3
Revista Matronas

Revista Matronas

DICIEMBRE 2020 N° 3 Volumen 8

Cómo viven las mujeres su proceso de parto: una visión cualitativa

Sección: Originales

Cómo citar este artículo

Calvo Oria P, Oldenburg Rodríguez B, García-Carpintero Blas E. Cómo viven las mujeres su proceso de parto: una visión cualitativa. Matronas Hoy 2020; 8(3):33-42.

Autores

1 Paula Calvo Oria, 1 Beatriz Oldenburg Rodríguez, 2 Eva García-Carpintero Blas

1 Grado en Enfermería. Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Madrid.2 Doctora en Enfermería. Escuela de Enfermería Fundación Jiménez Díaz. Universidad Autónoma de Madrid. Madrid.

Contacto:

Email: beatrizoldenburg@gmail.com

Resumen

Introducción: el parto es un proceso natural y fisiológico que se ha medicalizado y tecnificado, llegando a realizar intervenciones poco beneficiosas para la salud materno-fetal. Uno de los principales retos es potenciar el principio de autonomía, buscando la humanización del proceso, para que las mujeres obtengan la mejor experiencia posible. Objetivo: conocer las experiencias de las mujeres durante su proceso de parto. Metodología: estudio de metodología cualitativa descriptiva, con abordaje fenomenológico, realizado con un muestreo intencional teórico, complementado por bola de nieve. Para la recogida de datos se ha entrevistado a 13 mujeres primíparas, mayores de edad, que dieron a luz mediante parto vaginal en los tres años anteriores, con embarazos a término y no considerados de riesgo. El análisis de datos se efectuó según la propuesta de Huberman y Miles. Resultados: los elementos que contribuyen a una experiencia positiva son recibir un trato más empático y humano, proporcionar información de calidad, favorecer la autonomía, promover mayor libertad de movimiento, ofrecer métodos alternativos de alivio del dolor no farmacológicos, dar apoyo emocional y favorecer un clima de confianza. Conclusiones: la atención humanizada pretende lograr un clima de confianza y seguridad. Se debe proporcionar información de calidad y los profesionales han de mostrar comprensión y respeto para que el trato sea empático y cálido. Para conseguirlo son necesarias más investigaciones que demuestren que pueden realizarse estos cuidados sin rechazar los avances tecnológicos, logrando la mejor calidad de atención posible.

Palabras clave:

parto vaginal ; humanización ; autonomía ; plan de parto ; experiencia ; expectativas

Title:

How women experience their delivery process: a qualitative perspective

Abstract:

How women experience their delivery process: a qualitative perspective Introduction: delivery is a natural and physiological process that has become medicalized and technified, even to the point of performing interventions with low benefits for maternal-fetal health. One of the main challenges is to boost the personal autonomy principle, searching for the humanization of the process, so that women will obtain the best experience possible. Objective: To learn about the experiences of women during their delivery process. Methodology: a study with descriptive qualitative methodology, with a phenomenological approach, conducted with theoretical purposive sampling, complemented by snowball sampling. Thirteen (13) primiparous mothers of legal age were interviewed for data collection; they had experienced a vaginal delivery within the three previous years, with full-term pregnancy, and were not considered of risk. Data analysis was conducted with the Huberman and Miles method. Results: the elements that contribute to a positive experience are: receiving a more empathetic and humane treatment, providing quality information, encouraging autonomy, promoting a higher freedom of movement, offering alternative non-pharmacological pain relief methods, giving emotional support, and encouraging a climate of trust. Conclusions: humane care intends to build a climate of trust and safety. Quality information must be provided, and professionals must show understanding and respect, to achieve an empathetic and warm treatment. In order to achieve this, more research is required to demonstrate that this care is possible without rejecting technological advances, and while achieving the best quality of healthcare possible.

Keywords:

vaginal delivery: humanization; autonomy; delivery plan; experience; expectations

