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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

DICIEMBRE 2022 N° 10 Volumen 25

Entrevista del sector

Sección: Enfermería al Día

Autores

Silvia López Criado

Redactora de Metas de Enfermería

Resumen

La Organización Mundial de la Salud considera la presencia de úlceras por presión iatrogénicas como un indicador de la calidad asistencial; su prevención podría evitar casi el 95% de los casos. Este año se cumplen dos décadas del lanzamiento de MEPENTOL, un innovador producto de ALFASIGMA que revolucionó la manera de abordar la prevención de las úlceras por presión. Hablamos con Dr. Germano Natali, consejero delegado de ALFASIGMA España, de los 20 años de avances, avalados por estudios científicos, que han proporcionado la mejora de la calidad de vida de miles de pacientes.

Pregunta. La experiencia de ALFASIGMA hizo que dirigieran sus investigaciones a la mejora de productos para la prevención de úlceras por presión ¿Por qué motivo se lanzó MEPENTOL hace dos décadas?
Respuesta. MEPENTOL nace en 2002 para poner a disposición de los profesionales de las heridas un producto eficaz para hacer frente a las úlceras por presión, problema de salud de primer nivel actualmente pero que en aquel momento parecía tener poca envergadura e importancia; era un mercado que prácticamente no existía aunque las lesiones sí que se desarrollaban en las estancias hospitalarias. Este año se cumple su vigésimo aniversario, 20 años de trabajo y constancia, pero sobre todo ha sido un trabajo hecho con pasión desde su mismo desarrollo.

P. Como comenta, hace 20 años ALFASIGMA lanzó al mercado un nuevo producto que revolucionó la manera de abordar la prevención de las úlceras por presión, MEPENTOL, una solución a base de ácidos grasos hiperoxigenados ¿Qué características iniciales tenía este producto?
R. Como bien dices, MEPENTOL ha revolucionado la manera de abordar la prevención de las úlceras por presión. La principal diferencia es que sus ácidos grasos hiperoxigenados proceden del aceite de oliva, siendo el ácido graso mayoritario el ácido oleico, considerado la mejor opción terapéutica en el proceso de curación de estas heridas crónicas. MEPENTOL en aquel momento era un producto sanitario de clase I, que mejoraba la microcirculación sanguínea en la zona de presión, aportaba un grado óptimo de hidratación a la piel y favorecía la renovación de las células epidérmicas. Otra de las principales diferencias es que siempre hemos aportado evidencias científicas para avalar sus actividades y estudios clínicos para avalar sus indicaciones.

P. Y después de estos 20 años ha ido mejorando sus propiedades. ¿Podría explicar brevemente la evolución del mismo, así como los beneficios que se revierten en el paciente?
R. A lo largo de estos 20 años no nos hemos quedado con aquella versión de MEPENTOL sino que ahora, además, tenemos MEPENTOL LECHE para las úlceras de extremidad inferior; también MEPENTOL AGHO, una versión sin extractos de plantas y en formato de envase clínico con el objetivo de ofrecer un producto de igual calidad y eficacia pero a un precio competitivo para uso hospitalario; y contamos con una amplia gama de formatos y presentaciones para adaptarnos a todas las necesidades.

Además, y sumamente importante, a lo largo de estos años hemos conseguido la Marca CE clase IIb, esto significa ampliar sus indicaciones para el tratamiento de heridas superficiales y demostrar nuevas actividades como la cicatrización. Esta diferencia es muy relevante, ya que la coexistencia de piel íntegra, pero agredida, y lesiones superficiales es una situación muy habitual en la práctica clínica y el buen uso de nuestros productos, aparte de mejorar la calidad de vida de los pacientes, mejora la optimización de los recursos, tanto en el consumo de materiales de cura, tiempo de cuidado por parte de las enfermeras/os, estancia hospitalaria y costes asociados en el tratamiento de más que posibles complicaciones.

