La retención del talento enfermero, una inversión pendiente de justificarJueves, 5 de noviembre de 2026 por diariodicen.es La crisis de profesionales sanitarios en Europa tiene en la enfermería uno de sus principales focos de preocupación. Sin embargo, pese a que organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideran prioritario mejorar la retención de las enfermeras, todavía no existen estudios donde se analice la evidencia económica para determinar cuánto cuesta perder a estos profesionales y qué beneficios supondría invertir en evitar su marcha. La retención del talento enfermero es, por tanto, una de las asignaturas pendientes. Esta es una de las principales conclusiones del artículo Nurse retention in Europe: why economic evidence matters, publicado en 2026 en la revista científica The Lancet Regional Health-Europe. El trabajo está firmado por investigadores vinculados a instituciones académicas y organismos internacionales, entre ellos la OMS y el Consejo Internacional de Enfermeras. No existen estudios suficientes donde se analice la evidencia económica para determinar cuánto cuesta perder enfermeras/os. Copy Magnific El coste de perder una enfermera va mucho más allá de cubrir una vacante Los autores ponen el foco en una cuestión que, a pesar de su relevancia para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, sigue insuficientemente estudiada en Europa: el impacto económico de la rotación de profesionales enfermeros. Cuando una enfermera abandona su puesto de trabajo, las consecuencias no se limitan al gasto necesario para contratar a otra persona. La organización debe afrontar posibles costes de selección y contratación, horas extraordinarias, contratación de personal temporal, periodos de vacantes y procesos de incorporación y formación del nuevo profesional. A estos gastos directos se suman otros menos visibles, como la pérdida de experiencia y conocimiento acumulado, la disminución de la productividad durante los periodos de adaptación y las repercusiones que los cambios en los equipos pueden tener sobre la coordinación asistencial. Por tanto, la marcha de una enfermera supone una pérdida de recursos humanos, pero también de conocimiento, experiencia y capacidad organizativa. Europa carece de datos económicos comparables Uno de los principales problemas identificados en el artículo es la falta de investigaciones europeas que permitan calcular de manera rigurosa los costes de la rotación enfermera, comparar estos datos entre países y evaluar la relación coste-efectividad de las intervenciones destinadas a mejorar la retención. Aunque algunos países de renta alta ya han realizado estudios sobre el impacto económico del abandono de profesionales, sus resultados no pueden trasladarse directamente a los sistemas sanitarios europeos. Las diferencias en los modelos de financiación, los salarios, la organización asistencial, la composición de las plantillas, las competencias profesionales y la distribución de funciones hacen necesario disponer de estimaciones adaptadas a cada contexto. Además, ni siquiera existe una definición homogénea de rotación profesional. Los estudios pueden contabilizar de manera diferente las bajas voluntarias, las jubilaciones, los traslados o los cambios de unidad, lo que dificulta establecer comparaciones fiables. Retener el talento enfermero también es una decisión económica El artículo plantea la necesidad de cambiar la perspectiva desde la que se aborda la crisis de profesionales. En lugar de centrar las respuestas exclusivamente en incrementar la contratación y la formación de nuevas enfermeras, los autores defienden que la retención de quienes ya forman parte del sistema sanitario debe convertirse en una prioridad estratégica. Para ello, proponen desarrollar investigaciones que permitan conocer cuánto cuesta realmente sustituir a una enfermera y comparar ese gasto con la inversión necesaria para mejorar sus condiciones laborales y favorecer su permanencia. El objetivo sería determinar qué iniciativas consiguen reducir las salidas, mejorar la productividad, disminuir el absentismo y favorecer mejores resultados asistenciales, así como calcular el retorno de las inversiones realizadas. La principal aportación de este trabajo es situar la retención enfermera en el terreno de las decisiones estratégicas y económicas. Porque, además de reconocer el valor asistencial y social de las enfermeras, los sistemas sanitarios necesitan demostrar con datos cuánto les cuesta perderlas y cuánto podrían ganar si consiguieran mantenerlas. coste enfermero, enfermería, investigación enfermera, Talento enfermero, The Lancet