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Revista Matronas

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ABRIL 2025 N° 1 Volumen 13

SACRAMENTO CANDAU CÁCERES (SACRI)

Sección: Caso Clínico

Autores

ATENEA

Redactora AEM

Titulo:

SACRAMENTO CANDAU CÁCERES (SACRI)

Nuestra entrevistada es una mujer bizarra, entregada, trabajadora infatigable, con ideales honestos y simpática, con ese gracejo sevillano que pone luz hasta en las circunstancias más grises.

Pregunta: Para quienes la conocen es Sacri, forma reducida de ese nombre tan contundente que la bautizaron... Pero ¿de dónde te viene el nombre de pila?
Respuesta: Es un nombre que heredo de mi familia paterna, Sacramento se llamaban mi bisabuela, mi tía y bueno… ¡me tocó a mí! En mi pueblo me llaman Sacramento, con el pareado que le sigue…. ¡Sacramento, un momento!, pero los amigos y en el hospital me llaman Sacri, y aquí ni te cuento cuando llegué… ¿Sacrificio?, ¿Sacrilegio?, ¿Sacristía? Así que tuve muy claro que no seguiría la tradición del nombre familiar y mi hija se llama Lola.

P. A renglón seguido me llama la atención tu apellido, Candau, que si no me equivoco es de origen francés y, sin embargo, tienes un revoleo de palabras y expresiones con ese dulce seseo sevillano que nada indica que
hayas pasado por Francia más que de turista. ¿Cuál es tu origen?
R. El apellido Candau efectivamente es de origen francés, procede de un comerciante afincado en la Sierra Sur sevillana en el s. XIX, tierra en la que nací, Montellano, frontera con la provincia de Cádiz, cuna de mi familia paterna. Mezclo este origen con el del Aljarafe sevillano, ya que mi madre es de Benacazón, mi segundo pueblo. He vivido en diferentes lugares por motivos familiares, incluso, de pequeña, cinco años en Villanova i la Geltrú (Barcelona). Actualmente resido en Montellano, a una distancia de unos 50 minutos del Hospital Virgen del Rocío (Sevilla), donde trabajo.

P. Trázanos una reseña de los inicios de tu formación en enfermería... ¿Por qué te decantaste por ello?
R. Siempre tuve claro que lo mío era la medicina, lo tenía muy presente en la familia, pero al final la nota de corte de medicina me llevó a la enfermería. Realicé mis estudios en la Escuela “Salus Infirmorum” de Cádiz, promoción 82-85.
 
P. Más tarde te formaste como matrona. ¿A qué se debió? ¿Por qué lo decidiste?
R. La especialidad de matrona la cursé en la misma escuela durante el año 1986, penúltimo curso antes de quedar suspendida la especialidad. En Cádiz, la única escuela donde se podía realizar la especialidad era en el “Salus”. El paso por la planta de maternidad en las prácticas de enfermería fue decisivo para tener claro que quería continuar con la especialidad de matrona, aunque en aquellos tiempos no sabía si sería ese mi futuro, ya que anteponía trasladarme a Sevilla y dejar que el tiempo fuera marcando el destino. Y así fue como, después de trabajar dos años como enfermera en urgencias de traumatología en el Hospital Virgen del Rocío, y simultáneamente titularme como enfermera puericultora, me llegó una llamada que sí cambió mi futuro.
En mayo de 1990, me ofertaron una interinidad de enfermera con funciones de matrona en un centro de salud de nueva apertura en Montellano, como zona básica de salud. A los dos años accedí a una interinidad vacante de matrona para los pueblos de Morón de la Frontera y Montellano, quedándome solo como matrona en Montellano desde 1997 hasta 2006, cuando obtuve la plaza de matrona en el Hospital Virgen del Rocío. Como anécdota contaré que el Centro de Salud de Montellano se ubica anexo a la antigua maternidad que existió hasta 1962, la consulta que ocupé durante los 16 años como matrona se encuentra en lo que era el quirófano de la maternidad, y el detalle es que la última cesárea que se hizo en noviembre del 62 fue la mía…

