3
Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

FEBRERO 2014 N° 1 Volumen 17

Complicaciones tempranas en pacientes portadores de ostomías con y sin atención de Enfermería especializada en ostomía

Sección: Trabajos del Sector

Cómo citar este artículo

Coca-Pereira C, Fernández de Larrinoa Arcal I, Serrano Gómez R. Complicaciones tempranas en pacientes portadores de ostomías con y sin atención de Enfermería especializada en ostomías. Metas Enferm 2014; 17(1): 23-31.

Autores

1Cristina Coca Pereira, 2Ignacio Fernández de Larrinoa Arcal, 2Raquel Serrano Gómez

1Doctora en Psicología. Metodóloga del Instituto Antae (Madrid).
2Licenciado/a en Psicología. Coordinador/a de proyectos del Instituto Antae (Madrid).

Contacto:

Cristina Coca Pereira. C/ María de Guzmán 9, 4º A. 28003 Madrid.

Email: antae@antae.net

Resumen

Objetivo: comparar las complicaciones inmediatas de los pacientes portadores de ostomía entre enfermos que reciben atención especializada en ostomía (AEO) y entre los que no disponen de esta atención (sin AEO).
Método: se realizó un estudio multicéntrico nacional, cuasiexperimental y prospectivo, registrando las complicaciones por la ostomía y sus implicaciones en 402 pacientes.
Resultados: la intervención con AEO reduce el porcentaje de enfermos con complicaciones, siendo menos graves y de menor duración, necesitando menos ingresos hospitalarios, de menos duración y necesidad de otra intervención quirúrgica. También se desenvuelven cada vez mejor con el manejo del estoma, necesitando menos ayuda para realizar las actividades de la vida diaria (AVD). Asimismo, el sentimiento de ansiedad y/o depresión causado por el estoma fue menor en los pacientes con AEO. Por último, el número de bolsas usadas cada 24 horas por los enfermos con AEO es uniforme, en cambio los pacientes sin AEO van aumentando.
Conclusiones: la valoración global de los resultados hallados permite apoyar la hipótesis de la importancia del papel de los profesionales enfermeros especializados encontrada en la literatura. La AEO se convierte en la referencia de atención sanitaria del paciente para preguntarle dudas, consultar sus problemas y prevenir y/o tratar las complicaciones.

Palabras clave:

Pacientes ostomizados; complicaciones de la ostomía; colonostomía; ileostomía; atención especializada en ostomía estomaterapeutas

Title:

Early complications in ostomized patients receiving or not receiving ostomy-specialized nursing care

Abstract:

Purpose: to compare immediate complications in ostomized patients receiving ostomy-specialized nursing care (OSC) or not receiving OSC (no OSC).
Methods: a multicenter, national, prospective, quasi-experimental study was carried out to assess ostomy complications and their impact in 402 patients.
Results: use of OSC resulted in a reduced proportion of patients with complications. Complications were less severe and had a shorter duration; hospital admissions were also less common and shorter; and less surgical procedures were needed. Furthermore, patients are more able to manage ostomies and require less help for their activities of daily living (ADL). Moreover, anxiety and/or depression feelings resulting from ostomies were lower in patients receiving OSC. Finally, the number of ostomy bags per 24 hours remained constant in patients receiving OSC, whereas an increasing number of bags was used by patients not receiving OSC.
Conclusions: an overall assessment of our findings supports the hypothesis on the importance of professional nursing specialists as reported in literature. Patients’ doubts and problems can be solved and complications can be prevented and/or treated. Thus, OSC becomes a healthcare reference for the ostomized patient.

Keywords:

Ostomized patients; ostomy complications; colostomy; ileostomy; ostomy-specialized carestoma therapists

Introducción

El término “ostomía” es aquel con el que se denomina a la intervención quirúrgica cuyo objetivo es establecer una comunicación artificial entre una víscera o entre dos órganos a través de la pared abdominal, a fin de conducir al exterior la materia fecal, los desechos orgánicos u otras secreciones del organismo. La abertura que se crea en la ostomía recibe el nombre de “estoma”. Las ostomías más comunes son la colostomía e ileostomía para la eliminación de las heces y la urostomía para la expulsión de la orina.

La realización de un estoma implica, además, la pérdida del control voluntario de eliminación de las heces o la orina y la necesidad de utilizar una bolsa para almacenar las materias fecales o urinarias, lo que requiere un adecuado entrenamiento del paciente para desempeñar los cuidados adecuados de su ostomía (1).

Los pacientes portadores de estomas no solamente tienen cambios importantes de tipo fisiológico, sino también de tipo psicológico y social que pueden llegar a mermar su calidad de vida (2-5). La mayoría de estudios coinciden en que estos sujetos pueden tener una mayor percepción negativa de su imagen corporal, mayor tendencia a la depresión y/o ansiedad y disminución de sus actividades laborales, sociales y sexuales (6,7).

Estas alteraciones se relacionan en gran medida con la ausencia de una información preoperatoria y postoperatoria adecuada para la prevención de complicaciones relacionadas con el estoma, influyendo globalmente en la calidad de vida del paciente (8). También se ha indicado que estos enfermos mantienen un mejor cuidado del estoma y evitan más complicaciones locales cuando reciben una atención especializada en ostomías (AEO), por lo que el profesional experto en este tipo de cuidados es una figura importante en la atención al paciente con ostomía (9).

