La música como herramienta terapéutica en el ámbito hospitalario

Sección: Editorial

Autores

Mª Jesús del Olmo Barros1 y Beatriz García-Castellano García2

Cargos

1Doctora. Musicoterapeuta. Profesora Departamento Interfacultativo de Música, Facultad de Educación, Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Directora del Máster de Musicoterapia, Facultad de Medicina, UAM.
Email: mjesus.delolmo@uam.es
2Máster. Musicoterapeuta. Presidenta de la Asociación MUTEP (Musicotanatología y Terapias de Prevención).

El estímulo sonoro es un elemento único que conecta de una forma rápida al ser humano con el medio ambiente y con las emociones, sean cuales sean las condiciones, nivel de inteligencia y problemática de las personas (1). En nuestra experiencia en el Hospital Universitario La Paz (Madrid), desde hace ya más de una década, hemos comprobado que la Musicoterapia ofrece información del estado del paciente al equipo médico y de Enfermería en relación al estado emocional, el nivel de dolor y ansiedad, los problemas psicológicos, etc. de los pacientes con los que tratamos en las distintas unidades donde se llevan a cabo las sesiones de musicoterapia, tanto en pacientes pediátricos (Oncología, Trasplantes, Neonatología, Unidad de Cuidados Intensivos, Cirugía), como en pacientes adultos (Maternidad, Cuidados paliativos, Unidad del dolor, Unidad de Cuidados Intensivos). Siguiendo con estas iniciativas, en el año 2017 se puso en marcha un proyecto de investigación en el Hospital de Guadarrama (Madrid) para evaluar el impacto de la Musicoterapia sobre el estado de ánimo de las/los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Paliativos.

La musicoterapia ofrece al paciente hospitalizado la posibilidad de trasladar sus emociones a través de la experiencia musical, solo o con sus familiares, y a su vez le permite darse cuenta de su estado emocional. Una improvisación vocal o instrumental ofrece una gran información a cerca del estado general del paciente y de los apoyos que se le pueden dar. La evaluación de las sesiones de Musicoterapia aporta información sobre lo que el paciente siente y necesita, tanto emocionalmente como físicamente, proporcionando una manera de clasificar el dolor, como agudo, leve, continuo, así como su duración e intensidad. Esto puede ayudar a que el musicoterapeuta y otros profesionales conozcan mejor la sensación perceptiva y cognitiva que los pacientes, sean cuales sean sus características, presentan en esos momentos y cómo interiorizan y se relacionan con su malestar. Es significativo, por ejemplo, el hecho de cómo la respuesta de los niños hacia el dolor a través de la música es directa e inmediata. La “intensidad” referida a la fuerza con la que un niño toca un determinado instrumento cuando tiene dolor, es un parámetro que se puede observar muy rápidamente en la intervención musicoterapéutica. Por ejemplo, si el dolor es severo, fuerte, o débil se manifiesta de la misma manera al golpear con los dedos en un tambor o en cualquier instrumento de percusión, incluso se manifiesta vocalmente. Por su parte, la experiencia en Musicoterapia hospitalaria con adultos ha revelado beneficios terapéuticos tanto en el ámbito fisiológico como psicológico.

La aprobación del Informe Lannoye en marzo de 1997 por parte del Parlamento Europeo sobre el estatus de las medicinas naturales abrió las puertas al reconocimiento y regulación de las terapias complementarias en Europa. En 2010, la Unión Europea incluía en sus presupuestos una partida para la investigación en Medicina Complementaria y Alternativa, surgiendo el Proyecto CAMbrella (2). En España, ante la proliferación y popularidad de las terapias alternativas por parte de la población, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad publicaba en 2011 el primer documento de análisis de situación de las terapias naturales y sentaba las bases para avanzar en una posible regulación de estas terapias (3).

La música es la expresión artística más completa para comunicarse sin palabras, por ello, la utilización de la música como herramienta de comunicación y expresión de sentimientos en pacientes hospitalizados despierta y fortalece las capacidades intrínsecas del ser humano para afrontar su enfermedad. La música estimula los sentidos, evoca sentimientos, emociones, facilita respuestas fisiológicas y mentales y activa el cuerpo y la mente. La Musicoterapia es una profesión aliada del campo de la salud que utiliza la música y actividades musicales para tratar a personas con necesidades físicas, psicológicas, cognitivas, sociales y/o emocionales. Sin embargo, no goza del reconocimiento suficiente para ser incluida dentro de las terapias de apoyo en el medio hospitalario. Es por ello, que desde la Fundación Musicoterapia y Salud y la Asociación MUTEP (Musicotanatología y Terapias de Prevención), colaboramos y trabajamos intensamente en la promoción y reconocimiento de esta profesión.