Alfabetización en salud y cuidados: mucho más que educar en salud

Sección: Editorial

Cómo citar este artículo

Cobo Sánchez JL. Alfabetización en salud y cuidados: mucho más que educar en salud.Metas Enferm jun 2019; 22(5):3

Autores

José Luis Cobo Sánchez

Enfermera. Área de Calidad, Formación, I+D+i de Enfermería. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander.

Title:

Health Literacy and Care: much more than health education

Abstract:

ealth promotion represents an essential element in health policies, and it is a priority (at least in discourse) in health systems. From a holistic approach to health, its promotion allows citizens to control the determining factors involved. Health Literacy (HL) is a multidimensional concept, and currently in evolution; there is impact by different health drivers, both at macro level (sociodemographical, psychosocial, cultural), and individual (individual characteristics, overall literacy, previous personal experiences during health processes and their interaction with the health system) (1). It refers to the ability of individuals to access and use information in order to make health-related decisions. The European Health Literacy Project (HLS-EU) puts forward the following definition: “Health literacy is based on overall literacy, and includes the motivations, knowledge and skills of persons to access, understand, evaluate and apply health information to make decisions on health care, prevention of diseases, and health promotion, in order to sustain and improve quality of life throughout life” (2). This project showed that 58.3% of the Spanish population presented inadequate (7.5%) or troublesome levels (50.8%) of HL, slightly below the European mean level (3). This study showed that in the studied population i, the worse HL levels were significantly associated with a worse perception of health, and with more unfavorable socioeconomic conditions (3).

There is a growing interest about HL by the citizens, due to its impact on health outcomes (an inadequate level is associated with a worse health status, worse preventive habits, and a higher demand in healthcare services, and therefore, a higher cost); and on population ageing and the chronicity derived (improving HL in this group can improve their active involvement, thus improving their independence and quality of life) (4). Different systematic reviews have detected an association between an increase in HL levels and higher levels of empowerment, better skills for decision making, and a more active role in treatment (4,5).

Given the situation in Spain regarding HL, and its impact on the levels of health and wellbeing of the population, it seems necessary to focus on increasing HL levels among the population. This increase will be achieved through measures that go beyond health education for citizens: we must train society to make responsible decisions in terms of health. Achieving this objective, besides involving health agents, will entail commitment by other sectors such as education, the food and pharmaceutical industry, mass media (scientific, as well as the general media that carry out health dissemination), professional and patient groups, and particularly commitment of politicians. Establishing as a priority policy to work the AES of the population to promote health and prevent diseases, involves not only training professionals and patients, but also improving the accessibility and equity of the population, adapting to social and cultural contexts. Therefore, it is necessary to transform traditional health education into better communication with citizens and implement structural measures that favor the adoption of healthy behaviors sustained over time.. We nurses, as health providers, and given our forefront position and our holistic vision, must increase our presence beyond patient care activity, and become actively involved in designing policies and strategies which have an impact on the social determinants of health and the level of literacy among the population. But this change also includes moving towards a less paternalistic health system, which encourages citizen participation.

La promoción de la salud constituye un elemento fundamental de las políticas sanitarias y es una prioridad (al menos en el discurso) de los sistemas de salud. Desde una comprensión holística de la salud, la promoción de la misma posibilita que los ciudadanos controlen los determinantes implicados. La alfabetización en salud (AeS) es un concepto multidimensional y en evolución en la actualidad, que se ve afectado por distintos determinantes de la salud, tanto macro (sociodemográficos, psicosociales, culturales), como individuales (características individuales, alfabetización en general, experiencias personales previas durante procesos de salud y su interacción con el sistema sanitario) (1). Hace referencia a la capacidad de los individuos para acceder y usar la información para tomar decisiones relacionadas con su salud. El European Health Literacy Project (HLS-EU) propone la siguiente definición: “La alfabetización en salud se basa en la alfabetización general y engloba las motivaciones, los conocimientos y las competencias de las personas para acceder, entender, evaluar y aplicar la información sobre la salud en la toma de decisiones sobre la atención y el cuidado sanitario, la prevención de enfermedades y la promoción de la salud para mantener y mejorar la calidad de vida a lo largo de esta” (2). Este proyecto mostró que el 58,3% de la población española presentaba niveles inadecuados (7,5%) o problemáticos (50,8%) de AeS, ligeramente por debajo de la media europea (3). Este estudio muestra que en la población estudiada, peores niveles de AeS se asocian significativamente con una peor percepción de la salud y unas condiciones socioeconómicas más desfavorables (3).