La atención a los enfermos ostomizados ha de ser, y así lo demandan ellos mismos, integral y personalizada (10,11), siendo así que, hace ya más de 50 años, en 1961, el Dr. Rupert Turnbull y la señora Norma Gil iniciaron en la Cleveland Clinic (Ohio) un programa de formación de estomaterapeutas (12). Aunque no era enfermera, sino una paciente portadora de una ileostomía, la Sra. Gill es considerada como la primera estomaterapeuta del mundo, considerándose desde entonces dicha actividad como una especialidad en EE. UU., generalizándose a continuación en el resto del mundo.

En España, el primer curso de estomaterapia se organizó en 1985, en Pamplona, bajo la dirección de la enfermera inglesa Bárbara Foulkes y del cirujano Héctor Ortiz, ambos miembros de la Sociedad Mundial de Estomaterapia.

En 1987, se creó en la Escuela de Enfermería de la Universidad Complutense de Madrid el título de Experto en Estomaterapia, programa dirigido por el enfermero y médico Dr. Jesús Sánchez Martos, título reconocido por la Sociedad Mundial de Estomaterapia (13).

Las funciones de los estomaterapeutas han sido debatidas y contrastadas y su profesionalidad, competencia y habilidades se va demostrando día a día, si bien, a pesar de ello, los servicios sanitarios españoles de diferentes hospitales funcionan de distinta manera (13-18). En algunos de ellos se cuenta con profesionales de AEO, mientras que en otros, pese a las evidencias científicas, todavía no (13,18).

El objetivo de este estudio es comparar las complicaciones a corto plazo que presentan los pacientes portadores de ostomías entre aquellos que reciben atención especializada en ostomías (AEO) y entre los que no disponen de esta atención (sin AEO).

Método

Se trata de un estudio multicéntrico nacional, cuasiexperimental, prospectivo, que compara las complicaciones padecidas a los 15 días, al mes y a los tres meses de la ostomía, la atención requerida para solucionar dichas complicaciones, la información sobre el dispositivo utilizado, el manejo del estoma, la necesidad de ayuda para realizar tareas de la vida diaria (AVD) y la ansiedad o depresión causada por el estoma.

Antes de poner en marcha la investigación se obtuvo la calificación de la Agencia Española del Medicamento de estudio observacional no postautorización (NO-EPA) y fue aprobado por todos los Comités de Ética de Investigación de los centros sanitarios correspondientes.

Los criterios de inclusión en ambos grupos de pacientes que debían someterse a una ostomía fueron: ser mayores de edad, saber leer y escribir, dar su consentimiento informado oral y por escrito para participar en el estudio.

En el caso de los pacientes con AEO (Grupo I) debían además recibir un protocolo de atención sanitaria, definido previamente por un comité de expertos, que incluía: a) en el preoperatorio: evaluación integral y formación; y b) en el postoperatorio: información general, cuidados e higiene del estoma y de la piel periestomal, cambio de dispositivo, consejos dietéticos y nutrición, prevención y reconocimiento de complicaciones, alta con respaldo (teléfono de consulta), impacto y apoyo emocional, adaptación al perfil farmacoterapéutico, evaluación y seguimiento.

La recogida de la información se ha llevado a cabo desde el 9 de marzo de 2012 hasta el 26 de junio de 2013. Del total de los 908 cuestionarios recibidos se eliminaron 506, fundamentalmente, por ser cuestionarios incompletos, pacientes a los que finalmente no se les realizó la ostomía o éxitus. Con el objetivo de asegurar una representatividad de la población de pacientes ostomizados/año estimada en 13.329, con un nivel de confianza del 95%, se han ponderado los cuestionarios de ambos grupos por Comunidades Autónomas.
Se ha contado con un total de 297 investigadores/as pertenecientes a 160 hospitales de ámbito nacional, con los que se llevaron a cabo once reuniones en las que se explicó el estudio, el procedimiento y las herramientas a utilizar en el mismo.

Materiales

  • Hoja de información al paciente. Consentimiento informado asegurando confidencialidad, voluntariedad y anonimato, respetando la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal.
  • Recogida de datos pre-intervención quirúrgica que incluye datos sociodemográficos del paciente.
  • Información clínica del enfermo que contiene datos relacionados con la intervención quirúrgica y el tipo de estoma que le han practicado.
  • Registro evolutivo a los 15 días, mes y tres meses, que recoge información sobre las complicaciones que haya podido tener el paciente desde la intervención quirúrgica hasta el día 15 postostomía, del día 16 al día 30 postostomía y del día 31 a los 90 días posteriores a la intervención. Se trató de recoger tanto el número como la intensidad de las complicaciones y tratar de saber a quién acudió y cómo se resolvieron. Además se recoge información sobre el dispositivo utilizado, la rutina de mantenimiento y la generación de posibles limitaciones físicas, sociales y/o psicológicas para llevar una vida normal. El registro evolutivo de los pacientes del Grupo II se efectuó telefónicamente, por un entrevistador entrenado, a los 15 días, al mes y a los tres meses.
  • Resultados

    Fueron analizados 402 casos, correspondiendo 313 al Grupo I y 89 al Grupo II.