P. ¿Cuál es el elemento motivador que encuentras en la profesión de matrona?
R. Toda la motivación la encontré en Atención Primaria, los 16 años que atendí a las mujeres en todas sus etapas de salud me dieron un gran bagaje profesional y toda una experiencia en lo personal. Te das cuenta de la importancia de la prevención, la educación sanitaria y el ser su referente en todos esos momentos que la mujer te necesita. El cupo de mujeres que tenía me permitía realizar todos los programas de salud con un alto nivel de autonomía, consiguiendo una fidelización muy alta de las mujeres a los distintos programas, por lo que iba ampliando la cartera de servicios con una muy buena aceptación.
A nivel hospitalario, lo que más me gusta de esta profesión es vivir con la familia el momento más emocionante de la vida con la llegada de un nuevo miembro. Es una profesión preciosa porque te permite compartir este momento único, no es comparable a nada, y con todos los años que llevo en esto aún sigo emocionándome.
A nivel docente, me ilusiona y me motiva ver la progresión de los residentes, cómo avanzan a lo largo de los años de su formación. Me motiva el equipo de tutores, somos una piña trabajando, con todos nuestros momentos y, por supuesto, me motivan los retos, los objetivos cumplidos y alguno que me queda por cumplir.
   
P. ¿Cómo es un día de trabajo para ti?
R. Trabajo desde marzo 2006 en el Hospital de la Mujer, que forma parte del complejo hospitalario Virgen del Rocío.
Mi trabajo semanal se divide en días de turno de 12 horas (8-20), cada 5-6 días en el Servicio de Paritorio, en los que vamos rotando cada mes por las áreas de urgencias, unidad de vigilancia del embarazo de bajo riesgo, unidad de vigilancia de alto riesgo y posparto inmediato. Y tres mañanas de trabajo semanal para la Unidad Docente  Multidiciplinar (UDM), gestión, reuniones, formación, etc.

P. La UDM que coordinas, y en la que además ejerces como tutora, se encuentra ubicada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. ¿Cuándo se inicia la formación de Matronas en esta (hoy, UDM; antes UDENFOGB)?
R. En efecto, nuestra unidad docente multidisciplinar se encuentra ubicada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, calificado como el mayor complejo sanitario de Andalucía, con una alta consideración entre los hospitales de España y una larga trayectoria sanitaria y de formación. Dicha trayectoria abarca desde los años 50 cuando se inició con el nombre de Residencia Sanitaria García Morato y la que contó, a partir de 1971, con Hospital Maternal.
Es de referencia regional específica para población de Andalucía, Extremadura, Ceuta, Melilla e Islas Canarias.

En 1993, cuando se publicó la primera oferta de plazas para la reapertura de la formación de Matronas tras el cierre de 1987, fue el Hospital Regional Materno-Infantil de Málaga quien abrió la primera UDENFOGB en Andalucía de entre las ocho comunidades que iniciaron la formación en España: Madrid (50 plazas), Cataluña (37 plazas.), Comunidad Valenciana (35 plazas), Albacete (15 plazas), Tenerife (15 plazas), País Vasco (12 plazas) y Navarra (4 plazas). Al año siguiente, nos sumamos tres UDENFOGB más, dos en Granada (Hospital Clínico Universitario y Hospital Virgen de las Nieves) y una en Sevilla, nuestra unidad en el Hospital Virgen del Rocío, en que se ofertaron dos plazas y en conjunto para toda la autonomía fueron 10 las plazas ese año destinadas a formar Matronas desde Andalucía. Actualmente tenemos acreditadas 20 plazas y ofertadas 20 plazas con siete tutores.

