26 JULIO
2017
Enfermeria21

Originales
Elaboración y validación de una escala de autoeficacia en reanimación cardiopulmonar para estudiantes en Ciencias de la Salud

Descargar PDF

Ver pdf

imprimir

Imprimir

Autores/as:Susana Navalpotro Pascual1, Juan Carlos Torre Puente2Cargo

1Doctora en Psicopedagogía. Enfermera de Urgencias SUMMA 112. Madrid
2Doctor en Psicopedagogía. Profesor en Ciencias de la Eduación en la Universidad Pontificia Comillas. Madrid

Dirección de contacto:Susana Navalpotro Pascual. Camino del Garzo, 58-Chalet. 28290 Las Rozas (Madrid).

Resumen Objetivo: elaborar un instrumento fiable capaz de medir la autoeficacia del alumno en reanimación cardiopulmonar (RCP) tras un aprendizaje previo.
Método: estudio de elaboración y validación de un instrumento: desarrollo del instrumento, validez de aspecto y contenido, validez de constructo. La primera fuente de extracción de los ítems que compondrían la escala de autoeficacia consistió en un cuestionario que contenía 14 preguntas semiestructuradas y cinco casos clínicos sobre la RCP y la parada cardiaca, que tuvieron que cumplimentar profesionales formados en RCP. Los ítems estaban integrados en tres escalas y fueron validados en aspecto y contenido por parte de expertos. Para la validez de constructo se contó con dos muestras de sujetos distintas (85 alumnos en la primera fase y 101 en la segunda). Se llevaron a cabo análisis descriptivos, análisis de fiabilidad mediante coeficiente alfa de Cronbach, y se realizó análisis factorial exploratorio. Se usó el programa estadístico SPSS versión 19.0.
Resultados: en la primera fase, la escala A de autoeficacia obtuvo un coeficiente alfa de Cronbach de 0,91. En la segunda fase se obtuvo un alfa de Cronbach para la escala A de 0,93. El valor obtenido con la población total (n= 186), valor muy similar al encontrado con la muestra total (n= 186), fue de 0,92. La escala de autoeficacia en RCP básica tuvo una estructura unidimensional y contenía 20 ítems. Se encontraron relaciones estadísticamente significativas de los constructos cognitivo-emocionales y el valor de autoeficacia.
Conclusión: se obtuvo una escala unidimensional de autoeficacia en RCP básica. Existen variables emocionales y cognitivas que intervienen como mediadoras en la conducta de reanimación.

Palabras clave

Autoeficacia ; reanimación cardiopulmonar ; educación en enfermería ; emociones.

Title: Preparation and validation of a self-efficacy scale in cardiopulmonary resuscitation for Health Sciences students
Abstract
Objective: to prepare a reliable tool in order to measure the self-efficacy of Cardiopulmonary Resuscitation (CPR) students after previous training.
Method: a study for preparation and validation of a tool: development, aspect and contents validity, construct validity. The first source for collecting the items which would form the self-efficacy scale consisted in a questionnaire including 14 semi-structured questions and five clinical cases on CPR and cardiac arrest, which had to be completed by professionals with CPR training. These items were classified into three scales, and were validated by experts in terms of aspect and contents. Two different samples were used for construct validity (85 students in the first stage and 101 in the second stage). Descriptive analysis was conducted, as well as reliability analysis through Cronbach’s alpha coefficient; an exploratory factor analysis was also conducted. The SPSS statistical program, version 19.0, was used for analysis.
Results: in the first stage, the Self-efficacy Scale A obtained a 0.91 Cronbach’s alpha coefficient; in the second stage, Scale A achieved a 0.93 Cronbach’s alpha. The value obtained with the total population (n= 186) was 0.92, very similar to the one obtained with the total sample. The Self-efficacy Scale for basic CPR had one-dimensional structure and included 20 items. Statistically significant associations were found between cognitive-emotional constructs and the self-efficacy value.
Conclusion: a one-dimensional scale was obtained for self-efficacy in basic CPR. There are emotional and cognitive variables involved as mediators in the resuscitation behaviour.