    Datos sociodemográficos (n= 402)

    El 71,9% de los participantes son hombres, sin diferencias estadísticamente significativas entre los Grupos I y II. La edad media es de 61,3 años. Un 77,9% están casados y el 80,9% viven con su pareja (con/sin hijos), más de la mitad tiene estudios primarios y un 50,8% es pensionista. De los pacientes que trabajaban antes de la ostomía, un 71,5% eran trabajadores por cuenta ajena, un 18,5% trabajaban por cuenta propia y un 10% tuvo otro tipo de actividad (Tabla 1).

    A lo largo del estudio se produce un descenso de los pacientes que dicen estar aún de baja laboral en el Grupo I, del 44% a los 15 días de la intervención a un 40,7% al mes y un 32, 3% a los tres meses de la misma.

    En el Grupo II, se observa un aumento considerable desde la toma de los 15 días (49,6%) hasta la toma de un mes (60,2%) para descender posteriormente en la toma de los tres meses (54,2%). En cualquiera de las tres tomas de datos, los pacientes de baja son más numerosos en el Grupo II.

    Características de la ostomía (n= 402)

    El 81,1% de las intervenciones han sido programadas, operándose de manera urgente al 18,9% de los enfermos. Como era de esperar, las intervenciones programadas y el marcaje previo a la operación fueron más comunes en el Grupo I, mientras que dos tercios de las urgentes y sin marcaje se realizaron en pacientes correspondientes al Grupo II.

    La enfermedad de base más común ha sido la oncológica, presente en el 80,3% de los pacientes. Le siguen las enfermedades no oncológicas (10,1%), otras enfermedades de base (5,0%) y la enfermedad inflamatoria intestinal (4,8%).

    El tipo de ostomía más frecuente ha sido la colostomía (51,6%), ileostomía (28,7%) y urostomía (16,5%). Las operaciones que han requerido dos o incluso tres tipos de ostomías tienen carácter residual, ya que solamente representan el 3,0% del total.

    Casi al 60% de los pacientes (58,3%) se les ha practicado una ostomía permanente. De ellos, el 47,2% corresponde a pacientes del Grupo I y en el 52,8% restante a sujetos del Grupo II.

    Registro de las complicaciones debidas a la ostomía

    El número de complicaciones que ha tenido cada paciente ha sido variable, aunque el mayor porcentaje ha tenido una/dos complicaciones y en muy pocos casos ha llegado ha padecer tres o cuatro complicaciones al mismo tiempo.

    El porcentaje de complicaciones en el Grupo I con AEO (n= 313) decrece en el tiempo de manera constante, mientras que la incidencia de complicaciones en pacientes del Grupo II sin AEO (n= 89) es menor en términos relativos en los primeros 15 días y en el primer mes, pero no así después de los tres meses tras la operación (Tabla 2).

    Respecto a los días medios que han durado las complicaciones, los valores mínimos y máximos varían de 0 a 90 días para ambos grupos. Las medias de duración para el Grupo I fueron 5,9 a los 15 días (desviación típica (DT) 7,2), 6,2 al mes (DT 9,1) y 10 días a los tres meses de la ostomía (DT 23,7). En el Grupo II han tenido de media 6,7 días (DT 3,9) a los 15 días, al mes 9,5 (DT 7,1) y a los tres meses 18,5 días (DT 19,1), lo que sugiere que el Grupo II sin AEO ha tenido más días de complicaciones de media, pero podría decirse por la DT que han estado más concentrados.

    Cuando se trata de acudir a alguien o a algún sitio para resolver las complicaciones surgidas, la gran mayoría de los pacientes del Grupo I, independientemente de la toma de datos, acuden a la AEO.

    En cambio los pacientes del Grupo II, su elección de a quién acudir depende del momento del estudio en el que se esté: para la toma de los 15 días siguientes a la operación únicamente un 11,3% acuden a AEO, y acuden a la autogestión y a urgencias un 7,6% respectivamente (Tabla 3). Ningún paciente acudió a la/s asociación/es de pacientes.

    Para intentar resolver las complicaciones aparecidas, de forma principal y en la mayor parte de los casos del Grupo I con AEO se ha recurrido a accesorios para la ostomía (70,4%) y un 18,4% del Grupo II sin AEO. Un 17% del Grupo I informó otras formas de resolución, un 5,2% lo resolvió con tratamiento farmacológico, un 2,3% ingresó y 0,6% necesitó otra intervención quirúrgica.

    En los datos del Grupo II sin AEO, se observa que la forma de resolución depende del tiempo que haya transcurrido desde la operación. Así, para los 15 primeros días, se utilizan accesorios de ostomía, ingreso hospitalario (26,4%), tratamiento farmacológico (21,7%) e intervención quirúrgica (20,9%). En la toma del mes, se recurre a tratamiento farmacológico mayoritariamente (43,9%) intervención quirúrgica (22,7%). Y si se trata de los tres meses, se necesitó de ingreso hospitalario (65,2%) y de tratamiento farmacológico (34,8%).