P. ¿En qué cifras se ha movido la oferta de Matronas en Andalucía?
R. La oferta de plazas formativas en Andalucía ha evolucionado de forma creciente en unidades docentes y plazas, desde de las primeras seis plazas acreditadas en la comunidad en 1993, hemos llegado a tener hasta 90 en este año 2025. Andalucía ha sido la comunidad que más plazas ha ofertado, 79. Del total de plazas acreditadas (1.824 plazas), a pesar de la necesidad demostrada, las que se han ofertado han quedado reducidas a 1.621 plazas, lo que supone el 88,87% de las acreditadas. Esas 203 plazas que “se han quedado en el papel sin ofertar” en Andalucía, sumadas a las de tantas otras comunidades, de haber existido una visión y compromiso político real con la atención a las mujeres, se hubieran destinado fondos para que todas ellas se hubieran ofertado. Si esto se hubiera llevado a cabo, actualmente no estaríamos en la situación de precariedad con los efectivos de matrona en todo el país y se habría avanzado más en el desarrollo de las competencias de Matrona, lo que revertiría directamente en la mejor atención a las mujeres y en el cumplimiento de la normativa competencial de las Matronas evitando, por ende, el intrusismo que las propias administraciones de salud están favoreciendo y amparando.

P. Respecto a las Unidades Multiprofesionales, ¿qué opinas sobre esta reconversión impuesta?
R. Progresivamente, desde el arranque de la nueva formación a partir de 1993, se fueron abriendo por todas las provincias de la comunidad (y del país) UDENFOBG, muchas reconvertidas a partir de 2011 a UDM, como la nuestra del Hospital Virgen del Rocío que pasó a ser UDM en 2012. En la actualidad, Andalucía cuenta con 12 UDM y 13 UDENFOBG.
La UDM supuso el fin de la etapa de formación donde se priorizaba la formación pasiva del alumno, las clases magistrales, con un perfil docente del profesor universitario alejado de la actividad asistencial, sumándose como docentes Matronas que ejercían cargos de gestión, sin tutores de FSE. Este modelo se mantuvo hasta la publicación del POE, Orden SAS mayo 2009, marcando un antes y un después en la estructura y tipología de la formación, con una tutorización individual por parte del tutor de FSE, con el apoyo del Portal EIR como portafolio del alumno, encargado de la formación transversal, y un programa de sesiones clínicas que mantiene al residente vinculado continuamente a la investigación. La formación pasó a desarrollarse plenamente por docentes clínicos, garantizando un 70% de formación por parte de Matronas. Todo este cambio que exigía el POE, a mi manera de ver, fue positivo. Otro aspecto positivo que resaltar ha sido la formación conjunta que realizan nuestros residentes con los residentes de ginecología, el trabajo en equipo y el ambiente de colaboración que repercute muy positivamente en la asistencia.
La parte negativa bajo mi perspectiva, la paso a detallar:
Las UDM de obstetricia y ginecología se acreditaron incluyendo dos especialidades, una de las cuales, Enfermería Obstétrico-Ginecológica, conlleva, por orden ministerial transpuesta de normativa europea, un plan de estudios de 3.600 horas, con 900 horas de formación teórica (450 horas por curso), que se dejaba en manos de los tutores y la buena voluntad de compañeros, Matronas expertas, que iban ayudando en la formación en días de descanso sin ningún tipo de remuneración, ni horas exentas, al igual que los tutores. Con el tiempo, los tutores tuvieron que ir asumiendo cada vez más cursos y talleres, hasta que el sistema no se pudo mantener y en 2016 conseguimos que la Comisión de Docencia reconociera las horas exentas asistenciales para formación realizada por tutores, con el apoyo de la dirección de enfermería. Seguimos sin poder contar con el apoyo de Matronas expertas para la formación específica por falta de reconocimiento, a diferencia de la formación que imparten los ginecólogos, a los cuales pueden liberar puntualmente de sus consultas.
A todo esto, añadimos que las UDM se ordenan con la figura de un jefe asistencial, normalmente un jefe de UGC, ginecólogo, sin que se reconozca oficialmente la figura del coordinador, fundamental en la organización de las unidades docentes de Matronas, como se dejó constancia en el informe de la auditoría que realizó el ministerio en 2008, donde se solicitaba el compromiso de la Jefatura de estudios de tener un coordinador al frente de la organización de la unidad.

