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Revista Matronas

Revista Matronas

SEPTIEMBRE 2018 N° 2 Volumen 6

Editorial

Sección: Editorial

Autores

Rosa Mª Plata Quintanilla

Directora de Matronas Hoy

Hace unos años cuando visitaba como turista la ciudad de Friburgo, capital de la Selva Negra, y observaba admirada un hermoso edificio del centro de la ciudad, vi una gárgola que a todas luces tenía un imponente bocio, algo que me dejó profundamente sorprendida. Solo me cupo pensar que allá por el siglo XV, cuando se proyectó este edificio, esta patología causada por la deficiencia de yodo no es que fuera un problema prevalente en la Edad Media, sino incluso como hoy se daba en lugares donde el agua o el suelo eran pobres en yodo, alejados del mar, como es el caso. El artista haría, probablemente por encargo, aunque desconozcamos los motivos de tal encomienda, esta imagen impactante situada en la fachada de la famosa casa de la Ballena. Tanto si fue un encargo como una inspiración propia del artista, lo que creo que no ha lugar a la duda, es que esta expresión escultórica ha acabado convirtiéndose en elemento de ese otro arte narrativo, el que sin utilizar palabras llegaba a todo el público, la mayoría personas analfabetas por aquel entonces.

Bien, no me cuestiono aquí el objetivo de la escultura, quedará al menos de momento o para siempre en curiosidad insatisfecha, lo que sí me cuestiono como ciudadana, y más como matrona, es que en el siglo XXI aún prevalezca la enfermedad, avocando a un gran peligro a un alto porcentaje de niños, y sorprende la poca atención por parte de los legisladores, los líderes de opinión y el público a un problema que tiene una fácil solución.

Como sanitarios probablemente uno de los objetivos prioritarios de nuestra actuación es mejorar la calidad de vida de nuestros clientes y a ello ayudan sobre todo las campañas sanitarias y los programas de prevención. En este caso, como en tantos otros, por ejemplo el del cuidado y asistencia en el embarazo, parto y postparto por parte de la matrona como profesional más indicado, no parece que haya ese interés, porque en el primer caso creo recordar vagamente algún intento allá por el 2004 y en el segundo, nada de nada. Sin embargo, sí hemos tenido muchas, e incluso repetidas, en otras cuestiones de salud de las que no cuestiono su importancia ¡faltaría más!

A día de hoy el déficit de yodo es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la principal causa prevenible en el mundo de lesión cerebral del feto y del lactante y de problemas del desarrollo psicomotor en los niños más pequeños. También se asocian a este proceso complicaciones como sordomudez, enanismo, malformaciones congénitas, retraso mental y, en los adultos, bocio o aumento de la glándula tiroides y alteraciones en su función, abortos, hipotiroidismo e incluso tumores de tiroides.

La deficiencia de yodo, como se puede deducir, es potencialmente grave. La solución la conocemos, el ministerio tiene a disposición el ente más poderoso de información: la TV, además de variados soportes. Entonces, yo me pregunto: ¿a qué está esperando para informar a la población? ¿Es desidia, es olvido? Pónganse manos a la obra y erradiquemos este problema de una vez y para siempre, añadiendo yodo a casi toda la sal de consumo e incorporándolo también a la cadena de industria alimentaria; mientras, las matronas tendrán que seguir ojo avizor para que ninguna mujer embarazada ni madre lactante se vea privada de la suplementación de yodo que requiera según las necesidades propias del embarazo y la lactancia.

También seguiremos las matronas esperando que un día vea­mos anuncios en los que, informando de todo lo relativo al embarazo, parto y posparto, afirmen desde el Ministerio de Sanidad: CONSULTE A SU MATRONA (O GINECÓLOGO). Sin duda, esta acción beneficiaría sustancialmente a las mujeres y al sistema, y a las matronas nos otorgaría el reconocimiento profesional que merecemos frente a una sociedad que desconoce, equivoca, el rol de la matrona del siglo XXI o, como en algunos casos interesados, ha sido engañada con "cantos de sirena".

¡Ójala que estos dos sueños se conviertan algún día en rea­lidad!


Rosa Mª Plata Quintanilla
Directora de Matronas Hoy