    Los días medios de ingreso hospitalario varían dependiendo de la complicación, y se observan desde 4 hasta 15 días, aunque también ha habido un porcentaje de pacientes que ha necesitado ingreso, pero no ha especificado la duración de este.

    Respecto al tipo de dispositivo utilizado un gran porcentaje de pacientes no ha contestado o no lo sabía. De los que sí han respondido, considerados en conjunto, la mayor parte utiliza dispositivos de dos piezas planos. A medida que fue pasando el tiempo desde la ostomía aumentó la duración de uso del dispositivo, siendo menos recomendable su cambio.

    De los pacientes que informaron de los motivos para cambiar de dispositivo, podría decirse que los principales motivos por el Grupo I con AEO fueron filtraciones o fugas (35% a los 15 días, 17,5% al mes y 22,1% a los tres meses) y comodidad o preferencia del enfermo. En el Grupo II sin AEO, los motivos principales de cambio de dispositivo que argumentaron fueron la falta de adhesividad o despegado (41,6% a los 15 días, 18,4% al mes y 23,6% a los tres meses) e higiene o rutina (27,6% a los 15 días, 50,1% al mes y 46,8% a los tres meses).

    Según el tipo de bolsa utilizada, un 15,7% emplean bolsa con grifo. Los pacientes del Grupo I usan, principalmente, bolsas abiertas (40,5%) y los del Grupo II, bolsas cerradas (52,9%). Con respecto al número de bolsas usadas cada 24 horas, lo primero que llama la atención es que el número medio de bolsas utilizadas por los pacientes del Grupo I con AEO es uniforme (1,31 a los 15 días, 1,31 al mes y 1,30 a los tres meses); en cambio, el segundo grupo, a medida que pasa el tiempo va aumentando su consumo (1,06 a los 15 días, 1,27 al mes y 1,58 a los tres meses). El mínimo y máximo informado oscila entre cero y seis bolsas al día.

    Los motivos por los que dicen que han necesitado cambiar la bolsa los pacientes del Grupo I con AEO fueron por rutina y fugas, mientras que en el grupo II sin AEO se hacen casi a partes iguales por rutina y fugas o por otros motivos como llenado de la bolsa, higiene, recomendación del enfermero/a, irritación de la piel, despegado, alergia o rotura.

    En cuanto al manejo del estoma, como cabría esperar, el paso del tiempo hace que el paciente se desenvuelva cada vez mejor (muy bien y bien), siendo esta mejoría más acusada en los pacientes del primer grupo. También se produce un descenso en el porcentaje de enfermos que necesitan ayuda para realizar las actividades de la vida diaria (AVD). Los pacientes del segundo grupo necesitan más ayuda que los del primero (Tabla 4).

    En la mayor parte de los casos son los familiares quienes prestan esa ayuda (79% a 98,6% dependiendo del momento). El número de horas semanales que necesita ayuda varía, entre 1 y 168 en ambos grupos, aunque en la media de horas es diferente en cada uno de ellos: el Grupo I con AEO necesita menos ayuda de horas semanales (media: 12; DT 22), que el Grupo II sin AEO que necesita 29 horas semanales (DT 38,3). También es señalable que la mediana del Grupo I fue menor (6,4 horas) que la del Grupo II (14 horas).

    Un 48% del primer grupo y un 54,2% del segundo informó sentirse ansioso o deprimido por causa del estoma a los 15 días de la intervención disminuyendo a los 15 días a un 39,3% del Grupo I con AEO y un 39,1% del Grupo II y a los tres meses este descenso es más acusado en los pacientes del grupo I (21,6%) que para los del segundo grupo (33,1%). Para resolverlo, la mayor parte de ellos dice haber acudido a otras personas que no estaban en la lista de opciones (73% del grupo I con AEO y 69,2% del grupo II sin AEO). De las opciones especificadas acuden al psicólogo un 15% del grupo I y, en cambio, el grupo II fue mayoritariamente al médico de cabecera (23%).

    Discusión y conclusiones

    La valoración global de los resultados hallados permite apoyar la hipótesis de la importancia del papel de la AEO encontrada en la literatura especializada (13-18). La AEO reduce el porcentaje de enfermos con complicaciones serias y la duración de estas después del primer periodo de aprendizaje tras la intervención que justifica el descenso de los pacientes que están de baja laboral.

    En general, se podría decir que los pacientes con AEO han sufrido complicaciones frecuentes y menos graves que los que no contaron con dicha atención, necesitando menos ingresos hospitalarios, de menor duración y menos necesidad de otra intervención quirúrgica (15-18).

    Ante las complicaciones, la AEO se convierte en la referencia de atención sanitaria para preguntar dudas, consultar sus problemas y prevenir y/o tratar las complicaciones, mientras que los pacientes que no disponen de esta atención acuden a distintos tipos de servicios. Cuando dicen acudir a otras personas para intentar resolver la complicación, declaran haber acudido principalmente a familiares.