P. ¿Desde cuándo eres coordinadora de la UDM? ¿Cómo accedes a esta ingente tarea y qué es lo que te supone?
R. Aterricé en el cargo cuando finalizó el proceso de la acreditación que realizó la anterior coordinadora, Cecilia Ruiz. Yo era tutora desde junio de 2010 y estuve ayudándola con la Guía formativa y el proceso de acreditación. En octubre de 2011, ella pasó a la universidad y me propuso que continuara con el proyecto y pusiera en marcha la UDM. En aquel momento me pareció todo un reto, ahora mirando atrás creo que heredé un “marronazo” que sin la ayuda de los tutores, Matronas, jefes de estudio, coordinadores de las distintas UDM y cargos de gestión de la UGC, no hubiera sido posible haber llegado hasta aquí. Como coordinadora no recibo ninguna retribución ni complemento, al igual que los tutores.

Además de la coordinación de la UDM, presido la subcomisión de enfermería de la comisión de docencia y formo parte de ella como vocal.
Coordino el Grupo de simulación obstétrica Sevilla (SOS) del Hospital Universitario Virgen del Rocío, único grupo multiprofesional de simulación obstétrica en Andalucía, formado en 2019 por un grupo de Matronas, ginecólogos, anestesistas y neonatóloga. Somos 17 instructores acreditados que formamos a residentes de tres especialidades en emergencias obstétricas (EIR Matronas, MIR Ginecología y MIR anestesia), formamos igualmente a los profesionales del hospital y salimos a hospitales públicos y privados de la comunidad que nos solicitan cursos. Ya hemos formado a más de 900 profesionales en las principales emergencias obstétricas, con resultados en salud que plenamente avalan esta formación.

P. En 2016, en una entrevista concedida a ABC contundentemente afirmabas que “hoy, nuestras Matronas están muy cotizadas”. ¿Qué opinas unos años después?
R. Me mantengo en lo dicho, la formación que se les da en España es de las más completas de Europa, aunque ese aprendizaje va muy por delante de las competencias que nosotros podemos llevar a cabo, ya que en la mayoría de hospitales estamos prácticamente reducidas a la asistencia en los paritorios. En ese sentido, incido en que las competencias de las Matronas abarcan toda la etapa reproductiva de la mujer: planificación familiar, embarazo, parto, puerperio, esterilidad, patologías (como el cáncer de cuello de útero o el de mama) y el climaterio, entre otras. Sin embargo, es triste saber que el sistema está invirtiendo mucho en la formación de las Matronas, perfectamente conocedoras y capacitadas en los últimos avances médicos y utilizando las nuevas tecnologías aplicadas a la profesión, pero cuando se inician en el mundo laboral se frustran, porque ven que parte de su trabajo lo están desempeñando enfermeros sin especialización.