Introducción

La humanización del parto está ganando protagonismo en la sociedad actual, cada vez más mujeres reclaman una mayor participación en la toma de decisiones y cuidados. A pesar de ello, todavía está muy poco desarrollado y, en muchas ocasiones, la desinformación y la escasa formación que tiene la población sobre el proceso del parto hacen que se lleven a cabo intervenciones innecesarias o poco beneficiosas para madre e hijo1. Además, aunque el uso de la tecnología en la salud ha permitido una mejora del nivel de vida, se ha asociado su uso y la tecnificación de la atención durante el parto con la deshumanización de los cuidados que se requieren durante este proceso2. Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos años ha habido un incremento en el número de cesáreas realizadas, así como de partos instrumentalizados3.
Hoy en día, la praxis obstétrica está condicionada por lo que cada profesional entiende como parto normal, natural y humanizado, viéndose influida por los valores, creencias y actitudes de cada uno. El desconocimiento y la negativa a avanzar en las investigaciones han llevado a la aparición de dos corrientes totalmente opuestas, ninguna de las cuales representa lo que se debe considerar como parto humanizado4,5. Por un lado, mujeres que conocen su derecho a decidir sobre su plan de parto y quieren que sea lo más natural posible, llegando incluso a parir en casa sin la atención sanitaria adecuada, lo cual supone un riesgo para la salud, tanto del feto (o neonato) como de la madre. Aprovechando ese desconocimiento sobre las opciones de parto, la realización de partos cada vez más instrumentalizados y el aumento de las cesáreas, por comodidad de los profesionales sanitarios2.
En España, en 2016 hubo 404.416 partos, siendo 304.056 partos vaginales y 100.360 cesáreas. La tasa de cesáreas efectuadas ese año es de 24,9%, superando en un 9,9% las recomendaciones de la OMS, que en 1985 estableció la tasa ideal entre el 10% y el 15%. Esto ha llevado a varios sectores de la salud a expresar su preocupación por las posibles consecuencias negativas para la salud materno-fetal que conlleva esta intervención, que cada año está en aumento3,6.
La atención al parto se debe hacer considerándola como un proceso fisiológico en el que se debe intervenir únicamente para corregir las desviaciones de la normalidad, y donde toda mujer tiene derecho a una atención de calidad y a desempeñar un papel central en la planificación, evaluación y ejecución del mismo7. Uno de los principales fallos del actual modelo de atención al parto es que es tratada como paciente, pero ignorada como persona, ya que no se respetan sus deseos8. Por ello, uno de los principales retos es potenciar el principio de autonomía y buscar en todo momento la humanización del parto, debiendo ser la madre y el niño los protagonistas durante toda la duración del proceso9,10.
Por tanto, como profesionales sanitarios necesitan conocer sus experiencias para mejorar los cuidados y darles la oportunidad de tener el mejor parto posible.

Objetivo

El objetivo general es conocer las experiencias de las mujeres durante su proceso de parto.

Metodología

Tipo de estudio

Estudio de metodología cualitativa descriptiva con un abordaje fenomenológico. Se obtendrán datos a través de las experiencias subjetivas que han vivido las mujeres durante su proceso de parto, y la recogida de información se basará en la observación de comportamientos naturales, experiencias, relatos, creencias, discursos y respuestas abiertas de cada participante para su posterior interpretación11,12.

Ámbito de estudio

La recogida de datos se realizó entre febrero y marzo de 2020, donde se recopilaron experiencias de mujeres que hubieran dado a luz en cualquier hospital, tanto público como privado, de la Comunidad de Madrid.

Participantes

Las participantes han sido mujeres, mayores de 18 años, primíparas, que han dado a luz en los tres años anteriores a la entrevista, con embarazos a término, sin embarazos de riesgo y que han seguido todos los controles gestacionales.
Los criterios de exclusión incluidos son las cesáreas, los embarazos de riesgo, las gestaciones cronológicamente prolongadas y partos prematuros, mujeres que hayan sufrido complicaciones en el puerperio inmediato, que no aceptaron ser entrevistadas o grabadas, así como aquellas con analfabetismo o dificultad para comprender el español.

Muestreo

En este estudio se ha utilizado el muestro teórico y por bola de nieve. Se comenzó con un muestreo teórico, ya que el objetivo fue la recogida sistemática de datos para generar una teoría13. Posteriormente derivó en un muestreo por bola de nieve, ya que las entrevistadas recomendaron posibles participantes, aumentando el tamaño muestral14. Se alcanzó la saturación de datos a la 13ª entrevista realizada (Tabla 1).

Las mujeres entrevistadas fueron contactadas de diferente manera: a través de matronas de centros de salud, de contactos que facilitaron algunas de las entrevistadas o de las propias investigadoras que conocían a mujeres que hubiesen dado a luz recientemente. Con esta información, las investigadoras se pusieron en contacto con las mujeres directamente, por teléfono o en persona, para explicarles la finalidad del estudio y solicitar su participación en el mismo. Antes de la entrevista se les envió un correo con la hoja informativa, y todas las que decidieron participar tuvieron que firmar un consentimiento informado. Las entrevistas se realizaron en lugares públicos, como el hospital o la cafetería, y privados, principalmente en el propio domicilio de la mujer. Durante las mismas, las investigadoras se ayudaron de una grabación de audio, con previo consentimiento de las mujeres.

Instrumentos

Para obtener la información necesaria para realizar este estudio se utilizaron dos métodos: la técnica conversacional, concretamente la entrevista semiestructurada, y un método escrito.
Las entrevistas fueron individuales, presenciales o por videollamada, y en ellas las entrevistadoras comenzaron formulando la siguiente pregunta introductoria “¿Cómo describiría su experiencia de parto?”, a partir de la cual se siguió un guion previamente elaborado.
El método escrito, en concreto, un modelo de plan de nacimiento a cumplimentar por las madres, que permita conocer cómo desean que se desarrolle su parto y postparto para posteriormente compararlo con la experiencia vivida.