Keywords

Self-efficacy; cardiopulmonary resuscitation; nursing training; emotions.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Introducción

La formación en reanimación cardiopulmonar (RCP) es parte de las competencias que hay que adquirir en los estudios de grado de los profesionales sanitarios. Aunque cada vez es más frecuente y más utilizada la simulación en la evaluación de los aprendizajes, no siempre es fácil evaluar de forma objetiva otras competencias transversales que deben ser adquiridas.

Según Bandura (1), la autoeficacia percibida se define como “los juicios de cada individuo sobre sus capacidades, en función a los cuales organizará y ejecutará sus actos, de modo que permitan alcanzar el rendimiento deseado”, un buen predictor de la conducta a realizar por el sujeto en la vida real.

En las últimas recomendaciones del International Liaison Committee on Resuscitation (ILCOR), en 2015, se aconseja atender a las habilidades no técnicas, aspectos cognitivos y emocionales que influyen en la conducta del reanimador (2). También es una finalidad constante tener instrumentos precisos de evaluación o medidas objetivas que permitan estimar la conducta del reanimador en el momento de enfrentarse a una parada cardiorrespiratoria (PCR) (3), herramientas de medidas validadas con el fin de evaluar las diferentes metodologías de aprendizaje en RCP (4), así como la revisión autocrítica del alumno y el debriefing del equipo. La American Heart Association recomienda evaluar la competencia de los participantes de los cursos de RCP avanzada no solo mediante pruebas escritas, sino también evaluar la actuación (5). Como propuesta para mejora de la calidad se establece la necesidad de identificar puntos específicos en la puesta en práctica de la RCP en escenarios simulados, con el fin de proporcionar una retroalimentación específica en los diferentes procedimientos y actuaciones.

En los últimos años, otros autores han abordado la autoeficacia en RCP, para lo que han contado con la participación, no solo de profesionales enfermeros, sino tambien de estudiantes de Enfermería. En Corea comenzaron con profesionales enfermeros (5), pero sus siguientes estudios fueron con estudiantes de Enfermería (6,7), comparando también la autoeficacia entre grupos de estudiantes y profesionales (8).

Autores españoles publicaron un trabajo (9) donde se desarrolla y valida una escala de autoeficacia en RCP básica para medir el nivel de confianza de los estudiantes de Enfermería para responder a una parada cardiorrespiratoria. Pero, tanto estos estudios como los trabajos de Turner (10-12) de autoeficacia de RCP pediátrica avanzada, están centrados en las competencias técnicas. Con el fin de predecir la conducta, la investigación busca elaborar y validar una escala de autoeficacia en RCP, así como conocer si esta autoeficacia puede ser afectada por las emociones y la situación donde se desarrolla la emergencia. Este estudio se basa en la premisa de que no basta con “ser capaz de”, sino que además es necesario “sentirse capaz de” saber utilizar sus conocimientos y habilidades en la situación de emergencias. Dada la importancia de contar con un instrumento que permita medir la autoeficacia en reanimación cardiopulmonar se propone como objetivo principal de este estudio diseñar y validar una herramienta que permita evaluar la percepción de autoeficacia en RCP básica del alumno de Enfermería y Fisioterapia, no solo en habilidades técnicas, sino también en otras competencias no técnicas, tras un aprendizaje en RCP básica. Como objetivo secundario se pretende conocer si existe relación entre la autoeficacia y algunas variables cognitivo-emocionales presentes en algunas reanimaciones. Su potencial en la práctica es contar con un instrumento útil de evaluación para profesores de RCP y, asimismo, de autoevaluación para los propios alumnos.

Método

Se trata de un estudio de elaboración y validación de un instrumento, desarrollado en varias etapas: desarrollo del mismo, validez de aspecto y contenido y validez de constructo.

Desarrollo del instrumento

Para elaborar el constructo del instrumento era necesario profundizar en el problema y captar la experiencia vivida por parte de los participantes del estudio en una parada cardiorespiratoria, y lo que supuso para ellos la formación y práctica en el desarrollo de una reanimación cardiopulmonar. De esta manera se permitía que los constructos que surgieran pudieran ser inferidos desde la vivencia, algo ya realizado anteriormente por otros autores en la autoeficacia en reanimación (13,14). Además, se pretendía identificar los aspectos emocionales y cognitivos asociados a la experiencia vivida.