P. Ya sabemos que es una vergonzosa, pero auténtica, entelequia, que en pleno siglo XXI no se sepa las Matronas con las que cuenta este país, incapaz el Ministerio de Sanidad desde 2012, aunque su génesis es de 2003 con la Ley de Cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, de completar un registro de profesionales. A pesar de esto, sí hay evidencias de que Andalucía es una de las comunidades autónomas especialmente afectada por la carencia de Matronas. ¿Cómo vivís la situación?
R. La comunidad autónoma de Andalucía, con sus ocho provincias, es la más poblada del país con 8.650.938 habitantes, de los cuales 4.400.990 son mujeres; tiene un índice elevado de emigrantes censados, 870.903 habitantes de los cuales 432.213 son mujeres. Además, es la segunda comunidad más extensa después de Castilla y León, lo que también condiciona la asistencia sanitaria. En cuanto al número de Matronas por CC.AA., el último dato emitido por el Consejo General de Enfermería (CGE) es del 2023, aunque es difícil establecer la proporción como ha hecho el CGE, cuando nadie sabe a ciencia cierta el número de las Matronas trabajando en el Sistema Nacional de Salud (SNS), otra cosa son los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE) que ni aporta todas las titulaciones, ni especifica las profesionales que están en activo. Bien, pues este dato al que me refiero situaba a Andalucía en el vagón de cola precedida de la comunidad autónoma de Cataluña y por delante de la Comunidad Valenciana con 61,37 Matronas/100.000 mujeres en edad fértil.
Aunque entiendo que es la forma autorizada de clasificación por tasas, Matronas x 100.000 mujeres en edad fértil, reclamo desde aquí que las Administraciones recuerden que la salud sexual y reproductiva del resto de las mujeres de los demás rangos etarios no incluidos en la edad fértil son también competencia de atención de las Matronas, ya que nos ocupamos de las mujeres en todo su ciclo vital.
Nuestros residentes se tienen que marchar fuera de la comunidad por precariedad laboral, es muy triste e incomprensible que se nos diga desde la Administración que competencias de las Matronas esenciales como el control de embarazo lo puedan hacer enfermeras de familia porque no hay Matronas. Estamos nutriendo de Matronas a otras regiones, Matronas formadas en Andalucía, en el SAS, con un presupuesto de millones de euros.
 
P. En el 2020, la plantilla de Matronas del Hospital Universitario Virgen del Rocío saltó a la prensa reclamando la dotación completa de la estructura de la plantilla de Matronas. ¿Cuál es vuestra situación pasado el tiempo?
R. En 2020 reclamábamos la dotación total de 60 Matronas para paritorios a tiempo completo y una matrona de lunes a viernes en turno de mañana para la consulta del Test de Bienestar Fetal, así como el mantenimiento del turno de 12 horas con una cadencia que asegurara grupos de trabajo de 10 Matronas por turno para cubrir todos los servicios, contando cada miembro de la plantilla con una planilla anual con la programación de su jornada. Además, se pedía la implantación de medidas para mejorar la gestión de los turnos y horarios y la cobertura de las bajas y permisos reglamentarios del personal, ya que en muchas ocasiones se estaba trabajado con un número de Matronas por debajo de los servicios mínimos establecidos de 10 Matronas. Tras la negociación, llegaron los acuerdos que se mantienen en la actualidad, aunque seguimos sin un retén de Matronas que pueda cubrir imprevistos, en una plantilla de casi 80 Matronas, entre titulares y reducciones de jornada.

P. Andalucía probablemente sea una de las comunidades que con más fuerza y de forma más temprana (2005) ha introducido la Gestión por Procesos (PAI) como abordaje integral de cada uno de ellos desde que el paciente demanda una asistencia hasta que esta termina. En este contexto, en que la continuidad asistencial y la coordinación entre los diferentes niveles asistenciales se convierten en elementos esenciales, llama la atención que ya se incluyera la figura de la enfermera en el proceso de atención a la mujer gestante y puérpera junto a la matrona, incluso en la Educación Maternal. ¿Qué puedes decir al respecto?
R. Efectivamente, llama la atención que en el PAI de embarazo-parto y puerperio del 2005 ya figuraba la enfermera, no se entiende cómo profesionales Matronas y asociaciones científicas colaboraron y aceptaron que nuestras competencias fueran asumidas por profesionales sin especialización. Ahora se hace una revisión y, según el borrador presentado, continua la enfermera junto a la matrona para llevar el control de embarazo, con la justificación que hay centros de salud ¡¡¡sin Matronas!!! Y ¿por qué hay centros de salud sin Matronas? Las Matronas quedaron adscritas como dispositivos de apoyo en los distritos sanitarios, esto supuso contar con Matronas con movilidad, que permitía cubrir imprevistos, bajas de otros profesionales y repartir la actividad asistencial en distintos centros, “matrona para todo”. Esto supuso tener que abandonar programas de salud, no poder realizar sus competencias y centrarse casi exclusivamente en el control de embarazo; todo ello explicado con el mantra de “no hay Matronas”. Este problema es el más grave que tienen las Matronas de Atención Primaria: hasta que no haya una matrona por Zona Básica de Salud, no podremos atender a las mujeres en todas las áreas de salud reproductiva, somos las profesionales especializadas para ello, con una formación que nos capacita y lo hemos demostrado a lo largo de los siglos.

