Espacio AEC

Sección: Espacio AEC

Autores

1Dr. José Ramón Martínez Riera, 2Dra. Maribel Mármol López

1 Expresidente de la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC)
2 Presidenta de la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC)

Doce años no son nada

Cuando hace doce años las/os socias/os de la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) decidieron que asumiera la responsabilidad de presidir la sociedad científica que dieciséis años atrás un grupo de enfermeras creamos, nunca pensé que se prolongase tanto en el tiempo.

Pueden parecer muchos, pero como cantara, entre otros, Carlos Gardel, doce años (veinte en la letra de la canción) no son nada y realmente no me han pesado. Muy al contrario, me siento profundamente agradecido y orgulloso por la oportunidad brindada de poder trabajar por y para las enfermeras comunitarias y por poder hacerlo acompañado de enormes personas y extraordinarias/os profesionales. Por tanto, tan solo tengo palabras de agradecimiento.

El recorrido ha sido largo y en el mismo, como suele ocurrir siempre, ha habido momentos buenos y menos buenos. Pero e balance, al menos el personal, no puede haber sido más satisfactorio, motivador e ilusionante.

Tener la oportunidad de formar parte de la historia de la Enfermería Comunitaria de España es algo que sin duda permanecerá en mi memoria y en mi corazón para siempre. Y esto es algo que siempre agradeceré a la AEC y a las enfermeras comunitarias Porque mi aportación, que no soy yo quien debo analizar ni valorar, ha sido tan solo la de hacer aquello que en cada momento se necesitaba, se reclamaba o se imponía para lograr el avance de la Enfermería Comunitaria impulsado, apoyado y respaldado por quienes son las verdaderas artífices de lo logrado, las enfermeras comunitarias. Y es que el camino de la AEC y el de las enfermeras comunitarias ha ido siempre de la mano. Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que nada de lo logrado en Enfermería Comunitaria en los últimos 28 años hubiese sido posible sin la existencia y presencia de la AEC, de igual manera que la evolución, el crecimiento y la visibilización de la AEC tan solo se puede entender con la aportación, el empuje y la fortaleza que las enfermeras comunitarias le han dado y le siguen dando.

No es momento de hacer una lista de los logros alcanzados, que son muchos e importantes, con independencia de quien haya estado en cada momento al frente de la AEC. Se hizo, se ha hecho y se deberá seguir haciendo aquello que corresponda para mejorar el desarrollo y la calidad científico-profesional de la Enfermería Comunitaria. Este debe ser siempre el compromiso de cuantas/os trabajemos en y para la AEC.

Aunque doce años no son nada, es necesario el relevo que aporte nuevas y renovadas fuerzas. Porque es saludable y porque es necesario para no generar vicios ni perpetuar actitudes por positivas que puedan parecer. Porque la AEC está por encima de personas y mucho más aún de posibles personalismos. No abandono nada, tan solo me hago a un lado para dejar pasar a quien estoy convencido está en disposición de liderar este maravilloso proyecto que tanta vida tiene y tanta vida da.

No se trata de morir de éxito y lo que hay que hacer es, en este caso, identificar aquello que queda por hacer y que de alguna manera supone el legado que traslado a quien me precede en la responsabilidad de la presidencia de la AEC.

Es por ello que desde el minuto uno pido disculpas por no haber logrado algunos de los objetivos que tenía planteados en mi gestión. Me queda la tranquilidad de saber y conocer que quien asume la responsabilidad de presidir y liderar la AEC a partir de ahora es una enfermera altamente cualificada, competente, comprometida e implicada, que ha venido trabajando de manera constante y eficaz pero sin hacerse visible, aunque haya quedado patente el producto de su trabajo como secretaria de la AEC. Pero es que, además, Maribel Mármol López es una persona con unos valores y principios que hacen que sea respetada desde el respeto que ella siempre tiene hacia todo y hacia todos y que sea valorada desde la humildad que siempre adopta en su quehacer. Pero no hay que confundir su respeto y su humildad con debilidad o falta de carácter. Justamente todo lo contrario. Su coherencia, claridad de ideas, capacidad de trabajo, liderazgo no exento de generosidad para lograr e mejor trabajo en equipo, hacen de ella una referente enfermera que, estoy convencido, logrará alcanzar aquello que se proponga en beneficio de la Enfermería Comunitaria y de la AEC.

Tenemos por delante retos importantísimos como la internacionalización, el desarrollo de la especialidad y su aportación a la salud comunitaria y salud pública, la identificación como referencia indiscutible para las nuevas generaciones, la generación de evidencias que fortalezcan la aportación singular de las enfermeras comunitarias, la unidad de acción de todas las enfermeras comunitarias, la referencia como sociedad científica ante las instituciones y la sociedad en su conjunto, etc., entre otros, además de fortalecer y seguir desarrollando lo ya conseguido. Retos que deben ser identificados como oportunidades y nunca como amenazas. La calidad humana y la competencia profesional del equipo que ha conformado son una garantía de éxito que seguro sabrá gestionar para hacer frente a tan ambiciosos como necesarios objetivos.