Análisis de los datos

El análisis de los datos obtenidos en este estudio se llevó a cabo mediante un análisis de contenido, según lo propuesto por Huberman y Miles15: reducción de datos, presentación de datos y elaboración y verificación de conclusiones.
En primer lugar se realizó un preanálisis de los datos, donde se pudo obtener una visión global del fenómeno desde el punto de vista y la experiencia de las mujeres entrevistadas, y se identificaron los temas principales. En segundo lugar se analizaron las entrevistas. A través de este análisis se identificaron las categorías, subcategorías y unidades de significado, las cuales permitieron tener un conocimiento más detallado del fenómeno de investigación.
El análisis de los datos se ha realizado de manera manual con el programa informático Word.

Consideraciones éticas

Para la realización de este estudio se respetaron las normas internacionales de protección de datos, así como la legislación española vigente (Ley Orgánica 3/2018 del 5/12/2018 de Protección de Datos de Carácter Personal y garantía de los derechos digitales, BOE 294 de 6/12/2018). Durante todo el proceso se guardó el anonimato de las participantes en el estudio, así como la confidencialidad de los datos obtenidos en las entrevistas.
Antes de comenzar se hizo entrega de varios documentos. El primero fue una hoja de información para la posible participante donde se explica, entre otros aspectos, de qué proyecto se trata, cuál es el objetivo y propósito del estudio, la posibilidad de retirarse del estudio en cualquier momento y que los datos obtenidos son totalmente confidenciales. El segundo documento, que se entregó una vez hubo firmado el primero, es el consentimiento informado por escrito, que incluyó la autorización de las participantes del uso de sus datos exclusivamente para el desarrollo del estudio.

Resultados

A continuación se exponen los resultados obtenidos del estudio, de acuerdo con los objetivos planteados al inicio de la investigación. A través del análisis de las entrevistas se ha profundizado en conocer la experiencia que las mujeres han vivido en su proceso de parto. La redacción de los resultados se ha organizado siguiendo la estructura de las categorías y subcategorías, en el orden que se muestra en la siguiente Tabla 2:

1. Vivencias del parto

Experiencia del parto: todas las entrevistas se iniciaron con una pregunta abierta sobre cómo han vivido las mujeres el proceso de parto, y todas coincidieron en que su proceso de parto fue muy largo, como se ve reflejado en los siguientes casos:
M3: “En general… pues… larguísimo. Me pareció muy largo…”.
Además, manifestaron su deseo de libertad de movimiento. El no poder moverse les produjo una sensación de frustración y de pérdida de control, agudizó el dolor del parto y provocó la aparición de molestias no relacionados con el mismo, como dolor muscular en la espalda.
M4: “…me dijeron que tenía que estar tumbada para monitorizarme todo el rato y a mí las contracciones tumbada me estaban matando…”.

Prejuicios existentes: todas coinciden en que la sociedad y los medios otorgan una imagen demasiado idílica. A través de las redes sociales se transmite una imagen del parto y postparto que no se asemeja a la realidad que viven, lo que lleva, en muchas ocasiones, a generar sentimientos de tristeza, culpa, frustración y fracaso en su nuevo rol como madre.
M11: “Yo me he leído todos los libros sobre la lactancia materna, sobre lo maravilloso que es, como es todo natural… Me decían que el pecho es apego, que la pusiera más que ya se engancharía”, “…y nada, no funcionó”, “…Yo sentía que había sido un error tener a mi hija”.
Además, se observó que una parte de las expectativas que se forman están condicionadas por las opiniones de personas de su entorno. Algunas se formaron una imagen de cómo querían que se desarrollase su parto, recopilando información para tenerlo como ellas querían. Escogieron deliberadamente el hospital, se informaron sobre las distintas opciones de parto, diferentes métodos de alivio del dolor y consultaron sus dudas con profesionales.
M3: “…cuando fui a hacer la visita, porque fui a visitar varios hospitales, me parecía que de alguna manera podían respetar el plan de parto que habíamos hecho.” “…me había preparado un parto durante todo el embarazo…”.
Sin embargo, no todas se habían creado expectativas. La mayoría explicaron que no tenían una idea formada de cómo se iba a desarrollar y preferían dejarse llevar y tener una mente abierta.
M4: “…intenté no hacerme expectativas de ningún tipo entonces tampoco me decepcionó ni nada de eso…”.

2. Conocimiento sobre la humanización al parto

Concepto de humanización al parto: la mayoría desconoce el término de “atención humanizada”, pero al profundizar en el significado del término y preguntar qué significa para ellas, muchas respondieron que consiste en ofrecer diversas opciones, apoyar, escuchar y respetar las decisiones tomadas por la mujer, que sean ellas las protagonistas del proceso.
M3: “… escuchar lo que la madre quiere en ese momento dentro de las posibilidades reales que haya y hacérselo posible de alguna manera. Que viva su parto de una forma feliz”.
Sin embargo, no todas las asociaciones a este término fueron positivas. Algunas lo relacionaron con un parto no medicalizado y sin atención hospitalaria, suposición que surge del concepto erróneo que se tiene hoy en día del concepto de humanización.
M8: “…yo tengo compañeras en Europa que dan a luz en casa y la norma es esa…”. “Yo eso no lo comparto mucho”.

