«Amb tú», un sistema de simulación de los abrazos para reducir el estrés de los bebés

Jueves, 23 de agosto de 2018

por diariodicen.es

Lola Hernández, enfermera del Hospital Casa de Salud, ubicado en Valencia, diseñó un prototipo de brazos articulados que simulaban el abrazo de los padres para disminuir el estrés y proporcionar una sensación de seguridad a los recién nacidos. Nos habla de su proyecto, que fue premiado durante su presentación en el VI Congreso Internacional de Enfermería Pediátrica, de la importancia de la humanización de los cuidados y del papel de los profesionales enfermeros en este ámbito.

Pregunta: Háblenos su proyecto «Amb tú», ¿en qué consiste?

Respuesta: «Amb tú» es mi pequeña propuesta, que aboga por la humanización de los cuidados en enfermería para con nuestros niños durante su estancia en el hospital. Aunque puede ser extensivo para todos los niños tanto en domicilio o en otros ámbitos, siempre y cuando estén bajo vigilancia de sus cuidadores. Y a mí, personalmente, me gustaría que pudiera ser utilizado en adultos con necesidades especiales, como la dependencia o enfermedad de Alzheimer, que son los más necesitados de abrazos.

Esta idea se materializa en la elaboración propia de un prototipo casero, que consiste en un lecho que simula el torso humano, dotado de brazos articulados, que, a su vez, tiene una grabadora que permite reproducir sonidos como el latido cardíaco, música relajante e incluso permite grabar mensajes de voz.

P.: ¿Qué objetivos se planteó al realizarlo?

R.: Los objetivos del prototipo son, principalmente, conseguir una disminución del estrés del recién nacido, favorecer el apego en ausencia de los padres, evitar las regurgitaciones, abrazar en detrimento de sujetar en el ámbito hospitalario, favorecer la posición semiincorporada y, sobre todo, brindar seguridad y protección mediante el abrazo al bebé.

P.: ¿Cómo lo desarrolló? ¿Tiene pensado perfeccionarlo o mejorarlo en el futuro? ¿Cómo?

R.: Fabriqué el prototipo de forma casera con la ayuda de mi familia. Cada uno de nosotros aportamos alguna idea y mi madre fue la que lo confeccionó. La idea era simular lo más real posible el torso humano, por lo que pensamos en una especie de lecho cómodo para el bebé. Después, pensamos en el siguiente paso: los brazos; los unimos al torso e intentamos simular lo mejor posible el cuerpo humano.

Claro que sí quisiera perfeccionarlo, por eso me gustaría que alguna empresa especializada considerara mi idea y la pudiera llevar a cabo. Con ello, se pondría más sofisticación y tecnología -sensor de temperatura, por ejemplo- y que cumpliera con la normativa de homologación y calidad.

P.: ¿Está destinado a algunos pacientes de neonatología en concreto o puede emplearse con cualquier recién nacido?

R.: Puede usarse con cualquier recién nacido y, como he dicho antes, podría utilizarse también en aquellos adultos que lo necesitan, y cubrir así las necesidades que planteo de acompañamiento, apego y protección.

P.: ¿Qué beneficios reporta a los bebés? ¿Y a los padres?

R.: «Amb tú» fue diseñado para que brinde sensación de seguridad y protección, para que disminuyan los episodios de regurgitación en los recién nacidos, para reforzar los beneficios del abrazo en un ser humano, ir un paso adelante en el método canguro y ante todo, aportar confort a los pequeños. Asimismo, para los padres también supondría una serie de efectos positivos (aunque no lo he tenido oportunidad de probarlo fuera del ámbito hospitalario), estoy segura de que generaría tranquilidad para ellos, ya que el abrazo que pretendo generar con el prototipo es parecido al que ellos les pueden brindar a sus hijos.

P.: ¿Cómo influye el invento en el trabajo de los profesionales del Área de Neonatología?

R.: Yo creo que puede ser una herramienta, más para que podamos utilizarla nosotros, como profesionales de enfermería, muy apta para mejorar la calidad de los cuidados. Es, como digo, una propuesta más de las muchas que se están presentando para humanizar los cuidados de los niños durante su estancia en el hospital.

P.: Desde su experiencia, ¿qué mejoras ha podido observar en la labor diaria de los trabajadores de este ámbito desde la implantación de su proyecto?

R.: Bueno, esto se encuentra en fase de investigación y experimentación. Si se pudiera realizar de una forma más sofisticada y homologada, podría contestar con más veracidad esta pregunta.

P.: Durante la presentación del proyecto en el VI Congreso Internacional de Enfermería Pediátrica, recibió el premio a la mejor comunicación, ¿qué significó ese momento para usted? ¿Ha repercutido de alguna manera en la visibilización de «Amb tú»?

R.: Pues la verdad, fue una gran satisfacción, no solo personal sino también compartida con aquellas personas que me apoyaron es este proyecto desde el principio, para quienes me ayudaron con sus consejos y revisiones. Quisiera aprovechar para dar las gracias una vez más, a mi hospital, Casa de Salud de Valencia, que hizo todo posible, y en especial al equipo de pediatría del Departamento, al Comité Organizador y Científico por haberme otorgado este premio.

Gracias a este premio mi proyecto ha visto la luz y se ha difundido por medios de comunicación tanto en prensa, radio y televisión, como en redes sociales. Ha sido una locura y una gran alegría para mí y los míos.

P.: Según su punto de vista, ¿cómo se encuentra la investigación científica enfermera en el ámbito de la neonatología? ¿Cómo ha evolucionado a lo largo de los años y qué perspectivas de futuro aguarda?

R.: En nuestra profesión, no debemos dar la espalda a la investigación, aunque no sea fácil, sobre todo a los enfermeros, como yo, que tengo ya treinta años de profesión, y lo vemos como algo muy complicado. Las nuevas generaciones lo han trabajado durante su formación y para ellos es más fácil, por ello nosotros tenemos que aprender de ellos y viceversa, ya que pueden nutrirse de nuestra experiencia.

Creo que estamos en un punto en que la tecnología nos aplasta a todos y eso está muy bien, pero no debemos de olvidar el cuidado por excelencia, la delicadeza del amor y el respeto. Yo lo he aprendido de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, que siempre nos han transmitido su famoso «A nuestro estilo» basado en los siguientes fundamentos: sonríe, es gratis; llámale por su nombre; escúchale con atención, sin prisas; pide por favor y da las gracias; saluda siempre; habla mirando a la persona; di algo positivo, piropea; tócalo, ¡te siente!; trátalo con educación y delicadeza; respeta y acompaña en silencio.

La humanización en los cuidados es otra forma de investigación para mí más atractiva.

P.: ¿Qué importancia tiene la innovación en este ámbito de la sanidad?

R.: Es de vital importancia, porque no hay que tener miedo a las nuevas tendencias: siempre suman y mejoran los cuidados y la estancia en los hospitales, que es el principal objetivo.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en dicha innovación?

R.: Los enfermeros, junto con todos los profesionales de la sanidad, somos los que estamos en contacto directo con los pacientes. Así que tenemos que estar preparados para cualquier cambio e innovación para mejorar en nuestra profesión y así transmitirlo a nuestros pacientes.

La formación y la investigación, junto con el trabajo bien realizado, son el mejor tratamiento que podemos ofrecer. El paciente es un todo que hay que cuidarlo no solo en su enfermedad, sino también ofrecerle eso que no se registra en una gráfica o en un programa informático.

Respeto, cariño y cuidado, ya sea un recién nacido, un niño de pediatría, un adulto y por supuesto, un anciano.

enfermera, Neonatología, Simulación de los abrazos

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