    Como cabría esperar, el paso del tiempo hace que el paciente se desenvuelva cada vez mejor con el manejo del estoma, siendo esta mejoría más acusada en los enfermos con AEO. También se produce un descenso en el porcentaje que necesitan ayuda para realizar tareas de la vida diaria y necesitan menos ayuda los pacientes con AEO (3-5,8).

    Asimismo, el sentimiento de ansiedad o depresión causado por el estoma, va disminuyendo, siendo este descenso más acusado en los que contaron con atención de Enfermería especializada. En ellos, y de forma general, se da también los menores porcentajes de preocupación.

    Referente al tipo de dispositivo, considerados en conjunto la mayor parte han contestado que utiliza dispositivos de dos piezas planos. Ha sido menos necesario el cambio de dispositivo a medida que iba pasando el tiempo y los motivos para necesitar dichos cambios fueron variados.

    Generalizando, podría decirse que los principales motivos de los pacientes con AEO fueron filtraciones o fugas y comodidad o preferencia del paciente, mientras que los motivos principales que argumentaron los enfermos sin esta atención fueron la falta de adhesividad o despegado e higiene o rutina (20,21). Llama la atención que el número medio de bolsas utilizadas cada 24 horas por los pacientes con AEO es uniforme, en cambio los pacientes sin dicha atención, a medida que pasa el tiempo, van aumentándolas.

    Por último, observar que los resultados hallados confirman la hipótesis sobre la importancia de la información y educación que la AEO puede aportar a los pacientes, especialmente en los primeros meses tras la intervención.

    Agradecimientos

    Desde el Instituto Antae queremos agradecer a los profesionales de enfermería, como investigadores que han apostado por un estudio innovador que permita poner de manifiesto la inestimable labor que realizan con sus pacientes, disminuyendo y aliviando el sufrimiento asociado a una ostomía y facilitando con su educación y apoyo emocional una vida con mayor dignidad y bienestar. También queremos agradecer a Hollister, como empresa patrocinadora del estudio “Estudio Coste-Efectividad de la Atención Especializada en Ostomía” del que han sido extraídos estos datos, y que demuestra ser una empresa comprometida con sus principios en ayudar a los profesionales de enfermería a ofrecer mejores productos y servicios para hacer la vida de las personas ostomizadas más digna y gratificante.

    Financiación

    Hollister es patrocinador del presente estudio.

    Conflicto de intereses

    Ninguno.

    El Instituto Antae agradece a los siguientes investigadores su participación en el “Estudio Coste-Efectividad de la Atención Especializada en Ostomía”, que ha servido como base para el artículo “Complicaciones tempranas en pacientes portadores de ostomías con y sin atención de Enfermería especializada en ostomía” publicado en el actual número de Metas de Enfermería, y sin cuya generosidad y colaboración no hubiese sido posible su realización

    Andalucía

    Anaya Fernández, Rosa Mª 
    Andreu Martínez, Trinidad
    Barrio Camarero, Teresa
    Benítez Cámara, Monserrat
    Benítez García, Rosario
    Bueno Heredia, Juana
    Cabrera, Montserrat
    Ceada Camero, Mª José
    Colmenero Domingo, Juana de Dios Domínguez Oliva, Concepción
    Durán Ventura, Mª del Carmen
    Expósito Álvarez, Carmen
    Fernández Agustiño, Consuelo
    García Rodríguez, Alicia
    Gil Viñuelas, Julia
    Gómez Vázquez, Ana
    Guerrero Andrades, Mª Carmen
    Guzmán Peña, Manuel
    Hervás García, Mª de la Luz
    Jiménez, Isabel
    Juárez Ruiz, Josefa Luisa
    Jurado Berja, Pilar
    López Casanova, Francisco de Borja
    Martínez Campos, Lourdes
    Martínez Costa, Mª Carmen
    Martínez Cruz, Rocío
    Martínez Samblás, Encarnación
    Medina Muñoz, Mercedes
    Menéndez Muñoz, Isabel
    Mera Soto, Alejandra
    Molina Alameda, Francisca
    Molina Navarrete, Encarnación
    Molina Real, Carmen
    Montesinos Gálvez, Ana Carmen 
    Moreno González, Concepción 
    Mota Jerez, Juana 
    Padilla Antolinez, Dolores 
    Pérez Fernández, Antonio Juan 
    Pérez Giménez, Claudia 
    Pérez Miranda, Eva Gloria 
    Pérez Ruiz, Ruth Mª 
    Recuero Cuadrado, Mª Dolores 
    Reyes Martín, Mª Antonia 
    Rivas Marín, Concepción 
    Rivera Ruiz, Sebastián 
    Rodríguez Carrión, Mario 
    Rojas Aguilar, Yolanda 
    Rua Beldade, Cinta 
    Ruiz Fernández, Mª Dolores 
    Sánchez Crisol, Inmaculada 
    Sánchez Rodríguez, Águeda 
    Trigo Ruiz, Silvia 
    Vargas Villegas, Ana Belén