3. Atención a la mujer

Tipo de información obtenida: la mayoría considera que la información proporcionada por los profesionales debe ser real, veraz, fiable y de calidad, para poder tomar decisiones de forma autónoma y no tener sentimientos de falta de control.
M6: “Sí, en todo momento me decían y me preguntaban y en ese sentido muy, muy bien”.
Sin embargo, también consideran que se debe seleccionar el tipo de información que se da y escoger el momento adecuado para hacerlo, ya que, en caso contrario, puede llegar a ser contraproducente y producir sentimientos de angustia y preocupación.
M1: “…Hay veces que el exceso de información también nos juega una mala pasada…”.
Además, coincidieron en que la información proporcionada en los cursos de preparación al parto no fue suficientemente completa y objetiva.
M4: “…mis clases de preparación al parto fueron un poco liosas…”. “La verdad que me las podría haber saltado… no me aportaron demasiado”.

Fuentes de información: la mayoría estuvo satisfecha con la calidad de la información recibida por el personal sanitario, quienes resolvieron sus dudas y preocupaciones, y estuvieron atentos durante el proceso.
M8: “Sí, eso sí. Además, hay una matrona que es la que estuvo todo el rato, que es la que te va contando y diciendo lo que te van a hacer, cómo va la cosa… todo el mundo me hizo muy partícipe de todo eso. O sea, que en general, eso sí que lo cuidaron. La información fue buena”.
Sin embargo, hubo alguna que no quedó muy satisfecha con la calidad de la atención y refiere que sintió que no le hablaban claro.
M5: “Pues sentí que no… yo me sentía que no me hablaban claro…”.
Además, aunque muchas coinciden en que la información fue de calidad, afirman que la relativa al postparto fue escasa, teniendo incluso que buscar información en fuentes ajenas.
M6: “Yo eché en falta eso, que alguien viniera y me dijera, mira pues tienes que engancharle así; sin embargo, venían y “pam” y me lo ponían al pecho. Y luego me dijeron que tenía que comprar pezoneras. Pero nadie me explico cómo ponérmelas… Entonces eché en falta un poco más de comprensión...”.

4. Derecho de autonomía

Plan de parto: es un método en el que las mujeres pueden expresar sus deseos y preferencias sobre cómo les gustaría que se desarrollara su proceso de parto. Casi la totalidad conocían o les sonaba lo que es, aunque no todas realizaron y entregaron uno, ya sea porque no estaban interesadas o por falta de información sobre cómo hacerlo.
M5: “…la verdad no me lo acabé de leer porque me dijeron que también podía decirlo de forma oral y claro que si al final entregabas un montón de hojas que era difícil que se lo leyeran”.
Por otro lado, las que desarrollaron y entregaron un plan de parto sintieron que no se tuvo en cuenta, y que la mayoría de los profesionales no lo leen ni hacen caso del mismo, puesto que nadie les preguntó sobre él.
M3: “…habría escogido un hospital donde respetaran un poquito más el plan de parto…”.

Apoyo emocional recibido: la mayoría valoró positivamente el apoyo emocional recibido, y resaltan el papel de la matrona, a quien consideran un pilar fundamental y una persona de confianza que las hacía sentir escuchadas, cuidadas y valoradas.
M2: “Pero sobre todo la matrona y la enfermera estuvieron siempre conmigo, y la relación perfecta, siendo el momento una revolución de emociones, lo hacen todo más fácil”.

Autonomía y sentimiento de autocontrol: la percepción de control es fundamental para que la mujer se sienta partícipe en el proceso. La mayoría de las mujeres agradece el apoyo a sus decisiones cuando sienten que pueden realizarlas.
M4: “Lo respetaron, sí, sí. Todo lo que yo iba diciendo lo respetaron”.

Figura del acompañante: todas valoraron positivamente estar acompañadas, ya que tener a un ser querido próximo las tranquilizaba, daba apoyo y hacía sentir seguras. Además, refieren haber elegido ellas a la persona que las acompañaba, que en todos los casos fue su pareja o padre, y explican que los profesionales no pusieron ningún impedimento.
M6: “Lo elegimos nosotros, yo iba acompañada de mis padres y mi marido, y fue como ‘no, no, no, que entre él, que sufra las consecuencias de sus actos’ jajaja”.
A pesar de ello, sí que algunas expresaron su deseo de estar acompañadas por más de una persona.
M2: “Mi madre y mi pareja… Yo quería que estuviesen los dos”.