Muestra
Se realizó un muestreo intencionado por conveniencia, eligiendo 12 alumnos egresados de Enfermería y Fisioterapia de la Escuela de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios, Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Los criterios de inclusión fueron: haber obtenido una nota por encima de notable en la asignatura de RCP, que fueran personas analíticas y que hubieran vivido de forma presencial alguna PCR. Los participantes procedían de entornos sanitarios distintos (unidades de críticos, salas de hospitalización, atención primaria, clínicas privadas o de forma autónoma), confiriendo heterogeneidad al grupo elegido.

Recogida de datos
El investigador principal contactó telefónicamente con los sujetos seleccionados, que aceptaron participar como informadores clave en el estudio, usando un método Delphi (15). El abordaje del fenómeno se llevaría con la finalidad de poder extraer información para crear los ítems de la escala de autoeficacia y aumentar así la validez de criterio del instrumento que se quería diseñar.

Para ello debían contestar a un cuestionario que les llegaba por correo electrónico en el plazo máximo de un mes. El cuestionario contenía preguntas identificativas del perfil del participante, una encuesta semiestructurada con 14 preguntas abiertas y una parte de desarrollo de cinco casos clínicos. A través del cuestionario se indagaba sobre los conocimientos y sentimientos de los participantes en el momento de la RCP, los motivos que facilitaban o impedían iniciar el primer y segundo eslabón de la cadena de supervivencia, así como los elementos que les llevaba a sentirse capaces o incapaces de actuar, dada su experiencia (Cuadro 1).

Validez de aspecto y contenido

A partir del análisis de los cuestionarios, y teniendo en cuenta las bases de la teoría social cognitiva de Bandura (1) se elaboraron tres escalas: la escala A de autoeficacia en RCP básica tras un aprendizaje previo, la escala B de exploración de cogniciones y emociones durante una RCP, y la escala C sobre la influencia de la experiencia previa en RCP. Las tres escalas fueron sometidas a un proceso de consenso de expertos en autoeficacia y metodología, de forma que dos profesores de la Escuela de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios tuvieron que evaluar, de forma independiente y ciega, la claridad y validez aparente de los ítems, mientras que dos profesionales que trabajaban en emergencias tuvieron que valorar la claridad y representatividad de los ítems propuestos en las tres escalas.

A partir de las aportaciones de los cuatro expertos se modificaron las escalas iniciales, que fueron enviadas a los 12 informantes clave para completar el trabajo de consenso. El instrumento de evaluación final constaba de 59 ítems (escala A: 20 ítems y escala B: 39 ítems), que se ampliaba a 73 (escala C: 14 ítems) en el caso de tener experiencia en RCP (Cuadro 2).

Validez de constructo

Se trataba de validar de forma prioritaria la escala A de autoeficacia, identificando los ítems mejor formulados y más discriminativos de la escala, así como explorar las cogniciones y emociones surgidas en la RCP. Y, por último, conocer el impacto de haber presenciado una RCP. Estos tres objetivos específicos se identifican con las tres escalas elaboradas.

Muestra
Alumnos de Enfermería y Fisioterapia matriculados en el curso 2007-08, que fueron formados en RCP durante ese año. En total 186 sujetos, que se distribuyeron en dos fases: en la primera participaron un total de 85 alumnos, 50 de primer curso de Fisioterapia y 35 de tercer curso de Enfermería; en la segunda fase se contó con un total de 101 alumnos, 55 de primer curso Enfermería y 46 de tercer curso de Fisioterapia.

El tamaño muestral se consideró siguiendo las pautas recomendadas para su cálculo en estudios de validación y cuestionarios, donde se recomiendan al menos cinco sujetos por cada ítem (16). La recomendación habitual es utilizar una muestra diez veces mayor que el número de ítems (17) aunque otros autores (18,19) estiman suficiente una muestra menor, dos o tres veces el número de variables (n= 2 k o 3 k).

Dado que el objetivo principal era la escala A con 20 ítems, si se considera un mínimo de cinco sujetos por ítem se necesitaría una muestra de 100 alumnos. Con la selección propuesta se consiguió superar el tamaño recomendado. No obstante, dado el tamaño muestral no se pudo considerar lo mismo aplicado a las otras dos escalas que deberían contar con una mayor muestra antes de considerar unos resultados válidos y fiables, por tanto, esta sería una limitación a tener en cuenta en este estudio.

