“Es necesario romper el tabú de la muerte entre la sociedad y entre los profesionales sanitarios”

¿Por qué le tenemos tanto miedo a la muerte? ¿Por qué evitamos hablar de ella? Josep Paris, enfermero especialista en Enfermería Geriátrica, siempre ha estado muy implicado en el proceso final de las personas y ahora ha visto cumplido uno de sus sueños: poder dar voz y poner en valor la figura de los cuidadores. Con la publicación de su libro Cuídate. Quince historias personales de cuidadores, Josep quiere abrir los ojos a la sociedad, romper el tabú de la muerte para que lo vivan con la máxima normalidad profesional y personal y dar voz a todas esas figuras anónimas que cuidan de sus seres queridos.

-Pregunta: ¿Qué le llevó a querer dedicarse a la escritura?

-Respuesta: Realmente no podemos considerar que sea un profesional de la escritura. La primera idea de publicar el libro ‘Cuídate, quince vivencias personales de cuidadores’ surge después de muchas conversaciones con la coautora, periodista especializada en temas de salud y por encargo del editor Jordi Nadal. Siempre he seguido aquella máxima de Rosamaría Alberdi “lo que no está escrito no existe”, y creo que compartir el conocimiento es una obligación de todo profesional que se precie.

-Pregunta: ¿Qué significa y supone para usted la Enfermería? ¿Siempre tuvo claro que quería dedicarse a ella?

-Respuesta: Para mí la profesión enfermera ha significado la posibilidad de desarrollar el potencial cuidador al máximo. Es una profesión en la que el cuidado está detrás de cada acción, de cada palabra, de cada gesto.

La verdad es que empecé estudiando ciencias biológicas, pero me di cuenta que no era lo mío, y opte por cambiar a Enfermería. Visto ahora con perspectiva, el cambio fue un gran acierto.

-Pregunta: Usted está muy implicado en el proceso del final de la vida de las personas, ¿hay alguna anécdota o historia especial que recuerde?

-Respuesta: Estoy implicado por mi actual responsabilidad en una empresa de servicios funerarios, dando soporte a los profesionales y familiares en el proceso final de vida. Me quedo ahora con la imagen de complicidad de los profesionales de las salud, sobre todo las enfermeras, cuando hablamos del impacto que nos supone realizar un acompañamiento empático y próximo a una persona que está en sus últimos días de vida.

-Pregunta: En la actualidad centra su labor profesional como responsable de desarrollo en una empresa de servicios funerarios. ¿Por qué esa área?

-Respuesta: Es un área que está en contacto permanente con los profesionales de la salud y de los servicios sociales. Desde mi responsabilidad intento dar más sentido al proceso final de la vida de las personas y a las intervenciones de los profesionales. Es necesario romper el tabú de la muerte entre la sociedad y también entre los profesionales. La muerte no es un fracaso. Es el final de una vida y debemos vivirlo con la máxima normalidad profesional y personal.

-Pregunta: Cuídate. Quince historias personales de cuidadores es el libro que ha publicado. ¿En qué se basó? ¿Cómo eligió las historias de las que se habla? ¿Qué mensaje quiere transmitir con él?

-Respuesta: Hemos querido dar voz a historias anónimas de cuidadores no profesionales. Personas normales que de la noche a la mañana han pasado a ser cuidadores de sus seres queridos. En muchas ocasiones sin previo aviso. Era una necesidad de sacar a la luz historias de personas que aportan su visión personal sobre cómo afrontar una situación de pérdida, de muerte o de cambio, fruto, en ocasiones de un deterioro de salud. El mensaje que hemos querido transmitir es fundamentalmente concienciar a los cuidadores de la necesidad que se cuiden ellos para poder seguir cuidando.

-Pregunta: ¿Es dura o bonita la profesión de cuidador? ¿Qué cree que es necesario para mejorar en la atención a personas mayores?

-Respuesta: Es una profesión dura, estar cerca, en ocasiones, del padecimiento de las personas es muy duro, pero a la vez es muy reconfortante. Saber que con tus cuidados has acompañado a un ser humano, le has ayudado a mejorar su situación de salud o has realizado un acompañamiento cercano en el final de su vida es muy reconfortante como persona y como profesional.

-Pregunta: ¿Cree que la labor de los cuidadores está infravalorada?

-Respuesta: Sí, sobre todo la labor de los cuidadores no profesionales. Son situaciones ocultas, que se viven entre las cuatro paredes de casa, y en la que en la mayoría de las ocasiones no han tenido preparación para cuidar a un ser querido. La intervención enfermera con estos cuidadores no profesionales es clave, debemos acompañarlos, orientarlos y ofrecer el máximo soporte que nos sea posible en cada caso.

-Pregunta: Antes de publicar el libro abrió su blog Cata de vida. ¿Qué significa para usted?

-Respuesta: Significó poner voz, en este caso, palabra escrita, a mis vivencias profesionales del día a día y a las de mis colegas. Es un espacio abierto de reflexión sobre el envejecimiento y el final de la vida. Animo a las enfermeras a escribir y compartir sus experiencias, pensamientos y sentimientos. Es a partir de compartir todo eso, que creceremos más profesional y personalmente.

-Pregunta: Para finalizar, ¿tiene en mente seguir compaginando la Enfermería con la escritura? ¿Algún proyecto futuro?

-Respuesta: La sigo compaginando precisamente escribiendo periódicamente en mi blog. Ahora estamos disfrutando del camino empezado con el libro ‘Cuídate’, pero seguro que aparece un nuevo proyecto, siempre debemos estar abiertos a nuevas propuestas y en movimiento.

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