26 JULIO
2017
Enfermeria21

Editorial
Magnetismo del talento enfermero

Descargar PDF

Ver pdf

imprimir

Imprimir

Autores/as:Nuria de Argila Fernández-DuránCargo

Supervisora de Formación, Hospital de Día Geriátrico y Procesos Enfermeros.
Hospital Central Cruz Roja San José y Santa Adela (Madrid).

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Tan importante es, desde las instituciones como desde los profesionales de la salud, responsabilizarse de las características del ambiente de trabajo en el que se desarrollan como asegurar modelos de práctica más favorables para la calidad del cuidado a los pacientes, con el único fin de contribuir a resultados positivos para el personal y la organización.

La conservación de las instituciones sanitarias depende en gran medida de su capital humano acrecentado por los profesionales que añaden valor y talento a la organización.

El talento es definido según la Real Academia Española como la persona inteligente o apta para determinada ocupación; inteligente, en el sentido de que comprende, con capacidad de resolver problemas dado que tiene las habilidades, destrezas y experiencia necesaria para ello; y apta con el alcance de poder operar competentemente en una determinada actividad debido a su capacidad y disposición para el buen desempeño de la ocupación.

En tiempos donde la tasa de enfermeras por cada 1.000 habitantes es de 3,5, a diferencia del 8,4 de los países europeos, posiciona lamentablemente a España en el puesto número 24 entre los 28 estudiados según el informe de “La salud y el sistema sanitario en 100 tablas”, publicado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en julio de 2016. Sin duda, urge elevar esas tasas de enfermeras en el sistema de salud.

Jane E. Ball, investigadora y doctora en Enfermería, autora del estudio “Nurse staffing levels, missed vital signs observations and mortality in hospital wards: modelling the consequences and costs of variations in nurse staffing and skill mix” concluyó en su investigación que la mortalidad de los pacientes crece si las enfermeras que los cuidan tienen a su cargo a más de seis personas. Parece evidente que esta situación pueda ser un factor desencadenante en la falta de motivación, estrés y burnout entre las enfermeras asistenciales y en aquellas que ocupan determinados puestos de gestión.

En estos tiempos de supervivencia tras una demoledora crisis, el avance en la gestión de la mejora de los cuidados enfermeros desde las direcciones de Enfermería se han sustentado reclinando en estrategias de apoyo con enfermeras asistenciales muy comprometidas con la profesión y con la institución, con formación universitaria máster, con conocimientos avanzados en evidencia de cuidados, investigación, procesos enfermeros, calidad, gestión, innovación, conocimientos en tecnología de la información-comunicación y decisiones éticas, como talento esencial entre comisiones hospitalarias y grupos de trabajos creando un clima de entusiasmo y progreso. Estas enfermeras clínicamente preparadas y cualificadas, con cierto liderazgo motivacional y experiencia en trabajo de equipo, resultan ser una excelente alternativa para el trabajo en determinadas áreas de conocimiento, influyendo de manera directa en la calidad de los cuidados prestados al paciente con resultados tanto eficaces y eficientes como cualitativos y cuantitativos.

Insto a que haya prioridad en reorientar a las organizaciones sanitarias con las creaciones de nuevos perfiles con talento, que compaginen actividades asistenciales hacia el paciente con tiempos de colaboración con la institución en comisiones, grupos de trabajo, investigaciones, etc., y sean instauradas de manera formal sin que suponga un agravio y un malestar entre los compañeros de las unidades de destino.

Tomemos como inspiración modelos actuales capaces de atrapar enfermeras con talento como sucedió con la aparición de los hospitales magnéticos, que resultaron por la escasez de enfermeras que había en 1830 en los Estados Unidos. Margaret McClure, en su estudio “Magnet Hospitals: Attraction and Retention of Professional Nurses”, describió el magnetismo que ciertos hospitales ejercen para captar enfermeras analizando los factores que hacen que se sientan más atraídas para ir a trabajar a una determinada institución sanitaria y donde, curiosamente, la remuneración económica no resultó ser un factor magnético único.

En tiempos donde se debate la sostenibilidad del sistema sanitario, donde los pacientes cada vez son más crónicos, complejos y frágiles, parece necesario crear un nuevo paradigma profesional, operativo y organizativo de manera formal, con liderazgo transformacional para lograr niveles de progreso con entornos saludables de trabajo, creando estrategias para atraer y magnetizar el talento de estas enfermeras cualificadas por las direcciones de Enfermería y los administradores de recursos humanos de manera que se pueda rediseñar el trabajo en la práctica de estos profesionales de cuidados.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone