¿Cómo se procede ante un parto mediante teleasistencia?

Lunes, 14 de enero de 2019

¿Cuál es la mejor manera de atender a través de la teleasistencia a una madre, a su bebé y a su acompañante, cuando se produce un parto prehospitalario? Sara Pérez, enfermera coordinadora del Servicio de Urgencias Canario (SUC), vivió recientemente una experiencia en esta situación.

Nos atiende para hablar de sus vivencias, del funcionamiento de los servicios de coordinación de emergencias ante un caso de este tipo y sobre las recomendaciones sanitarias que se deben ofrecer a las personas afectadas.

Pregunta: Recientemente ha ayudado, mediante teleasistencia, a dar a luz a una madre antes de entrar en el hospital. Cuéntenos su experiencia.

Respuesta: Sobre las dos de la madrugada entró la alerta al Centro Coordinador de Emergencias 112. La primera información recibida antes de descolgar era la de un posible parto en curso en domicilio. La asistencia sanitaria ante estos casos es compleja, y si es a través de un teléfono, más aún, ya que normalmente el alertante está viviendo una situación estresante y  se debe tratar de tranquilizarlo para recabar la mayor información inicial y poder hacer una composición de lo que sucede. Imagínese que le vendan los ojos y tiene que ser capaz de averiguar lo que ocurre en una posible emergencia en la que le piden ayuda ¿Complicado, verdad?

Al descolgar la llamada, percibo la voz de un hombre muy nervioso pidiendo ayuda. Tras esa voz masculina se escuchaban los gritos de una mujer. Poco a poco, tratando de calmar al alertante conseguí “dibujar” lo que sucedía en el lugar. Efectivamente, un parto en curso en fase expulsiva. El padre estaba muy nervioso, nunca se había enfrentado a una situación similar, no tenía formación sanitaria ni en primeros auxilios, pero sus manos debían ser la prolongación de las mías para ayudar a su hija que estaba a punto de nacer.

Mientras le indicaba paso a paso lo que debía ir haciendo, los recursos sanitarios, ambulancia de soporte vital básico y ambulancia medicalizada, se desplazaban al lugar. Todo esto es posible gracias a un trabajo en equipo, siendo el gestor de recursos de Sanidad quien desempeña esta labor. Mención especial, si me lo permiten, a mi compañero Javier, que esa noche me apoyó gestionando de maravilla los recursos mientras yo me encargaba de la asistencia telefónica.

Finalmente, tras 12 minutos de teleasistencia y tras un silencio de a penas unos segundos, se escuchó un llanto fuerte. Lo recuerdo con tanta claridad que aún se me ponen los pelos de punta. El papá, sollozando, me comentó tras escuchar el llanto de su hija: “ya está aquí”. Y tras él, su mujer agradeció el apoyo recibido diciendo, además, que ella y la niña estaban bien. La última preocupación del papá era el cordón umbilical, ya que había escuchado que debía cortarlo, pero no sabía cómo. Le expliqué que no ocurriría nada y que los sanitarios lo cortarían al llegar.

Hasta la llegada de las ambulancias unos minutos después del nacimiento, me dediqué a comprobar el estado de la niña, su coloración, la calidad del llanto, fomentando tras la valoración primaria el contacto piel con piel, para evitar la pérdida de calor, y el inicio a la lactancia materna.

P.: ¿Cómo funciona un servicio de urgencias extrahospitalarias cuando recibe un aviso de esta índole?

R.: La clave está en el trabajo en equipo, coordinado, integrado y multidisciplinar. La llamada se efectúa a través del número único de emergencias, el 112, desde el que el operador de demanda realiza unas preguntas muy importantes para poder clasificar la llamada y transferirla al sector al que corresponda dentro de la sala de coordinación.

En este caso, fue derivada al sector de sanidad, que dirige el Servicio de Urgencias Canario (en el que actualmente trabajan médicos, enfermeros y gestores de recursos sanitarios) y atendida por la enfermera.

Desde que se recibe la alerta comienza la asignación del tipo de recurso sanitario (tarea que realiza el profesional enfermero coordinador o el médico) y la movilización del o los medios sanitarios más adecuados y próximos al incidente (labor del gestor de recursos), mientras se entrevista al alertante y se dan pautas sanitarias como primer interviniente.

Cabe destacar que, al tratarse de un centro único de emergencias, con una sola llamada se pueden enviar diferentes tipos de ayuda si se precisase, como policía, bomberos o ambulancias.

P.: ¿Qué pasos hay que dar cuando se produce una situación de este tipo?

R.: En primer lugar, hay tratar de mantener la calma. Como sanitarios, se debe recabar información sobre el transcurso del embarazo y los antecedentes obstétricos, datos que nos pueden dar una idea del tipo de parto al que nos enfrentamos. A continuación, nuestra labor se basa en ir guiando al primer interviniente durante todo el proceso, tratando de anticiparnos a las posibles complicaciones y solventándolas si fuera posible.

Afortunadamente, una gran parte de los partos finalizan sin complicaciones.

P.: Desde su experiencia, ¿cuáles son las recomendaciones que se tiene que dar a la futura madre en estas circunstancias?

R.: En primer lugar, se ha de acudir a los controles de salud pautados por la matrona y la ginecóloga. Si es el primer embarazo, suelen surgir más dudas y miedos en la madre y en el entorno familiar. Es por ello que se debe estar alerta ante los signos que indican el inicio de la fase expulsiva (pérdidas de sangre vaginal, sensación de pujo con cada contracción -al menos 2 contracciones fuertes en un periodo de 10 minutos-, presión en el recto con deseo de defecar y/o la aparición de náuseas y vómitos), todo ello para garantizar un traslado precoz y un parto hospitalario en un entorno controlado con todos los medios disponibles.

En las mujeres multíparas, por lo general, la fase expulsiva se desencadena en un menor tiempo que en las primíparas, por lo que se les recomienda acudir al hospital de referencia desde el inicio de los primeros síntomas. Si no fuese posible, hay que llamar inmediatamente al 112 para que el SUC, en este caso, preste la asistencia telefónica y pueda enviar la ayuda sanitaria al lugar.
P.: ¿Qué instrucciones hay que dar para el recién nacido permanezca a salvo?

R.: Desde que nace y hasta la llegada de los sanitarios es importante garantizar dos aspectos vitales. El primero, las respiraciones espontáneas de calidad, para lo que se estimula el llanto del bebe y se secan las secreciones que estén alrededor de la boca y la nariz sin introducir nada en la cavidad oral; por su parte, la segunda es la temperatura del recién nacido: una vez se produzca el nacimiento se debe colocar al bebe sobre el pecho materno, secarlo, cubrirlo y colocarle un gorrito o cualquier prenda que podamos adaptar a la cabeza del niño, ya que pierden gran parte del calor por la cabeza.

Si el recién nacido viniese con alguna complicación, se darán instrucciones de RCP pediátrica a través del teléfono.

P.: Además de a la madre y el bebé, ¿requieren la pareja o el acompañante un trato específico por parte de los profesionales de estos servicios?

R.: No lo consideraría específico, pero sí creo que después de un parto prehospitalario en el que quien asiste no es un sanitario, surgen muchísimos miedos, dudas y estrés. Por tanto, es recomendable dar información sanitaria acerca del estado del bebé y la madre, transmitir tranquilidad y reforzar positivamente las acciones realizadas al entorno que ha vivido el acontecimiento. Todo esto es beneficioso para la pareja o acompañante.

Atención por teleasistencia, emergencias, enfermera, parto

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