No huyo de este maravilloso viaje, pero tarde o temprano hay que detener, o cuanto menos cambiar, el caminar. Que nadie crea que este camino haya matado mi vieja ilusión, guardo escondida la humilde esperanza de ver a la AEC donde corresponde y que es toda la fortuna de mi corazón. Y esa esperanza está en las mejores manos.

Gracias por todo lo que la AEC me ha aportado. Te busco y te nombro. Vivir con el alma aferrada a su dulce recuerdo que siempre tendré. 

Dr. José Ramón Martínez Riera

26 de noviembre de 2022,  Día Internacional de la Enfermería Comunitaria (DIEC)

Queridas compañeras, amigas, enfermeras comunitarias, el pasado 27 de octubre en Asamblea, se ratificó por sufragio la nueva Junta Directiva. Fue un momento que vivimos con una gran emoción y os damos las gracias por la oportunidad, por vuestro apoyo y por la confianza depositada en la candidatura y en mí, desde ese momento asumimos el compromiso de seguir adelante con fuerza y energía renovadas, para situar la Enfermería Comunitaria en el lugar que le corresponde.

Tras mi incorporación como enfermera comunitaria en el año 1991, mis responsabilidades en la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) han sido como vocal de la Comunidad Valenciana desde 2012 a 2014 y como secretaria desde 2014 hasta el pasado mes de octubre. Me siento muy ilusionada y muy orgullosa de representar a la AEC desde su presidencia en esta nueva etapa.

En la Junta Directiva me acompañan personas con un largo e importante recorrido como enfermeras comunitarias y como miembros de AEC, juntas seguiremos dando continuidad a todo lo que se ha realizado en los últimos años de la mano de José Ramón Martínez Riera, nuestro presidente durante los últimos 12 años y al que agradecemos su liderazgo, guía y posicionamiento de la AEC al más alto nivel. Ya hemos iniciado la nueva etapa y estamos trabajando en el diseño del plan estratégico para seguir dando respuestas a la comunidad y visibilizando la Enfermería Comunitaria, las enfermeras comunitarias y la especialidad.

El pasado 26 de noviembre, tras la obtención de numerosos apoyos nacionales e internacionales para su institucionalización por parte de diferentes sociedades profesionales, organismos y enfermeras comunitarias, se celebró por primera vez el Día Internacional de la Enfermería Comunitaria (DIEC).

La elección del día, el 26 de noviembre, no fue casual, conmemora la fecha en la que se constituyó en 1994, la primera Sociedad Científica de Enfermería Comunitaria, que supuso un punto de inflexión indiscutible en la identificación de la Enfermería Comunitaria y las enfermeras comunitarias, así como su desarrollo disciplinar y profesional, la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC).

En este primer año de celebración se dio la significativa circunstancia de que la fecha de la segunda convocatoria de acceso a la Especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria por la vía excepcional en España (Resolución de 20 de octubre de 2022, de la Secretaría General de Universidades, por la que se modifica la de 4 de noviembre de 2021) coincidiera con este gran día. Por respeto a tantas enfermeras comunitarias que se examinaron el día 26 de noviembre, desde la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) se decidió posponer su celebración hasta el próximo 16 de diciembre, en el marco de la entrega de premios de la Cátedra de Enfermería Familiar y Comunitaria.

Con el lema “Cuidados integrales, integrados e integradores. Por y para una comunidad sana, saludable y participativa” queremos visibilizar el protagonismo y la aportación específica e irreemplazable de las enfermeras comunitarias en la prestación de cuidados profesionales a la comunidad, apostando por una reorientación de la atención hacia las necesidades de las personas, las familias y la comunidad, basada en una atención sustentada en evidencias científicas y necesidades de cuidado. Las enfermeras comunitarias debemos ser un referente en salud, el referente que la población necesita en todos aquellos ámbitos donde se encuentren las personas; para ello, es fundamental nuestra participación en los puestos de toma de decisiones y nuestra contribución en la configuración de la opinión pública.

Queremos que el Día Internacional de la Enfermería Comunitaria (DIEC) sea una celebración compartida en la que también reflexionemos y seamos conscientes de que nuestro comportamiento enfermero tiene efecto tanto sobre nuestra imagen, como sobre el conocimiento que la población tiene sobre nosotras, influyendo en la visibilidad y el reconocimiento externo de nuestra competencia, autonomía e independencia.

Esperamos que este día marque el inicio de una nueva etapa en la que se visibilice y se ponga en valor el trabajo de la Enfermería Comunitaria a nivel nacional e internacional.

¡¡Os esperamos el próximo 16 de diciembre!!

Dra. Maribel Mármol López