Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

SEPTIEMBRE 2018 N° 7 Volumen 21

Atender las necesidades sociosanitarias de las personas con capacidades diferentes

Sección: Editorial

Autores

Dra. Eva García Perea

Departamento de Enfermería. Facultad de Medicina. Universidad Autónoma de Madrid

Contacto:

Email: eva.garcia@uam.es

El 13 de diciembre de 2006 en Nueva York se aprobó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) y entró en vigor el 3 de mayo de 2008. Esta convención fue el resultado de un largo proceso, en el que participaron los Estados miembros y Observadores de la ONU, Instituciones de derechos humanos, ONG y un largo etcétera. Esta herramienta jurídica ha sido el primer instrumento amplio de derechos humanos del siglo XXI y la primera convención de derechos humanos que se abre a la firma de las organizaciones regionales de integración. España firmó y ratificó esta convención, por lo que desde el 3 de mayo de 2008 este cuerpo normativo internacional forma parte plenamente del ordenamiento jurídico español (1,2).

El artículo 25 de esta convención hace referencia a los derechos de Salud y quiero destacar dos de sus seis apartados, que dicen lo siguiente:

  • Se les proporcionarán a las personas con discapacidad programas y atención de la salud gratuitos de la misma variedad y calidad que a las demás personas, incluso en el ámbito de la salud sexual y reproductiva.
  • Se les exigirá a los profesionales de la salud una calidad asistencial que contemple una sensibilización de los derechos humanos, la dignidad, la autonomía y las necesidades de las personas con capacidades diferentes (3).

En función de estos datos me parece interesante hacer unas reflexiones: desde el 2008 hasta la actualidad, ¿hemos reforzado los profesionales de la salud nuestros conocimientos en discapacidad?, ¿los profesionales de Enfermería sabemos cubrir adecuadamente las necesidades de las personas adultas con capacidades diferentes?, ¿sabemos entender y cuidar a sus familias? Como enfermera, profesora y familiar de una extraordinaria persona “diferente” tengo algunas dudas. Hace aproximadamente un año en la Universidad Autónoma de Madrid, los profesionales del Departamento de Enfermería organizamos un curso de verano enfocado a “Atender las necesidades sociosanitarias de las personas con capacidades diferentes”. En él intervinieron un elenco de prestigiosos profesionales sociosanitarios con los conocimientos más actualizados sobre la discapacidad intelectual. Del mismo modo los testimonios que fueron aportando las personas con discapacidades y sus familias dieron una visión directa y real sobre esta situación:

  • “Este curso me ha hecho entender la discapacidad de una forma totalmente diferente a la idea que tenía. Cuando tengo que atender a personas con capacidades diferentes siento miedo e impotencia, ya que no sé cómo entender y cubrir sus necesidades, nunca me lo habían enseñado antes ni en la universidad ni en mi formación en prácticas. Es absolutamente imprescindible incluir esta formación en nuestra titulación” (AR, enfermera).
  • “He podido ver a través de este curso mi gran desconocimiento en este mundo”, necesitamos mucha más formación al respecto durante nuestra formación. No sé manejar a un adulto con discapacidad, dependo de sus familiares para intentar orientarme y no sé cómo dirigirme en la mayoría de las ocasiones a estos pacientes” (LR, residente 1º de anestesia).
  • “Impactantes los testimonios de las personas con capacidades diferentes, reflejan lo perdidos que estamos los profesionales de la salud, ¡se necesitan muchos más cursos de este tipo sin ninguna duda!” (PG, psicólogo).

Como reflexión final mía, y en función a lo relatado, considero imprescindible la formación en discapacidad. Debemos reforzar la docencia en el grado y crear postgrados que aporten conocimientos respecto a las necesidades de salud de estas personas. Es necesario ofrecer una mayor sensibilidad en el colectivo sanitario para abrir líneas de investigación en este campo. Del mismo modo debemos conocer los recursos disponibles respecto al seguimiento de los problemas de salud y saber proporcionar a las familias, y a la sociedad en general, pautas para favorecer la inclusión de las personas con “capacidades diferentes”.

Quiero acabar con una frase de nuestro querido Pablo Pineda, cuando en una maravillosa entrevista que le realizó Pepa Bueno, esta le preguntó, ¿te sientes especial? Pablo contestó: ¿especial?... lo que tengo de especial son unos padres y un entorno que han luchado porque sea lo más autónomo posible.

Bibliografía

  1. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad [internet]. [citado 16 dic 2018]. Disponible en: https://www.msssi.gob.es/ssi/discapacidad/informacion/convencionDerechosDiscapacidad.htm
  2. Instrumento de Ratificación de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, hecho en Nueva York el 13 de diciembre de 2006. Boletín Oficial del Estado (BOE) 096 de 21 de abril de 2008. Sec 1. p. 20648 a 20659 [internet]. [citado 16 ago 2018]. Disponible en: https://www.boe.es/boe/dias/2008/04/21/pdfs/A20648-20659.pdf
  3. Naciones Unidas. Asamblea General. Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad [internet]. [citado 16 ago 2018]. Disponible en: https://www.msssi.gob.es/ssi/discapacidad/docs/2009_convenion_onu_discapacidad_13_12.pdf