    Aragón

    Aguaviva Marcuello, Beatriz 
    Campillo Martínez, Javier 
    Cayón Geli, Cristina 
    García Buesa, Susana 
    Juez García, Belén 
    Latorre Zapatero, Pablo 
    Lázaro González, Carmen 
    Marín Laclaustra, Francisca 
    Martín Valenciano, Mercedes 
    Martínez Laborda, Esther 
    Milián Pérez, Margarita 
    Muñoz Bielsa, Isabel 
    Muñoz Sáenz, Encarna 
    Rivas Calvete, Olga 
    Ruiz Falo, Concepción

    Asturias

    Canto Rodríguez, Mª de los Ángeles 
    Castro Ouviaño, Mª del Carmen 
    García Alonso, Raquel 
    Gómez de la Luz, Magdalena 
    González Barrientos, Sonia 
    González Fernández, Emma 
    González González, Mª del Pilar 
    Lastra Cueva, Luis
    Lugilde Rodríguez, Sonia 

    Baleares

    Azqueta Ortega, Noelia 
    Dana Cadar, Carmen 
    De Juan, Nuria 
    Díaz, Noelia 
    Galmés Hernández, Sandra 
    García García, Pablo 
    Martí Barrachina, Amparo 
    Moreno, Yolanda 
    Pastor Juan, Catalina 
    Payeras Gelabert, Magdalena 
    Pereira Botagaray, Lucía 
    Senit, Carolina 
    Soriano Borrull, Luis

    Canarias

    Lorenzo Rivero, Basilio 
    Medina Méndez, Mª del Mar 
    Pérez López, Concepción 
    Rodríguez González, Eugenia 
    Valdivia Oramas, Mª del Carmen

    Cantabria 

    Cano Aribayos, Noemí 
    Fraile Igal, Anunciación 
    Lastra García, Mª Fe 
    Olavarría Beivide, Encarna 
    Oterino Faúndez, Lorena 
    Pérez Díez, Mª Jesús 
    Tejido Vayas, María

    Castilla-La Mancha

    Arenas, Victoria 
    Fernández Martín, Eulogia 
    Gámiz Jiménez, Mª Esther 
    García Alberca, Mª Paz 
    García Cuadrado, Inmaculada 
    Vázquez García, Mª Carmen

    Castilla y León

    Calvo Ibáñez, Rosario 
    Carrera Enríquez, Cristina 
    Fernández Altamira, Aranzazu 
    Flórez Pardo, Cesareo 
    González García, Concepción 
    Llorente Herranz, Rosa Mª 
    Manchón Muñoz, Yolanda 
    Quintián González, Rebeca
    Rodríguez de Castro, Pilar 
    Rodríguez Rojo, Mª Teresa 
    Rodríguez Saldaña, Mª Jesús 
    Vidal Calvo, Ermita

    Cataluña 

    Aguilar, Yolanda 
    Aladrén Márquez, Silvia 
    Andreu Miró, Mª José 
    Aznar Puig, Silvia 
    Barris Soy, Rosa 
    Bonfill Esteller, Mª Teresa 
    Centelles Morral, Merçé 
    Coca Ortiga, Roser 
    Codinach Folcrà, Dolors 
    Cots Morral, Irene 
    Del Pino Zurita, Carmen 
    Fagil, Ana 
    Fernández Guerrero, Alejandro 
    Ferré Ferré, Nuria 
    Ferrer Zamora, Patricia 
    Fondevilla Fragüet, Mª Isabel 
    Forcada Botey, Mª de la Concepción 
    García Puig, Montserrat 
    García Xifra, Anna 
    Giménez Comas, Laia 
    Guardado Merchán, Mercedes 
    Herrada Rodríguez, Mª Angeles 
    Juanola Vivancos, Ester 
    Lora San José, Carmen 
    Martínez Gómez, Mª Luisa 
    Miralles de Diós, Rosa 
    Navalón Pérez, Cristina 
    Ollé Gimeno, Nuria 
    Ortiz Ruiz, Mª Dolors 
    Pascual Malo, Isabel 
    Pérez Baena, Montserrat 
    Piñol Benito, Andrea 
    Porcuna Nicolás, Eva 
    Pueyo Soler, Eva 
    Pulido Iturbide, Pilar 
    Ribelles Cañas, Marisa 
    Rodon Torrent, Ana 
    Rodríguez Lera, Silvia 
    Roura Viñas, Irene 
    Sánchez de la Blanca Martín, Mª Isabel 
    Silva Gómez, Olga 
    Solé Baiges, Teresa 
    Solé Ripoll, Pilar 
    Tegido Valentí, Montserrat 
    Tello Barquilla, Jordi 
    Trallero Villanueva, Isabel 
    Valdés Castiello, Andrea 
    Vaquer Casas, Gloria 
    Viader Vives, Nuria 
    Viles Valentí, Mónica 
    Villalba Vinagre, Esperanza