Existe un interés creciente en la AeS de los ciudadanos, por su impacto en los resultados en salud (un nivel inadecuado se asocia con peor estado de salud, peores hábitos preventivos y una mayor demanda de los servicios sanitarios y, por lo tanto, un mayor coste); y por el envejecimiento de la población y la cronicidad derivada (mejorar la AeS de este colectivo puede mejorar su participación activa, favoreciendo su independencia y calidad de vida) (4). Distintas revisiones sistemáticas identifican que un aumento de los niveles de AeS se asocia con niveles más altos de empoderamiento, mejores habilidades para tomar decisiones y un papel más activo en el tratamiento (4,5).

Vista la situación de España respecto a la AeS, y el impacto que esta tiene en los niveles de salud y bienestar de la ciudadanía, parece necesario poner el foco en incrementar los niveles de AeS de la población. Este incremento se conseguirá con medidas que van más allá de la educación en salud de los ciudadanos: hemos de capacitar a la sociedad para tomar decisiones responsables en salud. Lograr este objetivo, además de implicar a los agentes de salud, conlleva adquirir un compromiso de otros sectores como la educación, la industria alimentaria y farmacéutica, los medios de comunicación (tanto los científicos como los generalistas que realizan divulgación en salud), los colectivos profesionales y de pacientes; y en especial el compromiso de los políticos. Establecer como política prioritaria trabajar la AeS de la población para promocionar la salud y prevenir la enfermedad, conlleva no solo capacitar a profesionales y pacientes, sino también mejorar la accesibilidad y la equidad en la población, adaptándose a los contextos sociales y culturales. Para ello es necesario transformar la educación para la salud tradicional en una mejor comunicación con los ciudadanos, e implementar medidas estructurales que favorezcan la adopción de conductas saludables sostenidas en el tiempo. Las enfermeras, como proveedores de salud, dada nuestra posición de vanguardia y nuestra visión holística, debemos aumentar nuestra presencia más allá de la actividad asistencial, participando de manera activa en el diseño de políticas y estrategias que influyan en los determinantes sociales de la salud y en el grado de alfabetización de la ciudadanía, pero este cambio también pasa por avanzar hacia un sistema de salud menos paternalista y que fomente la participación ciudadana.

Bibliografía

1.     Cabellos-García AC, Castro-Sánchez E, Martínez-Sabater A, Gea-Caballero VA. Influencia de la alfabetización en salud sobre la anticoagulación oral: un factor aún desconocido. Aten Primaria. 2018; 50(4):256-7.
2.     Sørensen K, Van den Broucke S, Pelikan JM, Fullam J, Doyle G, Slonska Z, et al. Measuring health literacy in populations: illuminating the design and development process of the European Health Literacy Survey Questionnaire (HLS-EU-Q). BMC Public Health. 2013; 13(1):948.
3.     Sørensen K, Pelikan JM, Röthlin F, Ganahl K, Slonska Z, Doyle G, et al. Health literacy in Europe: comparative results of the European health literacy survey (HLS-EU). Eur J Public Health. 2015; 25(6):1053-8.
4.     Visscher BB, Steunenberg B, Heijmans M, Hofstede JM, Devillé W, van der Heide I, et al. Evidence on the effectiveness of health literacy interventions in the EU: a systematic review. BMC Public Health. 2018; 18(1):1414.
5.     Berkman ND, Sheridan SL, Donahue KE, Halpern DJ, Viera A, Crotty K, et al. Health literacy interventions and outcomes: an updated systematic review. Evid Rep Technol Assess (Full Rep). 2011; (199):1-941.