Intimidad: la mayoría considera que se respetó su intimidad. Sin embargo, algunos aspectos estructurales y organizativos del hospital influyen negativamente en esa percepción.
Por un lado, todas ellas coinciden en que disponer de una habitación individual condiciona la elección de hospital, ya que no consideran adecuado compartir habitación en una situación así, donde se sienten vulnerables y expuestas.
M4: “No eran habitaciones individuales… yo estaba con otra chica en la habitación… y claro, la veía dilatar y me entraron los siete males… Hubiera preferido algo un poco más individual”.
Y, por otro lado, afirman que las muestras de intimidad se evidencian en prácticas como procurar que no haya más gente de la necesaria en la habitación o en el paritorio, llamar a la puerta antes de entrar o no ser exploradas más veces de las necesarias.
M3: “No se guardó mi intimidad en ningún momento… entraba todo el mundo…. No te tenían tapada… entraron residentes, matronas…”.

5. Relación con el personal sanitario

Prácticas sanitarias realizadas: a pesar de que casi todas están de acuerdo en que se respetaron sus decisiones, en la mayoría se pudo ver que los profesionales sanitarios realizaron algún procedimiento sin haber pedido previo consentimiento:
M8: “…Yo creo que estaba yendo bastante bien el expulsivo y hubo un momento que me hicieron un codo para ayudarle a salir… que le dije yo que me diese un poco de margen, pero no… no hizo caso”.

Experiencia con el personal: en general todas tuvieron una experiencia positiva con el trato, y coinciden en que el personal sanitario les dio confianza y seguridad. Confían en su saber hacer y competencia, siempre que se sientan escuchadas y respetadas, y afirman que recibir un trato inadecuado provoca que se establezca una relación de falta de confianza.
M7: “Yo con el personal sí. Luego con el anestesista que te viene a poner la epidural y se va… no tuve mucho contacto. Yo con la matrona muy bien. Porque fue un contacto más directo”.

Características del proveedor de cuidado: todas las mujeres coinciden que la principal característica que debe poseer el personal es el “trato humano”. Afirman que la actitud que muestran los profesionales condiciona que puedan o no considerar que el parto ha sido humanizado. Para ellas es muy importante que el personal sea empático, cálido y compasivo, que las escuche y resuelva sus dudas, para así poder crear una relación de confianza.
M11: “…yo quería que la persona que nos tocara respetara todo esto…”. “La matrona se quedó conmigo, y me estuvo tranquilizando y dando apoyo…”. “Todo como súper respetuoso, súper calmado…”.
Sin embargo, muchas echan en falta una continuidad de los cuidados por parte de un mismo profesional. Les gustaría que el personal que ha realizado el seguimiento de su embarazo fuese el mismo que las acompañara durante el parto, puesto que sienten que la relación de confianza creada sería mucho más fuerte y se sentirían más cómodas y a gusto.
M5: “…Si que eché en falta que hubiera unificación de conceptos porque una te decía una cosa, otra, otra cosa… a veces me mareaban. Jajaja”.
Se ha podido observar que las mujeres se sienten más cómodas y tranquilas cuando el profesional a cargo de sus cuidados es una mujer, puesto que pueden comprender mejor la situación por la que están pasando.
M2: “…El matrón que me tocó de primeras cuando entré fue muy borde y desagradable. Muy seco diciéndome ahora ponte aquí y haz esto y yo con esos dolores no podía, ya me gustaría haberme podido sentar”.

6. Analgesia

Experiencia con el dolor: todas coinciden en que el parto es un proceso intenso y doloroso, y afirman que la tolerancia al dolor depende de cada mujer. Así mismo, hay quienes prefieren experimentar esta sensación para sentirse satisfechas y realizadas consigo mismas.
M2: “Yo llegué dilatada de siete así que ya había aguantado mucho dolor…”.
Además, han explicado que su mayor preocupación sobre el proceso de parto, y lo que más angustia les crea, es el miedo al dolor. La incertidumbre de no saber cuándo va a llegar la próxima contracción ni cómo de fuerte va a ser, pero saber que tenerla la van a tener.
M11: “La tensión que tienes en el cuerpo cuando sabes que te va a venir algo de dolor, pero no sabes cuándo ni por cuanto tiempo, ni como de intenso…”.

Anestesia epidural: es el método farmacológico de alivio del dolor más reconocido y comúnmente utilizado. Muchas mujeres buscan parir sin dolor y expresan su deseo de que se les administre la anestesia epidural lo antes posible.
M9: “…a las 2 h casi de 5 cm pedí la epidural, me la pusieron y super bien”.
Sin embargo, es una técnica tan generalizada y normalizada, que muchas expectantes se sienten obligadas a utilizarla, al ser el único método de alivio del dolor que les proporciona el hospital. Se da por sentado que la van a querer o necesitar, y los profesionales no empatizan con ellas cuando deciden no ponérsela.
M3: “…me dijo ‘no, no, sin esto no se puede dar a luz.’ Que es horrible. No quería analgesia y al final me pusieron todo lo que había por ahí”.
Además, hay quienes deciden no ponérsela porque limita su libertad de movimiento, y refieren que cambiaría su opinión si tuvieran la opción de ponerse la walking epidural, y otras que, aunque eligieron la epidural, les hubiera gustado tenerla si les hubieran dado la opción.
M5: “Mis expectativas eran no ponerme epidural, salvo que fuese la walking epidural…”.