Variables del estudio
Variables dependientes: grado de expectativa de autoeficacia para poner en práctica una RCP básica, influencia de las variables cognitivas y emocionales para la puesta en práctica de una RCP, influencia de la experiencia al poner en práctica una RCP.

Variables independientes: los diferentes ítems de las escalas donde se pueden agrupar en variables cognitivas (conocimientos adquiridos), variables emocionales (miedos, presión social, autocontrol, implicación familiar, edad de la víctima y aspecto externo de la víctima), y experiencia (haber presenciado una RCP y cuántas); y variables sociodemográficas: sexo, edad, titulación, curso.

Recogida de datos
Previa solicitud a la Dirección de la Escuela se indicó a los alumnos la finalidad del estudio, y se les solicitó permiso para analizar sus datos, garantizándoles que en todo momento serían tratados de forma anónima y confidencial.

Análisis de datos
En la primera fase se contó con un total de 85 alumnos. Se realizaron análisis estadísticos descriptivos, análisis de fiabilidad mediante coeficiente alfa de Cronbach, y para evaluar la validez de constructo se llevó a cabo un análisis factorial exploratorio. Se empleó el método de componentes principales con rotación Varimax para la extracción de factores, con objeto de encontrar grupos homogéneos de variables que se correlacionaran entre sí. Se usó el coeficiente de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) como prueba de hipótesis de la adecuación del modelo factorial. También se analizó la correlación de Pearson entre las escalas A y B. La escala B se utilizó para relacionar la autoeficacia con otros constructos cognitivo-emocionales que intervienen en una situación de emergencias mediante el análisis del coeficiente de correlación de Pearson.

En la segunda fase participaron 101 alumnos. Dado que la escala A no varió sus ítems, solo el orden de presentación, se obtuvo su fiabilidad, estadísticos descriptivos y análisis factorial exploratorio de la muestra (n= 101). También se realizaron análisis con el total de la muestra de las dos fases (n=186) con el fin de poder detectar diferencias y obtener un mayor tamaño muestral de esta escala para mejorar su significado estadístico.

El programa utilizado para el análisis estadístico fue el Statistical Package for Social Sciencies (SPSS) versión 19.0.

Resultados

Diseño del instrumento

Los resultados del discurso recogido a través de las encuestas semiestructuradas y la resolución de los casos clínicos se organizaron en torno a las fuentes de autoeficacia de Bandura (20) en cinco grupos, buscando puntos relevantes relacionados con la autoeficacia, experiencia, así como factores cognitivos y emocionales que pudieran influir en el inicio de una reanimación cardiopulmonar. Posteriormente, se establecieron diversas categorías, se formularon los diferentes ítems y se diseñaron las tres escalas (Cuadro 2). Con este método de obtención de la información se pretendía minimizar el sesgo del observador y permitía explorar nuevas variables, tal y como aconsejan los expertos en construcción de escalas tipo Likert (16). Además, ha permitido una triangulación metodológica de los resultados.

Propiedades psicométricas del instrumento

Los resultados psicométricos de la etapa cuantitativa (Tabla 1) se presentan en dos fases.

En la primera fase, tras aplicar las escalas A y B al primer grupo (n= 85) y la escala C solo a los que tenían experiencia (n= 58), se obtuvieron los siguientes resultados destacables:

  • Fiabilidad. Se obtuvo un coeficiente alfa de Cronbach para la escala A de 0,906, para la escala B de 0,800, y para la escala C de 0,984. La escala B únicamente se usó para conocer la correlación de sus ítems con la escala A. La escala C servía para medir la influencia de tener experiencia en RCP, pero dado el pequeño tamaño muestral, no se puede considerar generalizable.
  • Análisis factorial. El análisis factorial exploratorio de la escala A permitió identificar tres factores, que suponía una varianza total explicada del 61,39%. El primer factor se denominó “autocontrol” (10 ítems), con una varianza explicada de un 45,17%; el segundo factor se denominó “conocimientos” (siete ítems), con una varianza explicada de un 9,44%; y el tercero se denominó “compromiso para la acción” (tres ítems), que explicaba una variana del 6,78 %.
  • Coeficiente de correlación de Pearson (p). Las correlaciones analizadas entre el valor total de autoeficacia (escala A) y los ítems sobre cogniciones y emociones surgidas en la RCP (escala B), oscilaron entre los valores 0,222 a 0,660. Dado que los valores fueron diferentes de cero se puede afirmar que hay una relación lineal entre los valores de autoeficacia y los diferentes ítems cognitivos y emocionales. Sin embargo, la interpretación es preciso hacerla con cautela, ya que muchos valores fueron discretos, encontrando correlaciones bajas y moderadas en la mayoría de los ítems. Para la segunda fase del estudio se eliminaron aquellos ítems cuyos coeficientes de correlación de Pearson eran valores iguales o menores de 0,3, de forma que la escala B pasó de tener 39 ítems a tener 29.