P. ¿Cuál es la situación actual?
R. A finales de año se presentó en foro científico el boceto de la revisión del PAI embarazo-parto y puerperio de la Consejería de Salud por parte del grupo de trabajo encargado para ello. En esta revisión figura, como he comentado anteriormente, la enfermera comunitaria en el control de embarazo junto a la matrona, lo que volvió a producir el rechazo unánime de las Matronas.
A través de la Asociación Andaluza de Matronas (AAM), se remitió un escrito a la coordinadora de la estrategia de cuidados de la consejería para frenar ese despropósito. Paralelamente a este conflicto producido por el PAI, se ha creado un grupo de trabajo liderado por el Departamento de estrategia de cuidados en Atención Primaria, dentro del desarrollo del punto 18 del Pacto de la Atención Primaria “Desarrollo competencial de la matrona en Atención Primaria”, con representantes de la Consejería, la coordinadora del PAI (anterior Presidenta de la AAM), la actual presidenta de la Asociación Andaluza de Matronas, una matrona del Consejo General de Enfermería, una matrona/coordinadora de un distrito de Atención Primaria y yo, como portavoz de la formación especializada. El grupo de trabajo ha realizado una encuesta muy amplia para que se cumplimente en todos los centros de salud y podamos hacer un mapa de las competencias que se están desarrollando en cada uno de los centros de Atención Primaria de la comunidad; esto nos permitirá hacer un estudio real de las competencias que asume la matrona en cada centro, de las que no realiza y quién lo hace en ese caso. Se ha solicitado que la matrona forme parte de los equipos básicos de salud y no sea dispositivo de apoyo, que es el origen del problema de la situación en la que se encuentran las Matronas de Atención Primaria en Andalucía.
Hemos plasmado la triste realidad del desarrollo de competencias de Matronas en Atención Primaria, hemos puesto sobre la mesa la falta de plazas de Matronas en los centros de salud, el hecho de estar formando a Matronas para otras comunidades y el peligro de la formación específica de residentes, si no se amplían la dotación de estas profesionales para que puedan desarrollar todos los programas en salud de la mujer, lo que solo compete a la Matrona como profesional especializado y cualificado para ello. Ya veremos qué pasa tras todo este laborioso trabajo que aún no hemos completado…Tras la reunión mantenida hace unos días de la presidente de la Asociación Andaluza de Matronas (AAM) con la Consejera, tenemos el compromiso de que se revisarán, antes de su puesta en marcha, las competencias exclusivas de las Matronas en la revisión del PAI.