Métodos alternativos de alivio del dolor: se ha observado que tienen más conocimiento de métodos de alivio del dolor farmacológicos que no farmacológicos. Incluso a muchas no se les informó de estos métodos alternativos ni se les dio la opción de utilizarlos.
M3: “Nada. Así que la única opción que había era la epidural”.
A pesar de ello, algunas valoran positivamente la existencia de estos métodos alternativos y agradecen que puedan emplearlos en combinación con los métodos farmacológicos.
M11: “…yo tenía paritorio con bañera… Con todas las cosas que necesitas” “… están muy centrados en todo el tema de que te puedas mover, y que todo pueda llegar a ser lo más natural posible…”. “En uno de los cursos a los que fui me enseñaron técnicas mentales. Y me ayudaron mucho, eh”.

7. Estructura hospitalaria

Entorno físico: ninguna se planteó dar a luz en casa. Se sienten más seguras en el hospital, donde si ocurre cualquier complicación están bien atendidas y se puede actuar con rapidez.
M8: “…Hay muchos países en los que la gente da a luz en casa y está como muy establecido, que nadie va al hospital a dar a luz… Yo eso no lo comparto mucho”.
La mayoría consideró que la sala de partos estaba bien equipada y que, aunque era un lugar frío y muy luminoso, sentían que tenía lo necesario para estar bien atendidas.
M2: “Entiendo que, si vas a estar ahí mucho más rato, un poco más cálida, pero bueno igual eso más en la zona de dilatación… El paritorio entiendo que tiene que ser así por si pasa algo”.
Sin embargo, les gustaría que la sala de dilatación fuese un poco más cálida, individual y con más material para ayudar con el alivio del dolor, como camas más anchas o bañera.
M6: “… A lo mejor las camas podrían ser más anchas, porque entre los monitores y el dolor es difícil moverse en esas camas estrechas”.

8. Sentimientos de la mujer

Sentimiento de miedo: muchas refieren tener que haberse enfrentado a este sentimiento principalmente en el periodo de postparto, debido a la poca información proporciona. Todas coinciden en que les gustaría obtener más información sobre el postparto, puesto que, tanto en las clases de preparación al parto como en el hospital, se centran mucho en los cuidados del recién nacido y en los cuidados durante el parto, pero rara vez hacen referencia a los que son necesarios después, por lo que viven este largo periodo con incertidumbre e inseguridad.
M8: “Pues de mí igual no tanto. Del bebé y de la lactancia materna mucho”, “…luego hay muchas cosas que no sabes si son normales o no, entonces eso sí que se echa en falta”.
Además, les gustaría que las enfermeras se pudieran tomar más de tiempo en explicar las cosas, sobre todo de lactancia materna. Algunas afirman haber tenido sentimientos de fracaso e impotencia, ya que nadie se tomó el tiempo suficiente en apoyarlas y enseñarlas.
M11: “soy súper pro de la lactancia… Pero llegó un punto en el que tuve una bajada de ánimos impresionante. Sentía que había sido un error haber tenido a mi hija…”.

Sentimiento de seguridad: todas aseguran haberse sentido seguras. Afirman que esta sensación es fundamental para tener una experiencia positiva, y que está condicionada por el apoyo emocional recibido, el respeto de su intimidad y la sensación de control que hayan podido experimentar. Además, coinciden que el ambiente hospitalario y los avances tecnológicos han contribuido positivamente.
M3: “Pues sí, la verdad es que sí. Una vez que se estabilizó lo del principio me dio mucha tranquilidad ver que había tanto equipo pendiente”.