En la segunda fase de validación del constructo, el objetivo era comprobar si se mantenían las propiedades psicométricas obtenidas para la escala A en una segunda muestra más amplia (n= 101), en un primer paso, y en el total de la muestra (n= 186) en un segundo paso. Los resultados obtenidos fueron los siguientes:

  • Fiabilidad. En el análisis que incluía a los 101 sujetos de la segunda fase del estudio se obtuvo un coeficiente alfa de Cronbach para la escala A de 0,930. Mientras que en el análisis que incluía al total de la muestra (n= 186) el valor del coeficiente fue de 0,924.
  • Análisis factorial. En el análisis factorial exploratorio, en la muestra con 101 sujetos se identificaron nuevamente tres factores como en la primera fase del estudio. En esta ocasión la varianza total explicada fue del 66,68%. Sin embargo, teniendo en cuenta la muestra total de 186 sujetos se identificó un único factor, con una varianza total explicada del 41,91%, confirmando la unidimensionalidad de la escala A.

Para verificar la validez de constructo, junto con el análisis factorial de la escala A y la correlación de Pearson entre las escalas A y B, se contrasta el resultado obtenido con los trabajos de otros autores así como los resultados del estudio cualitativo.

Discusión

En algunos trabajos previos en relación a la autoeficacia en RCP se pueden destacar dos problemas significativos. Por un lado, la escasa inclusión de habilidades no técnicas en las medidas de autoeficacia y, por otro, el reducido número de escalas con una aceptable validez. Sobre el primer asunto, aunque algunos autores (21) habían utilizado la autoeficacia en RCP, la mayoría de los estudios se enfocaba a medir la efectividad del aprendizaje de diferentes cursos y se centraban en habilidades técnicas, incluyendo algún ítem aislado sin formar una categoría propia dentro de la escala ni ser analizado de forma independiente. Al igual que el equipo de Turner (14), en 2007, en su escala de autoeficacia en RCP avanzada pediátrica, se ha encontrado una buena correlación entre autoeficacia y tareas específicas. Ellos señalaron como limitación la baja correlación entre la autoeficacia y la frecuencia de uso en las habilidades de RCP, no recomendando esta medida para la autoevaluación en los cursos, algo no evaluado en el presente trabajo (11).

Con relación al segundo punto, se ha encontrado una limitación en la bibliografía respecto a las escalas de autoeficacia en que las medidas puedan ser consideradas válidas y fiables, reduciéndose el espectro a dos estudios en RCP básica aplicada a estudiantes (5,9) y una escala con su versión reducida en RCP avanzada pediátrica (12). Respecto a la muestra, aunque los trabajos de Hernández Padilla et al. (9) contaban con una amplia muestra (768 estudiantes), menos del 15% había sido testigo de una PCR en la vida real, algo similar a la presente investigación con un 31%. Esta escala contaba con buenas propiedades psicométricas con una fiabilidad alta (alfa de Cronbach de 0,96) para la medida general, mayor que el presente estudio (alfa de Cronbach de 0,92), que puede ser explicado por la incorporación de aspectos emocionales y cognitivos que no son tan familiares como las competencias técnicas en los encuestados.

En general, todas las escalas de autoeficacia se centran en una de las cinco dimensiones propuestas por los autores de este estudio, con la novedad de que en este caso se relacionan cada una con la autoeficacia en RCP, tal y como se muestra en el Cuadro 3.

En relación al “Autocontrol”, a mayor autoeficacia mayor autocontrol en situaciones difíciles con alta complejidad en la tarea, o con fuerte carga emocional, como puede ser que la reanimación se desarrolle en la vida real, que se trate de un politraumatizado, un niño pequeño o tener personas gritando a su alrededor. Este aumento de complejidad lleva a percibir distintos sentimientos de nerviosismo e inseguridad (no mantener la calma, no estar a la altura en una RCP, ser difícil recordar el protocolo a seguir). Los resultados están acordes a los de Maibach (13), contemplando que a mayor autoeficacia mayor control emocional.

