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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

NOVIEMBRE 2014 N° 9 Volumen 17

Cuidar enfermos del virus del Ébola

Sección: Editorial

Autores

Ana M. Giménez Maroto

Unidad de Coordinación Técnica Internacional de la Secretaria General de Sanidad y Consumo. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Espero que cuando esto sea publicado la situación haya mejorado, pero hacía días que había pensado en escribir un editorial sobre el brote de ébola en África Occidental. Cuando me he puesto a ello el foco de la actualidad sobre el tema ha cambiado y me encuentro en medio de la tormenta social que se ha generado en España a partir de la noticia de que una auxiliar de Enfermería se ha contagiado del virus del Ébola cuidando a un paciente infectado. Supongo que, como todos vosotros, me he sentido sorprendida y apenada. Aun siendo consciente de que el riesgo de contagio existía, confiaba en que teníamos los medios necesarios para que no sucediera, y ahora busco con empeño posibles explicaciones que me permitan entender lo sucedido y recuperar la seguridad y el control.

No es fácil, porque aunque todos los medios de comunicación están volcados en este asunto, hay poca información y mucho, mucho ruido. El miedo se ha desatado, se buscan culpables, la batalla política está servida y se propagan rumores infundados y cometarios desafortunados. Lo que más me inquieta es que en muchos casos los protagonistas de los mismos sean profesionales sanitarios.

Al mismo tiempo, en medio de esta “crisis del ébola” nacional estoy siguiendo las informaciones sobre la emergencia internacional y me encuentro con una noticia de la CNN: un hospital en Liberia llevado por una sola persona. Se llama Fatu Kekula, tiene 22 años y es estudiante de Enfermería. Su padre, su madre, su hermana y un primo enfermaron por el virus del Ébola. Ante la imposibilidad de ser admitidos en los tres hospitales disponibles, Fatu decidió cuidarlos en casa. Es un edificio muy básico, pero suficiente para que ella ubicara a cada uno en un espacio separado. Llegaron a estar muy enfermos, según ella misma cuenta, con vómitos, diarrea, fiebre, etc., pero han sobrevivido todos menos el más joven de ellos, su primo. Lo que resulta más sorprendente para el periodista es que Fatu no se ha contagiado y pregunta cómo ha sido posible. Ella se fabricó su propio equipo de protección con bolsas negras de basura, botas de agua, pantalones largos, cazadora impermeable, guantes y mascarilla.

Merece la pena ver cómo lo hace, resulta emocionante, y además ha enseñado a las mujeres de su comunidad cómo pueden hacerlo. Se encuentra en el siguiente enlace:
http://edition.cnn.com/video/data/2.0/video/world/2014/09/25/cohen-ebola-trash-bag-suit.cnn.html

Creo que la historia de Fatu Kekula es un extraordinario ejemplo de la eficacia del cuidado basado en el conocimiento científico. Eso y no otra cosa es el cuidado profesional. Ella sabía lo que tenía que hacer y lo hizo con los medios disponibles.

No quiero decir con esto que en un país como España tengamos que usar bolsas de basura, ni mucho menos. Afortunadamente, disponemos de muchos más recursos que en los países afectados en África occidental y debemos utilizarlos, pero conviene no olvidarse de lo esencial.

Tampoco conviene dejar de prestar atención al hecho de que allí, en Guinea, Liberia y Sierra Leona, sigue muriendo mucha gente y aumentando el número de posibles infectados. La ayuda humanitaria internacional continúa siendo imprescindible y hacen falta muchos más ciudadanos tan capacitados o empoderados como Fatu, para combatir el efecto del miedo y el pensamiento mágico y conseguir controlar la situación.

Aquí, en este momento, estamos dando muestras de que también necesitamos la inspiración de esta estudiante de Enfermería. No obstante, no me cabe duda de que se está haciendo todo lo posible para que la enferma infectada se recupere y deseo que así ocurra.