
  • El “cuerpo” y el “desarrollo” de la exposición.
  • La mejor forma de terminar y cómo despedirse.
  • Cómo responder a las preguntas de los miembros del tribunal.
  • Confucio decía: “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes”.

    Para finalizar, destacar el libro sobre el Trabajo Fin de Grado elaborado por varios autores y editado por Difusión Avances de Enfermería (DAE), dado que en su contenido se desarrollan, pedagógicamente y con rigor, los diversos conceptos, tipologías, métodos y formas de elaboración de los TFG, resultando un interesante y útil manual tanto para los/las estudiantes de cualquier carrera de Ciencias de la Salud, como para los diplomados que desee llevar a cabo el Curso de Adaptación al Grado (10).

    Financiación

    Ninguna.

    Conflicto de intereses

    Ninguno.

    Nota de los autores
    La Guía del Trabajo Fin de Grado referenciada en el capítulo de Bibliografía con el número 9, únicamente puede conseguirse en el Campus Virtual de la UCM. Para ello es necesario estar vinculado oficialmente con la UCM y disponer de un nombre de usuario y una contraseña. En un futuro próximo estará disponible para todos en la página web de la UCM.

    Bibliografía

    1.    Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales. (Boletín Oficial del Estado núm. 260, de 30 de octubre de 2007).
    2.    Vallejo-Nájera JA. Aprender a hablar en público. 2ª ed. Barcelona: Planeta; 2005.
    3.    Puchol L. Hablar en público. Nuevas técnicas y recursos para influir a una audiencia en cualquier circunstancia. 4ª ed. Madrid: Díaz de Santos; 2008.
    4.    Van-der Hofstadt C. El libro de las habilidades de la Comunicación. Cómo mejorar la comunicación personal. 2ª ed. Madrid: Díaz de Santos; 2005.
    5.    Campo Vidal M. ¿Por qué los profesionales no comunicamos mejor? Barcelona: RBA Libros; 2011.
    6.    Pierson ML. La imagen personal. Manual de instrucciones. Bilbao: Deusto, 1992.
    7.    Sánchez-Martos J. La eficacia de la entrevista en la selección de personal. (Oferta Pública de Empleo, Ley 16/2001) Madrid: Scientific Communication Management; 2003.
    8.    Alegría-Ezquerra E. ¡Ay madre, tengo que dar una charla! Cómo preparar e impartir una disertación. Barcelona: Springer-Verlag Ibérica; 2001.
    9.    Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Guía del Trabajo Fin de Grado Curso. Académico 2012-2013. Madrid: La Facultad; 2012. p. 9-12. [En línea] [fecha de acceso 3 de septiembre de 2013]. URL disponible: https://cv3.sim.ucm.es/access/content/group/12-144886/Gu%C3%ADa%20de%20Enfermer%C3%ADa.pdf
    10.    Serrano Gallardo P (coord). El Trabajo Fin de Grado en Ciencias de la Salud. Madrid: Difusión Avances de Enfermería (DAE); 2012.