    Comunidad de Madrid

    Alfaro, Isabel 
    Alonso Portero, Raquel 
    Altea Ruiz, Lidia 
    Arias Álvarez, Mª Encina 
    Arrontes Caballero, Gemma 
    Arroyo Solís, Amelia Elisa 
    Bona Sánchez, Manuel 
    Caballeros Viguera, Mª Teresa 
    Cabrera Fernández, Susana 
    Camba Camarillo, Mª Teresa 
    Cano Aja, Pilar 
    Caparrós Sanz, Rosario 
    Carvajal Muñoz, Rosa Mª 
    Clavero, Mª José 
    Consuegra Abad, Estrella 
    Cortázar Sáez, Milagros Teresa 
    Cruzado Pascual, Mónica 
    De la Quintana Jiménez, Paloma 
    Escobar Carrillo, Lucía 
    Fernández Gómez, Vanesa 
    Ferrero Sereno, Patricia 
    García Fernández, Yolanda 
    García Manzanares, Elena 
    Garnica Goyanes, Ana 
    Garrido Ceniceros, Cristina 
    Gil Molano, Antonia 
    Gómez Martín-Tesorero, Lourdes 
    Gómez Megías, Virginia 
    González Buenadicha, Ana Mª 
    Gracia Glaría, Vanesa 
    Huidobro Bajo, Gregorio 
    Jiménez Funcía, Ainhoa 
    Lado del Teso, Alberto 
    Laguna Moreno, Begoña 
    Lancharro Bermúdez, Margarita 
    Larios Bruna, Begoña 
    Layunta Acero, Rocío 
    López Fuertes, Mª Luisa 
    Mangas Rodríguez, Pilar 
    Martín Fernández, Cristina 
    Martín Fernández, Milagros 
    Martínez Crespo, Lidia E. 
    Martínez de Irujo y Garnica, Teresa 
    Martínez Savoini, Eva 
    Megías Cruz, Gema 
    Méndez-Benegassi, Mercedes 
    Mojarrieta Uranga, Carmen 
    Montero Peña, Mª Victoria 
    Nadal Pérez de Colosía, Manuela 
    Naranjo Peña, Inés 
    Navarro Auseré, Sara 
    Payá Álvarez, Elena 
    Pérez García, Marta 
    Pérez Salazar, Inmaculada 
    Prados Herrero, Isabel Mª 
    Ramírez Rodríguez, Virginia 
    Ramón, Pilar 
    Redondo, Ana Isabel 
    Romero Martínez, Olga 
    Ruiz Arenas, Mª Antonia 
    Sierra Martín, Paloma 
    Sorando Arauz, Amaya 
    Souto Vázquez, Mª Mercedes 
    Tejeda Gutiérrez, Pilar 
    Uriarte, Teresa

    Comunidad Valenciana 

    Aparisi Pérez, Rosa 
    Asin Llorca, Isabel 
    Blasco Belda, Pilar 
    Boldó Roda, Pilar 
    Calvo, Margarita 
    Cecilia, Vanesa 
    Cervera Chaler, Misericordia 
    Fernández Leonarte, Mª José 
    García Rambla, Lidón 
    García Rodríguez, Vicente 
    García Zamora, Leticia 
    Garrido Mora, Asunción 
    Herrero Valiente, Luis 
    Juan Ballina, Constantina 
    Máñez Lacueva, Amparo 
    Navarro Mansergas, María 
    Parada Sanchís, M. Angel 
    Pérez Ballester, Manuela 
    Pinto, Vicenta 
    Ruiz Lorenzo, Javier 
    Salvador Estellés, Fuensanta 
    Sanfelix Vivó, Consuelo 
    Suárez Domínguez, Emilia 
    Toldrá Martínez, Neus 
    Vilar Amorós, Silvia

    Extremadura

    Grande, Mª Angeles 
    Martín, Víctor G. 
    Prieto Calle, Carmen

    Galicia 

    Bello Jamardo, Ana 
    Corbal Obelleiro, Ana Isabel 
    Crespo Fontán, Mª Beatriz 
    Fernández García, Adelina 
    Gago Ferreira, Mª Cruz 
    Gil García, Natalia 
    Louzao Méndez, Silvia 
    Sabuz Freire, Mª del Carmen 
    Sebio Brandáriz, Purificación

    Navarra 

    Corcuera Martínez, Inés 
    Pérez Sola, Mª Ángeles 
    Petri Echevarría, Montserrat

    País Vasco 

    Aguirre Erro, Edurne 
    Albinarrate del Río, Amaia 
    Alfonso Arregui, Estíbaliz 
    Altuna Delgado, Koro 
    Álvarez de Eulate Álvarez, Mª Lourdes 
    Arteaga Otazua, Amaia 
    Barrenetxea Echevarría, Nekane 
    Ezkurra Loyola, Alazne 
    García Alonso, Pedro 
    García Cendón, Raquel 
    Herrero Francisco, Mª Dolores 
    Hilera Ruiz, Remedios 
    Labaka Arteaga, Ione 
    Mendoza Maturana, Mª Pilar 
    Pinedo Roa, Blanca Esther 
    San Emeterio Izacelaya, Mª Teresa 
    Urbieta Idiazábal, Mª Lourdes 
    Valencia Ortiz de Urbina, Ana Margarita 
    Zubeldia Caminos, Mª Celia

    Región de Murcia 

    Alonso Frías, Arancha 
    González Fuentes, Margarita 
    Guerrero Caballero, Beatriz 
    Hernández Ferrándiz, Mª Carmen 
    Jiménez Fernández, Rosa Mª 
    Martínez Ortuño, Francisco Javier

     

     

     