Las personas con alta autoeficacia en reanimación imaginan resultados positivos gracias a su esfuerzo, piensan analíticamente y controlan sus pensamientos autodestructivos. Los sujetos con baja autoeficacia responden con ciertos estados emocionales que les puede hacer perder el acceso a sus conocimientos y habilidades adquiridas, e incluso la conducta puede quedar bloqueada.

Respecto al “Compromiso para la acción”. Algunos estudios (22) informan que el 97% de las enfermeras y el 26% de los estudiantes de Enfermería se habían encontrado en una situación de emergencias en los últimos seis meses, que son las primeras en asistir una PCR y además se sienten implicadas en ella. Aunque el personal que trabaja en contacto directo con el paciente en general está motivado (23), no siempre tienen acceso a una formación adecuada y continuada en RCP (24). Por otro lado, aunque las enfermeras son los profesionales que primero se encuentran con una PCR, no suelen liderar la reanimación aún teniendo conocimientos suficientes (25), y hay diferencias entre las enfermeras de planta y quienes trabajan en otros servicios como las Unidades de Cuidados Intensivos (26).

La percepción de las situaciones de emergencia en el hospital se viven frecuentemente con confusión y caos, donde el profesional se siente inseguro a la hora de actuar. Aunque la experiencia puede aumentar la confianza en uno mismo, no así las competencias, por lo que es importante un reciclaje continuado (27). Quizás se debería valorar la importancia de recibir esta formación por otras enfermeras para favorecer el modelado (28), técnica que mejora la autoeficacia, así como disponer de desfibriladores semiautomáticos (DESA) en lugares del hospital donde el equipo de reanimación tarde más de tres minutos en llegar, mejorando el compromiso de los profesionales (29).

En lo que respecta a la dimensión “Esfuerzo y perseverancia”. El esfuerzo invertido se interpreta como la implicación para reanimar a la persona y, tanto si lo consigue como si no, podrá reconstruir esa experiencia real para mejorar su autoeficacia. Hacerse experto en nuevas actividades requiere esfuerzo y constancia (30). Las personas con alta autoeficacia se motivan a sí mismas ante el desafío con nuevas actividades y redoblan sus esfuerzos en sus fallos (13). Si la persona puntúa alto en autoeficacia, actuaría aunque le pudieran denunciar, no se desanima para iniciar una RCP aunque piense que puede fallar, aunque la persona lleve tiempo en PCR y tenga la posibilidad de secuelas neurológicas. Las personas con alta autoeficacia, ante el recelo de iniciar una reanimación, concederán al paciente el beneficio de la duda y comenzarán. Además, cuando hay una alta autoeficacia, los factores contextuales y la dificultad de la tarea no serán impedimentos para intentar lograr un resultado positivo. El entrenamiento en habilidades no técnicas mejoraría la predisposición de esforzarse en la actuación (31).

Respecto al “Liderazgo y equipo”. Una persona con alta autoeficacia asume su responsabilidad de iniciar una RCP de forma solitaria aunque no haya un equipo. Si hay otras personas con conocimientos en RCP, no espera una señal para comenzar las maniobras, empezaría con la reanimación e intentaría formar un equipo. Se sabe que una reanimación debe ser realizada y liderada por toda persona que sepa realizarla, independientemente del estatus académico y social, sin demorar la intervención. Pero algunos estudios muestran cómo enfermeras con alto grado de preparación no son quienes lideran la reanimación (25) y cómo médicos con falta de experiencia, aunque conocen la teoría, carecen de habilidades de liderazgo (32). La capacidad de liderazgo a veces está relacionada con el puesto de trabajo, diferenciando entre las enfermeras de servicios especiales (unidades de cuidados intensivos, reanimación, urgencias) y las enfermeras de planta u otros servicios que raramente presencian una parada (33). Al igual que Andersen et al. (31), una comunicación efectiva que permita dirigir y coordinar los esfuerzos de otros miembros del equipo es fundamental para una RCP eficaz (34).