Discusión

La “atención humanizada” es un término complejo que está integrando poco a poco en los protocolos asistenciales. Muchos autores coinciden en que, aunque la atención al parto continúa siendo intervencionista e institucionalizada, hay una tendencia hacia una atención más humanizada, donde los cuidados se centran en la mujer y están basados en la evidencia científica16. Para ello, es necesario proporcionar una adecuada información, de manera que se sientan protagonistas del proceso y puedan tomar sus propias decisiones, respetando así el derecho de autonomía. El personal debe empatizar, escuchar y respetar sus preferencias.
Con esto, lo que se pretende conseguir es respetar el proceso natural del parto y rechazar intervenciones médicas no estrictamente necesarias17. Además, el personal sanitario debe añadir habilidades humanas de cuidado, compasión y acompañamiento. Para ellas, una atención humanizada es aquella en la que los profesionales las tratan como personas, respetando sus decisiones, escuchando sus deseos, haciéndolas partícipes del momento y proporcionando información de calidad, permitiéndolas vivir su parto de una forma feliz.
La percepción de control de la mujer durante el parto es considerada por numerosos autores como uno de los elementos más importantes para que se sienta partícipe del proceso y tenga una buena experiencia. Para ello deben poder reflejar sus elecciones, deseos y decisiones sobre cómo quieren que sea su parto y qué tipo de asistencia prefieren en un documento conocido como “plan de parto”, el cual debe ser respetado por los profesionales, siempre que no haya complicaciones que requieran la modificación del mismo18. Sin embargo, para muchas esta no es la realidad. Las que lo redactaron afirman que a la hora de dar a luz no fue respetado y la mayoría de los profesionales no lo tuvo en cuenta. Otras explican que no pudieron redactarlo, ya que no obtuvieron la información necesaria.
Para la mayoría, tener una buena relación con el profesional a cargo de sus cuidados es muy importante, ya que además contribuye positivamente a la percepción de control, y les aporta seguridad y confianza. Coinciden en que la humanización está directamente relacionada con la calidad de la atención proporcionada. Afirman que el componente que más contribuye a la percepción de un buen cuidado es la competencia profesional19. El personal debe ser empático y compasivo, favorecer un clima de confianza, escuchar, respetar su intimidad y privacidad, así como complacer sus deseos e inquietudes. Además, deben ayudar a la mujer a afrontar el dolor, proporcionar apoyo emocional y potenciar la toma de decisiones20.
Varios estudios reconocen a la matrona como la figura fundamental, ya que está en contacto directo con las mujeres21,22. Su apoyo continuo las alienta y proporciona seguridad. Lundgren y Dahlberg plantean que “la relación que se establece entre la matrona y la mujer es el factor clave de un buen apoyo durante el proceso de parto”19.
Otro aspecto importante es el tipo y calidad de la información que reciben. La mayoría coincide en que la información proporcionada es escasa o nula, e incluso se contradice de un profesional a otro. Afirman que la información que obtengan de los profesionales debe ser real, veraz, fiable y de calidad, de manera que les permita tomar decisiones de forma autónoma y no tengan sentimiento de falta de control. Piden que se les informe más en detalle sobre los diferentes tipos de analgesia, más opciones de posturas para adoptar durante el parto, y sobre todo recibir información sobre el postparto.
Para hacerlo posible algunos trabajos hacen referencia a la necesidad de ampliar la formación de los profesionales y establecer nuevos protocolos de actuación. Los nuevos protocolos deben incluir mayor libertad de movimiento, habitaciones más cálidas y acogedoras, mejorar la calidad de la atención y unificar los conocimientos, así como permitir la presencia de uno o más acompañantes durante este proceso20,22. Afirman que la experiencia de parto no está tanto relacionada con la aparición de complicaciones, sino con el trato y cuidados recibidos. Aquellas que se han sentido cuidadas y apoyadas durante el parto, a pesar de haber sufrido complicaciones inesperadas en el proceso, refieren haber tenido una buena experiencia23.
Numerosas investigaciones establecen que para que tengan una experiencia positiva de su proceso de parto, los elementos más influyentes son:

  • Recibir un trato más empático y humano.
  • Proporcionar más información, y de calidad durante todo el proceso, favorecer la participación de las madres en la toma de decisiones, de manera que no pierdan la sensación de tener el control.
  • Promover una mayor comodidad y libertad de movimiento, favorecer un mejor manejo del dolor y ofrecer métodos alternativos no farmacológicos, dar apoyo emocional, especialmente la matrona, permitir la presencia de acompañantes, y favorecer un clima de confianza entre la madre y los profesionales17,19-22,24.

Conclusiones

La atención humanizada al parto no pretende fomentar la visión del parto tradicional ni rechazar el uso de los avances tecnológicos. Su objetivo es establecer unos cuidados humanizados basados en la evidencia científica, de manera que se respete el proceso natural del parto y se rechacen intervenciones médicas no estrictamente necesarias.
La calidad y el tipo de información que reciben las mujeres durante todo el proceso es un factor muy importante, puesto que influye en su sentimiento de autocontrol y en la capacidad de tomar decisiones de forma autónoma. Es necesario establecer nuevos protocolos y ampliar la formación de los profesionales, informar y ofrecer diferentes tipos de analgesia, permitir a adoptar diferentes posturas y ampliar la información sobre los cuidados del postparto.
A pesar de que actualmente se está produciendo un cambio hacia este tipo de modelo de atención, todavía constituye un desafío para muchos profesionales y falta conocer más información que permita mejorar la asistencia y atención a la mujer durante el proceso de parto. Son necesarias más investigaciones para determinar exactamente qué es un parto humanizado y desmitificar los prejuicios existentes.

