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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

ABRIL 2015 N° 3 Volumen 18

Cuidando de la marginalidad desde un posicionamiento comprometido

Sección: Editorial

Autores

Teresa González Gil

Profesora de la Sección de Enfermería de la Universidad Autónoma de Madrid

Fue el otro día leyendo un artículo de la recientemente investida doctora honoris causa por la Universidad de Alicante (enero, 2014), la profesora Afaf Ibrahim Meleis (School of Nursing, University of Pennsylvania), que encontré un motivo para la reflexión.

“[…] tenemos el propósito de tomar, ahora, la dirección hacia una misión social […]. Tenemos investigadores cualificados […]. Es el momento de que las enfermeras investigadoras muestren entusiasmo por dar un empuje a la investigación en cuidados atrayendo el interés público por las necesidades, las voces, el sufrimiento, la deshumanización, y las estrategias para proporcionar cuidados de calidad a las poblaciones marginales […]. […]. Debemos identificar a aquellos propensos a la marginalidad, descubriendo sus voces y posicionándolos en el centro de los cuidados de salud. Necesitamos reflexionar críticamente sobre nuestros programas y cuestionarnos si hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para abordar la marginalidad.” Nursing Inquiry 1999; 6:94-102.

La profesora Meleis lanza en este texto, resultando ser la expresión de un posicionamiento claro hacia el desarrollo disciplinar y su compromiso social, cuatro ideas fundamentales que nosotros retomamos quince años después con la misma frescura intencional y pertinencia contextual con que las que fueron escritas en su momento:

La disciplina enfermera y su desarrollo profesional se deben al compromiso con el otro vulnerable e inerme. Desde una perspectiva multidimensional, no podemos perder la referencia de los factores sociales y estructurales que sitúan a determinados grupos poblacionales en una situación de marginalidad determinando así sus trayectorias de salud. La Enfermería debe desempeñar un rol claro y expreso en la salvaguardia de la justicia social, contribuyendo al ecuánime repartición de recursos según las necesidades de cada uno, velando por el principio de la equidad con convencimiento ético y moral. Responsabilicémonos con la igualdad y la libertad.

Hoy, desde nuestra luchada y lograda posición académica como investigadoras no marginales sino consolidadas y firmes, el compromiso se hace aún más evidente. Tenemos en nuestras manos herramientas muy potentes para poder dar visibilidad a las realidades de aquellos que permanecen ocultos o que, sencillamente, resultan imperceptibles; de aquellos cuyas voces son audibles pero que no son consideradas escuchables. Trabajemos de forma cooperativa para ser competitivas. Trabajemos con y para la comunidad poniendo a su servicio nuestras competencias investigadoras.

Bajo el paradigma de la teoría crítica, encontramos el abrigo y referente para poder abordar con flexibilidad metodológica una gran variedad de cuestiones cuyas respuestas contribuyan al crecimiento del conocimiento enfermero en su componente emancipatorio. Comulgar con las metodologías participativas y orientadas a la acción nos permite conocer de primera mano las necesidades de la comunidad al mismo tiempo que damos respuesta a las mismas haciéndoles protagonistas de su propio proceso de salud y cuidado. Investiguemos desde la experiencia del otro para acompañarle en su cuidado desde la excelencia.

Desde nuestra proximidad a la subjetividad del otro interpretémonos como las perfectas interlocutoras, oyentes y dialogadoras, capaces de tomar parte en la defensa de aquellos que no pueden por falta de conocimientos, recursos o energía. Seamos las mediadoras, las personas que interceden y dan voz a la marginalidad, a la vulnerabilidad. Ejerzamos nuestro rol como abogadas, como defensoras, acompañando, guiando y dando soporte al otro en su camino hacia la autodeterminación. Contribuyamos al desarrollo de una sociedad más justa, más ecuánime, más cohesionada, más solidaria, más comprometida, más saludable y más sensible hacia el sufrimiento de los más desfavorecidos. Seamos agentes de salud desde una perspectiva integral real, capaces de generar cambios sistémicos. Ampliemos nuestros marcos de referencia para trabajar en la línea de la transformación tomando parte activa de las políticas y toma de decisiones. Ejerzamos nuestro liderazgo en favor de aquellos con menos saber y recursos.