P. El mejor aval que puede tener un producto es estar validado por la evidencia científica ¿Qué estudios científicos respaldan MEPENTOL y MEPENTOL LECHE?
R. Como bien apuntas, la evidencia científica para nosotros ha sido siempre un objetivo. MEPENTOL es el ácido graso hiperoxigenado con mayor evidencia, por ejemplo, es el único con un estudio doble ciego publicado en la prestigiosa revista Journal of Wound Care para la prevención de úlceras por presión. MEPENTOL LECHE es el único con un estudio en prevención de recidivas, con unos resultados que demuestran que con su uso continuado se disminuye significativamente la aparición de recidivas en un 94% de los pacientes. También somos únicos con evidencias en población pediátrica, incluido neonatos. Únicos, asimismo, con una reciente publicación en herida abierta donde se ve claramente cómo cicatrizan todas las lesiones superficiales estudiadas. Podríamos continuar con una larga lista de evidencias, pero entiendo que no queremos aburrir a nadie...

P. La prevalencia de las úlceras por presión es un incidente de alcance internacional, no solo por los problemas que conlleva a los pacientes, sino que deriva en un gasto económico y social relevante. Desde su experiencia, ¿cuáles son los objetivos que se han de plantear para alcanzar un mayor control de dichas cifras de prevalencia?
R. Ciertamente, las úlceras por presión son un problema de salud pública caro, por sus implicaciones epidemiológicas, por la morbimortalidad asociada, por la afectación de la calidad de vida así como por las repercusiones económicas que conllevan. Para alcanzar un mayor control de las cifras de prevalencia, desde la industria debemos destinar tiempo y recursos a fomentar la educación enfermera en torno a estas lesiones para mejorar su gestión, desde la recogida de datos en la historia clínica, implementar y seguir los protocolos de actuación para su prevención o su tratamiento temprano, valorar las diferentes opciones terapéuticas, etc. Por nuestra parte, poner a la Enfermería en el centro para que puedan actuar en consecuencia, ya que la mayor parte de las úlceras por presión se pueden prevenir, los últimos estudios realizados citan niveles de un 95%.

Como afirma un buen amigo, Javier Soldevilla, en muchísimas ocasiones estamos en condiciones de prevenir estas lesiones eligiendo las medidas adecuadas; y a esta afirmación me remito para asegurar que MEPENTOL y MEPENTOL LECHE son la mejor elección para la prevención de estas lesiones; y no solo esto, sino que son los únicos, reitero, con Marca CE clase IIb y esto implica el reto de tratar heridas superficiales, muy frecuentes en la práctica clínica real. En la mayoría de las ocasiones hacemos prevención y tratramiento a la vez, se actúa conjuntamente a ambos niveles.

P. Desde ALFASIGMA se fomenta e incentiva que los profesionales enfermeros aborden proyectos de investigación y de formación continuada. ¿De qué manera se lleva a cabo?
R. ALFASIGMA ha hecho siempre una firme apuesta por la investigación y la formación continuada del personal de Enfermería. Aparte de la inquietud y el compromiso interno en torno a la investigación e innovación, a lo largo de estos 20 años se han organizado numerosas ediciones de los “Premios MEPENTOL”, que han contribuido ampliamente a esta investigación y a la proyección de sus usos. Asimismo, hemos participado en innumerables jornadas y simposios con el objetivo principal de fomentar la formación enfermera con intercambio de experiencias para mejorar la práctica clínica en el abordaje de las lesiones y seguir acumulando aprendizajes.

P. Para finalizar, ¿cuáles son los principales retos que se plantean en el cuidado de las úlceras por presión?
R. Con MEPENTOL y MEPENTOL LECHE seguiremos apostando por la innovación, la calidad y la eficacia en el entorno de las heridas, y la confianza y el compromiso con los profesionales de Enfermería, con la misma pasión que lo hemos hecho en estos 20 años. Queremos seguir siendo un referente en calidad y eficacia, y en fomentar la investigación aportando nueva documentación científica y opciones terapéuticas. Asimismo, nuestro trabajo se centra en estar al lado de la Enfermería, una pieza de vital importancia en el abordaje de estas lesiones y en el cuidado integral del paciente, velando por mejorar su calidad de vida.