P. Sabemos que te involucras en numerosas actividades y nos ha llamado la atención el Aula de puerperio y crianza. Una de tus compañeras definía muy acertadamente esta iniciativa como “un espacio educativo para empoderar a la mujer”. ¿Qué nos puedes contar al respecto de esta actividad?
R. Bien, este proyecto se inició como una colaboración de la Unidad de Gestión Clínica Materno-Fetal, Genética y Reproducción y la Unidad Docente de Matronas en el año 2012, como una escuela de padres en la que se ofrecían charlas en grupo a mujeres ingresadas, gestantes y puérperas, lo que llevado a la práctica generaba muchas dificultades organizativas y logísticas para la formación de grupos. En 2016, un grupo de Matronas, enfermeras y residentes de Enfermería en Ginecología y Obstetricia elaboramos la Guía de atención al Aula de Puerperio y crianza, avalada por la Comisión Central de Calidad del Hospital Universitario Virgen del Rocío y por la Asociación Andaluza de Matronas. A partir de ahí se inició el actual modelo de Aula de Puerperio, donde la atención a la familia se hace individualizada con el apoyo del hospital, que dedicó un espacio, dentro de la hospitalización de puerperio, residentes de segundo curso de Matronas y una matrona referente. Valga como dato asistencial que en 2023 se atendieron un total de 2.900 mujeres, el 66% de las mujeres puérperas ingresadas. Esta actividad si no única, sí ha sido pionera en España y va destinada a mujeres ingresadas en las plantas de hospitalización de puerperio del Hospital de la Mujer e incluso mujeres puérperas con sus recién nacidos y sus familiares tras el alta hospitalaria desde sus domicilios, con la ventaja añadida de dar a las familias la posibilidad de ser atendidos vía telefónica en horario de mañana, ofertando así otro punto de ayuda para la mujer en las difíciles 48-72 horas tras el parto, además de la atención de la matrona de su centro de salud que sigue su evolución puerperal y puede solventar las dudas que le surjan. El objetivo de esta actividad es empoderar a la mujer en este momento de su vida lleno de cambios, novedades y descubrimientos, y ofrecerle recursos y claves que podrá utilizar en ese mismo instante y posteriormente. La primera información sobre la existencia de esta aula la reciben las mujeres en la educación maternal de los centros de salud, que pertenecen al área de nuestro hospital; así, tras el ingreso, en el proceso de parto y posparto inmediato, se les informa de este recurso por parte de las Matronas gracias a un díptico informativo.
Por otra parte, el Aula de Puerperio y Crianza representa la puesta en práctica de las competencias y nivel de autonomía que los residentes de segundo año han adquirido en su formación previa, tutorizada a la atención de la mujer en el aula. Se trata de un servicio único que ofrece nuestro hospital, del que se benefician tanto las familias que acuden a él como los propios residentes y profesionales. Constituye, además, una fuente de datos muy importante para la investigación, realizando estudios que han ayudado a través de sus resultados a realizar mejoras en la práctica clínica. Otro aspecto positivo que tiene el aula para la formación del residente es permitirle participar activamente en la gestión y realización de actividades, utilizando las nuevas herramientas digitales de que dispone el hospital para prestar ayuda al máximo número de familias, vídeos tutoriales, infografías, QR para acceso a información, etc.

P. Desde 2022 formas parte de la Comisión Nacional de la Especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona) del Ministerio de Sanidad, una experiencia más a sumar a tu larga trayectoria profesional en línea con tu actividad formativa. ¿Qué es lo que te reporta ser vocal de esta comisión, además de un trabajo ímprobo como me consta?
R. Está siendo una gran experiencia trabajar con Matronas de tanta experiencia y prestigio, estoy aprendiendo en un aspecto fundamental para la docencia: garantizar que las unidades docentes que se van acreditando cumplan los requisitos para poder formar Matronas y a la vez aportar mi humilde granito de arena en todo lo que puedo, sobre todo del trabajo de campo en la Unidad Docente. Hay muchos temas importantes encima de la mesa; la Comisión Nacional de la Especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica, Matrona (CNENFOBG) vive un momento igualmente complicado: se ataca la formación desde distintos ámbitos, sirva de ejemplo las enfermeras que realizan un máster en un país contiguo comunitario, que los titula en Enfermería Obstétrico-ginecológica (Matrona), y que les puede servir como trampolín para saltarse un examen EIR y 3.600 horas de formación especializada y, lo peor, que es evidente que al llegar a este país tienen una falta de conocimientos y habilidades fundamentales para el ejercicio de la profesión. Es un tema prioritario saber la actitud del ministerio sobre el reconocimiento y si las consejerías debieran aceptar estas titulaciones para contratar Matronas.
Por otro lado, es necesario actualizar el programa formativo del 2009, ya que se han producido muchos cambios en los programas de salud de la mujer, perspectiva de género, modelo de familia, etc.
Los programas formativos de distintas especialidades confluyen en actividades de promoción de la salud de la mujer y familia, esto debería generar áreas de mejora en Atención Primaria y Atención Especializada, pero en la práctica real se produce un intrusismo claro de profesionales no especializados a las competencias que no se realizan por Matronas, lo que supone una asistencia no cualificada hacia la mujer. De ahí la importancia de que el CNENFOBG garantice que la formación de los residentes en Atención Primaria se realice por Matronas y que la formación teórica-práctica en hospitales se lleve a cabo por Matronas en el 70% del contenido.
La estructura de la formación de Matronas en España actualmente es muy complicada, coexistiendo UDENFOGB con UDM, donde cada una organiza la formación con formatos diferentes, con o sin apoyo económico de sus distintas consejerías, comisiones de docencia y unidades de gestión hospitalaria, con el único punto en común para todas que es el POE. Mi sensación es que hay muchas desigualdades en función de la comunidad que sea, y el apoyo de esa consejería a la especialidad y a sus profesionales. Pongo un ejemplo, nuestros residentes solicitan rotaciones externas en Cataluña en Atención Primaria, porque allí, en cada centro, hay una o dos Matronas desarrollando una cartera de servicios amplísima, esto es una realidad.
 