Para concluir, se puede afirmar respecto a la validación de la escala A, que los resultados obtenidos van a favor de considerarla como un instrumento válido y fiable para medir la autoeficacia en RCP básica tras un aprendizaje previo en estudiantes de Grado de Enfermería y Fisioterapia. Así mismo, se puede considerar que las variables emocionales y cognitivas intervienen como mediadoras de la conducta de RCP y están relacionadas con la autoeficacia del reanimador. Como aplicación en la práctica, esta investigación acerca un posible instrumento útil en evaluación de aprendizajes y autoevaluación, y un comienzo para poder desarrollar otras escalas de autoeficacia en RCP. Como limitaciones al estudio se deben tener en cuenta que no se llegó a realizar análisis factorial confirmatorio, el pequeño tamaño muestral, y no haber abordado mayores análisis de las escalas B y C.

Las futuras líneas de investigación deberían ir dirigidas a diseñar y validar escalas de autoeficacia en reanimadores profesionales, así como en profundizar en los aspectos emocionales y cognitivos que influyen en la conducta de reanimar.

Financiación

Ninguna.

Conflicto de intereses

Ninguno.

Bibliografía
  1. Bandura A. Pensamiento y acción: fundamentos sociales. Barcelona: Martínez Roca; 1987.
  2. Hazinski MF, Nolan JP, Aickin R, Bhanji F, Billi JE, Callaway CW, et al. Part 1: Executive Summary: 2015 International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations. Circulation. 2015; 132(16 Supl 1):S2-39.
  3. Gazmuri RJ, Nolan JP, Nadkarni VM, Arntz HR, Billi JE, Bossaert L, et al. Scientific knowledge gaps and clinical research priorities for cardiopulmonary resuscitation and emergency cardiovascular care identified during the 2005 International Consensus Conference on ECC and CPR Science with Treatment Recommendations. A consensus statement from the International Liaison Committee on Resuscitation; the American Heart Association Emergency Cardiovascular Care Committee; the Stroke Council; and the Cardiovascular Nursing Council. Resuscitation. 2007; 75(3):400-11.
  4. Mancini ME, Soar J, Bhanji F, Billi JE, Dennett J, Finn J, et al. Part 12: education, implementation, and teams: 2010 International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations. Circulation 2010; 122(16 Suppl 2):S539-81.
  5. Roh YS, Issenberg SB, Chung HS, Kim SS. Development and Psychometric Evaluation of the Resuscitation Self-efficacy Scale for Nurses. J Korean Acad Nurs. 2012; 42(7):1079-86.
  6. Roh YS. Effects of high-fidelity patient simulation on nursing students’ resuscitation-specific self-efficacy. Comput Inform Nurs. 2014; 32(2):84-9.
  7. Roh YS, Lee SJ, Mennenga H. Factors influencing learner satisfaction with team-based learning among nursing students. Nurs Health Sci 2014; 16(4):490-7.
  8. Roh YS, Lee WS, Chung HS, Park YM. The effects of simulation-based resuscitation training on nurses’ self-efficacy and satisfaction. Nurse Educ Today. 2013; 33(2):123-8.
  9. Hernández-Padilla J, Suthers F, Fernández-Sola C, Granero-Molina J. Development and psychometric assessment of the Basic Resuscitation Skills Self-Efficacy Scale. Eur J Cardiovasc Nurs. 2016; 15(3):e10-8.
  10. Turner NM. Continuing medical education in pediatric anesthesia-a theoretical overview. Paediatr Anaesth. 2008; 18(8):697-701.
  11. Turner NM, Lukkassen I, Bakker N, Draaisma J, Ten Cate OT. The effect of the APLS-course on self-efficacy and its relationship to behavioural decisions in paediatric resuscitation. Resuscitation. 2009; 80(8): 913-8.
  12. Turner NM, van de Leemput AJ, Draaisma J, Oossterveld P, Ten Cate OT. Validity of the visual analogue scale as an instrument to measure self-efficacy in resuscitation skills. Med Educ 2008; 42:503-11.
  13. Maibach EW, Schieber RA, Carroll MF. Self -efficacy in Pediatric Resuscitation: Implications for Education and Perfomance. Pediatrics 1996; 97(1):94-9.