    Bibliografía

    1. Hollister. Manual de la persona ostomizada. [En línea] [fecha de acceso: 23 de diciembre de 2013]. URL disponible en: http://www.hollister.com/mexico/files/pdfs/ostomy_manual.pdf
    2. Brown H, Randle J. Living with a stoma: a review of the literature. J Clin Nurs 2005; 14:74–81.
    3. Charúa Guindic L, Benavides León CJ, Villanueva Herrero JA, Jiménez Bobadilla B, Abdo Francis JM, Hernández Labra E. Calidad de vida del paciente ostomizado. Cir Cir 2011; 79 (2):149-155.
    4. De Frutos Muñoz R, Solís Muñoz M, Hernando López A, Bérjar Martínez P, Navarro Antón C, Mayo Serrano N, et al. Calidad de vida de los pacientes con colostomía e ileostomía a corto y medio plazo. Metas Enferm 2011; 14(2): 24-31.
    5. Ruiz MD, Durán MC, Rivera S, Menéndez J. Calidad de vida y necesidades de personas ostomizadas y sus cuidadores. Rev ROL Enferm 2003; 26(4):309-314.
    6. Krouse R, Grant M, Ferrell B. Quality of life outcomes in 599 cancer and non-cancer patients with colostomies. J Surg Res 2007; 138:79–87.
    7. Symms MR, Rawl SM, Grant M, Wendel CS, Coons SJ, Hickey S, et al. Sexual health and quality of life among male veterans with intestinal ostomies. Clin Nurse Spec 2008; 22:30-40.
    8. Pat Castillo L, Espinosa Estévez JM, Sánchez Bautista MP, Cruz Castañeda O, Cano Garduño MA, Rivas JG, Hernández Corral S. Intervención educativa de Enfermería para la rehabilitación de personas con una ostomía. Enfermería Universitaria 2010; 7(2):9-14.
    9. Arroyo Sebastián A, Pérez Vicente F, Calpena Rico R, Picó J, Mas ML. Generalitat Valenciana. Conselleria de Sanitat; 2006. [En línea] [fecha de acceso: 3 de noviembre de 2013]. URL disponible en: http://www.san.gva.es/documents/246911/251004/V.1373-2006.pdf
    10. Dabirian A, Yaghmaei F, Rassouli M, Tafreshi MZ. Quality of life in ostomy patients: a qualitative study. Patient Preference and Adherence 2011; 5:1-5.
    11. Griffero R. Encuesta sobre la calidad de vida de los ostomizados. Rev Argent Coloproctología 1998; 9(4):176-179.
    12. 50 Years of Excellence ET/WOC Nursing at the Cleveland Clinic April 14-15, 2008. Conference Center Cleveland, Ohio. [En línea] [fecha de acceso: 3 de noviembre de 2013]. URL disponible en: http://www.clevelandclinicmeded.com/live/courses/2008/etwoc08/history.htm
    13. Campo J, Caparrós MR. Pasado, presente y futuro de la Unidad de Estomaterapia del Hospital Clínico San Carlos. PSICOONCOLOGÍA 2006; 3(1):189-194. [En línea] [fecha de acceso: 3 de noviembre de 2013]. URL disponible en: http://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/viewFile/PSIC0606130189A/15970
    14. Nurses’ Association of Ontario. Ostomy Care and Management. Toronto (Canada): Registered Nurses’Association of Ontario (RNAO) 2009. [En línea] [fecha de acceso: 31 de octubre de 2013]. URL disponible en: http://rnao.ca/fr/sites/rnao-ca/files/Ostomy_Care__Management.pdf
    15. Recalla S, English K, Nazarali R, Mayo S, Miller D, Gray M. Ostomy Care and Management: A Systematic Review . J Wound Ostomy Continence Nurs 2013;40(5):489-500.
    16. Danielsen K, Burcharth J, Rosenberg J. Patient education has a positive effect in patients with a stoma: a systematic review. Colorectal Dis 2013; 15(6):276-283.
    17. Shaffy SK, Karobi D, Rajesh G. Physical, nutritional and sexual problems experienced by the patients with colostomy/ileostomy: A qualitative study. Nursing and Midwifery Research Journal 2012; 8(3):210-222.
    18. Montón Serrano AM. La Unidad de Estomatología. Cuidando y enseñando a cuidar. Anales de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de Zaragoza 2006; (9):155-165. [En línea] [fecha de acceso: 31 de octubre de 2013]. URL disponible en: http://www.unizar.es/centros/enfez/doc/Anales_9.pdf
    19. Richbourg L, Thorpe JM, Rapp CG. Difficulties experienced by the ostomate after hospital discharge. J Wound Ostomy Continence Nurs 2007; 34:70-79.
    20. Vázquez García MC, Poca Prats T. Cuidados de Enfermería en ostomías. AULADAE [En línea] [fecha de acceso: 31 de octubre de 2013]. URL disponible en: http://www.auladae.com/pdf/cursos/capitulo/ostomias.pdf
    21. Mora Rivas C. Estudio Avance de los dispositivos de ostomía de una y dos piezas: Moderma Flex y Conform 2 de Hollister. Metas Enferm 2012; 15(4):22-26.