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Metas de Enfermería

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DICIEMBRE 2015 N° 10 Volumen 18

Consumo de tabaco en pipa de agua en un grupo de alumnos de Formación Profesional

Sección: Salud y Calidad de Vida

Cómo citar este artículo

Jorge Araujo P. Consumo de tabaco en pipa de agua en un grupo de alumnos de Formación Profesional. Metas Enferm dic 2015/ene 2016; 18(10): 10-18.

Autores

Pedro Jorge Araujo

Enfermero. Máster en Formación del Profesorado en Docencia e Investigación para la Educación Superior. Máster en Investigación en Atención Primaria.

Contacto:

Pedro Jorge Araujo. C/ Delgado, 8. 35460 Gáldar (Las Palmas de Gran Canaria).

Email: pedroja25@hotmail.com

Resumen

Objetivo: explorar el consumo de tabaco en pipa de agua (shisha) en un grupo de estudiantes de Formación Profesional reglada en Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria, Islas Canarias).
Método: estudio cualitativo exploratorio y descriptivo a través de una encuesta autoadministrada a 40 alumnos de Formación Profesional, mediante un cuestionario estructurado con 16 preguntas.
Resultados: de los alumnos encuestados, el 77,5% había probado alguna vez una shisha, de los cuales siete declararon fumarla habitualmente. La mitad de los alumnos fumaba tabaco de sabores en compañía de amigos. Los motivos para fumar shisha fue: la curiosidad, pensar que no es tan perjudicial como los cigarrillos y por probar algo nuevo. El 39% creía que fumar en shisha tiene efectos dañinos para la salud y más de la mitad de ellos manifestó que fumar cigarrillos es más perjudicial que fumar en shisha.
Conclusiones: el consumo de pipa de agua está siendo catalogado como una amenaza emergente para las poblaciones y comunidades, lo cual también parece corroborarse en este trabajo, por lo que serían necesarios más estudios, tanto cualitativos como cuantitativos, de ámbito nacional y regional que valoren la prevalencia, prácticas de consumo, creencias y actitudes hacia el consumo de tabaco en pipa de agua, así como diseñar intervenciones de educación sanitaria como prevención de los efectos de su consumo.

Palabras clave:

Consumo de tabaco ; pipa de agua ; shisha ; estudiantes ; Formación Profesional ; educación sanitaria

Title:

Waterpipe tobacco smoking in a group of Professional Training students

Abstract:

Objective: to explore tobacco smoking in waterpipe (shisha) among a group of Formal Professional Training students in Las Palmas de Gran Canaria (Gran Canaria, Canary Islands).
Method: a qualitative exploratory and descriptive study through a self-administered survey in 40 Professional Training students, through a structured 16-question questionnaire.
Results: of the students included in the survey, 77.5% had tried a shisha on some occasion; seven of them declared that they smoked it habitually. Half of students smoked flavoured tobacco with their friends. The reasons to smoke in shisha were curiosity, thinking that it is not as harmful as cigarettes, and to try something new. A 39% of them believed that smoking in shisha had harmful effects for their health, and over half of them stated that smoking cigarettes is more harmful than smoking in shisha.
Conclusions: the use of waterpipe is currently classified as an emerging threat for populations and communities, and this seems to be also confirmed in this study; therefore, it would be necessary to conduct more studies, both qualitative and quantitative, in the national and regional setting, in order to assess the prevalence, use practices, beliefs and attitudes towards waterpipe tobacco smoking, as well as to design health education interventions as prevention for the effects of its use.

Keywords:

Tobacco smoking; waterpipe; shisha; students; professional training; healthcare education

Introducción

En el mundo, el 12% de las muertes en los adultos de 30 años y más se atribuyen al tabaco. Las regiones con mayor proporción de muertes atribuibles al tabaco corresponden a América y Europa, siendo esta proporción mayor entre los hombres (1).

Un tipo particular de consumo de tabaco, el consumo de tabaco usando una pipa de agua (Imagen 1), está siendo considerado por algunos autores como una nueva amenaza para la salud pública, especialmente entre los jóvenes (2,3). Mientras que el consumo de cigarrillos se muestra estable o en descenso en todo el mundo, otras formas de consumo de tabaco están aumentando, principalmente, como se ha dicho, por el consumo en pipas de agua (4).

La pipa de agua es conocida en muchas culturas bajo diferentes formas y nombres: arghile, arguileh o argileh es el nombre árabe y en EE.UU. se le llama hookah. Otros nombres son narghile, narguile, nargilha, hookah, hookha, huqqa, shisha, sheesha, goza, ghoza, boori o hubble bubble. Fumar en pipa de agua ha sido una práctica desde hace entre cuatro y seis siglos en el sudeste de Asia, África del Norte y el Medio Oriente (5,6). Se utiliza un tabaco hecho especialmente de alrededor de 10-20 g, llamado Moassel, Maassel o Mussel (Imagen 2) que contiene miel y es con sabor a frutas como manzana, mango, fresa, plátano, naranja, menta, etc. (7-13).

Una pipa de agua tiene una cabeza, un cuerpo, un plato y una manguera con boquilla. El tabaco que se coloca en la cabeza es dulce, aromatizado y muy húmedo, por lo que para quemarse precisa de un carbón especial que se coloca encima del tabaco que llena la cabeza, separado del mismo por un trozo de papel de aluminio perforado. Los usuarios inhalan a través de la boquilla y la manguera, extrayendo el aire sobre el carbón encendido. El aire caliente y cualquier combustión de los productos del carbón pasan a través del tabaco y la corriente principal de humo que se produce. El humo pasa por el cuerpo de la pipa de agua y llega al agua del recipiente donde se produce un burbujeo, fluyendo a través de la manguera hasta el fumador (7,8,14,15).

Fumar en pipa de agua está aumentando claramente (16,17) y, aunque a menudo se ha asociado a la Región del Mediterráneo Oriental, el suroeste de Asia y África del Norte, en los últimos años su uso se ha extendido internacionalmente (9,17-19).

Se ha advertido que fumar en pipa de agua puede presentar los mismos riesgos para la salud que los cigarrillos y se ha instado a realizar más investigaciones para comprender mejor la relación entre el uso de pipas de agua y diversas enfermedades (9). Recientemente, se ha visto que la pipa de agua expone a los usuarios a una variedad de sustancias tóxicas potencialmente dañinas y se han publicado estudios que evalúan los efectos clínicos del consumo de pipa de agua en la salud humana, con énfasis en los sistemas cardiovascular y respiratorio, así como para otros sistemas (20).

Las pipas de agua no son más seguras que los cigarrillos, en realidad, tienen un contenido de nicotina de un 2-4%, mientras que los cigarrillos tienen un contenido de nicotina de 1-3% (8,14,20-24). Por su parte, en comparación con un solo cigarrillo, una sola sesión de pipa de agua expone al fumador a 3-9 veces más cantidad de monóxido de carbono y 1,7 veces más nicotina (25-28). Las investigaciones recientes sugieren que fumar en pipa de agua es igual de adictivo y produce la misma dependencia que los cigarrillos (26,28,29-32).

En el humo de la pipa de agua se han encontrado cantidades significativas de varias clases de sustancias tóxicas, incluyendo la nicotina y 27 carcinógenos conocidos o sospechosos (33). Además, otros autores han señalado que fumar pipa de agua genera altos niveles de sustancias tóxicas (compuestos orgánicos volátiles, hidrocarburos aromáticos policíclicos, metales, monóxido de carbono, así como partículas ultrafinas) en el aire circundante, poniendo a los no fumadores en riesgo (24,34-38). Aparte de esto, se ha comprobado que cuando se fuman productos libres de tabaco en una pipa de agua, estos no tienen nicotina pero sí contienen otras sustancias tóxicas también presentes en los productos a base de tabaco (33).

Un estudio realizado en 13 países, con los datos procedentes de la Global Adult Tobacco Survey (GATS, 2008-2010), ha analizado el uso de pipa de agua en personas de 15 años y mayores, habiéndose observado que, entre los hombres, la prevalencia actual de consumo de tabaco en pipa de agua fue mayor en Vietnam, Egipto, Rusia, Turquía y Ucrania. Por su parte, entre las mujeres, la prevalencia actual de consumo de tabaco en pipa de agua fue mayor en Rusia, Ucrania, Turquía e India (39).

En Europa, dos encuestas llevadas a cabo en residentes de cada uno de los Estados miembros de la Unión Europea, de 15 años y mayores, han puesto de manifiesto que el 12% había probado alguna vez una pipa de agua (año 2009). En el año 2012 este porcentaje aumentó hasta el 16%. España se encuentra entre los países con menores porcentajes, así, en el año 2009, el 6% había probado una pipa de agua y este porcentaje aumentó al 8% en el año 2012 (40,41).

También se han realizado diversos estudios de ámbito cualitativo en Irán, Líbano, Jordania, Dinamarca, Ucrania, Inglaterra, Canadá, Estados Unidos, Brasil, Malasia y Etiopía (42-55). En el ámbito regional, en el conjunto de las Islas Canarias, existe una investigación de ámbito cualitativo realizada en muchachos usuarios de la red social Badoo (56).

Con la realización de este estudio se ha pretendido explorar el consumo de tabaco en pipa de agua en un grupo de alumnos de formación profesional reglada en Las Palmas de Gran Canaria. La intención ha sido penetrar en la complejidad del hecho social a investigar y trabajar con pocos casos para ahondar en el significado del objeto en estudio (57).

Método

Estudio cualitativo exploratorio y descriptivo. La población de estudio ha estado formada por 40 estudiantes pertenecientes al Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil (curso académico 2014-2015) en el Instituto Canario Superior de Estudios (ICSE).

Los estudiantes fueron seleccionados por conveniencia. Como criterio de inclusión en el estudio se ha tenido en cuenta el hecho de que, una vez informados de los objetivos del estudio, los estudiantes aceptaran formar parte del mismo y contestar al cuestionario preparado al efecto. El día que se pasó el cuestionario en clase, faltó un alumno. Los alumnos contestaron a los cuestionarios el día 2 de marzo de 2015 en clase.

Se realizó una encuesta autoadministrada mediante un cuestionario estructurado (Anexo I) formado por 16 preguntas agrupadas en dos partes: I) Datos sociodemográficos (tres preguntas cerradas: género (dicotómica), lugar de nacimiento (de respuesta múltiple) y si es fumador de cigarrillos en la actualidad (dicotómica); y una abierta: edad) y II) Consumo de shisha (12 preguntas abiertas: si ha probado alguna vez la shisha, si la consume actualmente y de forma habitual, qué fuma en ella, los motivos de fumarla, con quién la fuma, en qué lugar fuma, dónde compró la shisha, si cree que es perjudicial para la salud su consumo, y su opinión respecto a quién la consume más).

Previa a la confección del cuestionario se llevó a cabo una revisión de la literatura en la que se consultaron los diversos estudios de ámbito cualitativo que hasta el momento se habían llevado a cabo, citados más arriba. Así mismo, antes de su aplicación, del cuestionario fue testado para verificar que los ítems no tuvieran problemas de comprensión.

Con relación a los aspectos éticos, mientras se entregaba el cuestionario a cada uno de los alumnos se les explicaban los objetivos del estudio y se pedía su consentimiento informado, además de que se les garantizaba la confidencialidad y el anonimato en la recolección y el análisis de la información. La participación en la cumplimentación de los cuestionarios se sujetó a su aceptación voluntaria.

Con relación al análisis descriptivo cualitativo de los datos recogidos en las preguntas abiertas de la encuesta, se realizó un análisis de contenido de las respuestas dadas por los estudiantes, siguiendo la metodología propuesta por Taylor y Bogdan (58,59): 1) Preparación de los datos, 2) Descubrimiento de temas emergentes, 3) Codificación de los datos y 4) Redacción de un informe presentando los hallazgos del estudio.

De entrada, se realizó una lectura superficial de cada una de las preguntas abiertas de los cuestionarios, de cara a una valoración global del contenido de las mismas. Posteriormente, se llevaron a cabo lecturas más profundas de las respuestas de los alumnos a estas preguntas, que permitieron ir agrupando las mismas en una serie de categorías preestablecidas. Las diversas categorías establecidas eran equivalentes a compartimentos o cajones en los cuales se iban ubicando los diversos elementos de las unidades de registro que se fueron obteniendo en el curso del análisis. Asimismo, para ir ordenando la información aportada por cada uno de los alumnos, se estableció un sistema de códigos identificativos que incluía el número de participantes, el género, la edad, si era canario o no y si era fumador o no de cigarrillos. Por ejemplo, al primer participante [Par-1], que era una mujer [M], tenía 23 años [23], había nacido en un país extranjero [PE] y que no era fumadora de cigarrillos [NF] le correspondía el código: [Par-1-M-23-PE-NF].
Para el análisis cualitativo de los datos se empleó el Programa ATLAS.ti 7.

Resultados

En este estudio han participado un total de 40 estudiantes, de los cuales 35 son mujeres, con edades comprendidas entre los 19-39 años (nueve alumnos tenían 19 años). A excepción de dos alumnos que habían nacido en países de Latinoamérica, el resto habían nacido en Canarias. Solo cuatro estudiantes eran fumadores de cigarrillos. Las características sociodemográficas de este grupo de alumnos se muestran en la Tabla 1.

Con relación a las respuestas obtenidas indicar lo siguiente:

De los 40 alumnos encuestados, el 77,5% (n= 31) había probado alguna vez una shisha. Asimismo, siete de ellos declararon fumar shisha habitualmente y seis refirieron consumirla, si bien no era de forma habitual. Respecto a la frecuencia de consumo, fue semanal para tres alumnos, mensual para otros dos y ocasional para otros dos de ellos.

El 50% (n= 20) de los alumnos encuestados manifestó que lo que se fuma en la shisha es tabaco de sabores: “tabaco de sabores, fresa, regaliz negro” (Par-3-M-23-C-NF), “suelo fumar tabaco con sabores” (Par-13-M-19-C-NF), “tabaco de sabores” (Par-30- M-19-C-NF). Cuatro alumnos indicaron que había tabaco con y sin nicotina, mientras que otros cuatro no tenían tan claro qué era lo que se fumaba en la shisha. Un alumno manifestó que se le podía poner lo que se quisiera.

Respecto a la mezclas con otras sustancias como marihuana, alcohol, etc., el 32,5% (n= 13) de los encuestados no mezclaban con otras sustancias el tabaco cuando fumaban en shisha: “no, pocas veces la fumo, no la combina con nada, solo con agua” (Par-1-M-23-PE-NF), “no, nunca la mezclo” (Par-11-M-20-C-NF). Otro 35,5% sí que la conocían. De estos, siete alumnos, además de conocer dicha práctica, la había llevado a cabo en alguna ocasión.

Para ocho de los estudiantes encuestados, el motivo de probar la shisha la primera vez fue la curiosidad: “por saber qué era, simple curiosidad” (Par-22-M-19-C-NF), “simplemente por curiosidad” (Par-35-M-19-C-NF). Otros ocho alumnos probaron la primera vez la shisha porque pensaban que no era tan perjudicial como los cigarrillos: “por una vez que estaba de fiesta, y lo típico que todos te la dan a probar. Sabía que no hace el mismo daño que un cigarro o un porro, y por eso no me importó” (Par-11-M-20-C-NF). Seis consumieron la primera vez shisha por probarlo. Otros seis la consumieron por primera vez porque se la dieron a probar sus amigos, por compartir con ellos. Por su parte, dos alumnos manifestaron como motivos para fumar en shisha la primera vez que les gustó el sabor, olor, etc.

Ha quedado patente la idea de que el consumo de shisha es una actividad que se hace en compañía: el 47,5% (n= 19) de los estudiantes consumían shisha con amigos: “en compañía, con amigos” (Par-3-M-23-C-NF), “con amigos” (Par-6-M-21-C-F), “siempre acompañada de una amiga” (Par-9-M-25-C-NF), “sí, con amigos” (Par-12-M-20-C-NF), “cuando lo hago, lo hago con amigos” (Par-13-M-19-C-NF), “en compañía de amigos, cuando quedamos” (Par-28-M-20-C-NF), “las veces que la he probado ha sido con amigos” (Par-33-M-20-C-NF). Cuatro alumnos han referido que consumen shisha con amigos o familiares.

El 52,5% (n= 21) de los encuestados ha apuntado que sus amigos fuman shisha: “sí, varios” (Par-1-M-23-PE-NF), “sí, muchos amigos míos” (Par-9-M-25-C-NF), “sí, mis amigos” (Par-13-M-19-C-NF), “sí, amigos” (Par-17-M-30-C-F).

Siete alumnos respondieron que suelen fumar shisha en locales apropiados para ello: “en locales apropiados con disponibilidad de ellas” (Par-2-H-21-C-NF). Seis estudiantes manifestaron que suelen fumar shisha en pubs o en shisha clubs. Cinco alumnos refirieron que suelen fumar shisha en bares: “En un bar, que eso es lo común” (Par-1-M-23-PE-NF). Otros cinco manifestaron hacerlo en varios lugares, no únicamente en uno solo (como playa, parque, coche, etc.) y tres estudiantes señalaron que suelen fumar en shisha en casa de sus amigos.

De los 40 alumnos encuestados, tres alumnos pensaban que la shisha se compra en tiendas que hay por todas partes: “sí, hay tiendas por todas partes, con todos sus complementos” (Par-4-M-19-C-NF), “en alguna tienda que venden, hay muchos lugares” (Par-12-M-20-C-NF). Cuatro creían que la pipa de agua se compra en tiendas específicas. Para tres alumnos se podía comprar en tiendas donde se vende tabaco. Para tres alumnos la shisha que tenían era un regalo.

Respecto a los efectos dañinos para la salud, el doce de los alumnos encuestados creía que fumar en shisha tiene efectos dañinos para la salud: “sí, claro, estás fumando. Al fin y al cabo es humo que aspiras” (Par-31-M-29-C-NF), “sí, ya que es tabaco” (Par-33-M-20-C-NF).

Por su parte, tres alumnos se mostraron poco convencidos y declararon que fumar en pipa de agua debía tener algún efecto en la salud. Para otros tres, los efectos dañinos de fumar en shisha dependerán de lo que se le ponga en ella y del tipo de tabaco que se utilice.

El 52,5% (n= 21) indica que fumar cigarrillos es más perjudicial que fumar en shisha: “el cigarro es más perjudicial” (Par-2-H-21-C-NF), “es más perjudicial fumar cigarros” (Par-25-M-19-C-NF), “más perjudicial fumar cigarrillos, sin duda” (Par-31-M-29-C-NF). Tres alumnos pensaban que fumar cigarrillos era más perjudicial que fumar en pipa de agua siempre y cuando no se añadan drogas a la misma. Otros tres pensaban que fumar cigarrillos es igual de perjudicial que fumar en shisha.

Para el 27,5% (n= 11) el consumo de shisha era por igual, tanto en las chicas como en los chicos: “creo que lo fuman tanto las chicas como los chicos” (Par-5-M-22-C-NF), “creo que más o menos a partes iguales” (Par-14-M-21-C-NF). Para siete alumnos eran más las chicas las que consumían shisha y para otros cinco eran más los chicos.

Discusión y conclusiones

Teniendo en cuenta que otro estudio realizado anteriormente (56) no incluyó el componente género (fue realizado en un grupo de chicos gays), en este trabajo se ha intentado que el componente femenino estuviera presente. De hecho, de los 40 alumnos participantes 35 de ellos eran mujeres. Además de esto, tras preguntar a los estudiantes si sabían si son los chicos o las chicas los que más consumen shisha, 11 de ellos respondieron que es por igual y para siete alumnos eran más las chicas. Hay autores (30) que han sugerido que está aumentando el uso de la pipa de agua en las mujeres. Precisamente, esto se vio en un trabajo realizado en mujeres iraníes (42).

En algunas investigaciones (44) se ha visto que muchos de los que no fumaban pipas de agua, la habían probado con anterioridad. Entre el grupo de alumnos encuestados, el 77,5% había probado alguna vez una shisha. De los datos de otro estudio (56) se desprende que de los chicos entrevistados, el 70% había probado alguna vez la shisha.

Entre los alumnos encuestados en el presente trabajo, siete de ellos declararon fumar shisha habitualmente. En otro trabajo (56), nueve chicos apuntaron que consumían actualmente shisha. Por otro lado, en una investigación reciente (55), 32 de 36 mujeres eran usuarias actuales de pipa de agua. Y los resultados de otra investigación (53) mostraron que 12 estudiantes de un total de 30 eran fumadores actuales.

Para algunos autores (43), los fumadores habituales son aquellos que fuman shisha con regularidad, es decir, más de una vez por mes y en determinados periodos de cada día. Entre el alumnado entrevistado para el presente trabajo (n= 40), respecto a la frecuencia de consumo de shisha, para tres de ellos era semanal y para dos mensual. En otra investigación también con una muestra de 40 entrevistados (56), para tres chicos este consumo era mensual y tan solo un chico refirió un consumo semanal. Por su parte, en otro estudio (44) se vio que los que fumaban en casa lo hacían casi todos los días.

Diversos estudios de los consultados han puesto de manifiesto que la shisha se consume grupalmente (en compañía). Por ejemplo, fumar en pipa de agua para todos los encuestados daneses se asoció a un acto social (43). Otros autores han señalado la actividad social que se esconde detrás del consumo de pipas de agua como la explicación dominante para la continuación de su uso (44). En otro estudio se ha visto que compartirla es socialmente aceptable en muchas familias, permitiendo a los jóvenes fumar en shisha en las reuniones familiares (53).

Entre los estudiantes encuestados, 19 consumían shisha con amigos y cuatro de ellos refirieron consumirla con amigos o familiares. Los resultados de otro trabajo (56) revelaron que la mayoría de los chicos fumaban con sus amigos. Otra investigación (50) reveló que la mitad de la muestra fumaba en casa.

Los lugares referidos para el consumo de shisha fueron locales apropiados para ello, pubs o shisha clubs, bares y varios lugares como playa, asaderos, parque, etc., mientras que en otros estudios (43,46) se vio que la pipa de agua era un accesorio común en las fiestas y en las casas de amigos, observándose que la primera experiencia de consumo de pipa de agua fue en una fiesta. Otros (53) en cambio, han apuntado que las chicas tendían a fumar en las habitaciones de su casa, cerca de la ventana o en los balcones no expuestos, mientras que los chicos fumaban en la calle, en lugares cercanos a donde vivían o en las mismas tiendas en donde compraban los cigarrillos.

Los motivos apuntados por los estudiantes encuestados para fumar shisha fueron la curiosidad, porque no era tan perjudicial como fumar cigarrillos, por probar, y para compartir con amigos. En otro estudio (56), los motivos mencionados por los chicos entrevistados fueron probar, la curiosidad y la influencia de amigos. Asimismo, en otras investigaciones (48-50, 52), también se han hallado estas mismas razones para fumar shisha, así como la diversión y la socialización, las sensaciones gustativas (sabor, olor), la gran variedad de sabores disponibles, el fácil acceso y su precio más barato.

Con relación a la práctica de mezclar el tabaco con otras sustancias como marihuana o sustituir el agua del tazón por alcohol, en el presente estudio solo siete de los alumnos, además de conocer dicha práctica, la había puesto en marcha en alguna ocasión, si bien en otros estudios (45,50,56), algunos chicos aparte de tabaco incluyeron otras sustancias como marihuana y alcohol.

Pese a que los jóvenes que fumaban eran conscientes de los efectos negativos para la salud del hábito de fumar en shisha, estos continuaban fumando (45,46,49). Entre los alumnos encuestados, solo 12 de ellos creían que fumar en pipa de agua tiene efectos dañinos para la salud. En otros estudios (56), algunos chicos vieron la shisha similar a los cigarrillos; no obstante, la mayoría vio la shisha como más sana. Esto mismo se ha observado en otros estudios (44,46,48,50,52).

En estudios realizados previamente se ha puesto de manifiesto el consumo conjunto de shisha y cigarrillos (44,53). Entre los alumnos encuestados tan solo cuatro refirieron ser fumadores de cigarrillos; todos ellos había probado alguna vez la shisha y tres de ellos continuaban consumiendo la misma en la actualidad.

Algunos trabajos (43) han puesto de relieve que solo después de un par de veces muchos jóvenes se planteaban incluso comprar una pipa de agua. Entre los alumnos encuestados en este estudio, dos manifestaron que eran dueños de una shisha. En otro estudio (56) se ha visto que entre los que la habían probado y la consumían en la actualidad, cinco de ellos tenían una en propiedad.

Por último, a modo de resumen y como conclusiones, recordar que el consumo de pipa de agua ha sido catalogado por muchos autores como una amenaza emergente para las poblaciones y comunidades. Por ello sería necesaria la realización de más estudios que valoren la prevalencia, las prácticas de consumo, las creencias, las actitudes hacia el consumo, etc., no solo en los adolescentes y jóvenes, sino en la población en general de cara a la elaboración de un corpus de conocimientos en torno al tema en cuestión. En función de los resultados de las investigaciones que se lleven a cabo, se podrán establecer de políticas de salud pública y de educación sanitaria que ayuden a combatir este importante y emergente tema.

Agradecimientos

A los estudiantes que de manera amable y desinteresada contestaron a las preguntas de los cuestionarios, pues sin su ayuda no se hubiese podido llevar a cabo este estudio.

Financiación

Ninguna.

Conflicto de intereses

Ninguno.

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