Bibliografía

1.    Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC). Estrategia de atención al parto normal en el Sistema Nacional de Salud [internet]. Madrid: MSC; 2008 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/InformeFinalEAP N_revision8marzo2015.pdf
2.    Wagner M. Fish can’t see water: the need to humanize birth. Int J Gynecol Obstet. 2001; 75:S25-37.
3.    Declaración de la OMS sobre tasas de cesárea. OMS [internet]. 2015 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/161444/WHO_RHR_15.02_spa.pdf;jsessionid=58B3E8CF05103DD34CBD25F3B250290A?sequence=1
4.    Sánchez J, Roche M, Vigueras M, Peña E, López R, Munárriz L. Los conceptos del parto normal, natural y humanizado. El caso del área I de salud de la región de Murcia. Dialnet [internet]  2012 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4849595
5.    Wagner M. El cuidado maternal en España 2006: la necesidad de humanizar el parto. Dialnet [internet] 2006 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1986342
6.    Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2017 [internet]. 2017 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.mscbs.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnualSNS2017/5_CAP_17.pdf
7.    Llobera Cifre R. Humanización de la atención obstétrica: qué opinan las matronas. Federacion-matronas.org [internet]. 2018 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.federacion-matronas.org/matronas-profesion/sumarios/humanizacion-de-la-atencion-obstetrica-que-opinan-las-matronas/
8.    Suárez Cortés M, Armero Barranco D, Canteras Jordana M, Martínez Roche M. Uso e influencia de los Planes de Parto y Nacimiento en el proceso de parto humanizado. Scielo.br. [internet] 2015 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/rlae/v23n3/es_0104-1169-rlae-0067-2583.pdf
9.    Goberna Tricas J, Palacio Tauste A, Banús Giménez M, Linares Sancho S, Salas Casas D. Tecnología y humanización en la asistencia al nacimiento. La percepción de las mujeres. Federacion-matronas.org [internet] 2008 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.federacion-matronas.org/wp-content/uploads/2018/01/vol9n1pag5-10.pdf
10.    FAME. Definición de Parto Normal. Federacion-matronas.org [internet] 2006 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.federacion-matronas.org/informacion-interesprofesionales/documentos/profesionales/parto-normal-definicion-fame/
11.    John W. Creswell. Qualitative inquiry & research design: choosing among five approaches. SAGE Publications; 2007.
12.    Quecedo Lecanda R, Castaño Garrido C. Introducción a la metodología de investigación cualitativa. Redined.educacion.es [internet] 2003 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.redined.educacion.es/xmlui/bitstream/handle/11162/44015/142-203-1-PB.pdf?sequence=1&isAllowed=y
13.    Glaser B, Strauss A. The Discovery of Grounded Theory. Strategies for Qualitative Research. Aldine Transaction; 1967.
14.    Martín-Crespo Blanco M, Salamanca Castro A. El muestreo en la investigación cualitativa [internet]. Sc.ehu.es. 2007 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.sc.ehu.es/plwlumuj/ebalECTS/praktikak/muestreo
15.    Salgado Lévano A. Investigación cualitativa: diseños, evaluación del rigor metodológico y retos. Scielo.org.pe [internet] 2007 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-48272007000100009
16.    Vivanco Montes M. Análisis de la satisfacción de las madres durante el trabajo de parto y puerperio inmediato en un hospital público de tercer nivel de la Comunidad de Madrid. Validación y adaptación transcultural de la escala de satisfacción COMFORTS. REDUCA (Enfermería, Fisioterapia y Podología). 2009; 1(2).
17.    Johansson C, Finnbogadóttir H. First-time mothers’ satisfaction with their birth experience–a cross-sectional study. Midwifery [internet] 2019 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.journals.elsevier.com/midwifery
18.    Goberna Tricas J. Autonomía, heteronomía y vulnerabilidad en el proceso de parto. ENE Revista de Enfermería. 2012; 1(6):71-8.
19.    Bravo VP, Uribe TC, Contreras MA. El cuidado percibido durante el proceso de parto: una mirada desde las madres. Revista chilena de obstetricia y ginecología. 2008; 73(3).
20.    Ferreiro-Losada M, Díaz-Sanisidro E, Martínez-Romero M, Rial-Boubeta A, Varela-Mallou J, Clavería-Fontán A. Evaluación mediante grupos focales de las expectativas y percepciones de las mujeres durante el proceso del parto. Revista Calidad Asistencial [internet] 2013 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-calidad-asistencial-256-articulo-evaluacion-mediante-grupos-focales-expectativas-S1134282X1300047X
21.    Nilsson L, Thorsell T, HertfeltWahn E, Ekström A. Factors Influencing Positive Birth Experiences of First-Time Mothers. Nursing Research and Practice [internet] 2013 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.hindawi.com/journals/nrp/2013/349124/
22.    Spaich S, Welzel G, Berlit S. Mode of delivery and its influence on women's satisfaction with childbirth [internet]. European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology. 2013 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.journals.elsevier.com/european-journal-of-obstetrics-and-gynecology-and-reproductive-biology
23.    Henriksen L, Grimsrud E, Schei B, Lukasse M. Factors related to a negative birth experience-A mixed methods study- PubMed-NCBI. Ncbi.nlm.nih.gov. [internet] 2017 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28528179
24.    Carquillat P, Boulvain M, Guittier M. How does delivery method influence factors that contribute to women's childbirth experiences? Midwifery [internet] 2016 [citado 10 nov 2020]. Disponible en: https://www.midwiferyjournal.com/article/S0266-6138(16)30180-2/pdf