  14. Turner NM, Dierselhuis MP, Draaisma JM, ten Cate OT. The effect of the Advanced Paediatric Life Support course on perceived self-efficacy and use of resuscitation skills. Resuscitation 2007; 73(3):430-6.
  15. Ballester L. Paneles Delphi: metodología de investigación aplicada con educadores en AIDIPE: Nuevas realidades educativas, nuevas necesidades metodológicas. Málaga: Centro de Ediciones de la Diputación Provincial de Málaga (CEDMA); 1999.
  16. Morales P, Blanco A, Urosa B. Construcción de escalas de actitudes tipo Likert. Madrid: La Muralla; 2003.
  17. Nunnally JC, Bernstein IH editors. Psychometric Theory. 3th ed. New York: McGraw-Hill; 1994.
  18. Kline P. An Easy Guide to Factor Analysis. Newbury Park: Sage; 1994.
  19. Guilford JP. Psychometric Methods. New York: Mc Graw-Hill; 1954.
  20. Bandura A. Guide for constructing self-efficacy scales. In: Pajares F, Urdan T, editors. Self-efficacy beliefs of adolescents. Greenwich, CT: Information Age Publishing; 2006. p. 307-37.
  21. Olson KR, Caldwell A, Sihombing M, Guarino AJ, Nelson BD, Petersen R. Assessing self-efficacy of frontline providers to perform newborn resuscitation in a low-resource setting. Resuscitation. 2015; 89:58-63.
  22. Nyman J, Sihvonen M. Cardiopulmonary resuscitation skills in nurses and nursing students. Resuscitation. 2000; 47:179-84.
  23. Hopstock LA. Motivation and adult learning: a survey among hospital personnel attending a CPR course. Resuscitation 2008; 76:425-30.
  24. Verplancke T, De Paepe P, Calle PA, De Regge M, Van Maele G, Monsieurs KG. Determinants of the quality of basic life support by hospital nurses. Resuscitation. 2008 Apr; 77(1):75-80.
  25. Gilligan P, Bhatarcharjee C, Knight G, Smith M, Hegarty D, Shenton A, et al. To lead or not to lead? Prospective controlled study of emergency nurses’ provision of advanced life support team leadership. Emerg Med J 2005 Sep; 22(9):628-32.
  26. Hamilton R. Nurses’ knowledge and skill retention following cardiopulmonary resuscitation training: a review of the literature. J Adv Nurs. 2005; 51(3):288-97.
  27. Castle N, Garton H, Kenward G. Confidence vs competence: basic life support skills of health professionals. Br J Nurs 2007; 16(11):664-6.
  28. Xanthos T, Pantazopoulos I, Papadimitriou L. Human studies may overestimate injuries related to mechanical chest compression cardiopulmonary resuscitation. Resuscitation. 2010; 81(6):775.
  29. Travers AH, Perkins GD, Berg RA, Castren M, Considine J, Escalante R, et al. Part 3: Adult Basic Life Support and Automated External Defibrillation: 2015 International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations. Circulation 2015; 132 (16 Suppl 1):S51-83.
  30. Perkins G, Davies R, Stallard N, Bullock I, Stevens H,
    Lynch B. Advanced life support cardiac arrest scenario test evaluation. Resuscitation. 2008; 75(3):484-90.
  31. Andersen PO, Jensen MK, Lippert A, Ostergaard D. Identifying non-technical skills and barriers for improvement of teamwork in cardiac arrest teams. Resuscitation. 2010; 81(6):695-702.
  32. Hoyer CB, Christensen EF, Eika B. Junior physician skill and behaviour in resuscitation: a simulation study. Resuscitation. 2009; 80(2):244-8.
  33. Crunded E. An investigation into why qualified nurses inappropriately describe their own cardiopulmonary resuscitation skills. J Adv Nurs.1991; 16:597-605.
  34. Bhanji F, Finn JC, Lockey A, Monsieurs K, Frengley R, Iwami T, et al. Part 8: Education, Implementation, and Teams: 2015 International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science With Treatment Recommendations. Circulation 2015 Oct 20; 132(16 Suppl 1):S242-68.

Cómo citar este artículo

Navalpotro Pascual S, Torre Puente JC. Elaboración y validación de una escala de autosuficiencia en reanimación cardiopulmonar para estudiantes de Ciencias de la Salud. Metas Enferm jul/ago 2017; 20(6): 22-31.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone