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Metas de Enfermería

Metas de Enfermería

JUNIO 2016 N° 5 Volumen 19

Promoción de la salud mediante la salvaguarda del medio ambiente

Sección: Editorial

Autores

Mª del Pilar Arroyo Gordo

Directora de Metas de Enfermería

El problema mundial del deterioro del medio ambiente sigue siendo objeto de atención y alarma desde la década de 1960 y, aunque se ha avanzado mucho desde entonces, cada día nos despertamos con nuevas situaciones de alerta ante las agresiones que sigue sufriendo nuestro medio natural y que conllevan importantísimos riesgos para la vida y la salud de todos nosotros.

Por ello, desde Metas de Enfermería consideramos importante recordar, al menos periódicamente, que la profesión enfermera hace ya mucho tiempo que reconoció la importancia que el medio ambiente desempeña en la salud y asumió su papel en la protección especial al mismo como parte de su responsabilidad profesional, a fin de buscar mejores estados de salud para toda la población, pudiendo situar como un primer signo de asunción de esa responsabilidad las palabras que Florence Nightingale recoge en su libro Notes on nursing, publicado en 1859: “Ningún conocimiento médico disminuirá la responsabilidad de las enfermeras de hacer lo que hacen, esto es, modificar el medio para promover procesos de vida positivos”.

A partir de aquí, muchas enfermeras y enfermeros de todo el mundo se propusieron liderar este movimiento, como muestran, por ejemplo, las acciones que el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) lleva realizando desde 1986, cuando publicó su primer documento sobre Posiciones del CIE respecto a la salud y el medio ambiente. Del mismo modo, en 1990, para celebrar el Día Internacional de la Enfermera, el CIE eligió el lema “La enfermera y el medio ambiente”, difundiendo un documento en el que, bajo el título “El rol de las enfermeras y de sus Asociaciones en la promoción de la salud mediante la salvaguarda del medio ambiente”, enunciaba recomendaciones para la acción relacionadas con la sanidad del medio ambiente y el agua potable, la seguridad y protección de los alimentos y las fuentes de energía, la seguridad en el lugar de trabajo y otros aspectos relacionados.

Al día de hoy, el CIE tiene entre sus posicionamientos (Position Statements) recomendaciones referidas a “Reducir los riesgos para la salud relacionados con el medioambiente y el estilo de vida” (2011); “Desechos y residuos de la atención de salud: función de las enfermeras y la enfermería” (2010); “Las enfermeras, el cambio climático y la salud” (2008), así como otros también relacionados con la seguridad de los pacientes y el medio ambiente.

De igual modo, el Código Deontológico de la Enfermería Española (aun necesitado de una actualización urgente) dedica su Capítulo IV, bajo el título “La enfermera/o ante la sociedad”, a regular aquellas conductas profesionales especialmente dirigidas a la salvaguarda del medio ambiente y la protección de la salud. Recoge en su articulado (artículos del 23 al 30) acciones relativas a la educación e información sobre los riesgos ambientales que pueden afectar a la salud de la comunidad, a la cooperación y la contribución con las autoridades sanitarias en el establecimiento de medidas preventivas para la mejora de la calidad de vida, así como a la participación en equipos interdisciplinares de trabajo e investigación que se ocupen de la evaluación de los efectos nocivos que las alteraciones medioambientales ejercen sobre las personas. Cabe destacar el artículo 26, referente al objetivo de contribuir a la formación de una conciencia sana en relación con el medio ambiente.

En este sentido, podría decirse que esa cultura medioambiental no se percibe de forma clara y general en nuestro entorno, pues son pocas las instituciones enfermeras que llevan a cabo acciones frecuentes y periódicas en busca de la incentivación de dicha cultura, lo que no resta importancia a aquellas iniciativas, que también las hay, de grupos profesionales enfermeros y de asociaciones que tienen en el cuidado medioambiental su objetivo diario de promoción de la salud mediante la salvaguarda del medio ambiente.

La contribución al desarrollo de la conciencia medioambiental ha de ser, por tanto, una de las tareas de los profesionales enfermeros en cualquier ámbito de desarrollo de la profesión, siendo fundamental su presencia en los procesos docentes en cualquier nivel educativo. La Enfermería aporta el grupo profesional más numeroso de los servicios de salud, por lo que seguramente tiene las mejores condiciones para impulsar sistemas de desarrollo de responsabilidad medioambiental que aseguren los cuidados no solo de forma continua e interrumpida sino, también, de modo excelente.