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Revista Matronas

Revista Matronas

SEPTIEMBRE 2022 N° 2 Volumen 10

Cuando se conjuntan casualidad y causalidad

Sección: Editorial

Autores

Rosa Mª Plata Quintanilla

Directora de Matronas hoy

"La casualidad no es, ni puede ser, más que una causa ignorada de un efecto desconocido", decía el ilustrado Voltaire. Y he ahí que la "casualidad" del impacto de la COVID-19, que viene asolando al mundo desde 2020, ha hecho diana con las mujeres y con las matronas que arrastran un déficit histórico en sus filas.

Siempre se dijo que la cadena se rompe por el eslabón más débil y la pandemia ha retrasado el avance de las mujeres de innumerables formas. En el frente de la salud materna, ha dejado fuera de la fuerza laboral a muchas mujeres, lo que ha profundizado la inequidad en la salud para aquellas de entornos socioeconómicos más bajos y la atención a la salud sexual y reproductiva, que no es una excepción, no es un "frente" que preocupe a nuestros políticos, porque creen que lo tienen resuelto hace mucho tiempo y por ello no les ocupa ni el más mínimo pensamiento. En parte es verdad que lo tienen resuelto, porque ningún país del mundo con las inversiones de España en Sanidad, y concretamente en matronas, tiene los resultados en asistencia materno-infantil que tiene nuestro país, así que seguimos moviéndonos con la fricción que perdura en el sistema…

Pero he ahí que la causalidad aflora a la superficie ante este desequilibrio (casual) y lo que se había mantenido con mucho esfuerzo de los profesionales frente al escaso o nulo reconocimiento de las administraciones sanitarias, se pone en riesgo de quiebra. Llevamos algunas años advirtiendo el problema que plantearía el relevo generacional de las matronas en estas primeras décadas del siglo XXI pero nadie con potestad escucha y actúa.

A este problema histórico se añade ahora el sobrevenido y puntual, el de este año 2022, que impide incorporarse al mercado laboral a las 406 nuevas profesionales en los meses de mayor necesidad de sustituciones como es el periodo estival, porque no concluirán su especialidad hasta pasado septiembre por la demora en el inicio de su curso.

Me consta que desde el norte al sur de esta nación, las matronas han advertido a las Administraciones sanitarias de este problema que iba a sobrevenir, y con afán de buscar soluciones se han prestado al diálogo, que no ha existido porque la "otra parte" ha ignorado el problema que ya es real y grave en este estas fechas. Los políticos han incumplido sus deberes de cuidar y preservar la salud disponiendo de los profesionales más idóneos y en cantidad suficiente para el cuidado de su salud, olvidando reiteradamente, por otra parte, que la inversión en salud es el gasto más prioritario y, en compensación, el más productivo para la sociedad.

Muchos asistimos horrorizados a soluciones que no son justas ni para profesionales ni para usuarios, en nuestro caso reduciendo plantillas tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada, y delegando competencias en otros profesionales sin la preparación y cualificación necesarias para una correcta atención de salud. Esto es parchear grotescamente la sanidad y eso finalmente hundirá el Sistema Nacional de Salud y arrastrará a toda la sociedad en esta caída.

Curiosamente, aunque tampoco lo esperaba, ni las facciones feministas del gobierno, que proclaman a ultranza la defensa de las mujeres, se han interesado por una cuestión de justicia más que de género, aunque el género más afectado sea el femenino, mayoritario en España. Falacias, dislates y torticera propaganda de quienes más que servir a las mujeres se sirven de ellas para sus objetivos. Y los que no preconizan el feminismo exacerbado como las/os anteriores, actúan de la misma manera, olvidando el derecho de las mujeres al cuidado de la atención en salud, también en su faceta sexual y reproductiva.

La atención sanitaria se ha depauperado sustancialmente en estos años que venimos sufriendo la COVID-19 y es posible y que el resultado de la incompetencia e inacción política en materia de salud se traduzca en un daño irreparable para las mujeres y para la profesión de matrona.

El mismo Voltaire, cuyas palabras recordaba para introducir este editorial, se preguntaba "si la política no era otra cosa que el arte de mentir deliberadamente" . Hoy tengo que darle la razón al erudito ilustrado: nuestros políticos han visto con claridad meridiana ante la invasión de la COVID19, que el mayor activo del SNS es el coraje, la voluntad y la preparación de sus profesionales sanitarios, pero también han visto los defectos del sistema, empobrecido en recursos y necesitado urgentemente de apoyo. De nada parece haberles servido la lección para que cumplan con su obligación de una forma acertada y prioritaria y prefieren seguir mintiendo y diciendo que "todo va bien".

La historia será el notario de de los resultados.