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Educare

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NOVIEMBRE 2013 N° 9 Volumen 11

Diez años de educare: mirada al pasado, presente y futuro

Sección: EDITORIAL

Autores

Esperanza Ferrer Ferrandiz

Directora e•ducare21

Hace cinco años nos dirigíamos a todos vosotros con palabras parecidas. Haciéndonos eco del tiempo pasado y valorando este, no como el paso de las agujas del reloj (segundos, minutos, horas…) volvemos a sentir las percepciones contradictorias del tiempo pasado, unas veces el tiempo parece detenerse, se hace lento, y otros momentos adquiere un ritmo veloz en el que casi no te da tiempo a pensar.

Hoy, con este número que ponemos a vuestra disposición un mes más, un año más… cumplimos 10 AÑOS.

Juntos hemos recorrido estos 10 años. Con vuestra fidelidad y lectura, con vuestras aportaciones, hace que hoy os volvamos a reiterar nuestro agradecimiento, sin vosotros esta empresa no hubiera sido posible.

En estos años y a través del editorial, nos hemos aproximado a noticias, tanto profesionales como de interés general.

En el editorial que daba paso a nuestro quinto cumpleaños nos referimos a la ilusión y liderazgo, ambos conceptos son totalmente necesarios para afrontar cualquier empresa por compleja e incierta que esta resulte. En muchas ocasiones hemos hecho especial mención al “cuidado”, a nuestra esencia como profesión, a la necesidad de transcender por encima de la parte mas científico-técnica de nuestra acción cuidadora y abordar la relación terapéutica con una visión humanista que contemple a la persona a cuidar, sus familiares y personas significativas, como un todo, con necesidades de ser cuidados y protegidos.

Nosotros estamos de celebración, pero la profesión no lo está, no lo está ni la sanidad ni la educación, dos elementos que en nuestro caso convergen y que se encuentran en una situación convulsa.

Nuestras calles se llenan de manifestaciones por una sanidad y educación pública y de calidad, mientras tanto nuestros jóvenes recién egresados tienen que marchar en busca de un trabajo fuera de nuestras fronteras.

Ambas situaciones hacen que muchas familias vean comprometidas sus necesidades fundamentales, las de supervivencia por situaciones económicas precarias, las de amor y pertenencia por el desarraigo familiar y personal que se produce en sus personas significativas, que no propicia un crecimiento y desarrollo como adulto adecuado.

La propia estima y autoestima se ven comprometidas, jóvenes bien preparados, formados en valores de solidaridad, ayuda y respeto entre otros, y que muchas veces nos manifiestan su desencanto al no ser respetados, reconocidos y ayudados, encontrando en muchas ocasiones todas estas cuestiones en otros países, que afortunadamente para ellos, si los tienen en cuenta.

Con este horizonte iniciamos nuestro camino después de diez años, renovados y con ilusión.

No podemos dejarnos abatir por el desencanto, tenemos la obligación de cuidar de ellos, de proteger el cuidado, de desechar el descuido, de intentar girar la crisis hacia una salida de fortalecimiento, que resurja un movimiento profesional con fuerza, que nos permita seguir avanzando como en muchas ocasiones lo hemos hecho las enfermeras. Hay que instar a los líderes y a los que ocupan cargos de responsabilidad, a que ejerzan su liderazgo y compromiso con los ciudadanos y con su colectivo profesional, no es un buen momento para ocuparse de otros menesteres, que puedan difuminar o desdibujar en estos momentos el verdadero foco de atención, “velar por la calidad y la excelencia de los cuidados” y “velar por lo profesionales que los ofrecen”. Ambos necesitan, y se merecen, ser tratados con sensibilidad.

Para terminar quisiera compartir con todos nuestros compañeros y amigos cuyas aportaciones, aproximadamente 700 artículos, han hecho posible que hoy sigamos estando aquí, celebrando el décimo aniversario. Animando a los que nos habéis acompañado, a los que quisisteis acompañarnos y por algún motivo no pudisteis hacerlo, a los que en un futuro nos acompañarán y a los que siempre estáis ahí acompañándonos, entre todos desarrollaremos y construiremos el conocimiento enfermero. Hemos hecho muchas cosas, pero faltan muchas cosas por hacer, tenemos que seguir sin desaliento porque hoy ya es mañana.