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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

JUNIO 2015 N° 5 Volumen 18

Actualicad enfermera. Preparar el viaje con seguridad

Sección: Enfermería al Día

Autores

Amanda Cabezas Muñoz

Redactora de Metas de Enfermería

Resumen

El verano está a la vuelta de la esquina, la cercanía de las deseadas vacaciones se convierte para muchos en época de preparativos. El dramaturgo italiano Carlo Goldoni decía que el que nunca sale de su tierra está lleno de prejuicios y el escritor francés Hipólito Taine resaltaba la importancia del viaje para cambiar no solo de lugar, sino de ideas.
Son muchos los que han realzado las maravillas de los viajes y muchos los que disfrutan de la idea de conocer otros países. Dependiendo del destino que elijan esos futuros viajeros, diferentes dudas acuden respecto a los preparativos. Hay gran diversidad en las características de cada país y hay algunos puntos que deben tenerse en cuenta para que el viaje no se vea ensombrecido por factores que son evitables disponiendo de la información adecuada.

Cada viajero es un mundo y los destinos elegidos son muy variados. Desde Metas de Enfermería hemos acudido a la Fundación io, organización no gubernamental especializada en medicina tropical y del viajero y nos han explicado que “los destinos más visitados por los turistas en las vacaciones estivales suelen ser los países del sudeste asiático, los cuales no presentan a día de hoy ninguna alerta que impida su visita, excepto Nepal donde se desaconseja viajar debido al reciente seísmo que ha afectado el país”. También se debe aumentar la precaución en algunos países latinoamericanos, “especialmente con las picaduras de mosquitos porque pueden transmitir enfermedades como el dengue y el chikungunya”.

Pero una vez conocidas las precauciones que hay que tomar, se puede disfrutar del placer de viajar a cualquier continente del planeta.

Enfermedades y vacunas

Las patologías más comunes en los viajes exóticos son la diarrea del viajero, las alteraciones cutáneas, las infecciones por parásitos o larvas, las erupciones por picaduras de insectos, la malaria y el dengue. Algunas son, en ciertos países, un factor a tener en cuenta ya que muchas son inexistentes en nuestro entorno y requieren del suministro de una vacuna antes de comenzar la aventura. Existen tres tipos de vacunas. Las generales son aquellas que forman parte de los calendarios de vacunación en nuestro propio país, como la de la gripe, el tétanos o el papiloma humano, por lo que, si hemos cumplido con nuestro calendario, todo estará en orden en este punto. En el siguiente grupo de vacunas se encuentran las recomendables, que dependen de qué planes tengamos respecto a nuestro viaje, por ejemplo, de dónde se va a dormir o cuánto tiempo estaremos en un determinado país. Las más conocidas son las vacunas de hepatitis A, hepatitis B, fiebre tifoidea, el cólera y la rabia. La mayoría están recomendadas para ciertos países tropicales o subtropicales. En especial, la de la hepatitis A y la del cólera se recomiendan, entre otros casos, a personas que realizarán funciones sanitarias.

El tercer grupo, compuesto por las vacunas obligatorias, es el más importante. En primer lugar porque el Reglamento Sanitario Internacional establece que el viajero debe estar en posesión de un Certificado Internacional de Vacunación que acredite que está vacunado. Sin este documento la entrada al país al que se viaje será impedida por las autoridades. Por otro lado, porque las enfermedades pueden ser muy graves. La fiebre amarilla es una de estas enfermedades. Se transmite por la picadura de mosquito y tiene un índice de mortalidad elevado en personas no vacunadas. Se da en gran parte de los países latinoamericanos (excepto los localizados en la parte más austral) y africanos (los situados en la franja horizontal del centro del continente). Otra enfermedad que requiere de vacuna en algunos países es la meningitis meningocócica. Al realizar un viaje a La Meca para el Hajj o la Umra, es obligatoria. Además, es muy recomendable para ir al África subsahariana.

Muchas personas recuerdan o conocen la necesidad de vacunarse cuando la fecha de partida es muy próxima. No debe cundir el pánico, las consultas deben atender a estos pacientes como prioridad.

En cualquier caso, los viajeros pueden “acudir a los Centros de Vacunación Internacional de referencia en cada provincia donde se les dará una información completa no solo sobre las vacunas recomendadas sino también sobre los repelentes a utilizar, la profilaxis para la malaria en caso necesario, así como de las medidas higiénicas necesarias a seguir según el destino elegido y el tipo de viaje a realizar”, explica Cristina Casinello, coordinadora del grupo de Enfermería de viajarseguro.org. En época de vacaciones, muchos de estos centros están saturados, por lo que otra alternativa es “acudir a su centro de salud donde los profesionales sanitarios, le pueden informar de todas las recomendaciones a seguir”.

El pasado mes el Ministerio de Sanidad comunicó el comienzo de la campaña “La Salud también Viaja 2015”, programa con el que busca animar a la consulta en una de las 101 instalaciones dirigidas a la atención internacional del viajero, antes de partir al extranjero, tal y como hicieron 219.656 personas durante el año 2014.

Precauciones para pacientes especiales

Las mujeres embarazadas deben tener en cuenta ciertos factores que pueden influir en su proceso de gestación. La malaria, por ejemplo, puede provocar abortos, por lo que es recomendable que las mujeres gestantes no viajen a países donde exista esta enfermedad. Las alturas también son un factor a tener en cuenta ya que no es recomendable que viajen por encima de los 2.500 m. De hecho, a partir de la semana 28 es necesario llevar un informe médico que garantice que no ha habido ninguna complicación durante el embarazo y la fecha prevista para el parto, antes de poder embarcar. Una vez ha nacido el bebé, tanto la madre como el recién nacido deben esperar una semana antes de montarse en avión. Además, algunas vacunas pueden ser perjudiciales para mujeres embarazadas, como la de la fiebre amarilla, la varicela o la triple vírica.

Las personas con enfermedades crónicas pueden viajar, siempre que tomen algunas sencillas precauciones que eviten problemas difíciles de solucionar una vez se ha emprendido el camino. Las personas con problemas cardiovasculares pueden tener prohibidos los viajes solamente si su estado es grave, por ejemplo, si tienen hipertensión no controlada y tienen que coger un avión. Las personas con problemas respiratorios deben ser conscientes de su situación y ver si la realización de un viaje puede ser perjudicial para su salud. De no estar seguros siempre pueden consultar con su médico de cabecera.

Por otro lado, es habitual que estas personas tengan que vacunarse de enfermedades especiales como el neumoco o la gripe. También para ellas hay restricciones a la hora de viajar en avión, por ejemplo en casos de tuberculosis bacilífera. Respecto a las personas diabéticas, tampoco hay ningún problema en que emprendan un viaje, aunque es muy beneficioso que lleven en el botiquín lo necesario para controlar la diabetes, como medidores de glucosa, ampollas o la medicación habitual. Manuel Linares, presidente de la Fundación io, ha explicado que “es recomendable llevar un informe médico actualizado a ser posible en el idioma del país al que va a viajar o en inglés y guardar siempre una parte de la medicación en el equipaje de mano por si las maletas se extravían”.

Cada viajero debe conocer los preparativos que tiene que realizar. Una vez obtenida la información no hay excusa para no lanzarse a la emoción de descubrir nuevos horizontes y ampliar nuestra visión del mundo, nuestra visión de nosotros mismos.