P. ¿Hay futuro para nuestra profesión?
R. Esta profesión siempre tendrá futuro porque estaremos siempre donde esté una mujer, es la profesión más antigua del mundo, lo hemos demostrado durante siglos, eso lo sabemos todos, pero en pleno s. XXI las Matronas tienen que estar a la altura de una profesión que nos exige una actualización continua, investigación en todas las áreas y divulgar el trabajo científico. Matronas también en la gestión, en la docencia, en la investigación, etc., no solo en la asistencia, todo esto es lo que hace que una profesión progrese. Nos tenemos que centrar en lo que de verdad nos ayuda, y no es otra cosa que la excelencia en la formación y en la actividad diaria, es la forma objetiva de repetirles y demostrarles a los gestores lo que ya saben, aunque no lo pongan en práctica tantas veces: lo económico que resulta una matrona y la importancia que tiene en la salud de la mujer.
Necesitamos Matronas líderes que nos representen en todos los foros donde tenemos que estar, con verdadera vocación, ya estamos cansados de ver gente que se posiciona en organizaciones que dicen representarnos y lo que vemos son sillones ocupados, con intereses partidistas y poco interés general.

P. Y después de hablar de vocación, pasemos a hablar de devoción. ¿Cuáles son tus hobbys?
R. Mis hobbys han ido cambiando, la mayor afición que he tenido ha sido la guitarra, durante muchos años era mi compañera del alma.. ja, ja, ja, ja. Ahora me encantan los viajes con la familia y los amigos, disfrutar los pocos momentos que me dejan. Me gusta mucho hacer turismo gastronómico, el cine, los conciertos... y hacer puzzles con mi hija.

P. ¿Con qué sueñas para tu jubilación, aunque te queden aún unos años de trabajo activo?
R. El día que deje la mochila... Uffff, seguir disfrutando de mi familia, adaptarme a una vida más tranquila, no será fácil al principio, pero no creo que me aburra. Es difícil pensar en el descanso, tengo muchas cosas que hacer aún, ¡¡no me lo voy a creer el día que llegue!!

Sacri, en nombre de la Asociación Española de Matronas y en el mío propio, agradecerte que nos hayas concedido parte de tu tiempo y por todo lo aportado a la profesión.
Sirva esta entrevista como el reconocimiento, muy merecido, que desde la Asociación Española de Matronas venimos realizando, para dar visibilidad a tantas personas, que han formado o forman parte de su historia, como en tu caso, trabajando por un mejor futuro para nuestra profesión y las mujeres. Gracias.